May 1 2020
519 lecturas

EconomíaPolítica

Un primero de mayo (muy) diferente, un mundo en guerra mediado por la virtualidad

Tenemos frente a nuestros ojos un mundo convulsionado y en crisis. Los recursos naturales se agotan, la riqueza se concentra cada vez en menos manos, y los seres humanos nos aislamos para sobrevivir. Vivimos una pandemia viral, pero también alimentaria, energética, y sobre todo cultural.

Están cambiando las formas en las que los seres humanos nos relacionamos entre nosotros, al punto de que vivimos mediados por la virtualidad: la educación, la recreación, el trabajo y hasta la sexualidad se manifiestan de manera diferente, sobre todo en este tiempo de aislamiento social obligatorio.De zettabytes a zeptojoules. Traspasando los límites físicos del ...

En el horizonte se vislumbra que luego del Covid-19 todo cambiará. Hay un sinfín de hipótesis de lo que sucederá, como si el futuro viniera enlatado y listo para ser usado. Pero pasa todo lo contrario: el mundo está en pleno desarrollo, los actores políticos, sociales y económicos están en plena actividad y en guerra, y cuando se está en guerra todo está permitido, excepto la derrota.

Para ser protagonistas de este momento de cambios radicales, es importante comprender que el mundo del trabajo, tal como lo conocemos ya no será el mismo, pero aun así hay cosas que no cambiarán.

La industria podr√° tecnificarse al punto de prescindir de una gran parte de la poblaci√≥n, pero los seres humanos seguiremos siendo los √ļnicos capaces de producir riqueza. El problema ciertamente sigue siendo el mismo y aqu√≠ es donde radica el verdadero desaf√≠o: lograr que las mayor√≠as puedan apropiarse de la riqueza que producen y repartirla de una forma mucho m√°s justa y solidaria. Este es el quid de la cuesti√≥n.

La √ļnica fuente de riqueza proviene del trabajo humano

Ya sabemos con certeza que vivimos en una sociedad de clases, donde algunos controlan el capital o los medios de producción y otros sólo tienen su fuerza de trabajo, y en su conjunto constituyen las relaciones sociales de producción, conformando lo que conocemos como sistema capitalista.

Estos capitalistas se apropian del sobre-esfuerzo de los y las trabajadoras, en el proceso de producci√≥n. A esto se lo denomina plusval√≠a o plusvalor, que no es ni m√°s ni menos que ‚Äútrabajo excedente o trabajo no remunerado‚ÄĚ, ya que el salario o ‚Äútrabajo remunerado‚ÄĚ del trabajador y la trabajadora est√° ligado al tiempo de trabajo necesario para subsistir y reproducirse.

En palabras de Karl Marx: ‚Äúsi bien antes la herramienta era un instrumento de trabajo, ahora el trabajador es un instrumento de la m√°quina‚ÄĚ.

Hasta acá, el ciclo de explotación-opresión del sistema capitalista. Y decimos opresión, dado que para que funcione el sistema, aparece -tal como lo afirma la legendaria Mafalda- el bastón de abollar ideologías, una especie de lentes que nos hacen mirar la realidad desde la perspectiva de los amos.

Una superestructura, compuesta por una inmensa, compleja e hist√≥rica maquinaria (educaci√≥n, medios masivos de comunicaci√≥n; sistema democr√°tico electoral, polic√≠a, religi√≥n, entre otros) que se dispone para ¬ęnaturalizar¬Ľ esas relaciones, conduci√©ndonos a la aceptaci√≥n de las injusticias org√°nicas como ¬ęnormalidades¬Ľ. Estas son las apariencias del sistema de producci√≥n capitalista, ocultando las relaciones sociales de producci√≥n, sus contradicciones y las luchas entre los trabajadores y las trabajadoras, entre los capitalistas y las de unos contra otros.

¬†En la teor√≠a cl√°sica a esto se lo denomina desarrollo libre de la producci√≥n. Pero lo que no dicen los ¬ęcl√°sicos¬Ľ; es que ese desarrollo est√° ligado a la pauperizaci√≥n de su contraparte, el trabajador o la trabajadora.

Digitalización de la economía y virtualización de la vida

¬†El desarrollo del sistema capitalista en su fase financiera transnacional ha dado lugar al surgimiento de una red de mecanismos para ejercer el dominio como las bolsas de valores, los para√≠sos fiscales, el mercado de derivados, las deudas de los pa√≠ses, los bonos etc. Mientras tanto, el proceso de centralizaci√≥n y concentraci√≥n de la econom√≠a se profundiza de manera abrupta, donde peque√Īos centros de poder controlan las cadenas globales de producci√≥n de valor.Digitalizaci√≥n de la econom√≠a | TAKTIC

Este proceso de desarrollo de las fuerzas productivas sumado a la disputa de los poderes fácticos, las élites mundiales y el surgimiento de una nueva Aristocracia Financiera Global y una Aristocracia Tecnológica, conducen a una crisis sin precedentes. Los intelectuales orgánicos a sueldo de esta nueva Aristocracia ponen énfasis en el nuevo orden mundial, en cómo tendrá que ser el mundo. Sin embargo, nadie explica qué pasó, quién generó la crisis ni cuáles fueron las causas.

Nos encontramos frente a la par√°lisis total: un tercio de la poblaci√≥n mundial qued√≥ aislada en su casa bajo estricta cuarentena. Cosa at√≠pica, ya que en general la cuarentena es para los enfermos, y en este caso lo es para los sanos tambi√©n, obligando a la humanidad a cambiar el modo de vida por completo, y dando lugar a nuevas mediaciones, en las que la virtualizaci√≥n y la digitalizaci√≥n de la econom√≠a asumieron un rol central, seduciendo con promesas de ‚Äúmayor libertad‚ÄĚ.

Podemos observar que también el pasaje del feudalismo al capitalismo fue presentado como una transición mediante la cual los individuos obtenían mayores libertades. De igual manera sucedió del pasaje del feudalismo al capitalismo.

As√≠ como bajo el capitalismo industrial el trabajador fue conducido hacia la f√°brica, donde fue disciplinado a trav√©s del miedo a la muerte por hambre y tambi√©n organizado bajo la l√≥gica del trabajo com√ļn, hoy los cambios estructurales en su fase digital empujan a las clases subalternas hacia las ‚Äúnuevas f√°bricas‚ÄĚ del territorio virtual, con sus plataformas y redes sociales; construyendo nuevos valores organizativos.

Para tomar conciencia de la magnitud de las nuevas condiciones, basta con ver el alcance de la red construida por el capital. Seg√ļn el informe digital-2020 (de wearsocial.com) la mitad de la poblaci√≥n mundial (3.800 millones de personas) utiliza actualmente las redes sociales, 4.540 millones de personas est√°n ahora en l√≠nea, con un aumento interanual de 298 millones, o el 7%: ¬†nos acercamos a una penetraci√≥n de Internet del 60%.

El usuario medio de Internet pasar√° 6 horas y 43 minutos por d√≠a en l√≠nea en 2020, m√°s de 100 d√≠as en total. (Para poner en perspectiva este n√ļmero, si usamos ese iempo diario equivaldr√≠a a la lectura de m√°s de 1.120 libros al a√Īo).

Infografía: A la espera de un Big Bang de datos | Statista

Los datos, seg√ļn es.statista.com

Esta situaci√≥n genera otro fen√≥meno: la sobreproducci√≥n de la mercanc√≠a informaci√≥n. En el 2010 uno de los m√°ximos ejecutivos de Google afirmaba que, hasta el 2003 hab√≠amos generado cinco exabytes de informaci√≥n a lo largo de toda nuestra historia; para el 2007 se generaron 281 exabytes y cuatro a√Īos m√°s tarde alcanzamos los 1.800 exabytes.

 

En el a√Īo 2018, se crearon 33 zettabytes de datos en el mundo (un zettabyte equivale a 1.000 millones de terabytes), 16,5 veces m√°s que solo hace nueve a√Īos. Con el desarrollo tecnol√≥gico existen proyecciones que indican que en el a√Īo 2035 la producci√≥n de datos trepar√° a los 2.142 zettabytes.

La cantidad de información y datos que circulan por internet, por las plataformas y por las redes es inimaginable. Esto también genera crisis en los actores estratégicos como los medios de comunicación, poniendo en tensión su hegemonía y alterando por ende la forma de ver el mundo de las clases subalternas.

Sobreproducción de la mercancía fuerza de trabajo: para un nuevo mundo nuevas tareas

Esta crisis puede ser un indicador de la puesta en marcha de una nueva fase del capitalismo, la fase de digitalización, la cual necesita modificar los procesos obsoletos de producción, imponer los nuevos y controlar la mercancía fuerza de trabajo para sostener el objetivo central: maximizar su ganancia a costa de los trabajadores.

¬ŅY c√≥mo la puede controlar? Necesita bajar el costo de la mercanc√≠a fuerza de trabajo para garantizar su ganancia (expropiando al trabajador el fruto de su fuerza de trabajo). En primer lugar, el capital busca disminuir el tiempo necesario de producci√≥n para las mercanc√≠as que requiere el trabajador para subsistir y reproducirse, es decir, lo que constituye el precio de su salario.

Un informe de Adecco (una compa√Ī√≠a de recursos humanos con base en Z√ļrich, Suiza) determina que gracias a las tecnolog√≠as, lo que en 1970 se produc√≠a en ocho horas, hoy tan solo requiere de una hora y media.

Para hacerlo más explícito, hoy el sistema funciona con 3.300 millones de trabajadores (de los cuales sólo 1.300 millones son estables) sobre una población mundial de ocho mil millones personas. Es decir, para este sistema lo que sobra es gente.

Lo expresado anteriormente, va poniendo en evidencia la obsolescencia del sistema industrial anterior, basado en la energía fósil y contaminante y en el uso de grandes cantidades de fuerza de trabajo, sustentada en una gran estructura para garantizar su funcionamiento. Ese sistema necesita de infraestructura y recursos al punto de que un solo planeta ya no es suficiente.

En esta nueva fase, ya no har√°n falta los gerentes o jefes que controlan a la mano de obra. √Čsto se har√° por indicadores de producci√≥n y ser√° a trav√©s de las plataformas y blockchain (cadena de bloques) que, dicho lo m√°s sencillamente posible; es una base de datos que sirve como un registro de operaciones para cualquier tipo de transacci√≥n.

Lo que se observa y lo que nadie explica es que la digitalizaci√≥n no requiere de la circulaci√≥n de la mercanc√≠a fuerza de trabajo, lo que generar√≠a tambi√©n una baja en los costos de mano de obra, dejando obsoleto todo el andamiaje anterior del sistema de producci√≥n y circulaci√≥n de mercanc√≠as (autopistas, combustible, √≥mnibus, calles, edificios, trenes, escuelas): el epicentro de la actividad ser√° la casa de cada trabajador, el llamado ‚Äúteletrabajo‚ÄĚ.

Por otra parte, si el salario es equivalente a lo que el obrero necesita para vivir y reproducirse, pareciera que el capital ha encontrado la forma para disminuir el costo del trabajo remunerado eliminando una de sus funciones: la reproducción humana.

Entonces, si el capital necesita que la mercanc√≠a fuerza de trabajo deje de reproducirse, debe en consecuencia cambiar el patr√≥n social y cultural. En este proceso apunta al ‚Äúcapital constante‚ÄĚ de la fuerza de trabajo, el cuerpo de la mujer. La misma viene siendo incorporada al proceso de producci√≥n, aumentando las filas del ej√©rcito de reserva, pero tambi√©n poniendo en crisis su lugar en la esfera dom√©stica.

El capital trabaja subjetivamente sobre la mujer como reproductora de la mano de obra, intentando anular la reproducción de la fuerza de trabajo para detener la sobTrabajadoras textiles en el 8M: de la tragedia a la fortaleza ...reproducción de la misma. Con este elemento se lograrían dos objetivos: disminuir el costo de las mercancías que se necesita para sobrevivir (ahora sería garantizar la supervivencia de una persona, no de un grupo familiar) y romper con la célula de reproducción social del viejo capitalismo, que es la familia.

Es por esto que impulsa y disputa también hacia el interior del feminismo. Debemos recordar que dentro de este sistema la iniciativa siempre la tiene la burguesía; y que en este caso, el feminismo popular y revolucionario ha logrado disputarla y tensionar esa iniciativa. Dicho esto, reafirmamos una vez más que el feminismo es el sujeto revolucionario que no solo romperá con lo viejo, sino que también podrá ir en contra de este nuevo sistema de opresión.

La cuarentena hizo irrumpir de un plumazo este estado de cosas que parec√≠a lejano y solo de pel√≠cula futurista. Vamos transitando hacia una nueva enajenaci√≥n del proceso productivo y m√°s a√ļn de los tiempos puestos en √©l. Estamos produciendo en nuestras horas de trabajo, y tambi√©n en nuestras horas de ocio. Nos van a explotar bajo forma silenciosa a trav√©s de una aparente libertad.

En s√≠ntesis, en la construcci√≥n de su proyecto, estos ‚Äúamos de la financiarizaci√≥n y digitalizaci√≥n‚ÄĚ dejan cada vez a m√°s actores afuera; excluyendo no s√≥lo a la clase trabajadora, sino tambi√©n a los capitalistas, tanto de las finanzas, como de la gran industria. La irrupci√≥n de la pandemia y el aislamiento social al que nos ha confinado la cuarentena solo es entendible dentro de las reglas de juego del capitalismo, que es importante develar.

En el día del trabajador/a, sólo la conciencia sobre lo que está sucediendo y el desarrollo de herramientas de organización y lucha que respondan a este momento de cambios permitirá alcanzar la verdadera y definitiva liberación de las clases subalternas. Al fin y al cabo, es de estas manos y estos cuerpos de dónde brotará el poder para transformar este sistema por demás injusto.

 

* Licenciada y Profesora en Psicología (UNSL), Analista-investigadora argentina del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE (www.esteategia.la)

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

A√Īadir comentario