Nov 16 2016
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CulturaSociedad

Trump y lo que el viento no se llev贸

A la hora de la verdad, los gringos no andan en chiquitas. Basta con recordar un dato duro de la guerra civil estadunidense (1861-65). En apenas cuatro a帽os, 690 mil muertos. S贸lo en la batalla de Gettysburg (Pensilvania), 53 mil en tres d铆as (1-3 de julio de 1863). Muy cerca de los 58 mil ca铆dos en Vietnam, s贸lo que en 10 a帽os (1965-75).

Dimensionemos. En todas las guerras independentistas de Am茅rica hispana hubo 600 mil muertos (1810-26). En las del imperio brit谩nico en 脕frica, 519 mil (1818-1920). En todo el siglo XIX, los ind铆genas masacrados en Yanquilandia sumaron 370 mil.

Pregunta r谩pida con propuesta de reflexi贸n lenta: 驴s贸lo el ideal abolicionista explica aquella carnicer铆a en medio de la cual Abraham Lincoln anunci贸 鈥溾n gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo鈥 (Gettysburg, 19 de noviembre de 1863), y Marx identific贸 con el progreso (carta a Lincoln, enero de 1865)?

Quiz谩s hubo otros resortes a m谩s de los 鈥渓贸gicos y racionales. Como fuere, se nos dijo que el esp铆ritu del norte capitalista, democr谩tico y liberal, hab铆a derrotado el esp铆ritu supremacista del sur esclavista y feudal. Una estimaci贸n que Walt Whitman (quien algo sab铆a de los oscuros resortes de su pueblo) ponder贸 con menor alegr铆a y entusiasmo.

Librada contra s铆 mismos, la guerra civil fue la 煤nica que gan贸 Washington. El resto, las perdi贸. Desde la gran batalla de Little Big Horn contra los siux y cheyennes (25 de junio de 1876) hasta la del Valle del Drang, en Vietnam del Sur (18 de noviembre de 1965). Batallas en las que George Custer y Harold Moore, jefes del m铆tico s茅ptimo regimiento de caballer铆a, mordieron el polvo de la derrota.

Luego Hollywood cont贸 la historia a su modo, reclutando a generales de mentiritas: Erroll Flynn protagoniz贸 a Custer en Murieron con las botas puestas (1941), y Mel Gibson a Moore en 脡ramos soldados (2002). Pero Nacimiento de una naci贸n (D.W.Griffith, 1915) y Lo que el viento se llev贸 (Victor Fleming, 1939) hicieron un fracking en el imaginario popular.
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El gui贸n de Griffith incluy贸 al presidente dem贸crata Woodrow Wilson (Nobel de la Paz 1919) diciendo: El Ku klux klan es un verdadero imperio para proteger nuestro territorio en el sur. Y Fleming peg贸 en el target con el nost谩lgico novel贸n de Margaret Mitchell, que transcurre durante la guerra civil en la castigada ciudad de Atlanta, capital del estado de Georgia.

El d铆a del estreno de Lo que el viento se llev贸 (15 de diciembre de 1939), el gobernador de Georgia declar贸 feriado en todo el estado. El ayuntamiento de Atlanta organiz贸 un festival de tres d铆as, las calles de la ciudad se engalanaron, los ciudadanos se vistieron con trajes de 茅poca.

Llorando de emoci贸n, millares de nietos de soldados confederados aplaudieron rabiosamente a Scarlett O鈥橦ara (Vivien Leigh) cuando en la escena final dijo: Aunque tenga que matar, enga帽ar o robar, a Dios pongo por testigo de que jam谩s volver茅 a pasar hambre.

Pero los actores negros de la pel铆cula no fueron invitados al estreno. Ni siquiera Hattie McDaniel (Mommy, sirvienta de Scarlett), nominada para el 脫scar. Cundi贸 la indignaci贸n, sesudos debates acad茅micos trataron sobre el racismo y Mommy fue criticada por su bajo nivel de conciencia. A lo que comentaba: Prefiero actuar de sirvienta y ganar 700 d贸lares a la semana, que ser una sirvienta y ganar siete.

Abriendo el paraguas, Hollywood convirti贸 a Mommy en la primera actriz negra que recibi贸 la preciada estatuilla. Y a las buenas conciencias liberales les dio Casablanca (Michael Curtiz, 1941).

En Casablanca uno pod铆a identificarse con Rick (Humphrey Bogart), el alcoh贸lico y amargado que hab铆a peleado en Espa帽a junto al bando republicano, y V铆ctor Laszlo (Paul Henreid), l铆der de la resistencia checa, torturado por los nazis. 驴Adivinen con qui茅n me identifiqu茅?

casablancaOremos. A 99 a帽os de la gran revoluci贸n que prometi贸 salvar al mundo, una gran contrarrevoluci贸n acaba de empezar, y mir铆adas de almas en pena que se preguntan, frente a un c贸smico hoyo negro, si el gorila Donaldis desciende del mono Adolfis o viceversa. 驴Y qu茅 del dial茅ctico donaire de Melania Trump al andar, mientras esta ordal铆a perfecta pegaba el tiro de gracia al American dream? 隆Qu茅 cadencia!

El arco completo del gremio liberal pensante subestim贸 la profec铆a de los Simpson cuando anunciaron la llegada de Donald Trump en Bart al futuro (19 de marzo de 2000). 驴Ficci贸n, realidad? La verdadera discriminaci贸n consiste en separar alta y baja cultura. Porque el 煤nico muro realmente existente en Estados Unidos es el muro mental que los Trump erigieron durante 240 a帽os.

En Casablanca me identifiqu茅 con la ingenua Ilse Lund (Ingrid Bergmann), partida entre dos amores: Rick y Victor. Y que al final tom贸 el avi贸n con el menos conflictivo y m谩s civilizado. 驴Le habr谩 ido bien?

*Publicado en La Jornada

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