Abr 2 2014
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Ciencia y Tecnolog铆aCulturaSociedad

Todos bajo control

En la pel铆cula Her (1), que acaba de ganar el 脫scar al mejor gui贸n original y cuya acci贸n transcurre en un futuro pr贸ximo, el personaje principal, Theodore Twombly (Joaquin Phoenix), adquiere un sistema operativo inform谩tico que funciona como un asistente total, pleg谩ndose intuitivamente a cualquier requisito o demanda del usuario. Theodore lo elige con voz de mujer y mediante su tel茅fono inteligente se pasa horas conversando con ella hasta acabar perdidamente enamorado.

La met谩fora de Her es evidente. Subraya nuestra creciente adicci贸n respecto al mundo digital, y nuestra inmersi贸n cada vez m谩s profunda en un universo desmaterializado. Pero si citamos aqu铆 este film no es s贸lo por su moraleja sino porque sus personajes viven, como lo haremos nosotros ma帽ana, en una atm贸sfera comunicacional a煤n m谩s hiperconectada. Con alta densidad de phablets, smartphones, tabletas, videojuegos de 煤ltima generaci贸n, pantallas dom茅sticas gigantes y ordenadores dialogantes activados por voz…

La demanda de datos y de v铆deos alcanza efectivamente niveles astron贸micos. Porque los usuarios est谩n cada vez m谩s enganchados a las redes sociales. Facebook, por ejemplo, ya tiene m谩s de 1.300 millones de usuarios activos en el mundo; Youtube, unos 1.000 millones; Twitter, 750 millones; WhatsApp, 450 millones… (2). En todo el planeta, los usuarios ya no se conforman con un solo modo de comunicaci贸n sino que reclaman el 鈥渃u谩druple play鈥 o sea el acceso a Internet, televisi贸n digital, tel茅fono fijo y m贸vil. Y para satisfacer esa insaciable demanda, se necesitan conexiones (de banda ultraancha de muy alta velocidad) capaces de aportar los enormes caudales de informaci贸n, expresados en cientos de megabits por segundo. Pero ah铆 surge el problema. Desde el punto de vista t茅cnico, las redes ADSL (3) actuales 鈥搎ue nos permiten recibir Internet de banda ancha en nuestros smartphones, hogares u oficinas鈥 ya est谩n casi saturadas…

驴Qu茅 hacer? La 煤nica soluci贸n es pasar por las rutas del cable, ya sea coaxial o de fibra 贸ptica. Esta tecnolog铆a garantiza una 贸ptima calidad en la transmisi贸n de datos y de v铆deos de banda ultraancha, y casi no tiene l铆mites de caudal. Estuvo en boga en los a帽os 1980. Pero fue arrinconada porque requiere obras de envergadura de alto coste (hay que cavar y enterrar los cables, y llevarlos hasta el pie de los edificios). S贸lo unos cuantos cableoperadores siguieron apostando por su fiabilidad, y construyeron con paciencia una tupida red cablera. La mayor铆a de los dem谩s prefirieron la t茅cnica ADSL m谩s barata (basta con instalar una red de antenas) pero, como hemos dicho, ya casi saturada. Por eso, en este momento, el movimiento general de las grandes firmas de telecomunicaciones (y tambi茅n de los especuladores de los fondos de capital riesgo) consiste en buscar a toda costa la fusi贸n con los cableoperadores cuyas 鈥渧iejas鈥 redes de fibra representan, parad贸jicamente, el futuro de las autopistas de la comunicaci贸n.

Este contexto tecnol贸gico y comercial explica la reciente adquisici贸n, en Espa帽a, de ONO, el mayor operador local de cable, por la firma brit谩nica Vodafone (4) a cambio de 7.200 millones de euros. Cuarto operador espa帽ol, ONO dispone de 1,1 millones de l铆neas m贸viles y 1,5 millones de l铆neas fijas, pero, sobre todo, lo que le da valor es su extensa red de cable que alcanza los 7,2 millones de hogares. El 60% del capital de ONO ya estaba en manos de fondos internacionales de capital riesgo sabedores, por las razones que acabamos de explicar, que las firmas gigantes de telecomunicaciones desean adquirir, a cualquier precio, a los cableoperadores.

En todas partes, los fondos buitre est谩n comprando los operadores de cable independientes con el prop贸sito de realizar importantes plusval铆as al revenderlos a alg煤n comprador industrial. Por ejemplo, en Espa帽a, los tres operadores de cable regionales 鈥揈uskaltel, Telecable y R鈥 han sido objeto de adquisiciones especulativas. En 2011, el fondo de capital riesgo estadounidense The Carlyle Group compr贸 el 85% del operador de cable asturiano Telecable.internet centro operativo}

En 2012, el fondo italiano Investindustrial y el estadounidense Trilantic Capital Parners se hicieron con el 48% del operador vasco Euskatel. Y el mes pasado, el fondo brit谩nico CVC Capital Partners (5) adquiri贸 el 30% que le faltaba del operador gallego R (6), al que ahora controla en su totalidad.

A veces las fusiones se hacen en sentido inverso: el cableoperador es quien adquiere una compa帽铆a de telecomunicaciones. Acaba de suceder en Francia, donde la principal firma de cable, Numericable (5 millones de empresas u hogares conectados), est谩 tratando de comprar, por casi 12.000 millones de euros, al tercer operador franc茅s de telefon铆a, SFR, propietario de una red de fibra 贸ptica de 57.000 km…

Otras veces son dos cable-operadores los que deciden unirse. Est谩 sucediendo en Estados Unidos, donde los dos principales cable-operadores, Comcast y Time Warner Cable (TWC), han decidido unificarse (7). Juntos, estos dos titanes tienen m谩s de 30 millones de abonados a quienes procuran servicios de Internet de banda ancha y de telefon铆a m贸vil y fija. Ambas firmas, asociadas, controlan adem谩s un tercio de la televisi贸n de pago. Su megafusi贸n se har铆a bajo la forma de una compra de TWC por Comcast por el colosal precio de 45.000 millones de d贸lares (36.000 millones de euros). Y el resultado ser谩 un mastodonte medi谩tico con una cifra de negocios estimada en cerca de 87.000 millones de d贸lares (67.000 millones de euros).

Suma astron贸mica, como la de los dem谩s gigantes de Internet, en particular si la comparamos con la de algunos grupos medi谩ticos de prensa escrita. Por ejemplo, la cifra de negocios del grupo PRISA, primer grupo de comunicaci贸n espa帽ol, editor del diario El Pa铆s y con fuerte presencia en Latinoam茅rica, es de menos de 3.000 millones de euros (8). La del New York Times es inferior a 2.000 millones de euros. La del grupo Le Monde no pasa de 380 millones de euros, y la de The Guardian ni siquiera alcanza los 250 millones de euros.

En t茅rminos de potencia financiera, frente a los mastodontes de las telecomunicaciones, la prensa escrita (a煤n con sus sitios web), pesa poco. Cada vez menos (9). Pero sigue siendo un indispensable factor de alerta y de denuncia. En particular de los abusos que cometen los nuevos gigantes de las telecomunicaciones cuando esp铆an nuestras comunicaciones. Gracias a las revelaciones de Edward Snowden y de Gleen Greenwald, difundidas por el diario brit谩nico The Guardian, hemos conocido que la mayor铆a de los colosos de Internet fueron 鈥搚 siguen siendo鈥 c贸mplices de la National Security Agency (NSA) para la aplicaci贸n de su programa ilegal de espionaje masivo de comunicaciones y uso de redes sociales.

No somos inocentes. Cual esclavos voluntarios, y a煤n sabiendo que nos observan, seguimos dop谩ndonos con droga digital. Sin importarnos que cuanto m谩s crece nuestra adicci贸n m谩s entregamos la vigilancia de nuestras vidas a los nuevos amos de las comunicaciones. 驴Vamos a seguir as铆? 驴Podemos consentir que estemos todos bajo control?

(1) Director: Spike Jonze, 2013.
(2) Es interesante anotar, en este contexto, la reciente compra, por Facebook, de WhatsApp, 芦el servicio de mensajer铆a m谩s popular del mundo禄 (450 millones de usuarios), por la monumental suma de 19.000 millones de d贸lares.
(3) ADSL: sigla del ingl茅s Asymmetric Digital Subscriber Line (L铆nea digital asim茅trica de abonado). Es una tecnolog铆a de acceso a Internet de banda ancha.
(4) En 2011, Vodafone compr贸 el cableoperador brit谩nico Cable&Wireless, y en 2012 adquiri贸 el principal cableoperador alem谩n Kabel Deutschland.
(5) CVC Capital Partners ya adquiri贸, en 2010, la empresa helv茅tica Sunrise, segundo operador de telefon铆a en Suiza, que posee m谩s de 7.500 km de red de fibra 贸ptica.
(6) R Cable y Telecomunicaciones Galicia S. A. ofrece servicios de Internet de banda ancha, televisi贸n, telefon铆a m贸vil y fija a cerca de un mill贸n de viviendas y empresas de unas 90 localidades gallegas.
(7) Este proyecto de megafusi贸n a煤n no tiene el visto bueno de la Divisi贸n antitrust del Departamento estadounidense de Justicia.
(8) Exactamente de 2.726 millones de euros. PRISA registr贸, en 2013, una p茅rdida neta de 649 millones de euros, m谩s del doble que en 2012.
(9) L茅ase Ignacio Ramonet, La explosi贸n del periodismo, Clave Intelectual, Madrid, 2012.

*Periodista espa帽ol. Presidente del Consejo de Administraci贸n y director de la redacci贸n de 鈥淟e Monde Diplomatique鈥 en espa帽ol.N潞: 222聽聽 Abril聽 2014.

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