Mar 16 2005
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Opini贸n

TELESUR: un paso de gigante contra la desinformaci贸n

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Cuando en mayo pr贸ximo 鈥揷omo est谩 previsto鈥 aparezca la estaci贸n televisiva regional Telesur, una iniciativa venezolana respaldada por otras naciones suramericanas, se habr谩 materializado un triunfo de proporciones en la extensa batalla por establecer un nuevo orden informativo mundial en reemplazo del existente, que es un cuasi monopolio ejercido por Estados Unidos y la Uni贸n Europea**.

En el proyecto de Caracas est谩n comprometidos tambi茅n Argentina, Brasil y Uruguay, naciones que junto a Venezuela re煤nen a 240 millones de habitantes, pero atendida la carencia de alternativas en la comunicaci贸n actual, es dable pensar que los televidentes se extender谩n a todos los pa铆ses del subcontinente cuya poblaci贸n es de 500 millones.

Al mismo tiempo, en los hechos Telesur es no 煤nicamente un proyecto venezolano pues los planteamientos del presidente Hugo Ch谩vez, sus cr铆ticas al neoliberalismo y sus afanes en pro de una real integraci贸n regional y de constituir la Confederaci贸n Suramericana de Naciones, han encontrado eco en los pueblos latinoamericanos. Escribi贸 Luis Bilbao en alusi贸n a la evidente internacionalizaci贸n de la Revoluci贸n Bolivariana:

鈥淎s铆, Venezuela aparece en el centro de un c铆rculo virtuoso de medidas econ贸micas y decisiones estrat茅gicas relativas a la recuperaci贸n de la soberan铆a, la redistribuci贸n de la riqueza y la superaci贸n de las calamidades del atraso, mediante un replanteo conceptual y pr谩ctico de la democracia鈥 (1). Agreguemos nosotros que la victoria del referendo en agosto pasado y que afianz贸 a Ch谩vez en la presidencia, fue observada como un triunfo de todos aquellos que en la regi贸n construyen alternativas al neoliberalismo.

La propuesta de Ch谩vez enfilada a contrarrestar una informaci贸n descaradamente parcial y mentida fue aprobada por el Consejo de Ministros del Gobierno el 23 de enero pasado y el producto se defini贸 como un canal televisivo suramericano, seg煤n palabras del ministro de Informaci贸n Andr茅s Izarra, quien apunt贸 en la ocasi贸n que 鈥淪er谩 un contraste interesante con la informaci贸n trasmitida por CNN en espa帽ol y tambi茅n con aquella que se trasmite por el resto de los medios internacionales, la cual es parcial y/o no siempre veraz鈥.

驴Existe el Sur?

El destino hist贸rico ha determinado que en el Hemisferio Norte de nuestro planeta se ubiquen las naciones industrializadas y desarrolladas, en tanto que el Hemisferio Sur se sit煤an los pa铆ses paup茅rrimos, a despecho de que en este 煤ltimo vive el 70 por ciento de la poblaci贸n mundial.

En todos los rubros sujetos a estad铆stica, los Estados subdesarrollados se llevan las amargas palmas de pobreza, hambre, analfabetismo para mencionar s贸lo algunos de los contrastes entre ambas zonas geogr谩ficas. Uno de los principales elementos de la cultura, como es la informaci贸n period铆stica, debe ser incluida tambi茅n en esas brutales diferencias.

En Los medios cuentan un solo Mundo, sin el Sur, Ana Delicado nos recuerda que Estados Unidos y la Uni贸n Europea controlan el 90 por ciento de toda la informaci贸n del planeta, y as铆 es c贸mo 300 de las principales fuentes de informaci贸n, 144 son de Estados Unidos, 80 de la Uni贸n Europea y 49 de Jap贸n. Y un dato ilustrativo: los pa铆ses pobres donde vive el 75 por ciento de la humanidad poseen 煤nicamente el 30 por ciento de los peri贸dicos del mundo.

Puntualiza Delicado: 鈥淓l Sur es modelado seg煤n los intereses del Norte, La fijaci贸n del pensamiento 煤nico impuesto desde el Norte redunda en la concepci贸n de un 煤nico mundo posible, con un 煤nico sistema econ贸mico viable. Con 茅l se distorsiona la realidad del Sur y se globalizan los valores de la sociedad de mercado, con la consiguiente pasividad social鈥(2).

Avances y fracasos

La constancia de esa disparidad no es nueva. En los a帽os setentas del siglo pasado en correspondencia con la creaci贸n de los Pa铆ses No Alineados (NOAL) se inician los esfuerzos por un Nuevo Orden de la informaci贸n y la comunicaci贸n (NOII y luego NOMIC), tema que es considerado por Naciones Unidos y fundamentalmente por Unesco, que instala una Comisi贸n Internacional sobre problemas de la comunicaci贸n.

En realidad, el debate sobre el NOMIC es simult谩neo con el que se abre acerca de un Nuevo Orden econ贸mico internacional (NOEI), ya que ambas 谩reas est谩n relacionadas. Algunos frutos se obtienen de las denuncias, disputas y propuestas. Nacen el Pool de Agencias de Pa铆ses No Alineados (PANNA); en Africa la Agencia de Prensa Panafricana (PANA), en el Caribe, CANA, es decir, Caribbean News Agency.

En la Am茅rica de habla castellana, Luis Javier Solana, mexicano, presidente de Acci贸n de Sistemas Informativos Nacionales (ASIN) creado en 1979 y que agrupa a entidades estatales, proclama: 鈥淓l nuevo orden informativo y de comunicaci贸n que reclamamos es esencialmente, antes que nada, un problema de pluralismo democr谩tico, es, por sobre todo, un problema cualitativo鈥.

Siempre con la colaboraci贸n de Unesco, en los ochentas entra en acci贸n la Agencia Latinoamericana de Servicios Especiales de Informaci贸n (ALASEI) con una singular estructura directiva en la que estaban representados Unesco, empresarios y periodistas, los 煤ltimos con la presencia de la Federaci贸n Latinoamericana de Periodistas (FELAP). ALASEI y otro organismo, el Sistema de Informaci贸n Latinoamericana, emergieron en los marcos del Sistema Econ贸mico Latinoamericana (SELA), pero ambos y otros, fueron desgast谩ndose hasta la desaparici贸n ante el desinter茅s de algunos gobiernos, aunque asimismo influy贸 el constante ataque de los medios comerciales.

Perspectivas聽

Han transcurrido 25 a帽os desde que aquella comisi贸n de Unesco antes aludida emitiera un Informe Final(3) en que enfatiza o reconoce lo evidente de que la disparidad entre Norte y Sur se presenta con crudeza en el 谩mbito de la comunicaci贸n-informaci贸n bajo el mecanismo de un falso 鈥渓ibre flujo鈥 que en rigor es circulaci贸n de las noticias en sentido 煤nico.

El tiempo no ha curado las heridas y, por el contrario, el desequilibrio informativo hoy es mayor en atenci贸n a que los avances tecnol贸gicos han facilitado la secuencia emisi贸n-recepci贸n de los mensajes elaborados en el Norte. Desde el derrumbe del campo socialista europeo, aquellos emisores, act煤an, adem谩s, con impunidad y han convertido al periodismo en un mecanismo de propaganda abierta, convencidos de la carencia de respuestas.

Bajo el atractivo lema de 鈥淣uestro norte es el sur鈥 y con la fogueada experiencia de Aram Aharorian, su director, Telesur se enfrentar谩 pues, a una tarea dura, plagada de ataques organizados por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que ya han comenzado antes de su aparici贸n. Sin embargo, hay tambi茅n elementos a su favor.

Anta帽o, se pensaba s贸lo en agencias informativas, cuyo producto es difundido en ciertos medios (peri贸dicos, etc). La televisi贸n, de cierta manera va directo al televidente y en el caso de Telesur s贸lo requerir谩 del profesionalismo que supone algo esencial como es reflejar la realidad de los hechos y explicarlos.

Notas:
(1) Bilbao, Luis. Le Monde Diplomatique, junio/04.
(2) Delicado P., Ana. Difundido por el portal web Aporrea, nov. 27/04.
(3) Editado como Un solo mundo, Voces m煤ltiples, M茅xico, Fondo de Cultura Econ贸mica, 1980.

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* periodista y escritor chileno. En: Especial de Paralelo 21 (www.radio.udg.mx).

** Cabe preguntarse, empero, de qu茅 modo las transmisiones de Telesur encontrar谩n su audiencia. Los gobiernos suramericanos, en su mayor铆a de tinte conservador, dif铆cilmente ceder谩n una frecuencia de TV abierta 鈥搒i la tienen鈥 a esta iniciativa; en cuanto a los operadores privados del cable o televisis贸n satelital, cumplen gustosos el rol de repetidores de la informaci贸n, la opini贸n y los valores que, desde el norte, presionan sobre el sur como complemento reproductor聽聽de la globalizaci贸n, ideolog铆a emergente del proceso de mundializaci贸n de la conom铆a en marcha.

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