Mar 16 2020
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EconomíaOpinión

Un cataclismo para los planes de Trump

Durante tres a√Īos Donald Trump ha tenido suerte en todo. Solo ha afrontado una crisis no provocada por √©l ‚ÄĒel hurac√°n Mar√≠a‚ÄĒ y aunque su chapucera respuesta favoreci√≥ una tragedia que mat√≥ a miles de ciudadanos estadounidenses, las muertes se produjeron fuera de c√°mara, lo que le permiti√≥ negar que hubiera ocurrido algo malo.

Ahora, sin embargo, nos enfrentamos a una crisis mucho mayor con el coronavirus. Y la respuesta de Trump ha sido incluso peor de lo que sus detractores m√°s duros podr√≠an haber imaginado. Ha tratado una amenaza urgente como si fuese un problema de relaciones p√ļblicas, combinando la negaci√≥n con fren√©ticas acusaciones a los dem√°s.Resultado de imagen para coronavirus eeuu

Su Gobierno no ha proporcionado el requisito más básico para cualquier respuesta a la pandemia: pruebas generalizadas para hacer un seguimiento de la difusión de la enfermedad. No ha aplicado las recomendaciones de los expertos en sanidad y se ha dedicado a imponer absurdas prohibiciones de viajar a los extranjeros, cuando todo indica que la enfermedad ya está muy instalada en Estados Unidos. Y su respuesta a las repercusiones económicas ha oscilado entre la complacencia y la histeria, con una fuerte mezcla de amiguismo.

Es un misterio por qué el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, normalmente un organismo muy competente, no ha proporcionado en absoluto recursos para efectuar pruebas generalizadas de coronavirus durante las primeras fases de la pandemia, tan cruciales. Pero es difícil evitar la sospecha de que la incompetencia está relacionada con la política, quizá con el deseo por parte de Trump de restar importancia a la amenaza.

Seg√ļn Reuters, el Gobierno ha ordenado a los organismos sanitarios que traten todas las deliberaciones sobre el coronavirus como informaci√≥n reservada. No tiene sentido, y es de hecho destructivo desde el punto de vista de la pol√≠tica p√ļblica; pero tiene perfecto sentido si el Gobierno no quiere que la ciudadan√≠a sepa de qu√© modo sus acciones est√°n poniendo en peligro la vida de los estadounidenses.

Resultado de imagen para coronavirus eeuuEn todo caso, est√° claro lo que deber√≠amos hacer ahora que ya debe de haber miles de casos en todo Estados Unidos. Necesitamos ralentizar la difusi√≥n de la enfermedad creando ‚Äúdistancia social‚ÄĚ ‚ÄĒprohibiendo las reuniones grandes, animando a quienes puedan hacerlo a trabajar desde casa‚ÄĒ y poniendo en cuarentena los puntos con m√°s casos de contagio.

Tal vez esto no baste para impedir que enfermen decenas de millones de personas, pero extender la pandemia en el tiempo ayudar√≠a a prevenir la sobrecarga del sistema sanitario, reduciendo enormemente el n√ļmero de fallecidos. Pero en su discurso, Trump casi no ha hablado de eso; sigue actuando como si fuera una amenaza que los extranjeros est√°n trayendo a Estados Unidos.

Y en lo que respecta a la econom√≠a, Trump parece fluctuar de d√≠a en d√≠a ‚ÄĒincluso de hora en hora‚ÄĒ entre las afirmaciones de que todo va bien y las exigencias de est√≠mulos enormes y mal concebidos

Su grandiosa idea para la econom√≠a es una completa moratoria del impuesto sobre la renta. Seg√ļn Bloomberg News, les dijo a los senadores republicanos que quer√≠a que la moratoria se extendiera ‚Äúhasta las elecciones de noviembre para que los impuestos no volvieran a cobrarse antes de que los votantes decidan si √©l mantiene o no su cargo‚ÄĚ.Resultado de imagen para coronavirus fed eeuu

Sería una medida enorme. Los impuestos sobre la renta suponen el 5,9% del PIB. En comparación, el estímulo de Obama en 2009-2010 llegó a un máximo del 2,5% del PIB. Pero estaría muy mal enfocado: grandes exenciones para los trabajadores con buenos salarios, y nada para los desempleados o aquellos sin baja médica remunerada.

¬ŅPor qu√© hacerlo de este modo? Despu√©s de todo, si el objetivo es poner dinero en manos de los ciudadanos, ¬Ņpor qu√© no enviarles cheques? Al parecer, los republicanos no pueden concebir una pol√≠tica econ√≥mica que no adopte la forma de una rebaja de impuestos.

Trump también quiere supuestamente proporcionar ayuda a sectores específicos, entre ellos el petróleo y el esquisto, una continuación de los esfuerzos de su Gobierno por subvencionar los combustibles fósiles.

En cambio, los dem√≥cratas han propuesto un paquete de medidas que abordar√≠a de hecho las necesidades del momento: pruebas gratuitas para detectar el coronavirus, bajas por enfermedad remuneradas, ampliaci√≥n de las prestaciones por desempleo y un aumento de los fondos de contrapartida federales destinados a programas de sanidad p√ļblica, lo cual, al aliviar la presi√≥n sobre los presupuestos estatales, ayudar√≠a a los estados a cubrir las demandas de la crisis y a sostener su gasto total.

Resultado de imagen para coronavirus eeuuPor cierto, f√≠jense en que estas medidas ayudar√≠an a la econom√≠a en un a√Īo de elecciones, y por lo tanto podr√≠a decirse que favorecer√≠an pol√≠ticamente a Trump. Pero los dem√≥cratas est√°n dispuestos a hacer lo correcto de todas formas, en dr√°stico contraste con el comportamiento de los republicanos tras la crisis financiera de 2008, cuando presentaron una oposici√≥n de tierra quemada a todo aquello que pudiera mitigar el da√Īo.

Sin embargo, la Casa Blanca no quiere saber nada de esto y uno de sus funcionarios lleg√≥ incluso a acusar a los dem√≥cratas de impulsar ‚Äúun programa de izquierda radical‚ÄĚ. Supongo que las bajas m√©dicas remuneradas equivalen a socialismo, incluso en una pandemia. Entonces, ¬Ņqu√© est√° ocurriendo? Lo que estamos viendo es un cataclismo, no solo de los mercados, sino tambi√©n de la mente de Trump.

Cuando ocurren cosas malas, solo sabe hacer tres cosas: insistir en que las cosas van estupendamente y que sus políticas son perfectas, bajar los impuestos y darles dinero a sus amigotes.

Ahora se enfrenta a una crisis en la que ninguna de estas respuestas habituales va a funcionar y en la que, de hecho, necesita cooperar con Nancy Pelosi para evitar una catástrofe. Lo que vimos en su discurso del miércoles fue su absoluta incapacidad para ponerse a la altura de la situación. Necesitábamos ver a un líder; lo que vimos fue a un fanfarrón incompetente y delirante.

*Economista estadounidense,  premio Nobel de Economía. Publicado en The New York Times

 

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