Dic 4 2012
999 lecturas

Política

Sombras sobre Unasur

La VI Cumbre de Unasur en Lima resultó “un retroceso”, dice el Clarín de Argentina. Se excusaron cuatro jefes de Estado que han sido sus más entusiastas impulsores: Dilma Rousseff de Brasil, Cristina Fernández de Argentina, Evo Morales de Bolivia y Hugo Chávez de Venezuela. Llegó tarde el presidente Correa. Pero lo central fue lo poco trascendente de sus acuerdos. Un detalle: la Declaración Final no se hizo oficial y se limitó a un informe del presidente Humala.

Fue positivo facilitar la residencia en cualquier país sudamericano a los nacionales de los países del subcontinente (avance en crear la ciudadanía sudamericana), el anuncio de 31 proyectos de integración física (varios en curso), del Consejo de Seguridad Ciudadana y contra la delincuencia, del Instituto de Gobierno de Salud y la aprobación de los estatutos del Centro de Estudios Estratégicos de Defensa. Pero los problemas de fondo de Unasur rebasan este estrecho ámbito y están estancados.

Dos problemas fronterizos engrosaron los problemas de Unasur. El de Colombia con Nicaragua, con reciente fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya que Colombia desconoce. Lo que se agrava con su retiro del Pacto de Bogotá que compromete a los Estados sudamericanos a la solución pacífica de diferencias y acepta a la CIJ de La Haya como máximo instrumento para la resolución de diferendos.

Santos, además, ha pedido apoyo a su posición en Unasur, lo que difícilmente apoyaría Venezuela, firme aliada de Nicaragua, además que ello desestabilizaría el acatamiento al próximo fallo de la CIJ de La Haya respecto al diferendo limítrofe marítimo entre Chile y Perú. Este diferendo fronterizo también calienta las relaciones en Unasur dadas las agresivas declaraciones de ex presidentes chilenos poniendo en tela de juicio a la CIJ y casi amenazándola. Además está latente el reclamo de Bolivia a Chile de una salida soberana al mar, perdida en la Guerra del Pacífico.

La situación paraguaya, luego del golpe blanco contra el presidente Lugo por la derecha, sigue sin encontrar salida. Unasur decidió suspender la participación de Paraguay hasta que se garantice una salida democrática y transparente, pero el régimen paraguayo parece decidido a no permitir una misión de observación del próximo proceso electoral. La situación está estancada.

Hay otros problemas fundamentales estancados: la implementación del Banco del Sur, el desarrollo de un fondo de manejo de reservas o el establecimiento de facilidades para el comercio en moneda nacional entre los países, camino a una moneda sudamericana, o el Consejo de Defensa Sudamericano soberano, sin dependencia de EEUU.

Hay serias diferencias respecto a proteger y defender, o no, los mercados internos frente a los intentos de penetración y especulación de capitales de las grandes potencias en crisis, como lo plantean claramente los países del Mercosur. Chile, Perú y Colombia no lo hacen y promueven más bien los TLC y la apertura. Un tema que promueve el desgranamiento de la Comunidad Andina y atrae a Venezuela, Bolivia y Ecuador al Mercosur. Este 6 de diciembre, Bolivia se incorporaría al Mercosur y Ecuador estaría cerca de similar decisión. Ello haría de este espacio uno de mayor dinamismo que Unasur y marcaría el fin de la CAN.

Finalmente, la VI Cumbre resintió el enfriamiento de las relaciones de Brasil con el Perú ante la decisión de comprar aviones coreanos en lugar de los Tucanos brasileños, la negativa a ampliar el plazo a Petrobrás para la exploración y certificación de reservas del lote 58 de Camisea (que llevaría a un arbitraje internacional) y los problemas en implementar el Gasoducto del Sur ante el planteo de Humala de ir por la vía del “gasoducto virtual”. Estos asuntos, además del juego peruano de facilitar la reactivación del TIAR con los EEUU versus el Consejo de Defensa de Unasur, explicarían la ausencia de Dilma de la VI Cumbre.

La impresión brasileña y de otros países sería que el Perú ha virado a privilegiar la Alianza del Pacífico (México, Colombia, Perú y Chile con EEUU) frente a Unasur. En este marco, el convertir Mercosur en el polo aglutinador iría cobrando peso mientras la presidencia pro témpore de Humala en Unasur se difumina, sin pena ni gloria.

X

Envíe a un amigo

Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

4 Comentários - Añadir comentario

Comentarios

  1. Claudio Segovia
    4 diciembre 2012 21:56

    Un interesante artículo, pero debo hacerle una observación: tomar como fuente de información al diario argentino Clarín, en las actuales circunstancias legales y éticas por las que está pasando, resulta tan ecuánime como obtener información sobre Pinochet de El Mercurio, u opiniones de los demócratas estadounidenses de la cadena Fox.
    Sugiero ampliar (no reemplazar, obviamente) las fuentes de información.

  2. jorge fernandez
    9 diciembre 2012 0:36

    El diario Clarín es el diario junto con la Nación el más mentiroso y golpista de la Argentina, quien le crea una sola linea de lo que escribe es un desinformado, tiene intereses ideológicos o es un tonto, si el UNASUR funciona o no es otro tema, depende de como se mire, para unos va lento y para otros va bien, el diario Clarín es uno de los más enconados enemigos de la integración latinoamericana, por díos no sean inocentes!!!!

  3. Antonio Casalduero Recuero
    9 diciembre 2012 21:52

    Cada vez que surgen divergencias que enturbian los acuerdos, pactos y tratados entre países de América Latina, es una clara y muy evidente señal de que los EE.UU., de alguna soterrada manera, están detrás de ellos con alguna de sus maquinaciones. Nadie se tragó la monserga de que EE.UU. no había tenido nada que ver en los golpes de estado de Honduras y de Paraguay, en circunstancias de que a esta fecha ya se conocen varias estrategias intervencionistas que ellos echaron en juego, empezando por el ilegal amotinamiento de los militares hondureños. Ahora de nuevo empiezan a oírse clamores de voces disidentes contrarias, o simplemente renuentes, a adoptar ciertos acuerdos mutuos que beneficiarían enormemente a los naturales de una buena parte de América Latina. Cómo es posible que en plena segunda década del siglo XXI aún haya gobernantes que no entienden esta perniciosa relación tan desigual entre todos los países de América Latina y los EE.UU., país que ha causado tanta miseria, muerte y destrucción con su política intervencionista. Ojalá que algún día alcancemos una plena independencia de ese odioso y peligroso país, convertido hoy en el mayor riesgo existente para la supervivencia de la especie humana.

  4. Jhr cronos
    9 diciembre 2012 22:03

    Aunque es verdad lo que dicen de Clarín, es un hecho objetivo que Perú y Humala no han trabajado a favor de Unasur como debería, teniendo la presidencia. De hecho han renunciado a algunas de los proyectos que debían encabezar, lo que es una lástima y una trajedia para el Perú. Unasur es el futuro y encabezar algunos segmentos era necesario para no quedarse ecplipsados por regiones más movidas, como Brasil, Argentina, Venezuela, etc.

    La política exterior de Humala, como yo la veo, ha sido pésima.