Oct 24 2019
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Pol铆tica

Silencio, las urnas hablan: Argentina elige a su nuevo presidente

Sucedi贸; aquello que gener贸 c谩lculos dignos del premio Nobel, sobre techos imposibles de perforar y malestares populares inexistentes, pas贸 el 11 de agosto pasado, cuando el Frente de Todxs construido por Cristina Fern谩ndez de Kirchner y Alberto Fern谩ndez arras贸 en las elecciones primarias, abiertas, simult谩neas y obligatorias.

Le sac贸 16 puntos de ventaja a la alianza oficialista聽 de Mauricio Macri, la Uni贸n C铆vica Radical y la Coalici贸n C铆vica y remach贸 su perfomance con los 18 puntos con los que Axel Kicillof super贸 a la gran esperanza opositora, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires Mar铆a Eugenia Vidal.

Los porcentajes 47,78 a 31,79 nacionales y 聽52,74 a 34,54 provinciales sellaron la suerte del proceso iniciado en diciembre de 2015. Las 鈥減rimarias鈥 se constituyeron en una primera vuelta de resultado irreversible, catapultaron a Alberto Fern谩ndez hacia la Presidencia de la Naci贸n, a煤n sin haber sido elegido formalmente y abrieron un camino tortuoso de 11 semanas de doble comando, con un Presidente en ejercicio que abandon贸 el tim贸n del Estado y se dedic贸 a consolidar su n煤cleo m谩s duro, m谩s antiperonista, represivo y discriminador.

芦El d铆a de los buitres禄, mural de Piero Ojeda. Estaci贸n Haedo del FFCC Sarmiento,

 

Mientras, las ya escasas reservas de divisas siguieron, y seguir谩n, drenando hacia los colchones y las guaridas fiscales. Y con un candidato a quien todos, seguidores, periodistas y, sobre todo, poderes econ贸micos, locales e internacionales, observan, 聽tratan y presionan, como mandatario anticipado.

No se quedan atr谩s, por ejemplo, quienes operan por cuenta de los exportadores primarios quienes ya anuncian las bonanzas del 鈥渁cuerdo鈥 con la Uni贸n Europea que no fue firmado y, adem谩s, requiere de un complejo proceso legislativo antes de entrar en vigencia. Negando la realidad y sin respetar el pensamiento soberano de la mayor铆a de los sectores pol铆ticos del pa铆s, apelan a la zanahoria de los centenares de miles de toneladas productos que, supuestamente, exportar铆an las econom铆as regionales, con aranceles preferenciales y hasta sin grav谩menes, a una Europa que los rechaza y cuyas principales potencias ya rechazaron esa alternativa.

Desde Jap贸n el presidente de Brasil, Mes铆as Bolsonaro, en una nueva intromisi贸n en los asuntos internos de la Argentina, amenaz贸 con suspender al pa铆s del Mercosur si gana Alberto Fern谩ndez y decide proteger los intereses de la producci贸n nacional. Afirm贸 que 芦Lo que nosotros queremos es que Argentina contin煤e en el tema comercial en caso de que la oposici贸n venza, de la misma forma de (el presidente Mauricio) Macri. En caso contrario, podemos reunirnos con Uruguay y Paraguay鈥, para decidir su expulsi贸n del 贸rgano subregional.

A pesar de todo, tambi茅n se lleg贸 a este 27 de octubre que parec铆a una fecha del siglo venidero. En las 煤ltimas horas de ese domingo arrancar谩 la verdadera 鈥渢ransici贸n鈥, en realidad el tiempo del traspaso, ya no de una banda presidencial sino de la botonera de control del aparato del Estado que, desde el 10 de diciembre de 2015, estuvo en manos de centenares de representantes de empresas trasnacionales, estadounidenses y europeas, grupos econ贸micos olig谩rquicos y de las fundaciones que generan los papeles sobre los que el oficialista PRO y sus t茅cnicos justificaron las 聽decisiones que llevaron al pa铆s al hambre, lo hundieron en la desocupaci贸n, la indigencia y la pobreza y, finalmente, con fuerza de bumer谩n, sepultaron sus propias chances electorales.

Resultado de imagen para argentina multinacionales con macri

Shell, LAN, General Motors, JP Morgan, Deutsche Bank, Telecom, Techint, La Naci贸n, Pampa Energ铆a, Farmacity/Pegasus, Monsanto, HSBC, Grupo Clar铆n, Banco Galicia, Cargill, Bunge, Louis Dreyfus, Pan American Energy, JP Morgan, Citibank, Telef贸nica, Coca-Cola, Monsanto, La An贸nima, Deutsche Bank, Axion, Grupo Fortabat, M谩xima AFJP, Grupo Dietrich, Grupo Macri, General Motors,son apenas parte de la lista de los grupos econ贸micos y financieros que manejaron a trav茅s de sus gerentes y gerentas los controles estrat茅gicos de la econom铆a nacional.

El descaro con que lo hicieron fue tal que sus representantes, en su mayor铆a, se encargaron de definir y ejecutar las pol铆ticas relacionadas de manera directa con el rubro al que se dedican sus compa帽铆as. Juez y parte, ambos lados del escritorio, zorros en el gallinero, asalto al Estado; todo eso, junto, al mismo tiempo, ante la mirada indiferente de los organismos de contralor, del grueso de los jueces federales, y聽 con la complicidad del blindaje prestado por los grandes grupos de comunicaci贸n.

Ese tablero de comando es el que cambia; al menos se altera la ubicaci贸n en que se sentar谩n los operadores salientes. Ya no conducir谩n sin intermediaci贸n y desde la administraci贸n p煤blica las pol铆ticas que benefician a sus propias corporaciones, un fen贸meno hasta ese momento sin parang贸n en el pa铆s, como no sea durante los a帽os de plomo, il铆citos y endeudamiento externo de la dictadura c铆vico militar conducida por Jos茅 Alfredo Mart铆nez de Hoz y ejecutada por el degradado general Jorge Videla y las tropas de sus tres armas.

Desde el lunes comenzar谩 otro juego, con un gobierno interesado en 鈥減arar el hambre鈥, 鈥減oner plata en el bolsillo de la gente鈥, 鈥渆ncender la econom铆a鈥 y generar condiciones para volver al camino de la producci贸n con聽 redistribuci贸n de la renta e inclusi贸n. Los grandes grupos econ贸micos, la banca internacional y sus delegados locales ya no decidir谩n, al menos no de modo directo, y se ver谩n obligados a negociar y a conceder; van a presionar, a tratar de cooptar funcionarios, imponer medidas y, cuando no logren sus objetivos, hasta podr谩n llegar a generar situaciones de desestabilizaci贸n de programas y pol铆ticas, cuando no de gestiones. Es el tiempo que viene, antes falta el voto final.

Bolillero con pocos n煤meros

Cuando se abran las urnas, habr谩 pocas inc贸gnitas a develar. La principal ser谩 confirmar el grado de simpat铆as que acumulen Los Fern谩ndez, por encima del 50 o 55% propio, seg煤n cualquiera de los estudios que se tenga en cuenta, m谩s las simpat铆as que arrastrar谩 al dar los primeros pasos, como sucede con cualquier 鈥減residente electo鈥, y del poco m谩s del 5% que consiga Roberto Lavagna, tan deslucido en su campa帽a como en sus participaciones fallidas en el show televisivo denominado 鈥淒ebate Presidencial鈥.

Los n煤meros dar谩n al nuevo gobierno un acompa帽amiento inicial muy fuerte para encarar con buena musculatura el 鈥減acto social鈥 multisectorial y policlasista con el que aspira a poner en marcha su gesti贸n.

Con el mapa federal ya trazado y cargado de gobernadores peronistas o amigos, los siguientes interrogantes ser谩n respondidos desde algunas ciudades de la Provincia de Buenos Aires.

Con el agregado de la duda sobre si el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodr铆guez Larreta, logra imponerse en primera vuelta o tiene que ir al repechaje del 24 de noviembre contra el presidente del club San Lorenzo Mat铆as Lammens, surgido de la probeta electoral de Alberto Fern谩ndez y con posibilidad de captura de buena parte del voto que logre el lavagnista Mat铆as Tombolini, que llega a la cancha del domingo con unos 7 puntos de intenci贸n de votos, algo m谩s de la mitad de la ventaja del oficialismo porte帽o sobre el Frente de Todos.

La provincia de Buenos Aires est谩 conformada por 135 municipios, que suman 11.867.979 de electores y representa el 37% de un padr贸n nacional de 32.064.323 personas habilitadas para votar.

Si la elecci贸n general del domingo 27 repitiese los n煤meros de las internas que 鈥渘o fueron鈥, al imaginar de Macri, su sector perder铆a 19 intendencias, mientras que el Frente de Todos sumar铆a 21, con lo que pasar铆a a conducir 87 ejecutivos locales.

Los jefes de la alianza macrista Cambiemos, incluso por encima de los n煤meros globales de la cat谩strofe, prestan atenci贸n a las ciudades m谩s importantes por temor a que se repita la tendencia que llev贸 aperder las capitales de La Pampa, C贸rdoba, Santa Fe o Entre R铆os. Trasladado al distrito bonaerense los problemas surgen en la Tercera Secci贸n electoral, donde de siete municipios conquistados en 2015 corren riesgo en cuatro, y en la Primera, donde est谩n en jaque seis de los diez bajo su control.

Quilmes, Lan煤s, Tres de Febrero, Mor贸n y Pilar, figuran entre los territorios que le dieron la victoria provisoria de agosto al Frente de Todxs y solo Vicente L贸pez, San Isidro y San Miguel lograron sonrisas amarillas. Alej谩ndose de la General Paz, unos y otros tienen puestos los ojos, las fichas, y hasta los actos de cierre de sus campa帽as, en la suerte de La Plata, Mar de Plata y Bah铆a Blanca.

Afilando l谩pices

Aunque la superficie luzca igual, o parecida, el lunes 28 todo habr谩 cambiado en el pa铆s. Ese d铆a s铆, el nuevo presidente ya ser谩 鈥渆lecto鈥, es decir, un ciudadano con fecha formal para empezar a gobernar. El mes y medio que deber谩 transcurrir hasta la asunci贸n ser谩n de cuidado; un barco fr谩gil, en medio de un mar encrespado, puede ser f谩cil carne de naufragio.

El equipo econ贸mico de la calle M茅xico se prepara para navegar esas aguas y eval煤a la oportunidad para pedir pista y sentarse en las sillas contiguas a las de los capitanes del ministro de hacienda Hern谩n Lacunza, no solo a analizar el 鈥減aquete鈥 que administrar谩n pocas semanas despu茅s sino, tambi茅n, a intentar adelantar medidas que mejoren la situaci贸n de caja del pr贸ximo gobierno para encarar las urgencias inmediatas. Desde el minuto cero el grupo liderado por Mat铆as Kulfas y Cecilia Todesca no quitar谩n el ojo de los movimientos del d贸lar, riesgo pa铆s y cotizaci贸n de las acciones.

 

鈥漀aufragio鈥, William Turner

Fern谩ndez incluso se atrevi贸 a reclamar de Macri que, ante una derrota, 芦no se vuelva a enojar y vuelva a llamar al Banco Central para que liberen el d贸lar, que fue lo que hizo la vez pasada禄, una versi贸n apenas suavizada de la acusaci贸n formulada por el economista Mart铆n Redrado, al alertar que el actual mandatario orden贸 芦no parar禄 la corrida que tuvo el d贸lar el聽lunes聽siguiente a la derrota del 12 de agosto聽y que indic贸 al Banco Central 芦Que el d贸lar se vaya a donde se tenga que ir de modo tal que los argentinos aprendan a qui茅n votar禄.

Las versiones m谩s fuertes sostienen que el equipo entrante apunta a 鈥渃e帽ir鈥 m谩s el cepo cambiario y reducir -tal vez a la mitad- la actual autorizaci贸n de compra mensual de hasta 10.000 d贸lares mensuales para las personas f铆sicas. Le agregan la dif铆cil decisi贸n de aumentar las retenciones a las exportaciones granarias, cuyo solo rumor ya puede acelerar el proceso de liquidaci贸n del producto retenido.

En un nivel m谩s complejo aparecen los congelamientos parciales del precio de los hidrocarburos que, seg煤n las empresas vinculadas al rubro, redujeron de manera rotunda los trabajos en el yacimiento de Vaca Muerta.

La nueva realidad pol铆tica, podr铆a permitir incluso que la actual oposici贸n consiga 鈥渁brir鈥 el Congreso nacional y generar debates que conduzcan a la aprobaci贸n del proyecto de 鈥渓ey de g贸ndolas鈥 que forma parte del herramental del plan 芦Argentina contra el hambre禄 que impulsa Fern谩ndez y apunta a reducir el control dominante por parte de las empresas m谩s grandes de los expendedores de alimentos, con entrada de marcas nuevas y precios m谩s convenientes.

Fuego en el vecindario

Harto ya de estar harto, Alberto Fern谩ndez avanz贸 en la explicaci贸n del da帽o causado por las pol铆ticas del actual gobierno; mir贸 hacia Chile, la represi贸n del gobierno y sus muertos y miles de heridos y lanz贸 una pregunta que no esperaba respuesta: 芦驴Somos conscientes los argentinos de lo que toleramos a Macri?禄.

Durante las semanas previas a las elecciones que buscan sepultar el modelo macrista hubo una consonancia entre la radicalizaci贸n del discurso oficial hacia el sectarismo, el antiperonismo y las teor铆as sobre conspiraciones internacionales a las que solo faltaron los 鈥渁lien铆genas鈥 de la primera dama chilena, Mar铆a Cecilia Morel Montes de Pi帽era, y los 鈥渁n谩lisis鈥 regionales de las plumas m谩s vistosas de los diarios de mayor peso en la agenda nacional argentina.

Mauricio Macri, Mar铆a Eugenia Vidal, Miguel Pichetto, Patricia Bullrich, hicieron gala de tremendismos varios. El Presidente asegur贸 que 鈥減ermitimos que una minor铆a tome control del pa铆s y se apropie del Estado y de lo p煤blico聽y fueron por todo禄 y se anim贸 a anunciar que 芦No nos vamos a quedar callados mientras nos roban el futuro禄, deslegitimando a las mayor铆as electorales argentinas y preparando el terreno para posibles maniobras contra el resultado del domingo. La gobernadora bonaerense no se qued贸 atr谩s y afirm贸 que ese d铆a 鈥渟e elige si vamos a tener democracia o no禄, reduciendo esa posibilidad a la alianza de los globos amarillos.

El ex peronista hoy compa帽ero de f贸rmula del mandatario, en una deriva digna de Elisa Carri贸 sostuvo que 鈥淗ay un proceso de desestabilizaci贸n en la regi贸n con injerencia venezolana-cubana鈥 y asegur贸 que 鈥渓a dictadura militar en Venezuela, en sociedad con Cuba, est谩 avanzando en otros pa铆ses de Latinoam茅rica鈥; nada m谩s que un aditamento a la acusaci贸n sin sentido sobre la presencia de asesores habaneros en las cercan铆as de Kiciloff, el muchacho del Cl铆o.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, al defender la represi贸n en Chile y la 鈥済uerra鈥 del presidente Pi帽era contra lo que ella defini贸 como 鈥渋nsurrecci贸n cuasi terrorista鈥, asoci贸 al kirchnerismo con los incidentes producidos el lunes pasado ante el consulado de Chile en Buenos Aires, una vez m谩s asegur贸 que hubo militantes de la Central de Trabajadores de la Econom铆a Popular y acus贸 a la diputada Gabriela Cerruti聽de 鈥渋ncitar a la violencia鈥.

La funcionaria, tal vez sin recordar la nacionalidad de la Alta Comisionada de las聽Naciones Unidas聽para los Derechos Humanos, le pidi贸 a Michelle Bachelet, dos veces presidenta de su pa铆s, que 鈥渘o se meta en Chile鈥.

A la comparsa tremendista se subi贸 el canciller Jorge Faurie quien sostuvo que en la Argentina y la regi贸n existe 芦un af谩n destructivo con manifestaciones an谩rquicas禄 y 鈥渦na intenci贸n de intervenir o estar presentes en la vida institucional, pol铆tica y social de nuestros pa铆ses鈥, con 鈥渕茅todos casi calcados para generar violencia禄. A su turno, el secretario de Cultura, Pablo Avelluto, mientras apura los tr谩mites para desplazar a partir del 10 de diciembre al actual ministro municipal del ramo, Enrique Avogadro, no se priv贸 de relacionar a Alberto Fern谩ndez con Nicol谩s Maduro por no considerar que el presidente de Venezuela 鈥渘o es un dictador鈥.

La catarata de dichos tan exagerados como 鈥減ol铆ticamente incorrectos鈥, el discurso de la 9 de Julio, las expresiones presidenciales en los debates televisivos, no solo apuntan a intentar parar la sangr铆a de votos -que las encuestas ya no publicables por la veda informativa colocan muy cera de su m铆nimo n煤cleo antiperonista- y sostener la estructura de fiscalizaci贸n electoral, tambi茅n se dirigen a consolidar un sector que luzca como una fuerza dispuesta a movilizarse en contra del peronismo.

La grieta ahondada a pico y聽 pala durante los 煤ltimos cuatro a帽os desde la Casa Rosada, revitalizada con la incorporaci贸n de un senador sin tierra, produce estos fen贸menos que, por ejemplo, explican que la pobreza no crece, sino que son los pobres que fornican鈥 y se reproducen.

Haciendo juego con esa artiller铆a, los columnistas que apoyaron a Mauricio Macri hasta antes de ayer, empezaron a verle defectos el 11 de agosto a las 23 y hoy son voceros de los grupos econ贸micos y financieros que intentar谩n incidir sobre la gesti贸n venidera, adem谩s de preparar su discurso de sost茅n de la inminente oposici贸n, revuelven una ensalada internacional en la que juntan a Chile, Bolivia, Venezuela, Hait铆, M茅xico, Centroam茅rica y la Argentina 鈥渒irchnerista鈥.

En el caso de la situaci贸n trasandina, fueron m谩s papistas que el empresario modelo de Macri que declar贸 la guerra desde el Palacio de la Moneda y luego reconoci贸 que 鈥淓s verdad que problemas se acumulaban desde hace d茅cadas y los distintos gobiernos no fuimos capaces de reconocer la situaci贸n en toda su magnitud. Reconozco y pido perd贸n por esa falta de visi贸n鈥.

Roberto Mamani Mamani, Bolivia

Nada tienen que ver las consecuencias de modelos econ贸micos de exclusi贸n, ajustados en base a los dictados del FMI, con los tiempos de un recuento de votos rurales, ni con los efectos del bloqueo econ贸mico y desestabilizador sobre un pa铆s que no logr贸 construir un modelo productivo alternativo a la dependencia exclusiva de la renta petrolera con distribuci贸n,tampoco con una situaci贸n instaurada a partir de las directivas de la agencia estadounidense dedicada a las drogas y a la incorporaci贸n de las fuerzas armadas a la lucha contra el narcotr谩fico durante d茅cadas.

En la Argentina, la organizaci贸n popular desarrollada por los movimientos sociales durante muchos a帽os, evit贸 salidas parciales que en muchos casos devienen en violentas y lograron instalar, cuando no imponer, pol铆ticas sociales productivas, complementarias con los esfuerzos de la 鈥渆conom铆a popular鈥 de la que vive m谩s del 30% de la poblaci贸n activa del pa铆s.

Aunque Fern谩ndez prefiera no ser autoreferente, cuando la situaci贸n estaba en los l铆mites de tolerancia, con hambre, fr铆o y personas viviendo en situaci贸n de calle en cantidades jam谩s vistas, surgieron las expectativas electorales que gener贸 el surgimiento del Frente de Todxs, con el peronismo unido como columna vertebral, y luego se concret贸 el triunfo de Fern谩ndez y Cristina en las primarias. Los referentes que trabajan en la coordinaci贸n de los comedores y merenderos populares en los que se alimentan decenas de miles de personas, sostienen que esos hechos fueron centrales para que los focos de protesta, sobre todo con captura de alimentos, no comenzaran a brotar en las periferias de las principales ciudades del pa铆s.

鈥淓st谩bamos al borde de no poder contener a la gente鈥, sostuvo el responsable de una de las organizaciones m谩s importantes quien consider贸 que 鈥淟as elecciones actuaron como un b谩lsamo y dieron espacio a expectativas de cambios en pocos meses鈥.

La respuesta a aquella pregunta sobre la tolerancia popular a las pol铆ticas de los 煤ltimos a帽os que formul贸 Fern谩ndez, inevitablemente, debe incluir a su propio triunfo como una de las variables de 鈥渃ontenci贸n鈥 de la bronca local. En las pr贸ximas semanas comienza un camino complejo, en medio del desastre provocado por las pol铆ticas neoliberales, con generaci贸n de efectos no solo materiales sino tambi茅n morales, como la falta de solidaridad, el desprecio por las y los pobres y las diferencias.

Casi todo, una vez m谩s, estar谩 por hacerse.

* Periodista y Psic贸logo argentino. Investigador asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (http://estrategia.la/). Miembro de La Usina del Pensamiento Nacional y Popular (http://www.usinadelpensamientonacional.com.ar)

 

 

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