Ene 16 2017
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Opini贸nPol铆tica

Trumpizaci贸n

D铆as atr谩s, el reconocido novelista Stephen King, twite贸 desde su cuenta: 鈥淟as acusaciones contra聽Trump聽pueden no ser ciertas. Pero verlo ingiriendo una dosis de su propia medicina no deja de tener una cierta dosis de justicia鈥. El narrador de Portaland se refer铆a de esta manera a los trascendidos indiscretos, relativos a tertulias prostibularias que se habr铆an producido en el Hotel Ritz de Mosc煤, videofilmadas por agentes de inteligencia brit谩nicos.聽 El cometario instala la evidencia una ins贸lita 鈥済rieta鈥 en la cultura pol铆tica聽 estadounidense cuyo 煤ltimo ejemplo 鈥揳firman diferentes analistas鈥 puede encontrarse en el 鈥Caso Watergate鈥, previo a la renuncia de Nixon como presidente, por los niveles de conflictividad que expresa.

Pero la conflictividad interna, que tambi茅n fue expresada por los estamentos art铆sticos y acad茅micos en las 煤ltimas semanas, no pueden ser interpretados como ajenos a聽 la irrupci贸n de las derechas integracionistas que escenifican a nivel global un nuevo patr贸n 聽de vinculaci贸n internacional. Las tensiones intr铆nsecas del modelo civilizatorio postulado como teleolog铆a autoconfirmada, vuelve a mostrar sus contradicciones originarias. Trump es la evidencia del fracaso postulado apenas veinte a帽os atr谩s por el intelectual hegeliano Francis Fukuyama, quien 聽auguraba el 鈥淔in de la Historia鈥, como resultado de la ca铆da del muro de Berl铆n y de la disoluci贸n de la Uni贸n Sovi茅tica, y que pretend铆a imponer el 芦Consenso de Washington禄 sobre Am茅rica Latina, instalando una l谩pida sobre cualquier postulado emancipador y soberano.latam17

Muchos de sus ac贸litos hipotetizaron la 鈥減az perpetua鈥 kantiana, basada en el neoliberalismo triunfante, sin entrever las deudas que occidente albergaba en relaci贸n a la democracia, los derechos sociales y la perpetuaci贸n聽 de las asimetr铆as internacionales. En los 煤ltimos cuarenta a帽os la Escuela de Chicago hegemoniz贸 el discurso bien-pensante, constituy茅ndose en聽 el 芦pensamiento 煤nico禄 del empresariado internacional y del establishment pol铆tico (tanto conservador como de la 聽socialdemocracia). Su discurso se conform贸 como salvoconducto para desvalorizar el empoderamiento de los sectores trabajadores que el Estado de Bienestar viabilizaba, incrementando los costos sociales al interior de los pa铆ses hegem贸nicos y perif茅ricos.

Am茅rica Latina no fue ajena a ese triunfalismo de la derecha internacional: sus referentes locales impusieron en las d茅cadas del 麓80 y el 麓90 estrategias de endeudamiento, privatizaciones y farandulizaci贸n de la pol铆tica orientados a quebrar todo tipo de resistencia popular. La supuesta victoria del 鈥american way of life鈥 se transmut贸 en precarizaci贸n creciente al tiempo que 聽sus salarios tendieron a caer en forma tendencial, limitando sus sue帽os de consumismo l铆quido. La 鈥渕aquila鈥, la deslocalizaci贸n y la transnacionalizaci贸n productiva, motorizada por el neoliberalismo y que funcionaba como una 芦d谩diva禄 para聽 economias de Am茅rica Latina– tuvo entre sus efectos la p茅rdida de las capacidades de negociaron de los sindicatos y el 鈥渁umento de la productividad鈥, a costa de la ca铆da de los salarios.

El proceso que ampulosamente se dio en llamar 鈥済lobalizaci贸n鈥 escondi贸 prioritariamente intereses corporativos basados 煤nicamente en la internacionalizaci贸n a gran escala de la l贸gica financiera, impulsada por las propias corporaciones trasnacionales. El proyecto 鈥渙ptimista鈥 empez贸 a flaquear cuando las relocalizaciones generaron cambios geopol铆ticos, algunos de los cuales incluyeron la constituci贸n de China como un actor prioritario de la factor铆a mundial. Las intenciones iniciales de disciplinar a la clase obrera de los pa铆ses centrales y de expandir los 鈥渧alores鈥 occidentales generaron reacciones varias basadas en conflictos fronterizos 聽y el crecimiento de l贸gicas milenaristas y fundamentalistas.

Los indicadores m谩s evidentes de esa resistencia a las imposiciones de modelos econ贸micos neoliberales, y su consecuente 鈥搚 brutal鈥攏egaci贸n de las soberan铆as nacionales azuzaron por un lado los integrismos y separatismos y por el otro la emergencia de nacionalismos populares en Am茅rica Latina. En el primero de los casos, Gianfranco Miglio, intelectual org谩nico de la Liga del Norte italiana desliz贸 apotegmas separatistas en relaci贸n a los 鈥渁fricanos鈥 (ciudadanos peninsulares ajenos a su cultura septentrional) y advertencias a la Europa eslava que pretende irrumpir en 鈥渟u鈥 civilizaci贸n, en conjunto con los refugiados y los fundamentalistas isl谩micos.

brexit1El Brexit aparece tambi茅n como un claro indicador de este cambio de 茅poca, dispuesto a levantar muros frente a la sistem谩tica invasi贸n de quienes son considerados los nuevos 鈥渂谩rbaros鈥. En Israel, la pol铆ticas neocoloniales de ocupaci贸n militar cercenan cualquier atisbo de paz y convivencia pac铆fica entre israel铆es y palestinos. En Hungr铆a y Polonia los gobiernos deslizan permanentes diatribas contra los refugiados y migrantes asoci谩ndolos despectivamente a quienes ocuparon el lugar de 鈥渇antasmas鈥 en el pasado: los gitanos y los hebreos.

En Turqu铆a 鈥揹e la misma forma que a principios del siglo XX se difundieron proclamas basadas en el etiquetamiento de las minor铆as 鈥攓ue concluyeron con el genocidio contra el pueblo armenio–, en la actualidad los se帽alados como enemigos de la naci贸n son los kurdos, quienes son sistem谩ticamente raleados de espacios de responsabilidad p煤blica y acusados de terrorismo por el solo hecho de intentar perpetuar su cultura ancestral. En Holanda Geert Wilders, candidato a primer ministro del Partido de la Libertad, hace campa帽a promoviendo la deportaci贸n de musulmanes y exigiendo la prohibici贸n del Cor谩n en todo el territorio nederland茅s. En Francia, Marine Le Pen, contin煤a inclinando al electorado hacia el fascismo maquillado, bajo la mirada cabizbaja del sistema pol铆tico franc茅s que se vuelca crecientemente hacia un racismo descarado para no abandonar el espacio (ya legitimado) de la segregaci贸n social.

En Siria e Irak los conflictos militares asumen las m谩scaras, muy redituables para las empresas de seguridad privada y para el complejo industrial-militar, de conflagraciones tribales y religiosas, habitualmente聽 financiadas para resquebrajar los diferentes status-quo regionales e imponer fronteras nacionales arbitrarias, acordes a las necesidades geopol铆ticas de las corporaciones.

En el caso de Latinoam茅rica, Hugo Ch谩vez a finales del siglo X, inici贸 una campa帽a de enfrentamiento al ALCA (tratado de librecambio de las Am茅ricas) que concluy贸 –con su sepultura– en 2005, en la Ciudad de Mar del Plata, en la IV Cumbre de las Am茅ricas, consolidando un pre acuerdo entre Venezuela, Argentina y Bolivia, de enfrentamiento a la l贸gica neoliberal.los locos kirchner, evo, lula, chavez

Europa y Estados Unidos se muestran hoy aterrorizados ante la llegada de los 鈥渄iferentes鈥. Durante el siglo XIX y el primer tercio del siglo XX, los 鈥渆xtra帽os鈥 eran los jud铆os, los gitanos, los gay y alg煤n que otro colectivo vulnerable. Para mitad de siglo un tercio demogr谩fico de todos esos grupos hab铆a sido exterminado.聽 La 鈥渢ribalizaci贸n鈥 actual 鈥搎ue muchos analistas denominan des-globalizaci贸n鈥攏o es m谩s que una oleada paranoica del occidente neoliberal, alarmado por las externalidades geopol铆ticas que generaron las propias invasiones militares, las imposiciones pol铆ticas y econ贸micas y sus respectivas guerras. Todas estas acciones han sido desarrolladas para controlar las rutas comerciales y los reservorios de materias primas.

Gran parte de los arengas de campa帽a de Donald Trump fueron ideadas por una de las usinas ultra conservadoras del supremacismo blanco, el 鈥淏reitbart News鈥, dirigido por Steve Bannon, quien ser谩 desde fines de enero uno de los asesores estrella del presidente electo. Sus antecedentes comunicacionales lo posicionan como un fiel representante del movimiento 鈥渁lt-right鈥, caracterizado por su discursividad islamof贸bica, mis贸gina, judeof贸bica y partidaria de la expulsi贸n de聽 los latinos, nombre despectivo con el que聽se refieran los WASP a los latinoamericanos. Las falsarias promesas del 鈥渕undo libre y abierto鈥 (transformada en ilusi贸n redituable por los servidores republicanos de 鈥渓a raz贸n鈥) han postulado diferentes formas de liberalismo, en los tres 煤ltimos siglos.

Dichas concepciones, recurrentemente, tienden a darse una vuelta por los territorios del odio, para congregar fuerzas contra quienes son considerados como聽 diferentes. Y una gran parte de esas 芦deformidades禄 somos los propios latinoamericanos catalogados –como lo ha denunciado reiteradamente Trump– como narcotraficantes, raperos criminales y potenciales terroristas. El occidente 鈥渃olonialista鈥 vuelve –cada tanto– a fabricar monstruos para afirmarse en su supuesta superioridad civilizatoria.

El problema es que suele dejar millones de despojos en ese viaje.

*聽Soci贸logo, Doctor. en Ciencias Econ贸micas. Director de Investigaci贸n del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico en Argentina.

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