Jul 15 2019
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Política

UE-Mercosur, cheque en blanco para violar derechos humanos y devastar el planeta

¬ęHist√≥rico‚ÄĚ fue el adjetivo manoseado hasta el infinito para anunciar a bombo y platillo un acuerdo comercial de la Uni√≥n Europea (UE) con los gobiernos del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay). Primero se public√≥ el acuerdo en principio, con tan s√≥lo 17 p√°ginas y que no era un ‚Äútexto legal¬Ľ, con la intenci√≥n de confundir a la opini√≥n p√ļblica mientras a√ļn se est√° terminando de redactar el tratado final, que tendr√° m√°s de 1500 p√°ginas.

Como en las √ļltimas dos semanas se hab√≠an multiplicado las cr√≠ticas por la falta de transparencia de las negociaciones, el gobierno de Uruguay empez√≥ a publicar partes de los textos consolidados del tratado. Presionada por esta circunstancia, la Comisi√≥n Europea tuvo que publicar tambi√©n una parte de los textos legales en su p√°gina web. Lo hizo el viernes a las 23:00. Una vez finalizada la letra peque√Īa, habr√° una revisi√≥n legal del tratado, la traducci√≥n en los idiomas de la UE y luego comenzar√° el proceso de ratificaci√≥n que puede durar a√Īos.Resultado de imagen para tratado ue-mercosur

En una entrevista en El Mundo, la comisaria de comercio de la UE, Cecilia Malmstr√∂m, dijo que ¬ęEl acuerdo con Mercosur no se puede reabrir ni mejorar¬Ľ. Afirmando as√≠ la naturaleza antidemocr√°tica de la pol√≠tica comercial de la UE y enviando una se√Īal clara de que los parlamentos no pintan nada (ni el europeo ni los nacionales) y que ni siquiera los gobiernos puedan modificarlo.

Una cosa parece segura: cuando en octubre se retira la actual Comisión Europea dejará un regalo envenenado. Y se está viendo ya.

Una semana caliente

Las protestas y el debate pol√≠tico en Francia se est√°n extendiendo. El Parlamento holand√©s ha adoptado 2 mociones sobre el acuerdo comercial, instando al gobierno que se haga p√ļblico todo y oblig√°ndole a evaluar el impacto para la agricultura familiar antes de que el tratado se discuta en el Consejo de la UE. Tambi√©n hubo movilizaciones de agricultoras/es en Irlanda y B√©lgica. La manifestaci√≥n de miles de personas en Dubl√≠n fue decisivo en el voto simb√≥lico del parlamento de Irlanda que expres√≥ mayoritariamente su oposici√≥n al acuerdo con Mercosur.

Por su parte, el presidente valenciano, Ximo Puig, ha viajado a Bruselas para transmitir a la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, el temor del sector citrícola por los perjuicios económicos que el acuerdo provocaría a la región de Valencia.

En clave geopolítica

No fue casual que la noticia se divulgase justo el d√≠a que empez√≥ en Osaka la cumbre del G20. La UE, y muy especialmente la canciller alemana, Angela Merkel, pretend√≠an restarle protagonismo al presidente estadounidense, Donald Trump, y a su pol√≠tica de amenazas constantes, en un momento en el que toda la atenci√≥n mundial est√° centrada en las negociaciones EU-China. Las √©lites europeas intentan ‚ÄĒdesesperadamente‚ÄĒ recuperar cierto poder econ√≥mico y pol√≠tico y muy concretamente para el capital transnacional europeo y la econom√≠a digital (incluso asumiendo los riesgos por hacerse la foto con el ultra Bolsonaro el mismo d√≠a, por cierto, del Orgullo LGTBIQ+).

Un regalo para la oligarquía latinoamericana

El retorno de la derecha a los gobiernos de Argentina y Brasil ‚ÄĒgobernados por pol√≠ticos neoliberales, autoritarios y sumisos a los intereses extranjeros‚ÄĒ as√≠ como la expulsi√≥n ilegal de Venezuela del bloque, hab√≠an permitido acelerar el proceso negociador con Bruselas. Pero la mayor√≠a de sus poblaciones sufre una crisis econ√≥mica que sacude la regi√≥n y va a peor.

Al presidente argentino Mauricio Macri le puede ayudar a mejorar sus posibilidades en las elecciones presidenciales el 27 de octubre de 2019. En el contexto brasile√Īo, este acuerdo forma parte de un proyecto del golpe institucional contra Dilma Rousseff que contin√ļa. Y al presidente ultraderechista brasile√Īo, Bolsonaro, le ayuda a limpiar su p√©sima imagen internacional cuando enfrenta varios esc√°ndalos. Entre ellos, las revelaciones sobre S√©rgio Moro, ministro de Justicia, su falta de parcialidad como juez y ama√Īos con la fiscal√≠a para encarcelar a Lula da Silva. O la detenci√≥n de un militar de la comitiva presidencial con 39 kilos de coca√≠na cuando viajaba a Osaka. Ambos utilizan ahora el acuerdo como medio para evitar que la izquierda vuelva a gobernar y blindar las reformas neoliberales que impulsan en la regi√≥n (como las privatizaciones).

Neocolonial

El mandato con el que la Comisi√≥n Europea negocia con Mercosur es de 1999 y se basa en la vieja doctrina que busca reafirmar el papel dominante y neocolonial de la UE en el mundo a trav√©s de su pol√≠tica comercial com√ļn.

Ambas regiones ya sufren ese modelo comercial depredador. Los pa√≠ses del Mercosur exportan mayoritariamente materias primas ‚ÄĒque generan por ejemplo importantes impactos sobre la agricultura y el mundo rural europeos‚ÄĒ. A su vez son inundados con productos y servicios de las empresas transnacionales europeas, lo que genera m√°s desempleo, desigualdades, desequilibrios econ√≥micos y una concentraci√≥n de la riqueza.

El modelo Brumadinho

Resultado de imagen para brumadinhoEl 25 de enero la empresa minera brasile√Īa Vale, el mayor productor de mineral de hierro del mundo, caus√≥ la rotura de una de sus represas con desechos en el estado de Minas Gerais, provocando la muerte a m√°s de 300 personas y derramando millones de metros c√ļbicos de lodo t√≥xico que afecta a m√°s de 100 municipios. S√≥lo tres a√Īos antes, una negligencia similar de la multinacional en un pueblo llamado Mariana provoc√≥ el peor desastre ecol√≥gico en la historia de Brasil y dej√≥ 20 muertos. No son casos aislados.

Es el modelo de extractivismo que impera en el Mercosur y el mundo. Los accionistas de VALE, aseguradoras como Mapfre o la industria que compra el hierro (una buena parte llega a Europa), se llenan los bolsillos y las comunidades cargan con todos los impactos sociales y ambientales.

El gobierno espa√Īol y el IBEX35 s√≥lo piensan en la venta de coches, farmac√©uticas o bienes de consumo, la importaci√≥n barata de soja y minerales o en sacar petr√≥leo en las costas de Brasil o la ‚ÄúVaca Muerta‚ÄĚ de Argentina, sin preocuparles las poblaciones, sus derechos, ni el etorno. Esto completa una forma de genocidio que comenz√≥ con el colonialismo espa√Īol a partir del siglo XIV.

UE cómplice de Bolsonaro

El acuerdo es una amenaza para los derechos humanos. En el caso de Brasil, ampara a Bolsonaro, quien desde el 1 de enero de 2019 ha arremetido contra los defensores de los derechos humanos y los movimientos sociales, cumpliendo su promesa electoral de ¬ęponer un punto final a todos los activismos¬Ľ del pa√≠s. Se ha registrado un aumento dram√°tico de los ataques contra pueblos ind√≠genas, comunidades afrobrasile√Īas, l√≠deres comunitarios, campesinos y activistas.

Es muy sintom√°tico que la polic√≠a brasile√Īa haya encontrado v√≠nculos entre el asesino de Marielle Franco y la familia Bolsonaro. La feminista, pol√≠tica brasile√Īa y militante de los derechos humanos fue asesinada el 14 de marzo de 2018 por criticar e investigar la intervenci√≥n militar y policial en las favelas de R√≠o de Janeiro y asesinatos y abusos contra sus habitantes.La concejal Marielle Franco, durante una intervenci√≥n en el Ayuntamiento de R√≠o de Janeiro en diciembre de 2017.

Violencia machista y homofobia

Bolsonaro ha declarado la guerra contra las personas LGTBIQ+ y defiende un proyecto pol√≠tico contra las mujeres que busca lapidar derechos y conquistas del movimiento feminista y LGTBIQ+. En su primer discurso tras jurar el cargo, ha prometido ‚Äúcombatir la ideolog√≠a de g√©nero‚ÄĚ igual que la extrema derecha en Europa.

Pregona impunemente su homofobia (‚ÄúBrasil no puede ser un para√≠so para el turismo gay‚ÄĚ) y misoginia (reivindic√≥ el turismo sexual). Sus discursos y pol√≠ticas que fomentan el odio y la violencia, deber√≠an ser perseguidos y no premiados con un acuerdo de asociaci√≥n.

Una bomba clim√°tica

El acuerdo comercial exacerbar√° la deforestaci√≥n al legitimar el desmontaje de regulaciones ambientales y seguir exportando masivamente productos agr√≠colas a Europa. Por el otro lado, favorecer√° la explotaci√≥n y la quema de combustibles f√≥siles as√≠ como la exportaci√≥n de autom√≥viles europeos al Mercosur, especialmente de veh√≠culos 4×4 que tienen una gran huella ecol√≥gica. La Asociaci√≥n de Fabricantes Europeos de Autom√≥viles (ACEA) est√° encantada.

Deforestar la Amazonía

Se prevé aumentar la exportación de carne, soja y agrocombustibles a Europa. En 2018, el 78,5 % de las importaciones de vacuno de la UE ya procedían del Mercosur, uno de los mayores impulsores agrícolas de la pérdida de bosques y un sector responsable además de trabajo esclavo.

M√°s de 600 cient√≠ficos europeos y 300 grupos ind√≠genas alertaron a la UE de la deforestaci√≥n en Brasil. Bolsonaro ha desmantelado protecciones ambientales y ha facilitado el dram√°tico incremento en las tasas de deforestaci√≥n en la Amazon√≠a, socavando as√≠ a√Īos de progreso en la materia. Solo el procesador de carne m√°s grande del mundo, la multinacional brasile√Īa JBS, emiti√≥ en 2016 m√°s gases con efecto invernadero que Holanda.

Las mentiras de Macron

El presidente francés, Emmanuel Macron, prometió ante la asamblea general de la ONU que no firmaría más acuerdos que comprometieran la lucha contra el cambio climático. En mayo su gobierno dijo en el parlamento francés que no permitiría un tratado con Mercosur.

Macron cre√≠a que enfatizando con que Brasil cumpliera con el Acuerdo de Par√≠s iba a ser suficiente para esquivar las cr√≠ticas por apoyar el tratado con Mercosur. Pero no. El debate en Francia est√° cogiendo impulso. Manifestaciones de agricultores, protestas de ecologistas, sindicatos y ONG de derechos humanos y divisi√≥n interna en la mayor√≠a gubernamental. La extrema derecha de Le Pen e incluso los republicanos critican el texto como ¬ętraici√≥n¬Ľ. Acusan a Macron de desproteger la agricultura familiar francesa, un tema muy sensible en el pa√≠s. Solo el fallido acuerdo comercial con Estados Unidos (TTIP) hab√≠a suscitado tanta oposici√≥n en Francia.
La trampa con el Acuerdo de París

El pre-acuerdo habla de ‚Äúimplementar efectivamente el Acuerdo de Par√≠s‚ÄĚ, pero no es vinculante, como tampoco las alusiones a la deforestaci√≥n o la biodiversidad. Incluir un lenguaje enga√Īoso sobre clima, derechos laborales y g√©nero en los tratados comerciales, proporciona a la √©lites una coartada perfecta para decir que han abordado el problema, sin realmente hacer nada.

Aunque Bolsonaro haya dicho a Macron que Brasil permanecerá en el Acuerdo de París (a pesar de la presión de Washington), tanto el Ministerio de Medio Ambiente como el Ministerio de Asuntos Exteriores están encabezados por quienes niegan el calentamiento global. Es improbable que tomen las medidas necesarias para implementar el acuerdo.

En estos acuerdos comerciales las medidas para frenar la emergencia clim√°tica son consideradas ¬ębarreras no arancelarias¬Ľ. Penalizan, por ejemplo, la salida de las energ√≠as f√≥siles, el fomento de la agricultura sostenible o favorecer empresas locales en la contrataci√≥n p√ļblica para los planes de transici√≥n energ√©tica.

Negocios para la agroindustria, pobreza para el resto

Todos los países involucrados en el acuerdo se encuentran en una situación agronómica catastrófica, con cierre de explotaciones y pérdida masiva de empleos, con la concentración y conflictos por la tenencia de tierras, con suelos esterilizados por el uso masivo de productos fitosanitarios, impactos del cambio climático, así como graves problemas para la salud y la biodiversidad por los pesticidas tóxicos.

Este acuerdo complace los intereses de las multinacionales de la agricultura industrial, pero mina los esfuerzos por una la agricultura sostenible. Cuestiones urgentes como la soberan√≠a alimentaria, la transici√≥n al modelo ecol√≥gico, el vaciamiento del territorio rural, planes para adaptaci√≥n al cambio clim√°tico o los derechos campesinos son vendidas en el altar del comercio internacional. Se rebajar√°n o incumplir√°n a√ļn m√°s las normas sanitarias y ambientales. Las organizaciones agrarias espa√Īolas advierten que muchos sectores quedar√°n desprotegidos.

¬ŅQui√©n puede tumbar el acuerdo?

Aunque la política comercial sea una competencia exclusiva de la UE, el Acuerdo de Asociación UE-Mercosur será en principio de competencia compartida, al incluir elementos de diálogo político y cooperación. Eso significa que debe ser adoptado primero por el Consejo de la UE (los gobiernos) y por unanimidad (si un sólo gobierno se opone, el tratado cae). Luego, el Parlamento Europeo decide por mayoría. Finalmente, al igual que con el acuerdo comercial con Canadá (CETA), los parlamentos nacionales (y regionales en el caso belga) tendrán la posibilidad de pararlo.

Podr√≠a pasar que la Comisi√≥n Europea divida el acuerdo en dos partes para acelerar la ratificaci√≥n. Los gobiernos de la UE decidieron en mayo de 2018 que Bruselas puede dividir los acuerdos comerciales para aprobar sus partes de comercio por una v√≠a r√°pida excluyendo a los parlamentos nacionales. Este procedimiento ya se aplic√≥ para los acuerdos con Jap√≥n, Singapur y Vietnam. Sin embargo, el Consejo decidi√≥ el a√Īo pasado que M√©xico, Mercosur y Chile sigan siendo acuerdos mixtos.

La trampa est√° en que mientras llegue a los parlamentos nacionales (pueden pasar a√Īos e incluso d√©cadas), las partes de ‚Äúcompetencia exclusiva‚ÄĚ podr√≠an aplicarse de forma provisional despu√©s del voto del Parlamento Europeo, sin esperar la decisi√≥n del poder legislativo. Antes de eso, los gobiernos y los parlamentos del Mercosur tendr√°n que ratificarlo y no est√° nada claro que eso ocurra sin dificultades.

En marzo el Parlamento Europeo rechaz√≥ abrir negociaciones comerciales con Trump. ¬ŅPor qu√© no puede repetirlo?

 

*Investigador y activista. Miembro de Ecologistas en Acci√≥n y de la campa√Īa ‚ÄúNo a los Tratados de Comercio e Inversi√≥n‚ÄĚ

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