Mar 25 2017
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Economía

Acuerdo para explotar Vaca Muerta: Las cuentas que nunca se hacen completamente

El gobierno argentino ha anunciado la firma de un acuerdo con las empresas y los sindicatos para avanzar en la explotación de los yacimientos de Vaca Muerta en la cuenca neuquina (provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Mendoza). Se trata de la segunda reserva más importante del mundo de gas no convencional, la cuarta de petróleo no convencional y la principal formación geológica de shale en Argentina.

El acuerdo lo suscribieron el Presidente Mauricio Macri, el secretario de Coordinaci√≥n de Pol√≠ticas P√ļblicas, Gustavo Lopetegui, los ministros de Trabajo, Jorge Triaca, y de Energ√≠a, Juan Jos√© Aranguren, el gobernador de Neuqu√©n, Omar Guti√©rrez, la C√°mara de Exploraci√≥n y Producci√≥n de Hidrocarburos, el secretario general del Sindicato de Petr√≥leo y Gas Privado de R√≠o Negro, Neuqu√©n y La Pampa, Guillermo Pereyra, y su par de los Petroleros Jer√°rquicos, Manuel Ar√©valo. El texto del acuerdo se mantiene en reserva y solo se conocen algunos aspectos derivados de declaraciones p√ļblicas de los distintos actores.

Seg√ļn inform√≥ el propio Presidente, las empresas que participar√°n de la explotaci√≥n de hidrocarburos en Vaca Muerta (YPF, Total, Pan American Energy, Chevron, Shell y Dow) se comprometen a planes de inversi√≥n que, sumados, alcanzar√≠an USD 5.000 millones en este a√Īo 2017 y mayores a USD 10.000 millones por a√Īo a partir de 2018.

El Estado Nacional por su parte, extenderá el Plan Gas hasta 2020, brindando garantías a los inversores sobre el precio del gas en boca de pozo, eliminará las retenciones a las exportaciones de petróleo y además invertirá en obras de vialidad y de ferrocarriles para mejorar la logística del sector. Por otro lado, la provincia de Neuquén garantizará la estabilidad tributaria para las empresas y mejorará el estado de los caminos provinciales.

Los sindicatos a su vez, han aceptado una reforma de su convenio colectivo que implica ‚Äďseg√ļn varios voceros gremiales- una flexibilizaci√≥n laboral que incluye: jubilaci√≥n anticipada, permitir el montaje y desmontaje en horario nocturno, solo la empresa -y ya no el sindicato- podr√° suspender el trabajo por condiciones clim√°ticas y vientos fuertes, instrumentaci√≥n de nuevos mecanismos de control para reducir ausentismo, eliminaci√≥n de las horas ‚Äėtaxi‚Äô (tiempo de viaje hasta el yacimiento), entre otros.

El objetivo del acuerdo, seg√ļn el presidente argentino, es atraer inversiones para la explotaci√≥n de los hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta, reducir los costos de la energ√≠a, retomar la exportaci√≥n de hidrocarburos y aumentar los empleos. ‚Äú[Vaca Muerta] tiene el potencial de generar miles de puestos de trabajo y la energ√≠a necesaria para alimentar nuestra industria y nuestros hogares. ‚Ķ¬† El mundo entero necesita energ√≠a, y nosotros podemos ser parte de la respuesta a ese desaf√≠o global, tanto en energ√≠as renovables como en recursos convencionales y no convencionales‚ÄĚ expresaba el presidente en ‚ÄúLa Ma√Īana‚ÄĚ de Neuqu√©n.

El balance

Es muy dif√≠cil hacer una evaluaci√≥n del acuerdo en tanto no se conoce su texto concreto. En principio el estado argentino, tanto en lo nacional como en lo provincial, deber√° hacer una inversi√≥n no cuantificada, pero que puede preverse abultada, para construir carreteras, caminos y v√≠as f√©rreas. Adem√°s perder√° una parte importante de ingresos por la eliminaci√≥n de las retenciones a las exportaciones petroleras y la ‚Äúestabilidad tributaria‚ÄĚ de la provincia.

Debe agregarse que la explotaci√≥n de recursos no convencionales de gas y petr√≥leo tiene una corta pero profusa historia de impactos ambientales, adem√°s de importantes riesgos dada la magnitud e intensidad de la fracturaci√≥n hidr√°ulica requerida para su explotaci√≥n. Puede presumirse que el Estado deba, en alg√ļn momento, hacerse cargo de los gastos de remediaci√≥n, recuperaci√≥n o control de contingencias, tanto sociales como ambientales.

Los aportes estatales, tanto en subsidios directos como indirectos a la explotación de hidrocarburos han sido históricamente importantes en Argentina, como lo ha sido en todos los países latinoamericanos. En un informe publicado por instituciones argentinas en diciembre de 2016 se cuantifica de manera exhaustiva la transferencia de recursos del estado argentino al sector hidrocarburos (1).

Seg√ļn el informe entre el cuarto trimestre de 2008 y la primera mitad de 2016 las transferencias totales a favor de las empresas del sector hidrocarbur√≠fero fueron superiores a USD 21.500 millones, tanto a trav√©s de programas de est√≠mulos directos como por¬† ingresos que el Estado dej√≥ de percibir. Los montos transferidos a las empresas fueron crecientes hasta 2013 y desde all√≠ se han mantenido cercanos a los 3.000 millones de d√≥lares anuales, lo que equivale al 4% de los ingresos tributarios totales del Estado Nacional.

El estudio afirma adem√°s que el monto transferido por el Estado a las empresas ha sido superior a la suma de todos los salarios pagados por el sector de hidrocarburos en Argentina. Seg√ļn los balances contables de las compa√Ī√≠as del sector, entre el 6% y el 10% de los ingresos totales de las empresas se destina al pago de salarios. El informe estima que la masa salarial total pagada por las compa√Ī√≠as entre 2009 y 2015 fue de USD 8.174 millones. Las transferencias proporcionadas directamente por el Estado en el mismo per√≠odo (sin contar otros aportes) fueron de USD 12.243 millones. Es decir, el Estado Nacional cubri√≥ en un 150% la totalidad de los salarios del sector.

El estudio citado no incluye otras contribuciones estatales indirectas como la construcción de infraestructura o los costos sociales y ambientales derivados de la explotación de los hidrocarburos.

La nueva pol√≠tica del presidente Mauricio Macri parece querer sustituir las transferencias anteriores con otro tipo de transferencias: aumento de las tarifas al p√ļblico, garant√≠as sobre los precios a los productores, eliminaci√≥n de las retenciones, construcci√≥n de infraestructura para asegurar la salida de la producci√≥n y flexibilidad laboral.

Ha sido prácticamente una constante en la historia latinoamericana, que los estados se hagan cargo de buena parte de los costos de explotación de la materia prima para la exportación, con el argumento de la generación de empleos y el progreso económico. Muchos costos quedan ocultos en esta cuenta, como la degradación de los ecosistemas, los pasivos ambientales, la reducción de los estándares laborales y la salud de las poblaciones en torno a los enclaves productivos.

La cuenta total parece nunca hacerse completamente. Algunas veces con un tinte m√°s liberal y otras veces m√°s progresista, pero siempre termina el Estado poniendo la parte que falta para que el extractivismo sea rentable y las materias primas puedan emprender su viaje a factor√≠as lejanas. Lo que queda en el pa√≠s son los pasivos ambientales, una peque√Īa √©lite de funcionarios bien pagados, el d√©ficit fiscal y un mont√≥n de chirimbolos importados con las divisas obtenidas.
Notas

1. http://www.ejes.org.ar/InformeTransferencias.pdf: Lea el informe realizado por Facundo López Crespo, Gustavo García Zanotti y Marco Kofman

InformeTransferencias

 

*Analista de CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social)

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