Abr 26 2018
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Opini贸nPol铆tica

UNASUR: Sin los pueblos, no habr谩 integraci贸n regional

 

El deslucido acto de traspaso de la presidencia pro t茅mpore de UNASUR ya dejaba entrever la tormenta inminente. Efectuado en un sal贸n lateral del Ministerio de Relaciones Exteriores de Per煤, sin la presencia de m谩ximos mandatarios, a la sombra de la VIII Cumbre de las Am茅ricas y sin mayor difusi贸n period铆stica, el ministro argentino Jorge Faurie realiz贸 el 12 de Abril la obligada entrega al canciller boliviano Fernando Huanacuni.

El escueto comunicado dado a conocer por Argentina, de apenas dos p谩rrafos, refuerza la impresi贸n de degradaci贸n sobre la trascendencia del acto. La frase final, que expresa los objetivos perseguidos por Argentina en el transcurso de su magra gesti贸n – 鈥渃oncentrar los esfuerzos de UNASUR en sus objetivos iniciales: la integraci贸n energ茅tica, el desarrollo de la infraestructura regional y la mejora de la conectividad.鈥 – habla a las claras sobre las intenciones del gobierno de Macri respecto a la integraci贸n regional: volver el reloj atr谩s.

Es decir, borrar a帽os de sostenida construcci贸n impulsada por la convergencia de gobiernos diversos pero con un fuerte signo de autodeterminaci贸n y retroceder a aquellas primeras cumbres de mayor铆as neoliberales (Brasilia (2000), Guayaquil (2002)) en las que primaba la idea de construcci贸n de infraestructuras, integraci贸n energ茅tica y extensi贸n del comercio al alero del libremercadismo. Tan s贸lo Hugo Ch谩vez representaba por entonces el arquetipo de una Suram茅rica diferente.

Ante el derrumbe dram谩tico de aquella etapa neoliberal, los pueblos decidieron un cambio de rumbo pol铆tico. Sobrevino entonces en 2005 la IV Cumbre de las Am茅ricas en Mar del Plata y la derrota del vulgar intento anexionista estadounidense conocido como ALCA. Fruto de las nuevas alianzas progresistas emergieron a partir de all铆 con potencia 谩mbitos regionales de liberaci贸n de la antigua y cr贸nica dependencia del Norte. UNASUR fue fundada el 23 de Mayo de 2008, entrando en vigor reci茅n en 2011, una vez que los gobiernos de los doce firmantes la hubieron ratificado.

El duro despertar del sue帽o de liberaci贸n

Abril 2018. Pocos d铆as despu茅s de asumir Bolivia la presidencia del bloque, seis de sus pa铆ses miembros (Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay y Per煤) hicieron p煤blica su decisi贸n de suspender toda actividad en el organismo regional, hasta tanto no se solucione el tema de la Secretar铆a General vacante y las desprolijidades administrativas que seg煤n la comunicaci贸n dicha vacancia origin贸.

La carta recibida por la embajada boliviana en Ecuador expresaba adem谩s la intenci贸n de revisar la orientaci贸n del organismo y las modalidades para la toma de decisiones.

En un comunicado posterior fechado el 23 de Abril, el canciller paraguayo Loizaga confirmar铆a el punto. 鈥淰amos a tener que redireccionar los objetivos de la UNASUR; vamos a sustraerle esa tendencia que tuvo en los 煤ltimos a帽os de ideologizar nuestro organismo subregional, algo que no cuenta con nuestro acompa帽amiento鈥. Sin ambages, el representante del gobierno saliente de Cartes, anunciaba la pretendida 鈥渉igiene ideol贸gica鈥 鈥 es decir la ideologizaci贸n hacia la derecha de la organizaci贸n.

El texto rectifica en algo la impresi贸n inicial suscitada por la posibilidad de un abandono de UNASUR, insistiendo en una provisoria 鈥渟uspensi贸n de actividades鈥 sujeta a las condiciones explicitadas.

Salvo en el sitio web de la canciller铆a paraguaya, el comunicado inicial no aparece como en los sitios de las dem谩s canciller铆as. Acaso cierto resto de verg眉enza diplom谩tica pretende ocultar 鈥 borrando huellas luego 鈥 la actitud coercitiva de la acci贸n, impropia de la modalidad de di谩logo y concertaci贸n prevista para estos casos.

La extorsi贸n, sin embargo, suele ser moneda corriente en la conducta de varios de los pa铆ses que se han sumado a esta medida de fuerza. Los manejos del gobierno argentino, maestro consumado del apriete a jueces, diputados y sindicalistas recuerdan m谩s a una pel铆cula del hampa que a un gobierno republicano. El brasile帽o, llegado al ejecutivo mediante un proceso de destituci贸n a cargo de un c煤mulo de parlamentarios imputados por severa corrupci贸n. El presidente peruano, sustituto y compa帽ero de f贸rmula de un banquero renunciado por falta de 茅tica. Paraguay y Colombia con mandatarios salientes y de prontuarios frondosos. Pi帽era, elegido por segunda vez en Chile, a pesar de haber estado igualmente comprometido en maniobras dolosas.

Pese a las aclaraciones de Loizaga, la amenaza impl铆cita de abandonar UNASUR o de paralizar parcialmente su funcionamiento es evidente. Sin embargo, una medida de esta naturaleza carecer铆a de legitimaci贸n formal hasta tanto no fuera ratificada por los parlamentos de los distintos pa铆ses, no siempre alineados autom谩ticamente con el poder ejecutivo.

Un organismo s煤bdito

El objetivo de corto plazo de la suspensi贸n anunciada es sin duda elegir un candidato funcional a los intereses de sus proponentes. Tal como lo busc贸 infructuosamente Argentina en el transcurso de su PPT, el propuesto por el bloque de derecha ser铆a Jose Octavio Bord贸n, actual embajador argentino en Chile, ex embajador en los EE.UU. durante el mandato de Nestor Kirchner y luego hombre de la OEA, cercano a su anterior secretario general Jos茅 Miguel Insulza. Bord贸n tambi茅n integra el conservador Consejo Argentino de Relaciones Internacionales, un 鈥渢hink tank鈥 financiado por las principales corporaciones del pa铆s.Resultado de imagen para Jose Octavio Bord贸n

Seg煤n los pa铆ses que se opon铆an a su designaci贸n, entre ellos Venezuela y Bolivia, Bord贸n no cumplir铆a los requisitos adecuados al cargo 鈥 haber sido presidente o al menos canciller – para poder sostener una interlocuci贸n fluida con las principales autoridades del bloque.

Pero no hay duda que la participaci贸n activa de Bord贸n en la OEA, hoy como ayer al servicio de la pol铆tica exterior estadounidense sobre la regi贸n, ha sido un elemento determinante en dicha oposici贸n, m谩s a煤n en el cuadro actual de reposicionamiento de esta organizaci贸n en detrimento de instancias regionales aut贸nomas. Su designaci贸n, lejos de relanzar al organismo, significar铆a un acuerdo por debajo de los m铆nimos pol铆ticos de soberan铆a y no injerencia, restando energ铆a al impulso independentista del eje UNASUR, CELAC y ALBA.

Por otra parte, la media docena de estados participantes en esta t谩ctica, se constituir铆an en la pr谩ctica en una mayor铆a relativa, pudiendo as铆 imponer la desaparici贸n del 茅nfasis social y soberanista de la Uni贸n. De este modo se abrir铆a paso un mero enfoque de negocios, libremercado e infraestructura, similar a los lineamientos de 鈥渋ntegraci贸n鈥 de los 80鈥 y 90鈥, el per铆odo del 鈥渃onsenso鈥 de Washington. UNASUR perder铆a as铆 peso, atribuciones y por tanto capacidades frente al entretejido neoliberal pretendido entre Mercosur y Alianza del Pac铆fico.

Igualmente estar铆a en riesgo el postulado central de preservar la paz, el desarme, la cooperaci贸n en defensa sin intervenci贸n extranjera, ya que los 6 pa铆ses involucrados vienen actuando conjuntamente alineados con la ofensiva de EEUU contra Venezuela. Teniendo en cuenta el antecedente de la suspensi贸n de la naci贸n bolivariana de Mercosur, con justificaciones espurias y en la misma l铆nea de reorientaci贸n de objetivos y alineaci贸n con los dictados norteamericanos, cabr铆a esperar un nuevo cerco contra el pa铆s caribe帽o esta vez desde UNASUR, con consecuencias muy peligrosas.

M谩s all谩 de ret贸ricas vac铆as y dial茅cticas pol铆ticas, las motivaciones geopol铆ticas norteamericanas son claras: alejar a China y Rusia de Am茅rica Latina, para ocupar nuevamente el rol de patr贸n de estancia y usarlo para recuperar espacio perdido en el balance internacional.

Visto con mayor profundidad, con esta crisis en UNASUR, se revela uno de los conflictos centrales en el trasfondo sicosocial de Am茅rica Latina: la tendencia a la dominaci贸n del supremacismo blanco eurocentrista por sobre las identidades culturales mestiza, originaria o negra. Ese es uno de los significados de darle la espalda a UNASUR para 鈥渁brirse al mundo鈥. Significado que queda simbolizado al m谩ximo con el boicot f谩ctico a la PPT del pa铆s cuyo gobernante proviene justamente de sectores ind铆genas y populares.

Sin participaci贸n popular, no habr谩 integraci贸n

La integraci贸n es un proceso hist贸rico, no tan s贸lo una apuesta pragm谩tica o coyuntural de conveniencia mutua. Es una aspiraci贸n que empuja hacia la superaci贸n de l铆mites ficticios, impuestos hist贸ricamente por mezquinos intereses localistas o coloniales.

La integraci贸n es una correntada profunda que coloca a los seres humanos ante la perspectiva de la mundializaci贸n, la colaboraci贸n creativa entre culturas, por completo distinta a la globalizaci贸n al servicio del capital financiero.

Hoy se pretende combatir el avance del impulso integrador mediante muros y persecuci贸n a migrantes, mediante segregaci贸n y segmentaci贸n, negando la posibilidad de complementar las principales virtudes de cada pueblo.

Por otro lado, las democracias han quedado reducidas a formalidades electorales, a realidades manipuladas medi谩ticamente, a administradores gubernamentales sujetos al poder econ贸mico en la trastienda, mientras los pueblos siguen alejados de las decisiones. Las democracias actuales no cuentan con la suficiente legitimidad para que los gobiernos electos se consideren representantes exclusivos de las aspiraciones populares.

As铆 sucede tambi茅n en el 谩mbito de la integraci贸n regional. El proceso de participaci贸n ciudadana en UNASUR ha sido apenas incipiente, con la realizaci贸n de 3 Foros, cuya capacidad de incidencia real ha estado sumamente limitada por el propio marco jur铆dico.

La integraci贸n pertenece a los pueblos, no a los gobiernos, ni siquiera a los estados, aunque en parte pueda articularse institucionalmente a trav茅s de ellos. Los pueblos no van a suspender sus actividades de integraci贸n, continuar谩n construy茅ndola sin descanso. Mal que le pese a los sicarios del imperio.

Larga vida a UNASUR. Larga vida a la integraci贸n soberana y solidaria de los pueblos de Am茅rica Latina y el Caribe.

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