Oct 31 2013
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CulturaSociedad

Una agenda para la comunicaci贸n involucrada con la integraci贸n

Cuatro decenas de comunicadores latinoamericanos, convocados por la Agencia Latinoamericana de Informaci贸n (ALAI) y la Asociaci贸n Latinoamericana de Educaci贸n Radiof贸nica (ALER) al encuentro 鈥淒emocratizar la palabra en la integraci贸n de los pueblos鈥, compartir谩n en Quito, entre el 4 y el 6 de noviembre, la importante tarea de avanzar en el esfuerzo colectivo orientado a la formulaci贸n de una agenda com煤n.

En los 煤ltimos a帽os, desde organizaciones y movimientos sociales, ese abajo que se mueve y moviliza en Am茅rica Latina, viene elaborando propuestas y aportes en torno al tema de la democratizaci贸n de la comunicaci贸n y la integraci贸n regional, que acompa帽an el surgimiento de nuevas normas democratizadoras en varios pa铆ses de la regi贸n y de nuevos medios populares, junto con el fortalecimiento de los estatales y p煤blicos.

La comunicaci贸n y la informaci贸n son temas estrat茅gicos para las luchas y disputas pol铆ticas, culturales e ideol贸gicas y, si bien es un eje fundamental en los procesos de integraci贸n regional que se encuentran en marcha, ninguno de los organismos de integraci贸n tiene estas tem谩ticas entre las prioridades de sus agendas.

De ah铆 que la consolidaci贸n de una agenda para una comunicaci贸n que promueva la integraci贸n requiere del impulso de los movimientos sociales, de los Estados nacionales y de las instancias regionales. Es necesario incorporar y posicionar la comunicaci贸n como derecho humano en las distintas agendas. Por todo esto es necesario construir la fuerza social y pol铆tica que permita la consolidaci贸n de los mismos.

Resulta necesaria una resignificaci贸n del papel de la cultura, entendida como eje articulador de los pueblos, y que la comunicaci贸n 鈥搖no de los derechos humanos- debe tener un car谩cter incluyente, incorporando las dimensiones de g茅nero, 茅tnica y etaria, posibilitando la participaci贸n de las mujeres, j贸venes, pueblos ind铆genas y estar asociada a distintas luchas de la sociedad

Es punto coincidente la necesidad de romper el cerco informativo y de alentar los debates para colocar el tema de integraci贸n m谩s all谩 de buenas intenciones: determinar qu茅 comunicaciones son estrat茅gicas y qu茅 estrategias son comunicativas.

Muchos analistas consideran que es tarea imprescindible la elaboraci贸n de un pensamiento estrat茅gico de la integraci贸n para consolidar lo alcanzado y trazar pistas para superarlo, como se帽alara el expresidente brasile帽o Lula da Silva, en momentos en que la integraci贸n es una necesidad para poder incidir en un mundo que tiende a ser cada vez m谩s multipolar. Esto significa superar las visiones de corto plazo para encarar los problemas estructurales.

Nuestra historia la ven铆an escribiendo desde afuera, estimulando la fragmentaci贸n, la divisi贸n y los conflictos entre nuestras naciones y pueblos. Al comenzar a vernos con nuestros propios ojos, asumimos que nuestros procesos de integraci贸n no necesitan copiarse, sino basarse en relaciones m谩s igualitarias y solidarias, superar la persistencia de tensiones y prejuicios entre pa铆ses, encarar las limitaciones existentes en el funcionamiento institucional y contrarrestar el impacto causado por el neoliberalismo en el terreno de la cultura, la educaci贸n y la comunicaci贸n social.

En Am茅rica Latina estamos inventando un nuevo tipo de democracia, distante de la declamativa y formal, que trata de hacer efectiva la participaci贸n de la sociedad y sus expresiones organizadas en los procesos integracionistas. Lo que permitir谩 superar las limitaciones de las iniciativas circunscritas a los gobiernos es, precisamente, la construcci贸n de una voluntad popular de integraci贸n.

Aqu铆 hay dos ejes fundamentales: uno, la democratizaci贸n de la cultura, la educaci贸n, la informaci贸n y la comunicaci贸n social como requisito imprescindible para la construcci贸n de democracias participativas; y el otro, asumir que en Am茅rica Latina estamos ingresando en una era diferente, pasando de m谩s de 500 a帽os de resistencia a una etapa de construcci贸n, donde se deben dar pasos en la praxis y, a la vez, ir construyendo nuevas teor铆as que tengan que ver con nuestras realidades, nuestras idiosincrasias, nuestro futuro.

Mayoritariamente, nuestros movimientos sociales apuestan por una integraci贸n contrahegem贸nica basada en soberan铆a popular para enfrentar los proyectos del capital global, pero se hace fundamental una participaci贸n con autonom铆a, como socios en la elaboraci贸n colectiva de las definiciones estrat茅gicas y pol铆ticas.

En este contexto, esta convocatoria de ALAI y ALER apunta a establecer puntos de coincidencia para un accionar com煤n, partiendo de que el hilo conductor entre los participantes enlaza compromisos con la integraci贸n y la democratizaci贸n de la comunicaci贸n.comunicacion popular1

En los procesos oficiales de integraci贸n, el tema comunicaci贸n, hasta ahora, se ha reducido 鈥搚 esto no es casualidad- pr谩cticamente a las cuestiones de infraestructura; tema importante pero no suficiente. Y esto, cuando la apuesta por una participaci贸n social efectiva demanda como condici贸n capital una socializaci贸n de la informaci贸n amplia y permanente.

Desde los sectores que impulsamos la democratizaci贸n de la comunicaci贸n, hemos desarrollado iniciativas y propuestas que van en un sentido de impulsar la integraci贸n de los pueblos y de defender los procesos oficiales de integraci贸n regional, pero 茅stas parecen diminutas al lado de la gran ofensiva de los conglomerados medi谩ticos para atacar a estos procesos.

Si 40 a帽os atr谩s se necesitaban fuerzas armadas para imponer un modelo pol铆tico, econ贸mico, social y de dependencia cultural, hoy basta con dominar el mundo de la comunicaci贸n y la informaci贸n. Hoy se impone considerar la disputa cultural, educativa y comunicacional frente al legado del neoliberalismo, cuyo pensamiento 煤nico se encarg贸 de diseminar un modo de vida y de consumo con pretensiones de universalidad, teniendo como paradigma el individualismo.

En diversos eventos, se han formulado propuestas que por lo general a煤n quedan a nivel de buenas intenciones; pero tambi茅n se han desarrollado iniciativas concretas, que a煤n permanecen dispersas. Por eso, es hora tambi茅n de adelantar un debate autocr铆tico.

Sin duda, hemos hecho muchas cosas con mucho voluntarismo, pero no siempre hemos caminado por los senderos correctos: muchas veces, en la urgencia de la respuesta y la resistencia, hemos olvidado nuestras propias agendas y tambi茅n la necesidad de ser proactivos con nuestra informaci贸n y formaci贸n, pasando a ser meros denunciantes reactivos.

Y demasiadas veces seguimos copiando los modelos hegem贸nicos que, en definitiva, no son m谩s que expresiones del colonialismo cultural. No podemos dejar la construcci贸n del relato de nuestro pasado, presente y futuro, en manos de quienes han tratado siempre de invisibilizarnos, ningunearnos, ocultarnos, destrozar nuestra autoestima, fomentar el divisionismo, la conflictividad y la fragmentaci贸n de nuestros pueblos.

驴Qu茅 propone este encuentro?

Asumiendo que existe un camino recorrido y un acumulado de propuestas e iniciativas, a este foro le corresponde resituar los desaf铆os de la democratizaci贸n de la comunicaci贸n, reiterar el 茅nfasis en la apropiaci贸n de las nuevas oportunidades comunicacionales, e identificar c贸mo, desde los respectivos espacios y medios se puede reforzar un trabajo que impulse la integraci贸n de los pueblos.

comunicacionEn tal medida, importa avanzar en la b煤squeda de la soberan铆a tecnol贸gica que nos permita romper con la dependencia y el manejo de las comunicaciones e informaci贸n regionales; mediante la promoci贸n del Software Libre y programas de est谩ndares abiertos, as铆 como la creaci贸n y adecuaci贸n de normativas y pol铆ticas p煤blicas orientadas a democratizar el acceso y apropiaci贸n social de internet como nuevo espacio para la formaci贸n de corrientes de opini贸n y pensamiento cr铆tico.

Y volviendo a la verdadera integraci贸n de nuestros pueblos, en cuanto a infraestructura, es necesario promover la consolidaci贸n del Anillo 脫ptico Suramericano, uno de los temas en debate en el marco de Unasur.

Es preciso trabajar agendas informativas propias y nuevos lenguajes y formas creativas de comunicaci贸n – desde una perspectiva cr铆tica y con sentido formativo- no sometidas a las agendas que nos imponen las grandes corporaciones medi谩ticas. Definir temas comunes de agenda en determinadas coyunturas que tambi茅n contribuyan a la unidad de los movimientos sociales, como desmilitarizaci贸n, derechos de la Madre Tierra, integraci贸n, democratizaci贸n de la comunicaci贸n, soberan铆a, descolonizaci贸n, derechos humanos, solidaridad internacional.

Tambi茅n es oportunidad para analizar la sustentabilidad de nuestros medios populares, promoviendo el cooperativismo y la econom铆a social y solidaria, para lo cual es necesario buscar e intercambiar sobre nuevas formas de financiamiento.

Sin dudas, la formaci贸n en comunicaci贸n es un eje estrat茅gico para la mayor铆a de movimientos sociales, pero se hace necesario unificar y enfocar estos esfuerzos formativos en todas las instancias, 谩mbitos pol铆ticos y t茅cnicos, dirigida hacia dirigentes, equipos e instancias de comunicaci贸n y bases, en la perspectiva de contar con comunicadores populares. Incluso se ha propuesto la creaci贸n de un instituto latinoamericana de formaci贸n de comunicadores populares.

Es necesario, adem谩s, incentivar la creaci贸n de observatorios de medios que permitan llevar a cabo una contralor铆a social en todos los niveles, donde tengan un papel activo los movimientos sociales, ciudadanos y la academia.

Como colof贸n, queda la tarea de consensuar elementos de una agenda de trabajo com煤n que apunte a romper el aislamiento y la dispersi贸n y permita acumular fuerzas para hacer un contrapeso al consenso medi谩tico, el mensaje 煤nico, de los grandes medios del establishment.

Sin dudas, la agenda latinoamericana debe partir de la construcci贸n de la s narrativa de las experiencias en curso; la reconstrucci贸n de un discurso econ贸mico y social; repensar la democracia m谩s all谩 de los c谩nones liberales y la integraci贸n de la regi贸n y su inserci贸n en el mundo, como se帽alara el brasile帽o Marco Aurelio Garc铆a, y 茅sta es una buena oportunidad para avanzar en ello.

*Aharonian es periodista y docepte uruguayo-venezolano, director de la revista Question, fundador de Telesur, director de surysur.net y del Observatorio Latinoamericano en Comunicaci贸n y Democracia (ULAC). **Osvaldo Le贸n聽es comunic贸logo ecuatoriano y periodista de ALAI.)

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. Antonio Casalduero Recuero
      7 noviembre 2013 21:58

      Nunca se ha de olvidar que Comunicaci贸n significa Poder; constituye uno de los pilares elementales para la difusi贸n del Poder; el poder que sea: institucional, econ贸mico, ideol贸gico, pol铆tico, religioso, racista, xen贸fobo, clasista, etc. En Chile se est谩n debatiendo arduamente tras bambalinas las parcelas para la comunicaci贸n; aquello que mostraba tan amplio y democr谩tico, resulta que ya no lo ser铆a tanto. Los magnates de la comunicaciones est谩n peleando para acaparar esos segmentos regionales, disput谩ndoselos a pueblos originarios, a poblaciones depauperadas, comunas menos adineradas… Y en eso est谩n ahora, sin duda que la pelea es dura, es una guerra a muerte medi谩tica: te silencio y te mueres…