Mar 24 2020
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Opini贸nPol铆tica

Socialismo para ricos

Seamos justos, Mauricio Macri no hizo un proyecto neoliberal. Macri endeud贸 a la Argentina para enriquecer a una casta. A su casta. Macri hizo lo que Martin Luther King llamaba 鈥渟ocialismo para ricos鈥: usar al Estado para enriquecer, de nuevo y a煤n m谩s, a las pocas familias de siempre. Esa es la verdadera globalizaci贸n en pol铆tica: el socialismo para ricos.

Porque no es cosa, nada m谩s, del Estado argentino o del estadounidense. El Estado Chileno, por ejemplo, tambi茅n ha hecho socialismo para ricos ininterrumpidamente durante medio siglo.

Aprobando leyes para concesionar el mar a siete familias, privatizando las empresas del Estado para esas mismas familias, luego entreg谩ndoles el negocio del agua, de la educaci贸n, y de la salud a esas mismas y a otro pu帽ado m谩s de familias. Pero cuando alguien propone que el Estado trabaje para los chilenos y chilenas, eso si que no, porque eso es populismo. Que trabajen. Gente floja que quiere todo gratis.

Mauricio Macri endeud贸 con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a la Argentina como nunca antes en su historia, y al hacerlo prometi贸 a los argentinos y argentinas que terminar铆an enamorados de Christine Lagarde, la directora del FMI por ese entonces. Porque claro, tomar deuda y enamorarse de la prestamista es responsable cuando de lo que se trata es de financiar una timba para que los amigos de ese presidente fuguen esos d贸lares prestados y se enriquezcan a煤n m谩s.

Pero cuando un pol铆tico o pol铆tica quiere tomar deuda para saciar el hambre de los ni帽os o ni帽as de su pa铆s, o para impulsar su industria, o para frenar una epidemia, eso no pues, porque eso es demagogia. Bueno, esa demagogia es, precisamente, la que propongo para Chile.

Tomar deuda responsablemente y subir los impuestos a las grandes fortunas. Chile hoy tiene una ventaja fruto de esa injusticia: arcas ordenadas y bajo endeudamiento, porque al mismo tiempo que hizo socialismo para ricos, dej贸 a sus ciudadanos y ciudadanas arrojadas al individualismo salvaje, y ellas debieron hacerse cargo solas, de lo que en sociedades decentes es deber del Estado: salud, educaci贸n y pensiones.

Hoy, hay que invertir el sentido de esa ecuaci贸n, y hacer que el Estado trabaje para todos y todas. No queda otro camino para salir de esto. Lo hemos propuesto desde hace a帽os, y hoy ese rugido se escucha con toda su fuerza. Hoy los chilenos y chilenas se cansaron de pedir por favor. Ahora quieren decir: es nuestro derecho. Las mujeres son nuestro mejor ejemplo. Cuando dejaron de pedir por favor y dijeron: es nuestro derecho, hicieron cambiar el mundo.

Ahora, el pueblo, los y las trabajadoras, exigen su turno. La gente en Chile est谩 haciendo que las cosas cambien, a pesar de los pol铆ticos y sus acuerdos, y a contra pelo de todo: de su establishment, del poder financiero, de la industria farmac茅utica, de la industria de la educaci贸n, de los bancos y de sus medios de comunicaci贸n.

Martin Luther King podr铆a haber dicho,鈥渙k鈥; Sim贸n Bol铆var podr铆a haber dicho, 鈥減ermiso鈥; Rita Segato -la antrop贸loga feminista que inspir贸 el himno 鈥渆l violador eres t煤鈥-podr铆a haber dicho,鈥減or favor鈥. Pero gracias a que dijeron: es posible, fue que cambiaron el mundo.

La historia recordar谩 el 2019 como el a帽o en que una revoluci贸n sin liderazgos cambio un pa铆s. Y habr谩 pasado en Chile. Lo que en Argentina fue Alberto Fern谩ndez, en M茅xico L贸pez Obrador, y en Estados Unidos -esperemos, aunque se ve cada vez menos probable-BernieSanders, en Chile habr谩 sido, simplemente, el pueblo. Infatigable. Incorregible. Inexpugnable. Incomprensible. Podr铆amos pensar que esta pandemia que vivimos ser谩 el cambio, pero las cosas nunca cambian desde afuera. El cambio real solo puede venir desde el coraz贸n de las sociedades y sus culturas. Y ese cambio, porque es cambio, ser谩 siempre, primero, pol铆tico.

La justicia no puede ser solo para algunos, porque el dicho es sabio: ley pareja no es dura. Por tanto, si el Estado quiere actuar con justicia, no puede hacer reglas a favor de unos y olvidarse del resto. Un Estado justo debe hacer reglas para el bienestar y cuidado de todos y todas. Esa es su funci贸n y no otra. En primer lugar, debe hacer reglas para el cuidado de ni帽os y ni帽as, de la gente mayor. Luego,debe hacer reglas para cobrar impuestos diferenciadamente, porque ser谩n esos impuestos los que har谩n justicia.

Por eso Chile insiste en redactar una nueva Constituci贸n. Para construir el mismo Resultado de imagen para pi帽era y los magnates dibujoEstado, pero ahora, con reglas decentes. Ese es el camino que debe recorrer Chile. El de la decencia. Una Nueva Constituci贸n con representaci贸n ciudadana, deuda para ser invertida socialmente, sobre todo y urgentemente en salud, que es una de las grandes obscenidades sociales de Chile, y subir los impuestos a los ultra-ricos, para impulsar el bienestar y la reindustrializaci贸n. Vale decir, un Estado para todos y todas. Que no es populismo ni una locura: Es Dinamarca.

* Miembro del Grupo de Puebla. Director de tv y cine. Ex candidato presidencial en Chile. Publicado en nodal.am

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