Mar 21 2015
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Opini贸nPol铆tica

Sobre marchas y el barroco ecuatoriano: el sentido de la fanesca

La marcha convocada por distintos sectores para el 19 de marzo se desarroll贸 en un ambiente pol铆tico especial, en el cual se juntan elementos subjetivos y objetivos que hac铆an prever una participaci贸n importante.聽 A nivel objetivo y subjetivo de la sociedad se han dado cambios importantes que ya se expresaron en las elecciones locales del a帽o pasado y se han ido consolidando.

A nivel subjetivo se nota un cansancio de sectores variados con respecto al gobierno, en diversas zonas de la Sierra y en particular en Quito y en parte Azuay. Esa fue la expresi贸n que sobresali贸 en la marcha de Quito

A nivel objetivo se intenta consolidar una confluencia amplia de diversos sectores que se re煤nen para oponerse al gobierno incluso con reivindicaciones contrapuestas. Hay una sensaci贸n en diversos sectores de la oposici贸n que la contradictoria confluencia es la 煤nica opci贸n y tratan de sacar provecho mirando a mediano y largo plazo.

En esa m煤ltiple alianza contradictoria han confluido sectores de izquierda que se asumen marxistas, sectores liberales, sectores conservadores, derecha tradicional, mujeres, glbt, bur贸cratas, ind铆genas, empresarios, banqueros, ecologistas, figuras de la partidocracia, gente salida de Alianza Pa铆s, j贸venes, gente de la cultura, sindicalistas, gremios profesionales, religiosos de izquierda y de derecha y una variada clase media que en su momento vot贸 por el presidente Rafael Correa.

El hilo conductor principal fue la reivindicaci贸n de la democracia, contra el autoritarismo, por la libertad, similar al que une a la oposici贸n en otros pa铆ses. Tambi茅n se pidi贸 por diversos derechos y se sum贸 la consigna contra el supuesto 鈥減aquetazo鈥 por la aprobaci贸n de las salvaguardias. Adem谩s, cada grupo tuvo sus consignas propias, en buena parte contradictorias con los otros grupos.

Sin duda fue lo que se denomina 鈥渇anesca pol铆tica鈥. Pero eso no debe llamar la atenci贸n si analizamos parte de la historia pol铆tica ecuatoriana del siglo XX y de este siglo. En ese sentido, se debe tener claro que muchos ecuatorianos y ecuatorianas, se han sentido y se sienten identificados con la fanesca. Primero por el significado simb贸lico que tiene el plato en s铆 y segundo porque pol铆ticamente hablando identifica una realidad de la historia del pa铆s. ec protesta2

Este tipo de confluencias contradictorias son comunes a lo largo de la historia del Ecuador en distintas circunstancias. Y cuando se han dado, responden a un sentimiento subjetivo de distintos sectores, de rechazo a algo, lo que a veces no se corresponde con elementos objetivos. Muchas veces el sentimiento subjetivo supera a los hechos objetivos. Por lo tanto hay una aceptaci贸n hist贸rica de la fanesca pol铆tica.

El liberalismo como el conservadurismo de alguna forma fueron fanescas pol铆ticas en determinado momento. La Gloriosa fue una fanesca. Las idas y venidas de Velasco Ibarra fueron producto de fanescas. La ca铆da de Bucaram (recordemos la famosa camioneta) fue consecuencia de una fanesca. La ca铆da de Mahuad, aunque en menor t茅rmino, tambi茅n tuvo algo de fanesca. La ca铆da de Lucio Guti茅rrez fue producto de una amplia fanesca liderada por una variopinta clase media. Y a su turno cada sector que lleg贸 al gobierno lo hizo como parte de una fanesca. Por lo tanto, para la gente, sobre todo en la Sierra, se帽alar como 鈥渇anesca鈥 a la fanesca, no producir谩 cambios en sus sentimientos pol铆ticos coyunturales. No producir谩 cambios subjetivos en ese imaginario colectivo que se identifica como algo en com煤n a pesar de no tener casi nada en com煤n.

En todo caso, ya sea desde un punto de vista pol铆tico o culinario, lo importante es analizar el sentido de la fanesca. Es distinta una rica fanesca en comunidad o familia, o sea como parte de una construcci贸n colectiva, que una fanesca, tambi茅n rica, almorzada solitariamente en un restaurant de lujo. Es distinta una fanesca potente en la que se destaca el sabor de cada grano que una fanesca en la cual se impone solo el bacalao y se distorsiona su gusto.

En pol铆tica es muy similar. Es distinta una fanesca en la cual el sentido, las consignas principales y el contenido lo coloca la derecha, aunque algunas izquierdas digan que no es fanesca, que el sentido lo de la izquierda y los sectores populares. Esto sirve para una marcha, para una alianza electoral o para una alianza de gobierno.

La Gloriosa tuvo un sentido dado desde la izquierda y desde lo popular. La ca铆da de Mahuad, m谩s all谩 de las traiciones posteriores, tuvo un sentido dado desde el movimiento ind铆gena y desde los sectores populares. La Ca铆da de Guti茅rrez tuvo un sentido dado desde una determinada clase media. Las movilizaciones contra el TLC, que en un principio tuvieron el sentido claro dado desde el movimiento ind铆gena y la izquierda pero sin grandes apoyos en otros sectores, al聽 tiempo lograron la adhesi贸n de m谩s del 60 por ciento de la poblaci贸n.

Entonces viendo la historia, no debe llamar la atenci贸n que conflec protesta1uyan personas del Movimiento Pro Vida y del Opus Dei que apoyan el Plan Familia del gobierno y est谩n contra el aborto, con organizaciones feministas y grupos GLBT que tienen otra visi贸n. O gente como Carlos Vera y Blasco Pe帽aherrera a favor del TLC y las pol铆ticas neoliberales, con gente que se ha opuesto a esas pol铆ticas. O gente vinculada a Nebot y defensora del gobierno de Febres Cordero con gente que sufri贸 la violaci贸n de los derechos humanos en esos a帽os. Defensores de la Constituci贸n con quienes han pedido derogarla y redactar una nueva.

La fanesca es un s铆mbolo de identidad surgido de la Sierra y m谩s arraigado en esta regi贸n que en otras. A veces a los pol铆ticos coste帽os les cuesta entender ese significado, como les cuesta entender el imaginario serrano, la realidad pol铆tica serrana y la psicolog铆a de las masas serranas.

Pero en cualquier fanesca pol铆tica, lo importante es determinar qui茅n le da el sentido, qui茅n se mueve en las sombras sac谩ndole partido, qui茅n hegemoniza el camino, o sea el futuro pol铆tico y, sobre todo, qui茅n acumula m谩s en la construcci贸n del poder. Al fin de cuentas, la fanesca pol铆tica es tambi茅n una expresi贸n de la historia de la lucha de clases, que tambi茅n puede terminar en sumisi贸n de clases.

Caus贸 gracia que Guillermo Lasso primero convocara a la marcha y luego quisiera tomar distancia. Ante la evidencia del apoyo de Lasso y de que el sentido de la marcha lo estaba dando la derecha, algunas personas y sectores trataron de desmarcarse p煤blicamente y generaron el desdicho y la desdicha del banquero.

Sin embargo, aunque no estuviera directamente en la marcha, su apoyo previo y su vinculaci贸n con la misma no se pueden ocultar. Independientemente de que l铆deres y partidos de derecha no hayan estado como tales, estuvieron presentes porque muchos de sus sentidos estuvieron en la marcha.

En la marcha de Quito, m谩s all谩 de las consignas por izquierda, el contenido mayoritario de las frases en carteles y el sentimiento de buena parte de la gente, tuvo un contenido de derecha. El sentido de la marcha en s铆 lo dio la derecha.

La fanesca como plato y la fanesca pol铆tica son casi un s铆mbolo ya establecido y aceptado en el imaginario ecuatoriano, son im谩genes de ese barroco que de forma excelente investig贸 y describi贸 Bol铆var Echeverr铆a.

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