Mar 13 2018
344 lecturas

Política

Trump despidió a Tillerson y el jefe de la CIA será secretario de Estado

El presidente Donald Trump anunció en Twitter el despido de su secretario de Estado, el empresario petrolero Rex Tillerson, por estar en desacuerdo con él sobre el pacto nuclear con Irán. Será remplazado por el actual jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Mike Pompeo.

Trump dijo que tomó la decisión del despido “por mi cuenta” y que Tillerson será “mucho más feliz ahora”. “Rex y yo (…) nos llevamos bastante bien, pero discrepamos en cosas”, dijo Trump a periodistas. “El acuerdo con Irán pensé que era terrible, él pensó que estaba bien. Yo quería romperlo o hacer algo, él sentía un poco diferente. Entonces, realmente no estábamos pensando lo mismo”.

Pompeo “hará un fantástico trabajo”, dijo Trump en su mensaje, en el que agradeció “su servicio” a Tillerson. “¡Felicidades a todos!”, añade el tuit. “El secretario no habló con el presidente esta mañana y desconoce el motivo (de su destitución), pero está agradecido por la oportunidad de servir (en el cargo), y todavía cree firmemente que el servicio público es una vocación noble”, dijo Steve Goldstein, subsecretario de Estado para Asuntos Públicos, en una serie de tuits en su cuenta oficial.

Tillerson, despedido

Hace tiempo circulaban informaciones que apuntaban a que Tillerson, de 65 años, podría salir pronto del Departamento de Estado. Pero en diciembre, Trump rechazó esas especulaciones y aseguró que ambos trabajaban bien juntos. Tillerson defendió posiciones distintas a las de Trump, por ejemplo respecto del conflicto con Corea del Norte. Este lunes, Tillerson mostró “plena confianza” en la conclusión del Gobierno británico de que Rusia fue “probablemente responsable” del ataque con un agente nervioso contra un ex espía ruso en Reino Unido.

Un funcionario de la Casa Blanca dijo que Trump quería formar un nuevo equipo antes de las conversaciones inminentes con Corea del Norte y una serie de negociaciones comerciales. La fuente habló bajo la condición de anonimato por no estar autorizada a hacerlo públicamente. Poco antes la Casa Blanca había evitado suscribir esa versión. La sustitución de Tillerson se suma a numerosos cambios en el Gobierno estadunidense en los últimos meses.

En octubre, el noticiero de la NBC informó que Tillerson había calificado a Trump de “idiota”, algo que Tillerson jamás negó claramente, aunque sí dijo que su relación con el presidente era firme y rechazó las versiones sobre la tensión. Tillerson acababa de regresar de una gira por África que fue abreviada. Trump no explicó los motivos del cambio.

Tillerson debía jubilarse de Exxon en marzo de 2017 al cumplir los 65 años, según las disposiciones de la empresa. Recibió 27.3 millones de dólares el año pasado y ha acumulado unos 160 millones de dólares en acciones de Exxon junto con 149 millones en opciones no adquiridas, según una declaración de la empresa a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC por sus siglas en inglés).

Trump informó también que Gina Haspel será la primera mujer que encabezará la CIA.

Gina Haspel dirigió una cárcel secreta donde se practicaban torturas

Gina Haspel es la primera mujer que dirige la CIA. Pero su papel como responsable de operaciones clandestinas en prisiones secretas donde los presos eran torturados puede ser una mancha a la hora de dirigir una de las más grandes agencias de Inteligencia del mundo.

Haspel, de 61 años, reemplaza a Mike Pompeo -que pasa a la Secretaría de Estado- al frente de la Agencia. Espía con gran experiencia en operaciones clandestinas, se unió a la CIA en 1985 y ha servido en varios lugares del mundo, notablemente en Londres a finales de los años 2000.

“Gina es una espía ejemplar y una patriota devota que aporta más de 30 años de experiencia en la agencia. También es una dirigente experimentada con una aptitud fantástica para realizar proyectos e inspirar a los que la rodean”, declaró Mike Pompeo hace un año, cuando la nombró ‘número dos’ de la central.

Tres ex directores de la CIA y varios altos responsables, entre ellos James Clapper, ex director de los servicios de Inteligencia americanos, dieron su apoyo a Haspel. Sin embargo, dos senadores demócratas mostraron sus reservas ante la nominación de Haspel en una carta enviada a Donald Trump. “No está capacitada para el puesto”, estiman los senadores Ron Wyden y Martin Heinrich.

‘Waterboarding’ en Tailandia

Haspel fue nombrada en 2013 jefa del Servicio Nacional clandestino de la CIA, pero dos semanas después fue reemplazada, aparentemente por dudas sobre su responsabilidad en la puesta en marcha, después de los atentados del 11-S, de prisiones secretas en el extranjero, donde se practicaban métodos como el ‘waterboarding’ -una forma de tortura- para interrogar a los sospechosos.Resultado de imagen para Gina Haspel prisión secreta en Tailandia

Según señaló en la época el Washington Post, dirigió “una prisión secreta en Tailandia donde los detenidos eran sometidos a simulaciones de ahogamiento y a otros malos tratos”. El diario estadounidense afirmó que Gina Haspel también había estado implicada en la destrucción, en 2005, de vídeos comprometedores sobre técnicas de “interrogatorio exhaustivo” aplicadas a la mayoría de detenidos en Tailandia.

Los abogados de detenidos presuntos miembros de Al Qaeda intentaron recuperar los vídeos para presentarlos ante los tribunales. Entre los presos sometidos a estos brutales métodos de interrogatorio bajo la responsabilidad de Haspel figuraban dos saudíes: Abdelrahim al Nashiri, considerado cerebro del atentado contra el petrolero Limburg, en 2002, y del ataque contra el buque estadounidense USS Cole en 2000, y Abu Zubaydah, primer miembro influyente de la red islamista capturado por EE.UU. antes del 11-S.

Un informe secreto sobre el programa de torturas de la CIA se realizó en 2014 por la Comisión de Inteligencia del Senado, pero el presidente actual de esta comisión (un republicano) intenta desde hace varios meses reunir todas las copias, para evitar filtraciones. Los demócratas creen que se quiere destruir todas las copias del informe y que la verdad sobre el programa de la CIA nunca vea la luz. Este informe, de 6.700 páginas, detalla los métodos de interrogatorio y las controvertidas condiciones de detención de los sospechosos, contra los que se utilizan técnicas prohibidas como la simulación de ahogamiento (‘waterboarding’) o la privación del sueño.

Un resumen de 528 páginas de este informe se hizo público en 2014, pero la versión completa -clasificada- incluye detalles sobre los métodos, los participantes y los lugares.

———————————

Anexo:

 La pesadilla hecha realidad

Víctor Flores Olea-La Jornada| Pocas veces en la historia, una pesadilla tan amenazante ha cobrado una realidad más horrorosa que en el sueño. En todo caso resulta una excepción en la historia, pero ahora nos toca vivirla con la Presidencia de Donald Trump, en el país más poderoso de nuestro tiempo.

Antes de las elecciones en ese país, hace poco más de un año, confiábamos en la derrota del candidato desaforado, confiábamos en las raíces democráticas de su ciudadanía, que no lo dejarían pasar, y hasta pensamos que su elección frustraría sus planes más extremos en un país de equilibrios y no de medidas últimas irreversibles.

No ha sido así en términos sustanciales, ya que Donald Trump ha roto con los equilibrios que se pensó intervendrían para compensar los excesos. Pero no: la realidad ha sido mucho más grave que la pesadilla y todavía no despertamos de ella, sobre todo cuando sabemos que el Presidente prepara ya su reelección para el 2020, lo cual sería como una lluvia de fuego hasta ahora imaginaria pero que probablemente será real.

“En los últimos meses, mientras la perturbadora posibilidad de que una administración Trump se convertía en realidad –nos dice George Yancy, colega de Noam Chomsky en la Universidad de Harvard-, decidí contactar al filósofo cuya escritura, opiniones y activismo nos han dado incomparables reflexiones sobre los sistemas políticos mundiales y estadounidense desde hace más de cincuenta años. Nuestra charla, como se transcribe aquí brevemente, se desarrolló a través de una serie de correos electrónicos a lo largo de los últimos dos meses.

“En este momento político de la postverdad —dice Yancy—, y dado el creciente autoritarismo del que estamos siendo testigos, ¿qué papel público crees que la filosofía profesional puede desempeñar al abordar esta situación de manera crítica?”. Noam Chomsky responde: “Tenemos que ser un poco cautelosos para no tratar de matar a un mosquito con una bomba atómica. Lo que hemos visto en relación con el momento “posverdad” es tan absurdo que la manera más adecuada de enfrentarlo podría ser ridiculizarlo.

Por ejemplo, el comentario reciente de Stephen Colbert resulta pertinente: la respuesta de la legislatura republicana de Carolina del Norte a un estudio científico, que pronosticaba un aumento amenazante en los niveles del mar, fue prohibir a las agencias locales y estatales desarrollar normas o documentos de planeación para abordar el problema, y la respuesta de Colbert fue: Esta solución es brillante. Si tu ciencia te da un resultado que no te gusta, promulga una ley que diga que el resultado es ilegal. Problema resuelto”.

“A grandes rasgos -continúa Yancy-, así es como el gobierno de Trump se enfrenta a una verdadera amenaza para la sobrevivencia de la vida humana organizada: prohíbe las normas e incluso la investigación y el debate de las amenazas ambientales y corre hacia el precipicio tan rápido como puede (en aras del poder y las ganancias a corto plazo).

“El problema de fondo más reciente, sin embargo, es que Donald Trump, incrementó la presión sobre Canadá y México acerca del comercio diciendo que los dos podrían evitar verse atrapados en sus considerables aranceles sobre las importaciones de acero y aluminio si no ceden terreno a Washington en el acuerdo comercial del TLCAN.

“Por lo demás, después de un fin de semana de tuits amenazando con aplicar aranceles a las automotrices alemanas, dijo que México necesitaba hacer más para detener el flujo de drogas ilegales a Estados Unidos, algo que no abarca las conversaciones sobre el TLCAN.

Sobre el mismo dijo que sólo en el caso de que México y Canadá aceptaran las propuestas de Estados Unidos para alcanzar un Tratado conveniente para ese país, Canadá y México se verían exentas de los nuevos aranceles que están en el repertorio de Trump: arancel de 25% sobre las importaciones de acero y un arancel del 10% sobre el aluminio.

Aquí se trata de un evidente chantaje a México y a Canadá: sólo aceptando las condiciones de Estados Unidos, favorables a ese país, podría llegarse a un buen fin del Tratado, si no, tanto México como Canadá se verán como víctimas de los nuevos aranceles”.

Yancy preguntó también a Chomsky: “Si tuvieras que mencionar dos o tres formas de acción política necesarias bajo el régimen de Trump, ¿cuáles serían?”.

A lo que Chomsky respondió: “No creo que las cosas sean tan sombrías. Tomemos el éxito de la campaña de Bernie Sanders, el personaje más excepcional de la elección de 2016. Después de todo, no sorprende en absoluto que un empresario multimillonario con un amplio respaldo mediático (incluidos los medios liberales, embelesados por sus excentricidades y el ingreso publicitario que generaba) ganara la candidatura del Partido Republicano ultrareaccionario.

Frente a eso, la campaña de Sanders rompió con más de un siglo de historia política de Estados Unidos. Y esto no lo podemos olvidar, abriendo paso a ideas que parecían absolutamente desterradas en Estados Unidos, como la idea del socialismo”.

Tampoco olvidemos que la revista The Economist aseguró desde antes de las elecciones que si Donald Trump llegaba a la presidencia de Estados Unidos, la estabilidad mundial estaría en peligro. Tampoco olvidemos que en sus pronósticos para la elección de Estados Unidos, el portal de BBC Mundo dio a conocer una investigación que mostraba los “10 escenarios mayores de riesgo global”. Dentro de esa lista se encontraba la posibilidad de que Trump llegara a la Casa Blanca, asegurando que eso implicaría el mismo nivel de alerta que el ascenso de los grupos islámicos extremistas.

Para The Economist el escenario de mayor peligro sería una nueva crisis financiera en China, seguida de un reedición de la Guerra Fría a partir del conflicto en Siria. La revista también alertaba sobre una crisis de mercados emergentes, o la fractura de la Unión Europea como escenarios de mayor peligro para el mundo antes de que Trump llegara a Washington D.C. Sin embargo, la revista también destacaba la amenaza comercial que Trump había ya decretado contra China y México. Que no minimizaban sino aumentaban su papel como amenaza mundial.

 

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

Añadir comentario