Ago 31 2017
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Ambiente

Secretos sucios de la carne vegetal

La industria de la carne es un problema grave para la salud, el ambiente y los animales que tienen que vivir toda su vida en condiciones deplorables. Por todo ello, cada vez m√°s personas optan por comer menos carne o dejar totalmente su consumo. Ante esta demanda, la industria de los sustitutos vegetales de carne crece aceleradamente, pero ¬Ņrealmente son mejores?

Por ejemplo, la llamada hamburguesa imposible (Impossible Burger) de la empresa de alta tecnología Impossible Foods, es uno de los productos de este floreciente mercado, en el que muchos actores vienen de la industria bioquímica e informática, más que de la alimentaria. La presentan como totalmente vegetal, pero con una salsa secreta que la hace sangrar y tener un sabor y color muy parecido al de la carne.Resultado de imagen para carne vegetal

El ingrediente que le da ese efecto, la leghemoglobina (abreviado en inglés SLH o simplemente heme), es en este caso un producto derivado de ingeniería genética, que no fue aprobado como seguro para la salud humana por la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés), pese a lo cual la empresa lo puso en el mercado desde 2016.

El tema salió a la luz por un artículo del New York Times del 8 de agosto 2017, a partir de que las organizaciones Amigos de la Tierra y Grupo ETC obtuvieron mediante la ley de acceso a la información, los documentos que la empresa presentó a la FDA, intentando obtener su aprobación (https://tinyurl.com/yd9aglax).

Seg√ļn explica Jim Thomas, del Grupo ETC, La FDA dijo a Impossible Foods que su hamburguesa no alcanzaba los est√°ndares de inocuidad, y la compa√Ī√≠a admiti√≥ que no conoc√≠a todos sus ingredientes. A√ļn as√≠ la ha vendido a miles de consumidores incautos. La empresa deber√≠a retirar del mercado sus hamburguesas hasta que la FDA establezca la seguridad del producto y se ofrezcan disculpas a quienes fueron puestos en riesgo.

La leghemoglobina usada para esta hamburguesa es una prote√≠na creada en laboratorio que imita una presente en la ra√≠z de las plantas de soya, pero producida en tanques por microbios alterados mediante biolog√≠a sint√©tica. En los documentos presentados por la empresa a la FDA, la agencia advirti√≥ que seg√ļn los datos aportados, el heme, ingrediente clave de la hamburguesa, no cumpl√≠a los est√°ndares para el estatus de seguridad generalmente reconocidos (GRAS, por sus siglas en ingl√©s).

Resultado de imagen para carne vegetalLa empresa admiti√≥ que en el proceso de ingenier√≠a gen√©tica para el heme se hab√≠an generado 46 prote√≠nas adicionales inesperadas de las cuales ninguna hab√≠a sido evaluada en el dossier presentado a la FDA. Para evitar que la FDA rechazara la solicitud, la empresa la retir√≥ voluntariamente, asegurando que realizar√≠a nuevas pruebas, las cuales actualmente asegura haber realizado exitosamente ‚Äďen experimentos de alimentaci√≥n con ratones de laboratorio‚Äď pero pese a ello, el estudio no es p√ļblico. Aunque la empresa sostiene que la prote√≠na en la soya ha sido consumida por mucho tiempo y no se conocen efectos adversos, la versi√≥n construida mediante biolog√≠a sint√©tica, as√≠ como las prote√≠nas adicionales inesperadas, son desconocidas y tienen potencial alerg√©nico y otros desconocidos.

El caso de esta hamburguesa vegetal sangrante es significativo del desarrollo en esta industria. No se trata, como uno podría pensar, de alternativas sustentables, sino que en muchos casos son sustitutos con ingredientes excretados en tanques de fermentación, por microbios o levaduras alteradas genéticamente mediante biología sintética, un campo escasa o nulamente regulado, en el cual no existen siquiera normas de bioseguridad adecuadas a este proceso industrial nuevo y nada natural. Otros ejemplos del mismo tipo son los sustitutos que imitan leche de vaca producidos por la empresa Perfect Day o las claras de huevo de Clara Foods, ambos producidos con biología sintética.

Son empresas que intentan aprovecharse comercialmente de los vacíos regulatorios y la crítica y sensibilidad de cada vez más gente ante la producción industrial de carne y la crueldad de la cría animal, pero sin explicar que el proceso de producción se basa en tecnologías riesgosas, sea en estos u otros casos, como los que producen carne en laboratorio, otra aventura de alta tecnología que implica riesgos de salud no evaluados.

El motor de esta industria es que el mercado de sustitutos de productos animales es enorme y de muy r√°pido crecimiento, el fundador de Impossible Foods estima que ser√° de billones de d√≥lares en pocos a√Īos. Seguramente tambi√©n es la raz√≥n para que Impossible Foods consiguiera inversiones de 200 millones de d√≥lares por parte de Bill Gates, Khosla Ventures y el tambi√©n billonario Li Ka-Shing, de Hong Kong, a la que este mes se sumaron 75 millones de d√≥lares m√°s del fondo soberano de inversi√≥n de Singapur (NYT, http://tinyurl.com/yag68oql).

El cuestionamiento a la cría industrial de animales está totalmente justificado por un amplio espectro de razones, pero no necesitamos cambiarlo por otra industria nociva y riesgosa. La producción campesina, agroecológica, de pastores y pescadores artesanales, nos brinda abundantes alternativas reales, sanas y probadas.

Silvia Ribeiro es investigadora del Grupo ETC

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