Jun 3 2012
2252 lecturas

EconomíaSociedad

Terrorismo financiero al alza: los millones que faltan en el Sur hambriento

Mientras que nunca hab√≠a habido en el Planeta tantos humanos pasando hambre (uno de cada siete, ¬°m√°s de 1.000 millones de personas!), Jean Ziegler, uno de los pocos suizos honorables, actualmente asesor de los programas de alimentaci√≥n y de derechos humanos de la ONU, no se cansa de recordarnos que ‚Äúel hambre no es una fatalidad, es un asesinato‚ÄĚ que tiene unos
beneficiarios claros, como el Deustche Bank, Goldman Sachs y otros ‚Äúcarro√Īeros‚ÄĚ neoliberales. Incluso, los alimentos b√°sicos est√°n en
manos de una economía de casino como si las necesidades de nutrición de enormes masas humanas fueran irrelevantes.

Entre los ¬ędetalles¬Ľ que no aparecen en los medios de comunicaci√≥n est√°ndar y que permiten explicar el porqu√© de las cosas est√° la
balanza fiscal negativa del Norte con el Sur. Quiero decir, la paradoja de que el Sur empobrecido mayoritario del Planeta
subvencione, cada vez más, la minoría rica del Norte. A pesar del muro de obstáculos desinformativos que erige el cártel del régimen
neoliberal (desde el FMI al Banco Internacional de Pagos pasando por la Banca Mundial o el G20) para que los principales
perjudicados, los cientos de millones de desposeídos en situación crítica en todo el mundo, no sepan nada, comienzan a acumularse
pruebas serias de c√≥mo se perpet√ļa este terrorismo econ√≥mico que tiene como efectos colaterales permanentes el hambre y la emigraci√≥n de capital social b√°sico del Sur.

Una primera pregunta relevante es de cu√°nto estamos hablando. Seg√ļn el Center for International Policy, un prestigioso think tank
independiente con sede en Washington DC, los flujos de dinero ilícito que se van del Sur hacia el Norte tendría un volumen anual
entre siete y ocho veces superior a toda la ayuda oficial al desarrollo. En 2008, el volumen de dinero negro que salía del Sur para
engordar el Norte oscilaba entre los 859.000 millones y 1,06 billones de dólares. La ayuda oficial al desarrollo fue en 2011 de
apenas 133.500 millones de dólares.

Visto de otro modo, supone perder ingresos equivalentes a tres veces las remesas de dinero que los 215 millones de emigrantes en el Norte env√≠an a casa, 372.000 millones de d√≥lares el a√Īo pasado. Para el caso de √Āfrica, el continente m√°s empobrecido y con m√°s personas hambrientas, entre 1970 y 2008 el Norte le habr√≠a extra√≠do entre 854.000 millones y 1,8 billones de d√≥lares. Con esta suma fabulosa, los africanos no s√≥lo habr√≠an podido cancelar su deuda externa total (de unos 250.000 millones de d√≥lares en 2008) sino que, en el c√°lculo m√°s conservador, les habr√≠an sobrado 600.000 millones de d√≥lares para erradicar el hambre, reducir pobreza y buscar sistemas de vida ecol√≥gicamente sostenibles con bienestar social para todos. La tendencia, por si fuera poco, es el incremento de esta rapi√Īa: los flujos il√≠citos hacia el Norte pasaron de 57.000 millones de d√≥lares la d√©cada de los 70 a los 437 mil millones entre el 2000 y 2008.

¬ŅEs la ciudadan√≠a corriente del Norte, sin embargo, la gran beneficiaria de ese dinero robado en el Sur? En ning√ļn caso, basta ver
qu√© pasa en lugares como Grecia, Portugal, Irlanda, Italia o Espa√Īa. Con la excusa de la crisis, su ciudadan√≠a se encuentra acosada
con pol√≠ticas de ajuste estructural neoliberal que hace pocos a√Īos s√≥lo parec√≠an reservados a Corea del Sur, M√©xico o la Argentina
del corralito. La tendencia es que estos estados colapsen fiscalmente por la imposibilidad de poder devolver la deuda que les han
endosado, como avisa para el caso griego la Ong Tax Research, sostenida por las Trade Unions brit√°nicas.

Entonces, ¬Ņqui√©n se lleva los millones perdidos del Sur? Se acumulan las evidencias que quien hace caja son las grandes corporaciones transnacionales. Basta recordar que las 10 primeras a nivel mundial mueven m√°s dinero que la India y Brasil juntos. Hace poco, desde Eurodad, una red independiente de vigilancia sobre la deuda y el desarrollo, se detallaban los m√ļltiples trucos que utilizan las transnacionales para hacer ingenier√≠a contable y evadir impuestos tanto en el Sur como en el Norte. Una de los m√°s productivos es el maquillaje de los n√ļmeros a base de transferir artificialmente cantidades importantes a filiales localizadas en estados o regiones con fiscalidad baja o casi inexistente. En otro extremo, se pueden inventar facturas de compra-venta falsas para evitar pagar impuestos. As√≠, se calcula que entre el 45 y el 50% de las transacciones internacionales est√°n hinchadas en m√°s de un 10% para aumentar el provecho gracias al diferencial fiscal entre unas regiones y otras del Planeta, siendo √Āfrica el √°rea donde esta
manipulación contable alcanza su cenit.

Este desnivel de recaudación afecta muy especialmente del hemisferio sur. La razón es que mientras los estados de la OCDE (el clubde los más ricos) tienden a mantener un nivel de impuestos equivalente al 35% del PIB, en los estados menos desarrollados suele ser
mucho m√°s bajo. En √Āfrica subsahariana, por ejemplo, apenas representa el 18%. As√≠, al recaudar muchos menos impuestos de media que el Norte, el Sur sufre mucho m√°s acusadamente la evasi√≥n fiscal de las corporaciones. Obviamente, el coste en desarrollo humano y en capacidad de alimentaci√≥n suficiente para toda la poblaci√≥n de este robo es enorme.

El punto clave, en este contexto, es que las corporaciones no act√ļan, en realidad, de manera ¬ępirata¬Ľ sino que no hacen m√°s que
utilizar una ¬ępatente de corso¬Ľ otorgada por el r√©gimen neoliberal. Como corsarios, pueden sortear las haciendas p√ļblicas del Sur y
del Norte domiciliando buena parte de sus flujos financieros en un archipiélago de paraísos fiscales que tiene en la City de Londres
y en Wall Street sus zulos más letales. Así, el 21% de las filiales de las 50 primeras transnacionales europeas están domiciliadas en
paraísos fiscales.

De las 100 primeras compa√Ī√≠as en la Bolsa de Londres, 98 tienen sociedades localizadas en el archipi√©lago corsario. Christian
Chavagneux, redactor en jefe de la revista √Čconomie Politique, avisa que la crisis financiera global ha exacerbado esta deriva
parasitaria de las corporaciones hacia los paraísos fiscales. Mientras los EEUU han visto reducir notablemente su atractivo como
destinatario del ahorro mundial, estados canallas como Luxemburgo acaparan activos financieros equivalentes a 2.285 veces la riqueza nacional. Por tanto, si realmente queremos ayudar a eliminar rápidamente el hambre en el mundo y hacer que haya justicia social entre el Norte y el Sur, se impone poner en primer lugar de la agenda social y política el fin de los paraísos fiscales.

Con el fin de abolir los ¬ęderechos¬Ľ neoliberales de corsarismo en favor de corporaciones como UBS, Repsol o Sol Meli√°, la prioridad
es eliminar el secretismo, exigir la transparencia financiera de las corporaciones, haciendo que todo el mundo sepa qué declaran en
todos los pa√≠ses en los que operan directamente y a trav√©s de sus filiales. Entre las buenas noticias de los √ļltimos tiempos, sin
duda está la vertebración de una cada vez más visible y poderosa coalición mundial de organizaciones sociales independientes a favor
de eliminar los paraísos fiscales para ayudar a las poblaciones humanas más vulnerables. En un contexto mundial tan potencialmente
apocalíptico, establecer este tipo de conexiones y coaliciones es la mejor semilla para la esperanza.

*Iinvestigador de Alba Sud

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario