May 2 2021
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Política

Un misterio llamado Patricia Jiles

Hay personas que gozan de popularidad pero a la vez son muy desconocidas. Esto sucede con la diputada Pamela Jiles, la figura pol√≠tica mejor evaluada en las encuestas y por tanto potencial candidata a la Presidencia de la Rep√ļblica de Chile. Criticada ‚Äďy a veces, insultada- por ambos flancos pol√≠ticos, las iniciativas ‚Äúpopulistas‚ÄĚ que promueve la ‚Äúabuela‚ÄĚ en favor de sus ‚Äúnietitos‚ÄĚ se aprueban por amplia mayor√≠a en el Congreso y doblan la mano al Tribunal Constitucional y al Gobierno, esos coraceros artillados del neoliberalismo.

Soy de los que creen que, en general, el ser humano es la continuidad de sus ra√≠ces. Prolongamos lo esencial de los valores de nuestros ancestros. Pamela Jiles Moreno (60, periodista, cuatro hijos, dos propios y dos adoptivos) se cultiv√≥ en un terreno que legitimaba el matriarcado, de all√≠ su personaje: la ‚Äúabuela‚ÄĚ. Su propia abuela, do√Īa Elena Caffarena Morice (1903-2003), fue una de las figuras m√°s respetadas de la Izquierda chilena de su tiempo. Cuando cumpli√≥ cien a√Īos, Pamela escribi√≥ en Punto Final: ‚ÄúA veces le echo la culpa por inculcarnos esta tendencia a meternos en problemas o, como ella dice, a ‚Äėenderezar curcunchos‚Äô y obsesionarse preferentemente con las camisas de once varas, cuando estas valen la pena‚ÄĚ (1).Justicia de Familia e Infancia: julio 2013

Do√Īa Elena Caffarena, abogada, fue fundadora y activista del hist√≥rico Movimiento Pro Emancipaci√≥n de la Mujer de Chile (MEMCH), que en 1935 inici√≥ la lucha por el derecho a voto de las mujeres. Junto a ella destacaron mujeres de similar talante como Amanda Labarca, Marta Vergara, Graciela Mandujano, Delia Rouge y Olga Poblete, esta √ļltima fundadora del Liceo Manuel de Salas y destacada figura internacional en defensa de la paz y los derechos humanos. (Olga Poblete (1908-1999) public√≥ numerosos art√≠culos en Punto Final en los a√Īos 90 compartiendo con los lectores sus valiosos recuerdos de la lucha feminista en Chile).

Elena Caffarena participó en 1980 en la creación del Comité de Derechos del Pueblo (Codepu), que enfrentó a la tiranía de militarotes y caimanes de las finanzas. En los 90 tuvimos el honor de contarla entre los colaboradores de Punto Final. Escribió documentados artículos sobre el divorcio, el derecho al aborto y otros temas del feminismo.

Do√Īa Elena no fue militante de partido pero s√≠ su marido, el abogado Jorge Jiles Pizarro, miembro de la comisi√≥n pol√≠tica del Partido Comunista. Conoc√≠ a ambos en la oficina que compart√≠an con el abogado Alejandro P√©rez Arancibia, ex militante del PC, miembro del consejo de redacci√≥n de PF. Jiles particip√≥ en diversas misiones del PC, entre ellas la coordinaci√≥n del viaje del Winnipeg que en septiembre de 1939 trajo a Chile a dos mil refugiados de la guerra civil espa√Īola.

Do√Īa Elena hered√≥ una fortuna: era hija del inmigrante italiano Blas Caffarena Chiozza, fundador de la industria textil que lleva su nombre. Tambi√©n tuvo nexos con la ‚Äúfamilia militar‚ÄĚ: fue t√≠a de los generales Ricardo Izurieta Caffarena y Oscar Izurieta Molina, ambos ex comandantes en jefe del ej√©rcito, y del general Pelayo Izurieta Molina.

La pareja Jiles-Caffarena tuvo tres hijos. Uno de ellos, Jorge, padre de Pamela, comunista, fue enviado a Cuba por su partido a inicios de la revoluci√≥n. Un grupo numeroso de profesionales, entre ellos economistas que trabajaron con el Comandante Ernesto Che Guevara, como Alberto Mart√≠nez, Alb√°n Lataste, Ciro Oyarz√ļn, Jaime Barrios (que m√°s tarde particip√≥ en la fundaci√≥n de Punto Final y fue gerente general del Banco Central en el gobierno del Presidente Allende, combati√≥ en La Moneda el 11 de septiembre y fue torturado y asesinado por la soldadesca en trance de barbarie).

Un misterio llamado Pamela Jiles - El Clarin de ChilePamela Jiles lleg√≥ a La Habana en brazos de su madre, Mar√≠a Moreno Calderara, hija del diputado comunista Adolfo Moreno, y regres√≥ a Chile cuando ten√≠a 6 a√Īos. Estudi√≥ en el Liceo Manuel de Salas y periodismo en la Universidad Cat√≥lica. Se inici√≥ temprano en la lucha contra la dictadura. A los 16 a√Īos fue secuestrada y vejada por agentes del r√©gimen. Se hizo militante del clandestino Partido Comunista que enseguida la destin√≥ a su brazo armado, el Frente Patri√≥tico Manuel Rodr√≠guez. En las filas del FPMR conoci√≥ a su actual pareja, Pablo Malt√©s.

Los lazos afectivos y pol√≠ticos de Pamela Jiles con Cuba no se interrumpieron. Viaj√≥ varias veces a la isla y all√° en 1987 se cas√≥ con Gast√≥n Mu√Īoz Briones, miembro del comit√©¬†central del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Chile, fallecido el 2017.

No s√© de cr√≠ticas de Pamela Jiles a Cuba y su revoluci√≥n. Tampoco al proceso independentista de Venezuela. Es importante tomarlo en cuenta porque las pu√Īaladas traperas a Cuba y Venezuela constituyen el pasaporte al √©xito pol√≠tico y econ√≥mico de muchos conversos de la Izquierda chilena.

Como periodista tengo tambi√©n mucho respeto por el trabajo de Pamela durante la dictadura en revistas como Apsi, Solidaridad, An√°lisis y el diario Fort√≠n Mapocho , como asimismo en programas period√≠sticos de televisi√≥n en los primeros a√Īos de la transici√≥n.

Pamela Jiles renunci√≥ al PC el 2006 pero no a su militancia en la Izquierda. Mantiene una pol√≠tica de principios y dispara desde la trinchera que ella misma construy√≥. La zapadora ideol√≥gica fustiga y humilla a la minor√≠a olig√°rquica, se r√≠e de prejuicios y sectarismos y pisotea -con tacos aguja- la institucionalidad moribunda. La ‚Äúabuela‚ÄĚ regalonea a sus ‚Äúnietitos‚ÄĚ con lluvias de billetes destripando las arcas de las AFP.Nuevo proyecto para el retiro del 10% considera insuficiente el que est√° vigente - La Naci√≥n

Se trata de un procedimiento irracional: los trabajadores ponen a salvo la econom√≠a capitalista. M√°s de 60 mil millones de d√≥lares de ahorros previsionales se inyectan a la vena del consumismo que pone en marcha el aparato productivo y comercial. Al un√≠sono corren tiempos de vacas gordas para la c√ļpula capitalista. Sus fortunas -¬°milagro, milagro!- crecen vertiginosamente. Los magnate derrotan la crisis y se burlan de la peste del Covid-19. Pero nada de esto importa a las masas que padecen hambre y carecen de organizaci√≥n para tomar al asalto su derecho a la justicia social.

Pamela Jiles presiona una tecla de agitaci√≥n social y de acci√≥n pol√≠tica que sus competidores no tienen el talento ni las agallas de utilizar. Es una l√≠der de masas desorganizadas que ha convertido la far√°ndula en herramienta para poner en marcha un movimiento heterog√©neo y pluriclasista del pobrer√≠o y de las capas medias castigadas por el neoliberalismo y la traici√≥n de la casta pol√≠tica. Su protagonismo, que sonroja a la pacater√≠a pol√≠tica, est√° haciendo fermentar la rebeld√≠a, las furias igualitarias y los sue√Īos de dignidad acumulados en el vientre de la sociedad. Los factores de revoluci√≥n que asoman en la actual crisis hacen temblar a la oligarqu√≠a. Sus bomberos pol√≠ticos intentan apagar el incendio desvi√°ndolo hacia el barranco insondable de la institucionalidad.

La pareja de Pamela define muy bien la fusi√≥n far√°ndula-pol√≠tica que ella ha logrado. ‚ÄúEs la s√°tira del poder‚ÄĚ, dice Malt√©s, ex militante comunista y del FPMR, convertido hoy en ‚Äúabuelo‚ÄĚ de millones. Es cierto, no hay nada m√°s efectivo que la s√°tira y el humor para horadar los muros de hormig√≥n que protegen a la oligarqu√≠a.

Pamela Jiles es la √ļnica figura que no teme el sambenito de ‚Äúpopulista‚ÄĚ al que huyen los pol√≠ticos de seudo-izquierda. En esencia La advertencia de Pamela Jiles al Gobierno: ‚ÄúTengo listo el tercer retiro de las AFP‚ÄĚes as√≠, si entendemos populismo como empu√Īar las banderas del pueblo, de los pobres del campo y la ciudad. Cosa distinta es la demagogia que practican los pol√≠ticos institucionales para enga√Īar electores con promesas que jam√°s cumplen.

Ojal√° Pamela Jiles, convertida en l√≠der de masas, no sufra el mal de altura tan frecuente en nuestra tradici√≥n. El soroche pol√≠tico es mortal. ¬ŅQu√© har√° la ‚Äúabuela‚ÄĚ con millones de ‚Äúnietitos‚ÄĚ que esperan su palabra? Hasta ahora es un misterio. Espero que sus decisiones ofrezcan los rasgos de la impronta moral e ideol√≥gica de sus ancestros y la sabidur√≠a de su propia experiencia pol√≠tica.

Nota

(1)¬† Ver Punto Final 539, marzo del 2003, ‚ÄúMi abuela cumple cien a√Īos‚ÄĚ. Edici√≥n que incluye ‚ÄúLa emancipaci√≥n de la mujer‚ÄĚ de Hern√°n Soto y ‚ÄúMujeres al rojo vivo‚ÄĚ de Patricia Bravo.

*Escritor y periodista chileno, director de Punto Final.

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