Nov 9 2016
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Shock mundial: se impuso Donald Trump/ Tiempos ominosos

Donald Trump, el multimillonario populista acusado de ser un demagogo, depredador sexual, xen√≥fobo, quien descarta la ciencia del cambio clim√°tico y una de las personas m√°s descalificadas para ser presidente en la historia del pa√≠s, ahora estar√° por asumir la riendas ‚Äďy el bot√≥n nuclear‚Äď de la mayor potencia en el mundo. Los estadounidenses votaron, quiz√°, por un cambio, pero…

Al pasar las horas esta noche, millones de ciudadanos, expertos, analistas, políticos y más no podían creerlo: uno por uno de los estados claves que determinarían el resultado fueron cayendo en manos de Donald Trump, y al final el candidato insurgente republicano se convirtió en el presidente electo de Estados Unidos.

A las 2:30 am hora local, el candidato republicano sali√≥ a declarar su triunfo en el hotel Hilton, en Manhattan. Acompa√Īado por su familia y por el vicepresidente electo, Mike Pence, declar√≥ que deseaba unir el pa√≠s despu√©s de esta contienda. Es hora de que nos juntemos como un solo pueblo unido, afirm√≥, jurando que ser√° el presidente de todos los estadunidenses.

Prometi√≥ invertir en la infraestructura de la naci√≥n y que los hombres y mujeres olvidados de nuestro pa√≠s ya no ser√°n olvidados m√°s. En el √°mbito internacional, indic√≥, buscar√© colaboraci√≥n y no conflicto, y que aunque siempre pondr√° a ‚ÄúAmerica primero‚ÄĚ, estar√° dispuesto a hablar con otros pa√≠ses de igual a igual. Despu√©s de la ovaci√≥n se despidi√≥ y por las bocinas del sal√≥n se toc√≥ You can‚Äôt always get want you want, de los Rolling Stones.

A las 3 de la madrugada ganaba la elecci√≥n con 291 votos frente a 218 de Hillary Clinton en el Colegio Electoral, y, en n√ļmeros preliminares, con 57.5 millones de votos frente a 56.8 millones de su contrincante.

Los expertos buscaban explicar por qu√© sus sondeos y los sofisticados modelos de pron√≥stico fallaron; los pol√≠ticos de la c√ļpula, incluso del propio Partido Republicano, no sab√≠an c√≥mo responder y los mercados burs√°tiles se alarmaron, indicando la posibilidad de un derrumbe burs√°til el mi√©rcoles en las bolsas de valores estadunidenses.

Cunde la incredulidad y el temor entre varias comunidades: inmigrantes mexicanos y latinoamericanos no podían creerlo, comunidades musulmanas se angustiaron, organizaciones leales al Partido Demócrata, de defensa de los derechos de la mujer, los sindicatos y los ambientalistas, entre otros, consideran que es un desastre.

La insurgencia populista triunf√≥. Algunos argumentaron que si ya no estaba la opci√≥n de hacerlo por la izquierda ‚Äďdecenas de millones expresaron su hartazgo, desencanto y sus temores‚Äď, lo har√≠an por la derecha (no pocos comentaban esta noche que el socialista democr√°tico Bernie Sanders podr√≠a haber ganado ante este escenario).

Ese hartazgo ‚Äďregistrado desde el inicio de esta contienda, hace a√Īo y medio en sondeos, entrevistas y cantinas‚Äď con lo que se percib√≠a como una c√ļpula arrogante y c√≠nica, desapegada de las mayor√≠as y que hace el trabajo para una √©lite de intereses poderosos.eeuu-gana-trump1

Con ello, la candidata por excelencia de ese establishment, la reina política del país, fue derrocada. Justo en el momento de su coronación todo se vino abajo. Ya se había preparado el anuncio y el festejo oficial de que Hillary Clinton sería la primera presidenta de Estados Unidos; ya estaban redactados los discursos sobre cómo se estaba marcando historia, pero esta noche todo eso quedó interrumpido.

Pero Hillary Clinton rehus√≥ ofrecer un discurso de concesi√≥n esta noche ante sus seguidores. Su jefe de campa√Īa, John Podesta, lleg√≥ a las 2 de la madrugada al centro de convenciones Javits, donde se hab√≠a preparado el festejo de su triunfo, para anunciar que Clinton no tendr√≠a mensaje esta noche, ya que quedan votos para contar, y que no habr√≠a m√°s hasta ver los √ļltimos votos. Poco despu√©s se anunci√≥ que la dem√≥crata hab√≠a telefoneado a Trump para aceptar su derrota.

Algunos se√Īalaron que en parte el resultado fue una rebeli√≥n racista contra el primer presidente afroestadunidense, pero otros indicaron que era m√°s que eso, que era una expresi√≥n de repudio contra toda la c√ļpula ‚Äďla dem√≥crata y la republicana‚Äď y sus patrones.

La fuerza de Trump en los estados industriales fue clave en generar un apoyo masivo entre trabajadores, resultado de su constante consigna contra los acuerdos de libre comercio, sobre todo el tratado con México y Canadá. En parte, esto es la cosecha de tres décadas de políticas neoliberales aplicadas dentro de Estados Unidos, parte de lo cual fue atacado por el magnate.

Algunos pintaron esta contienda como una entre el Estados Unidos del futuro y el pa√≠s del pasado. Los resultados preliminares mostraban que la coalici√≥n de latinos y mujeres, y en menor grado ‚Äďy esto podr√≠a haber sido una clave en el derrumbe‚Äď los j√≥venes y los afroestadunidenses, fueron la base sobre la que depend√≠a la dem√≥crata para llegar a la Casa Blanca. Pero no lograron derrotar la apuesta de Trump sobre los blancos, sobre todo los no j√≥venes, y un reducido sector latino conservador y antimigrante. La vulnerabilidad de Clinton sigui√≥ expres√°ndose en una reducci√≥n del apoyo del voto joven y el afroestadunidense, en comparaci√≥n con el ofrecido a Barack Obama hace cuatro y ocho a√Īos.

La elecci√≥n, seg√ļn sondeos preliminares, comprob√≥ que esta fue una contienda en contra, y no en favor, de ambos candidatos, los m√°s desaprobados por el electorado en la historia moderna del pa√≠s. Alrededor de 20 por ciento de los votantes de Clinton, seg√ļn encuestas a boca de urna, informaron que hab√≠an emitido su voto en contra de Trump, mientras 27 por ciento del sufragio para Trump fue m√°s bien contra Clinton.

A la vez, mayorías expresaron que no confiaban en la honestidad e integridad de ambos candidatos presidenciales. Pero por un porcentaje elevado, Trump ganó la mayor parte de los que decían que reprobaban a ambos. Por tanto, no es necesariamente que la gente haya votado por Trump, sino, como comentó uno de sus simpatizantes, por un volcán que necesitamos para quitarnos de encima a los políticos corruptos de ambos partidos.

Trump ser√° el primer presidente en la historia que llega a la Casa Blanca sin ninguna experiencia pol√≠tica y sin ocupar alg√ļn puesto electivo. Ese hecho fue presentado por √©l como prueba de que era un insurgente, o sea, alguien externo a la clase pol√≠tica (aunque, como todo multimillonario, financiaba a integrantes de esa clase pol√≠tica, incluyendo donaciones de fondos a la campa√Īa legislativa de su contrincante Hillary Clinton).

Con el triunfo del multimillonario, el Partido Republicano controlar√° tanto la Casa Blanca como ambas c√°maras del Congreso, ya que mantuvo su mayor√≠a en ambas c√°maras esta noche (estaban en juego todas las 435 curules de la c√°mara baja y un tercio, 34 curules, del Senado). Sin embargo, ser√° un partido en crisis y fracturado, ya que gran parte de la c√ļpula de ese partido se opuso a Trump. Hasta el √ļltimo presidente republicano, George W. Bush, y el ex candidato presidencial de su partido hace cuatro a√Īos, Mitt Romney, no votaron por el abanderado hoy, y el l√≠der de la c√°mara baja, el republicano m√°s poderoso hasta ahora en Washington, Paul Ryan, tiene una relaci√≥n hostil con √©l.

eeuu-los-trump-votanLas otras elecciones

Más allá de las elecciones federales, la mejor noticia para los inmigrantes fue la derrota, después de dos décadas en el poder, del alguacil Joe Arpaio -tal vez el símbolo nacional antimigrantes de mayor perfil.

Y la mariguana (y con ello el rechazo al esquema de la llamada guerra contra las drogas) triunf√≥. En California, el mercado m√°s grande de este pa√≠s, fue aprobada por referendo la iniciativa para la legalizaci√≥n de la mariguana. Massachusetts fue el primer estado del este en legalizarla. Seg√ļn proyecciones, Florida se convirti√≥ en el primer estado del sur del pa√≠s en legalizar la cannabis para usos m√©dicos. Para algunos, despu√©s del aparente resultado presidencial, esta es la mejor ‚Äďy m√°s necesaria- noticia del d√≠a para aguantar lo que podr√≠a ser una noche larga en este pa√≠s.

No pocos están semibromeando con abandonar el país, solicitar asilo en otros países. Esta noche el sitio oficial para asuntos migratorios de Canadá en Internet se cayó repetidamente por el volumen de consultas.

Anexo1
Trump dio el batacazo e hizo temblar al mundo

P√°gina 12| Al igual que lo que sucedi√≥ este a√Īo en el plebiscito por el Brexit en Gran Breta√Īa y por la Paz de Colombia, fallaron los pron√≥sticos. Se abre un nuevo per√≠odo en la pol√≠tica norteamericana y tendr√° alcances globales.

El resultado volvi√≥ a contrariar a la mayor√≠a de los pron√≥sticos, que al igual que lo que sucedi√≥ este a√Īo en el plebiscito por el Brexit en Gran Breta√Īa y por la Paz de Colombia, fallaron. La victoria del magnate abre un nuevo per√≠odo en la pol√≠tica norteamericana y las consecuencias de este resultado tendr√°n alcances globales.

Lanzado a la arena pol√≠tica hace apenas un a√Īo y medio, cuando anunci√≥ que competir√≠a por la nominaci√≥n republicana, este multimillonario que hizo su fortuna en el negocio inmobiliario y su fama como playboy y anfitri√≥n de un reality show se convirti√≥ anoche en el hombre m√°s viejo en llegar a la presidencia de los Estados Unidos, superando en algunos meses a Ronald Reagan, otro outsider que traz√≥ su camino hacia la Casa Blanca. Su campa√Īa desprolija y poco profesional, plagada de improperios y boutades, obligar√° a reescribir los manuales de pol√≠tica electoral. Ninguno de los ¬ęerrores¬Ľ cometidos por Trump en sus √ļltimos 18 meses fue suficiente para impedirle dar la sorpresa m√°s grande de la que se tenga memoria en la historia pol√≠tica norteamericana.

En ese sentido, cobrar√° valor en los an√°lisis posteriores el rol de su rival. Clinton, ex primera dama, ex senadora, ex secretaria de Estado, estaba mucho m√°s preparada que Trump para ocupar la presidencia, pero nunca pudo hacer pie en una campa√Īa en la que tuvo que luchar contra una sociedad norteamericana que pon√≠a en el establishment las culpas de la malaria posterior a la crisis econ√≥mica del 2008. Una serie de esc√°ndalos que afectaron la confianza de su base electoral en ella limaron los bordes de la coalici√≥n que le hab√≠a dado al Partido Dem√≥crata la victoria en las √ļltimas dos elecciones presidenciales y el apoyo de figuras populares, como el presidente Barack Obama, la primera dama Michelle Obama, el senador Bernie Sanders y su marido el ex presidente Bill Clinton no alcanzaron para compensar su falta de carisma y conexi√≥n con el p√ļblico.

Durante toda la campa√Īa Trump present√≥ un discurso extremo, prometiendo levantar un muro para terminar con la inmigraci√≥n mexicana, prohibir la entrada de musulmanes al pa√≠s y deportar a todos los habitantes del territorio de los Estados Unidos que no hayan ingresado legalmente al pa√≠s. Tambi√©n prometi√≥ un mayor proteccionismo econ√≥mico y un importante recorte de impuestos a los sectores concentrados de la econom√≠a con la promesa que esas medidas promover√≠an la creaci√≥n de empleo. La bolsa de Jap√≥n se desplom√≥ incluso antes de que se confirme la victoria del republicano y hoy los mercados de todo el mundo reflejar√°n el cimbronazo causado por los resultados electorales de los Estados Unidos.

La victoria de Trump confirma la reconfiguraci√≥n del esquema pol√≠tico que rigi√≥ en Estados Unidos durante los √ļltimos 35 a√Īos, desde Ronald Reagan. El caudal de votos que logr√≥ Trump en los estados del norte indican que los votantes blancos de clase media baja, golpeados por las consecuencias de la crisis de 2008, abandonaron la coalici√≥n dem√≥crata y se volcaron hacia el Partido Republicano. La suma del voto de minor√≠as, mujeres y j√≥venes no le alcanz√≥ a los dem√≥cratas para repetir el logro de las dos elecciones presidenciales anteriores. La cantidad record de latinos que acudieron a las urnas no pudo compensar la ca√≠da en el voto de negros y de j√≥venes, que hab√≠an acompa√Īado a Obama y no se sumaron masivamente a la propuesta de Clinton.

Ahora, los dos grandes partidos que marcaron la vida pol√≠tica en este pa√≠s durante el √ļltimo siglo y medio enfrentan desaf√≠os in√©ditos. Los republicanos, que hab√≠an abjurado de su propio candidato durante la campa√Īa, tendr√°n ahora que rendirse ante un Trump que podr√° alegar, y con raz√≥n, que gan√≥ esta elecci√≥n √©l solo. La negociaci√≥n en el Congreso, con dos mayor√≠as oficialistas pero reticentes, marcar√° los primeros meses de su gesti√≥n. Los dem√≥cratas deber√°n solventar las divisiones entre un establishment cercano a las corporaciones y a Wall Street, quizas el gran derrotado de estos comicios, y unas bases progresistas que en las primarias casi tuercen el brazo de la c√ļpula y en las generales no acompa√Īaron en n√ļmero suficiente a la candidata que les toc√≥ en suerte.

Esta elecci√≥n marc√≥, acaso, el final de una √©poca. El mundo adopta lentamente una nueva configuraci√≥n, alej√°ndose de los consensos que marcaron el final de la guerra fr√≠a y la trancisi√≥n entre el siglo XX y el siglo XXI. Los desaf√≠os son in√©ditos, para los Estados Unidos y para el mundo que deber√° lidiar con esta nueva iteraci√≥n de la superpotencia, en manos de un hombre sin experiencia en pol√≠tica internacional, administraci√≥n p√ļblica ni defensa. Lo que hay en el futuro son muchos m√°s interrogantes que respuestas. Durante un a√Īo y medio el planeta se prepar√≥ para esta elecci√≥n pero lo que sucedi√≥ anoche no parece un final sino m√°s bien un comienzo, un comienzo de algo peligroso.

Anexo 2

Traspié de los demócratas y de los medios que auguraban amplia victoria para Hillary

Silvia Arana| El gigantesco y poderoso conglomerado de medios estadounidenses y sus encuestas se derrumbaron estrepitosamente la noche del 9 de noviembre, al empezar a difundirse el recuento de los votos. CNN, The New York Times, The Washington Post, The Wall Street Journal, ABC, CBS todos habían pronosticado una ventaja considerable para Hillary Clinton hasta antes del anochecer.

El mensaje de Trump de que Clinton representaba la continuidad del statu quo, que lleva treinta a√Īos en la pol√≠tica, que respalda los tratados de libre comercio que han eliminado cientos de miles de trabajo en EE.UU. ha resonado en las √°reas empobrecidas y con altas tasas de desempleo. La cantidad de votantes por Trump, sobretodo en el Rust Belt (cintur√≥n del extremo superior de la regi√≥n Noreste, Grandes Lagos y Medio Oeste que fue un poderoso centro industrial y que experiment√≥ un fuerte declive econ√≥mico desde los 80) fue mucho mayor de lo que se estimaba. Por el contrario, previo a las elecciones, los medios corporativos pronosticaban una gran movilizaci√≥n de votantes dem√≥cratas (con un √©nfasis en el voto latino por Hillary), lo que no sucedi√≥.

Las cifras representan un serio cuestionamiento al estado de cosas. El Partido Dem√≥crata dio por sentado que a pesar de que su gobierno deport√≥ a m√°s latinoamericanos que ning√ļn otro gobierno anterior, este sector se movilizar√≠a masivamente para darles una victoria contundente. El Partido Dem√≥crata dio por sentado que las comunidades afroamericanas, que sufren √≠ndices de encarcelamiento masivo por pol√≠ticas sancionadas por los mismos dem√≥cratas al igual que mayores tasas de desempleo que el resto de la poblaci√≥n, se movilizar√≠an para darles una victoria contundente. El Partido Dem√≥crata subestim√≥ la capacidad de reacci√≥n de la gente. Hubo una rebeli√≥n contra su pol√≠tica elitista, y contra las manipulaciones internas del partido para beneficiar a Hillary Clinton en perjuicio de Bernie Sanders, quien representaba el ala m√°s progresista de los dem√≥cratas, capaz de movilizar a los j√≥venes y a los trabajadores.

Ser√° interesante ver qu√© ajustes hacen los medios que hasta hoy dec√≠an que Trump es un candidato despreciable, mis√≥gino, abusivo, que no ten√≠a ninguna chance de ser presidente. De los cientos de encuestas realizadas en el pa√≠s, tan solo una daba resultados estrechos, la de LA Times USC (http://www.latimes.com/politics/la-na-pol-usc-latimes-poll-20161108-story.html). Si gana Trump, como las √ļltimas cifras parecen indicar, ¬Ņc√≥mo har√°n para dignificarlo como el presidente electo del ‚Äúpa√≠s m√°s poderoso del mundo‚ÄĚ?


Anexo 3

Tiempos ominososmex pena nieto y trump
Editorial del diario La Jornada, M√©xico| Donald Trump, el aspirante presidencial republicano, se impuso ayer a su rival dem√≥crata, Hillary Clinton, y su partido refrendaba un amplio dominio en ambas c√°maras del Poder Legislativo. Semejante vuelco en la c√ļpula del poder pol√≠tico de la principal potencia del mundo es, desde luego, preocupante, si se tienen en cuenta los prop√≥sitos vertidos por el empresario neoyorquino durante su campa√Īa, casi todos cargados de amenazas, fobias, belicismo, intolerancia y autoritarismo, y no pocos de los cuales han tenido como blanco a M√©xico y a los mexicanos.

Parad√≥jicamente, este resultado, inesperado de acuerdo con la mayor√≠a de las encuestas, que coincid√≠an en conceder m√°rgenes m√≠nimos de ventaja a Clinton, expresa el tama√Īo del descontento social en Estados Unidos, en la medida en que el sufragio para el republicano es una expresi√≥n de rechazo al sistema pol√≠tico, a los partidos tradicionales y a las instituciones.

Asimismo, el que a pesar de los masivos y significativos respaldos recibidos, la dem√≥crata no haya sido capaz de traducir en resultados reales sus respaldos y sus ventajas en encuestas, es indicativo de la impopularidad y la erosi√≥n de la credibilidad de su figura pol√≠tica, as√≠ como de un desinter√©s ciudadano en la tarea ‚Äďque era ciertamente necesaria por razones de sentido com√ļn‚Äď de impedir la llegada de Trump a la Casa Blanca.

En términos de ética social y de conciencia cívica, la victoria de Trump es un dato devastador. El que una mentalidad tan rudimentaria, agresiva y chovinista haya logrado atraer a casi la mitad de los electores indica la persistencia de grandes bastiones de atraso político que contrastan con la modernidad de que hace gala el vecino país del norte.

Por desgracia, el triunfo del empresario racista, misógino, inescrupuloso y belicoso podría llevar al mundo a enfrentar una situación parecida a la que padeció cuando la administración de Bill Clinton fue sucedida por la de George W. Bush: un hito que marcó un generalizado retroceso en la legalidad internacional, los derechos humanos, la paz y la transparencia.

Un agravante adicional es que esas tendencias autoritarias, regresivas y fóbicas podrían contagiarse a algunos de los socios occidentales de Estados Unidos, como Francia, que está en vísperas de un proceso electoral. De hecho, la dirigente del ultraderechista Frente Nacional no esperó a que se consolidara la ventaja definitiva de Trump sobre Clinton para enviar, vía Twitter, un mensaje de felicitación al primero.

Otro efecto que puede sentirse desde ahora mismo es la inestabilidad financiera que se ha desatado en las bolsas y que puede perdurar cuando menos hasta el relevo presidencial en la Casa Blanca, previsto para enero del a√Īo entrante. Ese interregno podr√≠a generar un quebranto perdurable en diversas econom√≠as. En la nuestra, por lo pronto, en unas horas el peso mexicano hab√≠a experimentado una devaluaci√≥n mayor a la sufrida en el curso de todo este a√Īo.

Por √ļltimo, est√° por verse el margen real de poder que el establishment estadunidense conceder√° al virtual presidente electo. Debe recordarse, a este efecto, que los intereses corporativos del pa√≠s vecino conforman poderes f√°cticos que aprecian, por encima de todo, la estabilidad.

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