May 13 2019
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Cultura

Susana Szwarc y la matanza de los obreros qoms en 1924

Narradora y poeta, la argentina Susana Szwarc, quien entre otros primeros premios obtuviera el Premio 脷nico de Poes铆a de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires 1998, con nosotros conversa, por ejemplo, sobre su faceta de dramaturga, as铆 como respecto de su infancia en Quitilipi, provincia de Chaco.

鈥 Porque no he visto representaciones de tus piezas teatrales ni las he le铆do, comienzo interes谩ndome por ellas. 驴De qu茅 tratan? 驴Qu茅 dramaturgos prefer铆s? 驴Fantaseaste con incursionar en la escritura de guiones cinematogr谩ficos?

鈥 Ahora que me hac茅s esta pregunta, adem谩s de sorprenderme (es como si me olvidara de mis obras de teatro) advierto que no hay registros de las puestas. Las directoras y directores tendr谩n fotos, alg煤n video, pero no lo han subido a internet. Cuando se estren贸 la primera obra no hab铆a a煤n internet. Lo mismo con la segunda. Con la tercera s铆, pero no nos habremos dado cuenta de registrar. Ahora estoy viendo el afiche de 鈥淛usto en lo perdido鈥 que dirigi贸 Irene Rotemberg; se dio unos meses en el Camar铆n de las Musas y en el Centro Cultural de la Cooperaci贸n, en la sala Ra煤l Gonz谩lez Tu帽贸n.

Esta obra est谩 basada en un cuento de mi autor铆a. As铆 como 鈥淭renzas, el secreto robado鈥, se bas贸 en la novela 鈥淭renzas鈥. La primera s铆 estuvo escrita como obra de teatro; y otras tambi茅n. La 煤ltima,鈥La resolana鈥, sucede en una kermese de pueblo (una especie de parque de diversiones muy 鈥渄el interior鈥) y dos mujeres hablan como recordando, pasan por un mismo lugar pero por segunda vez, juegan para soportar ciertos horrores (se sabe que se est谩 en Napalp铆, en el lugar de la masacre de trabajadores rurales en su mayor铆a qoms).

Podr铆a decir que tanto las obras de teatro como la poes铆a y los cuentos tienen 鈥渦n aire鈥 en com煤n. El aire de los pueblos del interior es lo que va abrazando (y abrasando) a los personajes, siempre marginales, siempre en 鈥渓a frontera鈥, sobrevivientes (lo que no implica s贸lo un 鈥渁ire de tristeza鈥 sino la alegr铆a de descubrir, de conocer y de estar viviendo 鈥攓ue tambi茅n hay鈥 en estas situaciones).

Dramaturgos: Beatriz Pustilnik, Maruja Bustamante, Ciela Asad,聽 la maravillosa Griselda Gambaro (o sea, dramaturgas). Y ahora recuerdo tambi茅n聽 a Susana Poujol, poeta y dramaturga.

Y me pregunt谩s por guiones cinematogr谩ficos. Por lo general, en las cr铆ticas y tambi茅n algunos lectores, me hablan de 鈥渓a pel铆cula鈥 que aparece en mis textos, como que algo de lo cinematogr谩fico est谩 all铆. Por la novela 鈥淭renzas鈥, Rodolfo Modern dec铆a en 1992, en 鈥淟a Gaceta de Tucum谩n鈥: 鈥淵 cabe agregar lo mucho que la autora puede haber asimilado del lenguaje cinematogr谩fico, con sus secuencias aparente颅mente deshilvanadas, pero que hacen al asunto, y de las m谩s modernas t茅cnicas de compo颅sici贸n musical, lo que otorga a sus p谩ginas una complejidad creciente y un inter茅s renovado para quienes ans铆an la elaboraci贸n de una prosa alejada de las convenciones al uso.鈥

En la presentaci贸n de 鈥淏谩rbara dice鈥, en julio del 2004, dijo Amalia Sato:鈥淪usana Szwarc pisa: en ese espacio que es el Chaco, la selva de Am茅rica鈥 las estepas de Polonia, los campos de escarcha, y se vuelve desafiante con im谩genes que de ser filmadas provocar铆an terror, en una sucesi贸n de fotomontajes con perspectivas dignas de una sala de espejos deformantes: la materia de un huevo chorreando por una monta帽a, dos que juegan a la luz oscilante de una l谩mpara de 25W a un crucigrama y gritan que Holocausto es una bonita palabra por su diptongo. Eso que Susana se atreve a pisar, despu茅s de tomar decisiones visuales en un territorio que es todos los mapas, con un giro dad谩, amparado por el cabaret exc茅ntrico, es un nuevo suelo donde instilar con una s铆ncopa las sentencias de Adorno, de Primo Levi, de Celan, con una peque帽a muesca que es coma, que es ofrenda hecha con palabras.鈥

Tal vez, en alg煤n momento, alguien desee llevar alguno de mis textos al cine. Y eso ser铆a un placer. Ahora que digo placer, para m铆 fue una inmensa alegr铆a que el compositor Cristian Varela basara una 贸pera suya en el cuento 鈥淣o camines en el barro鈥.

聽鈥擟itaste a Amalia Sato. Y participaste en las funciones del ciclo 鈥淜amishibai鈥, el Teatro de Papel de origen japon茅s que ella coordin贸.

鈥 Amalia fue la que nos trasmiti贸, nos cont贸, nos 鈥渄io鈥 el Teatro de Papel. Ella ten铆a en la casa de sus padres las l谩minas y un teatro. Luego, cada uno de sus 鈥渃onocidos鈥澛 que deseamos formar parte del Club Kamishibai, 鈥渘os hicimos鈥 de un teatro. Comenzamos a hacer las funciones por diversos sitios (Centro de Espa帽a, Malba, El Ecl茅ctico, Biblioteca Nacional, Notorius, etc.). Algunos de los integrantes: Nicol谩s Prior, Sergio P谩ngaro, Delius.

Cada uno llev贸 luego sus funciones a otros espacios (escuelas, bibliotecas, centros comunitarios). Yo hice algunas representaciones en Resistencia, Chaco, en el Cecual. Y esas incursiones contin煤an. Es muy hermoso ver c贸mo se produce, cada vez, ante este hecho que llamar铆a po茅tico, una comuni贸n entre los actores (los que narran y mueven las l谩minas) y los espectadores. Dan ganas de subirse a una bicicleta (que fue la primera forma de transporte en Jap贸n del kamishibai) y recorrer diversos sitios para contar, mostrar, compartir este Teatro de Papel.

鈥擠esde que comenzabas a ser una treinta帽era coordin谩s talleres de escritura.

鈥溌u茅 joven fui un d铆a!鈥, dice la protagonista de 鈥淗iroshima mon amour鈥 y era una treinta帽era. Es cierto, empec茅 a coordinar talleres sin que hubiera sido mi intenci贸n. Estaba trabajando en escuelas de la provincia de Buenos Aires (Rafael Castillo, Isidro Casanova) cuando sali贸 mi primer libro de cuentos (鈥淓l artista del sue帽o鈥) y varios lectores empezaron a preguntarme si daba talleres de escritura. Ante esa demanda, comenc茅 a dialogar con el poeta Mario Morales, que ten铆a una pr谩ctica de talleres, con A铆da Bortnik, quien hab铆a prologado el libro. Ambos me animaron, me dieron elementos para reflexionar y hacer.

Empec茅 entonces a trabajar 鈥渃on鈥 los otros en eso que se ha dado en llamar taller literario o taller de escritura. Por supuesto, dec铆a entonces y digo ahora, que no se ense帽a a escribir, que ninguna Facultad faculta al escritor. Que en el taller se lee, se ampl铆a el universo de la lectura, se da lo que se dio en llamar consignas (pre-textos) como 鈥渄isparadores鈥. Creo que se trata de una trasmisi贸n y que ese estar de otro (u otra, en mi caso) produce, lleva al hacer.

En la infancia pensaba que leer a otros en voz alta era una tarea hermosa y de alg煤n modo me dediqu茅 a eso. Creo que coordinar un taller de escritura es un trabajo (tarea, oficio) muy especial. Viene alguien a mostrarnos eso 铆ntimo que implica componer un texto y quien coordina recibe este dar, esto nuevo que alguien puso en el mundo. Y habr谩 de sugerir, mirar, decir con absoluto cuidado. Y a veces, leyendo con el otro un poema, alguna frase, se produce una comuni贸n, un captar juntos la m煤sica del texto.

Con Andrea Ocampo

鈥 鈥淟a Sin Rival鈥 se llamar谩 la Biblioteca Popular que en Quitilipi est谩s empe帽ada en fundar. 驴El nombre fue una propuesta tuya? Desde tu infancia de quitilipense hasta la actualidad, 驴c贸mo se fue transformando esa ciudad? 驴Hay all谩 parientes tuyos? 驴Es desde que comenzaste el colegio secundario que resid铆s en la Cabeza de Goliat, desaseada y derechosa Capital Federal?

鈥 Es buena la palabra que us谩s: 鈥渆mpe帽ada鈥 en fundar. En que exista esa posibilidad en nuestro pa铆s, en todo lugar del pa铆s, en el pueblo m谩s peque帽o y en la ciudad m谩s grande, de crear una biblioteca, de recibir ayuda material para su funcionamiento, que sea totalmente aut贸noma (son los habitantes del lugar con su comisi贸n de biblioteca, la 煤nica que decide) y que no se utilice, es no s贸lo una pena sino una necedad, o simplemente se ignora. En Quitilipi ya est谩n todos los pasos dados, faltar铆a que se habilite el lugar (que tambi茅n ya est谩 habilitado en los papeles).

El nombre fue decisi贸n de la comisi贸n. Quer铆an poner el apellido de mi padre (que es tambi茅n el m铆o) pero me opuse.

Con Amalia Sato y Flavia Soldano

Y mis padres ten铆an en el pueblo una tienda que se llamaba 鈥淟a Sin Rival鈥. Votaron por ese nombre. Pens茅, despu茅s, que es bonito que una biblioteca no se maneje con rivalidades. Las bibliotecas populares ofrecen la posibilidad de realizar talleres, seminarios, charlas, ciclos. CONABIP (Comisi贸n Nacional de Bibliotecas Populares) colabora con el env铆o de coordinadores as铆 como con el suministro de libros. Y contribuye econ贸micamente para que las cosas sean posibles.

Los pueblos 鈥渄el interior鈥 son otro mundo, existen los mismos c贸digos que en la gran ciudad pero tambi茅n otros. Y como el lugar es peque帽o, salta a la vista la diferencia de clases y a la vez las ayudas entre unas y otras como tambi茅n la exclusi贸n, el maltrato. Pero si bien todo est谩 a la vista, se oculta. Y el poderoso es quien se impone.

No hay familiares all铆. Mis padres 鈥渃ayeron鈥 a Quitilipi en el 鈥49. Se conocieron en Buenos Aires; podr铆a decir que se re-conocieron porque estaban hablando la misma lengua. Ambos ven铆an de Polonia. Ambos, sobrevivientes. Y por esas cosas, llegaron hasta el pueblito. Quitilipi esta al lado de Napalp铆, donde en 1924 se produjo una masacre feroz.聽 Los obreros qoms ped铆an mejoras salariales y se produjo una matanza. Una locura criminal que se oculta a煤n, que no aparece en los libros de historia. Fijate que coincide aproximadamente con la fecha de la Patagonia Tr谩gica y c贸mo los terratenientes actuaron como asesinos. Esto lo digo por tu pregunta de si hubo cambios en el pueblo. (Y tal vez estoy respondiendo que no hubo).

En mi infancia all铆, no hab铆a pavimento. Llov铆a y el barro divert铆a a los chicos si no era torrencial y asustaba. Despu茅s lleg贸 el pavimento. Pero el supuesto progreso trajo progreso y atraso. El tren que pasaba, dej贸 de pasar (como en casi todo el pa铆s en la d茅cada de los 鈥90 con el auge del neoliberalismo. Y eso fue un golpe para los habitantes de los pueblos de todo el pa铆s). Pero Quitilipi no es un pueblo abandonado. Se sigue cosechando por all铆, y el pueblo funciona. As铆 como los pueblos vecinos: por ejemplo, Machagai est谩 muy bonita con sus diagonales y 谩rboles y flores.

En estos pueblos (en estas provincias) sucede algo que no sucede en la capital. Hay habitantes ind铆genas. Cuando era chica estaban en 鈥淟a Reducci贸n鈥 que luego se llam贸 鈥淟a Reservaci贸n鈥. Fijate estas horrorosas palabras. Despu茅s eso cambi贸, supuestamente. Fueron a barrios 鈥渃errados鈥, se convirtieron en la mano de obra m谩s barata. Qu茅 incre铆ble c贸mo se naturaliza lo que no es natural. C贸mo esas tierras que pertenec铆an a los quoms, a los wich铆s, a los guaran铆es, pero que estaban sin alambrar porque 鈥渜ui茅n puede pensar que la tierra es algo que se compre o que se vende?鈥 (dice Luis Ben铆tez en 鈥淢anhattan Song鈥) ahora tienen sus due帽os (que explotan la tierra y a los que la trabajan). (A veces hay alg煤n interludio).

En Quitilipi est谩 el maestro Bel茅n que tiene una radio, la mejor, y que escribe tambi茅n en el diario 鈥淓l Norte鈥. Tuvimos muy buenos maestros, la escuela p煤blica funcion贸 de maravillas y algo de eso queda a煤n. Hay dos bibliotecas p煤blicas (diferentes a las populares) que est谩n hace a帽os, el pueblo tiene sus lapachos y laureles, tambi茅n jazmines magnos. Hab铆a un cine en mi infancia que luego dej贸 de funcionar y ahora es un centro cultural. Tambi茅n funciona un cine nuevo. Hasta el a帽o pasado se preparaban comparsas para el carnaval que daba trabajo a muchos habitantes.

Por alg煤n motivo, los padres nos mandaron a las hermanas mayores a la capital. Lugar gigante. Y s铆, derechoso. Sin embargo, no logr贸 la ciudad atraparnos en esa vor谩gine sino que encontramos la grieta para percibir 鈥渆l otro lado de las cosas鈥. De todos modos, pasar de un lugar peque帽o, viviendo amontonados, a la gran ciudad a los diez y doce a帽os, solas dos ni帽as, habr谩 sido de lo m谩s interesante.

鈥 No s贸lo te voy a preguntar qu茅 est谩s escribiendo en la actualidad, en qu茅 g茅neros, sino tambi茅n si prev茅s alg煤n tipo de obra de esas que requieren mucha investigaci贸n, o si no deja de rondarte alg煤n tipo de trabajo literario que tem茅s que no puedas realizar o que realiz谩ndolo imagin谩s que pudiera no satisfacerte, renegar de 茅l y nunca publicarlo.

鈥 Actualmente estoy con un libro de poes铆a casi terminado, me falta volver a revisar, a ubicar los poemas espacialmente. Y por ahora creo que se llamar谩 鈥淓l ojo de Celan鈥. Tengo empezada una novela y otra terminada: se llama 鈥淟a muertita鈥. Y me ronda otra, donde quiero investigar sobre los lugares que visit贸 Sara Gallardo y ficcionalizar sobre ella. Pero no s茅 si me pondr茅 a escribirla. Tambi茅n me rondan otras ideas en teatro. Y tengo un libro de poemas en literatura infantil: se llama 鈥淓n un lugarde la mancha鈥 (porque hay manchitas, por ejemplo de tinta). Es curioso c贸mo la propuesta de escritura aparece con su 鈥渇orma鈥. Por ejemplo, no me rondan cuentos en este 煤ltimo tiempo. De todos modos creo que se est谩 siempre renegando (me gusta esa palabra).

鈥 Has sido invitada m谩s de una vez a la Feria del Libro de Resistencia, Chaco. 驴En qu茅 han consistido tus participaciones y c贸mo las evalu谩s?

鈥 Ir a las ferias de distintas ciudades, me gusta mucho. Ir a la Feria del Libro Regional del Chaco, me es, cada vez, un placer. Me hace feliz llegar a esa provincia. Es como que el cuerpo reconociera los cuerpos de los 谩rboles, de los p谩jaros y tambi茅n de las amistades, y se alegrara de estar all铆. He participado presentando libros: por ejemplo 鈥淭res gatos locos鈥, libro de cuentos para chicos con ilustraciones de Eugenio Led. Este libro fue editado por la Secretar铆a de Cultura de la provincia y se entreg贸 gratuitamente a escuelas y bibliotecas.

Este a帽o present茅 la antolog铆a personal 鈥淟a mesa roja鈥 y el libro traducido al franc茅s. Adem谩s se entregaron los premios a los ganadores del Concurso Provincial de Poes铆a 鈥淎lfredo Veirav茅鈥, del que fui jurado. El primer premio fue para el poeta Luis Arga帽ar谩s. Las actividades son m煤ltiples, cada a帽o la feria tiene un pa铆s homenajeado (en este fue Bolivia). Y cada vez hay diferencias que la enriquecen. Todo lo que se hace en el 谩rea de Cultura en el Chaco es abundante y de nivel. La Feria del Libro es una parte de las m煤ltiples actividades (hay buen cine, exposiciones de pintura, danza, la fiesta de la escultura, talleres). Mientras respondo pienso que es una provincia especial: montones de cosas que faltan, cosas para 鈥渜uejarse鈥 y 鈥攁 la vez鈥 logros muy grandes: escuelas biling眉es (se aprende toba, wich铆) hospitales que funcionan muy bien, etc.

鈥擬entaste a un insoslayable cl谩sico del cine franc茅s. 驴Qu茅 otros filmes record谩s o has visto m谩s de una vez o volver铆as eventualmente a disfrutar en los pr贸ximos quince d铆as (o meses, o a帽os)? 驴鈥淭e tira鈥 m谩s lo franc茅s?

鈥 Es cierto, record茅 鈥淗iroshima…鈥, pero lo pens茅 por quien escribi贸 el gui贸n, lo pens茅 por Marguerite Duras. Tuve un momento en que me era imprescindible leerla. Pero volviendo a tu pregunta, s铆, me atra铆a el cine franc茅s. Hasta que conoc铆 a Andr茅i Tarcovsky: recuerdo a煤n cuando vi 鈥淓l espejo鈥. Y 鈥淪talker鈥. Y 鈥淣ostalgia鈥. Me tiraba lo franc茅s. Tambi茅n el cine ruso, el checoeslovaco, y 驴te acord谩s de la maravillosa 鈥淐uernos de cabra鈥, esa pel铆cula b煤lgara, creo? Tambi茅n me tiraba el cine italiano. Por supuesto,Federico Fellini. El otro d铆a vi 鈥淎mor y anarqu铆a鈥 de Lina Wertm眉ller, y me enterneci贸.

Aunque me pareci贸 exageradamente rom谩ntica, algo inveros铆mil y preciosa, al fin. Pero acerc谩ndonos, me ha entusiasmado el mexicano Arturo Ripstein. Su ferocidad me ha hecho re铆r, supongo que defensivamente. Siguiendo con M茅xico, me agrad贸 much铆simo 鈥淛ap贸n鈥, de Carlos Reygadas. (Algo de la mirada de Tarcovsky hay por momentos all铆, y a la vez otras cosas. Y logra escenas no vistas antes). Y el cine argentino tambi茅n ha dado grandes pel铆culas: pienso en 鈥淟a casa del 谩ngel鈥, 鈥淟a ci茅naga鈥, 鈥淓l hombre de al lado鈥, 鈥淗istorias m铆nimas鈥, 鈥淏olivia鈥, 鈥淯n cuento chino鈥濃

Por supuesto que no podemos obviar las maravillas que logr贸 el cine alem谩n de pre-guerra, esa iluminaci贸n, porque tal vez se trate sobre todo de la luz en el cine. Y 驴de qu茅 se tratar铆a en la escritura? 驴Tambi茅n ser铆a de la iluminaci贸n?

鈥擡n la Biblioteca Nacional est谩s coordinando con Laura Szwarc 鈥斅縩os la present谩s a Laura?鈥, un Taller Perform谩tico, el que tambi茅n se promueve como Poes铆a en Acci贸n: 驴en qu茅 consiste?

鈥 Un gusto presentar a Laura Szwarc; ella se dedica al arte y a la educaci贸n, es directora de 鈥淎k谩ntaros鈥, est谩 en el grupo perform谩tico 鈥淟as parientas鈥 y pronto saldr谩 su libro de poes铆a 鈥淗arina en vuelo鈥. Con Laura venimos investigando ciertas cuestiones juntas, coincidimos en los interrogantes y me da gusto que sea mi hija.Te dir茅 que las performances adornan y remodelan el cuerpo, cuentan historias, permiten que la gente juegue con conductas repetidas (se presenten y re-presenten esas conductas).

Con Adriana Harfuch

Cada performance es 煤nica, distinta de las dem谩s. Hay repetici贸n, pero lo mismo no es lo mismo. Y el cuerpo es met谩fora y materia; sujeto y objeto; texto y lienzo; significado y significante.Las performances, en las sociedades que reprimen los deseos, expanden significaci贸n. Trabajamos en el taller con el material que cada uno trae pero tambi茅n, como lo enfocamos a lo po茅tico, el taller se basa especialmente en el lenguaje escrito sin perder de vista el otro cuerpo.

Con Alfredo Luna

鈥 En un art铆culo de Alberto Luis Ponzo que acabo de releer 鈥攑ublicado en la revista 鈥淧o茅tica鈥 (1986)鈥 cita a Lawrence Durrel: 鈥淣o es el arte, en realidad, lo que perseguimos, sino a nosotros mismos鈥. 驴Qu茅 reflexi贸n te provoca esta cita?

驴Somos nuestros propios perseguidores? El arte, 鈥渆sa cosa鈥 que fue sembrando la historia de la humanidad, demostrando, acaso, que el progreso es una farsa. Y as铆, con el arte, tal vez nos hayamos prometido mejorar el mundo. Record茅 a Alberto Girri: lo cito, creo, que textualmente: 鈥淵a no es tiempo de prometer/ sino de recibir lo merecido鈥.

Ficha

Susana Szwarc naci贸 el 29 de mayo de 1952 en Quitilipi, provincia de Chaco, la Argentina, y reside en la Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires. Ha publicado la novela 鈥淭renzas鈥 (1991) as铆 como en narrativa breve 鈥淓l artista del sue帽o y otros cuentos鈥 (1981), 鈥淓l azar cruje鈥 (2006), 鈥淯na felicidad liviana鈥 (2007); en el g茅nero poes铆a 鈥淓n lo separado鈥 (1988), 鈥淏ailen las estepas鈥 (1999) 鈥淏谩rbara dice鈥 (2004) 鈥淎ves de paso鈥 (2009); y en literatura infantil 鈥淗ab铆a una vez una gota鈥, 鈥淗ab铆a una vez un circo鈥, 鈥淪alirse del camino y otroscuentos鈥, 鈥淭res gatos locos鈥, entre 1996 y 2010. Entre otras antolog铆as de la que es responsable, citamos 鈥淐uentos ecol贸gicos鈥 (con colaboraci贸n de Adolfo Colombres, Ediciones Unesco, 1996) y 鈥淢ujeres 3, Visiones en el siglo鈥 (IMFC, 1998). Tambi茅n el volumen 鈥淟a mesa roja鈥, antolog铆a personal de su narrativa. Sus piezas teatrales 鈥淧aisaje despu茅s de los trenes鈥, 鈥淭renzas, el secreto robado鈥, 鈥淛usto en lo perdido鈥, fueron representadas entre 1985 y 2003. Cuentos y poemas de su autor铆a se tradujeron al alem谩n, ingl茅s, catal谩n, mandar铆n y franc茅s. En 2013 se edit贸 鈥淏谩rbara dice / Barbara dit鈥 biling眉e (Abra Pampa Editions, Par铆s, Francia). Desde 1985 coordina seminarios y talleres de lectura y escritura en instituciones p煤blicas y privadas, en varias provincias de su pa铆s y en Espa帽a. Entre los reconocimientos recibidos destacan el Primer Premio Nacional Iniciaci贸n de Poes铆a (1987); el Premio Unesco (Buenos Aires, 1984); Premio Antorchas a la Creaci贸n Art铆stica (1990); Premio 脷nico de Poes铆a de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (1998); Premio de Honor en la categor铆a Libro para Ni帽os, otorgado por la Municipalidad de San Miguel de Tucum谩n (1996).

Con Carlos Aprea y Norma Etcheverry.

Con Catalina Boccardo y Patricia Bence Castilla

Con Juan Carlos Maldonado

Con Fedra Spinelli

 

 

 

 

 

 

*Entrevista realizada a trav茅s del correo electr贸nico: en la Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires, Susana Szwarc y Rolando Revagliatti.

 

 

 

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