Jul 21 2006
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Opinión

Una relación corrupta. – LA CIA Y LOS DEMOCRISTIANOS DE CHILE

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Sugestivamente el Partido Demócrata Cristiano (PDC) de Chile adoptó sendos acuerdos en contra de Venezuela y Cuba días antes de que George Bush Jr. aprobara un proyecto de la Comisión para la asistencia a una Cuba libre, que en violación absoluta del derecho internacional destina 80 millones de dólares a la subversión anti cubana. Según el diario derechista “La Segunda”, el PDC argumentó que “La administración Chávez no nos da garantías”, aunque el vocero no aclaró si pedía garantir a su partido o a Chile.

En la ocasión, el PDC dijo apoyar el canciller Alejandro Foxley –miembro de esa colectividad– quien, aseguraron, busca una “tercera alternativa” y desecha tanto a Venezuela como a Guatemala.

Estas claras maniobras político-publicitarias son observadas como un intento para influir en la presidenta Michele Bachelet que por disposición constitucional maneja las relaciones exteriores. A las posturas democristianas se sumó otra entidad gubernamental, el Partido Por la Democracia (PPD), motejado en el campo de la chismografía como la corte de los milagros. Inventado por el ex presidente Ricardo Lagos para asegurar su candidatura, es una agrupación que carece de principios y nadie la toma en serio.

 

En círculos políticos chilenos se cree que el PDC fue informado en secreto sobre la nueva embestida de EEUU contra La Habana-Caracas y actuó para “hacer méritos” a fin de acceder a una tajada suculenta, pues son antiguos sus lazos con la Central Intelligence Agency (CIA) de la cual ha recibido asistencia financiera a partir de los años sesenta del siglo pasado.

El PDC,  planteó en concreto, el 30 de junio pasado, su oposición a que Chile respalde a Venezuela como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, y el 11 de julio se adhirió en el Senado a una declaración en contra de Cuba presentada por colectividades extremo derechistas.

 

“Apoyar a Chávez negaría toda nuestra política exterior de 15 años” declaró Gútenberg Martínez, presidente de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) en una entrevista del diario conservador El Mercurio de Santiago, que agrega condimento a la escalada relacionada con los suculentos dólares del plan Rice-Bush. Sin embargo, la afirmación del jefe de la ODCA habla de algo real pues todos los gobiernos posteriores a Pinochet han sido en extremo pro estadounidenses.

PDC, una semblanza

El PDC chileno no es una copia al carbón de sus homólogos europeos surgidos durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Su origen se encuentra en el Partido Conservador fundado a mediados del siglo XIX y que durante un siglo representó fielmente a la derecha ultramontana. El anquilosamiento ideológico de la colectividad provocó desprendimientos, el más importantes protagonizado por la Juventud Conservadora que se convirtió en un ente político aparte con el nombre de Falange Nacional.

 

En 1957, se fusionaron lo que restaba del Partido Conservador y la Falange para fundar el Partido Demócrata Cristiano que se proclama “un movimiento nacional y popular”.Transcurridos siete años logra la presidencia Eduardo Frei Montalva, líder del PDC, quien es súbitamente respaldado por la derecha tradicional, que retira su propio candidato, ante “el peligro” de que resultara triunfante Salvador Allende.

El informe Church

Fue el golpe de Estado que derrocó al presidente Allende el 11 de septiembre de 1973 y la posterior investigación del Senado norteamericano lo que permitió conocer documentalmente algo que era un secreto a voces: la intromisión de la CIA en la política chilena, vía el soborno especialmente ejercido con el PDC. He aquí un registro mínimo de los dineros recibidos por el PDC al tenor del conocido Informe Church :

“En 1960, el Grupo Especial (estadounidense) autorizó varios centenares de miles de dólares para fortalecer (sic) al PDC con anticipación a las elecciones presidenciales de 1964”.

Otro párrafo: En 1964 “la CIA gastó más de dos millones 600 mil dólares para apoyar la elección del candidato democristiano. Más de la mitad de la campaña del candidato (Frei) fue financiada por Estados Unidos, aunque aquel no recibió información sobre la ayuda”.

Otros detalles:

– 1962: US$ 230.000 para vigorizar (sic) al PDC;
– 1964: Tres millones de dólares para la elección de Frei;

– 1965: US$ 175.000 para apoyar a los candidatos al parlamento;

– 1968: US$ 350.000 para apoyar a candidatos escogidos (sic) para elecciones de marzo de 1969;

– 1971: US$ 177.000 para una imprenta del diario del PDC.

Entre 1970 y 1973 hay una “inversión” de tres millones 475 mil dólares para opositores que no son individualizados, pero debe presumirse que buena parte llegó a las arcas del PDC cuya postura fue decisiva para el golpe militar. El 22 de agosto de 1973 el PDC promovió en la Cámara de Diputados –y en alianza con la extremo derecha– una declaración que prácticamente apuntaba a la ilegalidad del gobierno cuando sostuvo que se registraba “el grave quebrantamiento del orden constitucional y legal de la República”.

El once de septiembre, el primer bando de los golpistas apuntó: “Teniendo presente: que el gobierno de Allende ha incurrido en grave ilegitimidad”, etc. Apenas un mes después del levantamiento, Eduardo Frei Montalva, entonces ex presidente del Senado porque había sido clausurado el Parlamento, expresaba en el diario ABC de Madrid: Los militares han salvado a Chile y a todos nosotros”.

¡Notable!

La madre de los odios

La aversión  del PDC hacia Cuba –y ahora también hacia Venezuela– posee un factor ideológico público, y con ello visible, aunque tiene asimismo un factor oculto e inmoral como es el financiamiento exterior, más claro: de los aparatos de espionaje y subversión de los Estados Unidos.

En 1995, la Internacional Demócrata Cristiana (IDC) creó un “Comité sobre Cuba” (CSC) con base en dirigentes de la antes mencionada ODCA. Curiosamente, el CSC se reunió por vez primera en… Madrid y a la cita acudió un tal Nuccio Richard, entonces asesor directo del presidente Bill Clinton. ¡Saque usted las conclusiones!

 

Ese grupo especial sobre Cuba fue integrado por altos dirigentes democristianos de Venezuela, Panamá, México y –en plan de parodia– por un miembro del PDC de Cuba que funciona en Miami. Otro participante en la directiva del CSC fue el chileno Claudio Huele, actual embajador de Santiago en Caracas. ¿Mantendrá todavía aquella función partidaria?

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(*) Periodista y escritor.

Fuentes básicas compulsadas:

– Valencia, Carlos (Recopilador),
La CIA: 10 años contra Chile (Documentos de la CIA y Consejo de Seguridad) Bogotá, 1975;

– Uribe, Hernán,
La Democracia Cristiana Digitada por Wáshington, Punto Final, marzo 1996.

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