Jun 21 2020
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Pol铆tica

Uruguay: La derecha en el gobierno, el relato de la dictadura, el nuevo enemigo interno

Este 27 de junio se cumple un nuevo aniversario de la 煤ltima dictadura sufrida en Uruguay, encabezada por el entonces presidente Juan Mar铆a Bordaberry del Partido Colorado, junto a las Fuerzas Armadas, en el a帽o 1973. El relato de la derecha sobre la dictadura se podr铆a resumir brevemente: Uruguay viv铆a los a帽os sesenta de manera pac铆fica, la democracia era robusta y justa, hasta que de buenas a primeras los Tupamaros 鈥搄unto a otras formaciones- lucharon contra las instituciones. A los militares no les qued贸 otra opci贸n que dar un golpe de Estado.

La primera afirmaci贸n (de que en los 60 Uruguay viv铆a de manera pac铆fica), es por dem谩s discutible. El relato oficial grafica un pa铆s sin sobresaltos, con instituciones robustas y una calma democr谩tica cuasi que envidiable. 驴Qu茅 pasaba en los cincuenta, en los sesenta antes de que los grupos guerrilleros tomaran protagonismo en la escena nacional?El Vaticano abre sus archivos sobre la dictadura uruguaya ...

Existe una laguna hist贸rica en la construcci贸n del relato que no es ingenua, sino que obedece a esa parte de la historia que para la derecha es mejor olvidar. En su libro 鈥淟a trama autoritaria.

Derechas y violencias entre 1958 y 1966″, la historiadora Magdalena Broquetas rescata un Uruguay muy distinto al que evoca el imaginario colectivo oriental, donde grupos estudiantiles de derecha y extrema derecha daban golpizas a miembros de organizaciones de izquierda, realizaban atentados y divulgaban ideas fascistas en sus medios de prensa.

Varios son los hechos que hacen tambalear la convicci贸n del Uruguay pac铆fico. La muerte de los militantes portuarios Esteban Kirich, Blas Facal y Wellington Galarza en 1949, la del trabajador de la lana Dantier G贸mez en 1950, la proscripci贸n del Partido Socialista en 1967 y los m谩rtires estudiantiles durante los gobiernos de Jorge Pacheco Areco y Juan Mar铆a Bordaberry, ambos del Partido Colorado, uno de los dos tradicionales (junto al Nacional o blanco).

El gobierno de Jorge Pacheco, el 13 de junio de 1968 decret贸 las Medidas Prontas de Seguridad y quince d铆as despu茅s congel贸 salarios y precios. Esta deriva autoritaria fue continuada por Bordaberry al ganar las elecciones de manera fraudulenta en 1971.

El 68 en Uruguay (*)Dentro de los argumentos que esgrime la derecha quedan afuera todo tipo de alusiones a la crisis econ贸mica, el ajuste a la clase trabajadora, a la Guerra Fr铆a como marco estructural, a las logias de ultraderecha dentro de las Fuerzas Armadas, a la Doctrina de Seguridad Nacional implantada en todo el Cono Sur y un plan econ贸mico que sin represi贸n no se sosten铆a.

El 煤ltimo axioma de la derecha es que a los militares no les qued贸 otra opci贸n que el golpe de Estado, pero el Movimiento de Liberaci贸n Nacional-Tupamaros (MLN-T) ten铆a en 1972 -cuando el golpe de Estado fue en 1973- a todos sus militantes presos, exiliados o asesinados.

Democracia tutelada

La vuelta a la democracia se dio con la asunci贸n a la presidencia del colorado Julio Mar铆a Sanguinetti en 1985. Dicho per铆odo de gobierno poco aport贸 a la reparaci贸n hist贸rica y a los postulados de los familiares de desaparecidos: memoria, verdad y justicia.

Sanguinetti se erigi贸 como el arquitecto de la teor铆a de los dos demonios y el escudero de la impunidad. Uno de los puntos m谩s controversiales de su mandato fue la censura a un spot televisivo de Sara M茅ndez, militante de derechos humanos, que buscaba a su hijo que hab铆a sido apropiado en dictadura.

Hecho similar sucedi贸 cuando el actual Presidente de la Rep煤blica Luis Lacalle Pou le neg贸 la cadena nacional del 20 de mayo por la Marcha del Silencio a los familiares de desaparecidos, en medio de la pandemia.El Muerto |||: Solo 4 en Uruguay fueron encontrados

En 1989 la impunidad venci贸 en un referendum para juzgar a los militares por los delitos de lesa humanidad cometidos en la dictadura. Mientras los uruguayos votaban las amenazas de que los militares vuelvan a salir de los cuarteles estaba a la orden del d铆a. Jorge Batlle, otro presidente colorado, plante贸 鈥渘o tener ojos en la nuca鈥 y no mirar hacia atr谩s, que hab铆a que dar vuelta la p谩gina.

En 2009 a la par de las elecciones nacionales, donde result贸 electo Jos茅 鈥淧epe鈥 Mujica como presidente, de la coalici贸n centroizquierdista Frente Amplio, se celebr贸 un plebiscito con similares postulados al de 1989. La impunidad volvi贸 a extender su manto de oscuridad.

聽Los dos demonios

La teor铆a de los demonios sigue vigente, al igual que Sanguinetti, convertido hoy en ide贸logo de la derechista-ultraderechista coalici贸n que hoy gobierno el pa铆s. Esta teor铆a equipara las violencias del Estado a la de los grupos guerrilleros, opone estos dos polos y los ubica dentro de una 鈥済uerra鈥, toma al pueblo como reh茅n y desliga de toda responsabilidad a civiles, empresarios, medios de comunicaci贸n, a su vez que oculta los asesinatos de militantes que no eran guerrilleros.

Esta teor铆a es mantenida con vida no solo por la derecha sino tambi茅n por determinados referentes del Frente Amplio, como el propio exguerrillero Pepe Mujica, que ha declarado que el tema de la dictadura se terminar谩 cuando se mueran los militares implicados y los guerrilleros.

Otra vez, invisibilizando a los cientos y cientos de militantes que fueron apresados, torturados, exiliados, desaparecidos y/o asesinados cuando militarmente los Tupamaros estaban derrotados.

聽Un fantasma recorre Uruguay…

Si el doctor Sanguinetti tira una cana al aire est谩 bien, yo no ...El fantasma de los grupos armados que quieren acabar con la democracia uruguaya es un recurso recurrente en la pol铆tica aut贸ctona, tan recurrente como su par que lo contradice, pero es utilizado por la misma derecha: el 鈥渄emos vuelta la p谩gina鈥.

芦Siempre estudi茅 que la prescripci贸n era una instituci贸n pacificadora como lo es de alguna forma el olvido. Honestamente, los cr铆menes cometidos por el terrorismo han sido amnistiados鈥, declar贸 el senador por el partido de ultraderecha Cabildo Abierto, Guillermo Domenech y su correligionario, el senador Ra煤l Lozano pretende presentar un proyecto de ley de Amnist铆a para los militares.

El 14 de abril, siendo aniversario de la cruel matanza de ocho militantes del Partido Comunista del Uruguay en 1972, el hoy senador de Cabildo Abierto y exgeneral Guido Manini R铆os reclam贸 en el Parlamento por los militares que hab铆an sido condenados por delitos de lesa humanidad.

El Ministro de Defensa, Javier Garc铆a, perteneciente al Partido Nacional, ha cuestionado un fallo de la justicia que conden贸 a un soldado raso por un delito en 1972, ya que 茅ste dispar贸 a un militante capturado que estaba esposado y de espaldas. Garc铆a se mostr贸 preocupado ante los medios presentes en Torre Ejecutiva, sede de la Presidencia, y dej贸 en claro que la preocupaci贸n era compartida con el Presidente Lacalle.

A la semana siguiente, en una oficina del Ministerio del Interior se volvi贸 a colocar el cuadro del comisario V铆ctor Castiglioni, Jefe de Inteligencia de la dictadura y torturador consumado que luego de la dictadura segu铆a espiando clandestinamente a partidos pol铆ticos, militantes y sindicatos, entre otros.

Enemigo interno

El nuevo enemigo interno es el narcotr谩fico, y se usan todos los medios de comunicaci贸n para imponer ese imaginario colectivo. Es hoy, predilecto objetivo de la derecha, siguiendo los dictados estrat茅gicos de Washington, y no le implica cambiar mucho su discurso con respecto a lo que dec铆a sobre el marxismo internacional: corrompe a los j贸venes, arruina familias, es un fen贸menInvestigaciones por triple homicidio de los marinos; dos hombres y ...o for谩neo y socava las instituciones.

Este 30 de mayo, tres marinos en la base del Cerro de Montevideo fueron asesinados. Raudamente las alarmas de grupos guerrilleros sonaron en los o铆dos de la derecha. Sanguinetti no perdi贸 la oportunidad para seguir erigiendo su relato y declar贸 que 鈥淎 los que tenemos algunas historias vividas de los tiempos de violencia se nos vino a la memoria lo de mayo de 1972, cuando cuatro soldados que estaban haciendo guardia fueron tambi茅n asesinados. Aquellos eran tiempos de violencia pol铆tica, hoy estamos en tiempos de violencia delictiva鈥.

El senador nacionalista Jorge Gandini, tuite贸 que lo que ocurri贸 fue 鈥渆l costo de dejar crecer el narcotr谩fico durante a帽os鈥, aprovechando para golpear a la anterior administraci贸n frenteamplista.

El crimen se resolvi贸 con celeridad y termin贸 siendo un simple robo. Las retractaciones brillaron por su ausencia y parece que aqu铆 se daba por cerrado el episodio, pero la m谩xima goebbeliana a煤n est谩 vigente y algo queda…

El 16 de junio, el blanco Jorge Larra帽aga, Ministro del Interior, anunci贸 que est谩 realizando gestiones para que la agencia antinarc贸ticos de Estados Unidos, la DEA, vuelva a Uruguay, como tambi茅n junto con otras agencias internacionales para combatir el narcotr谩fico.

Uruguay vuelve al redil imperial m谩s que nunca y se enreda en una supuesta guerra contra el narcotr谩fico que ha dado sobradas muestras que es un fracaso y que adem谩s es contraproducente. La cuerda siempre se corta por el lado m谩s fino. El enemigo interno no termina siendo el narcotr谩fico realmente: si no fuera as铆 se investigar铆a a fondo las estancias y contenedores de empresarios con m谩s de seis toneladas de coca铆na exportadas a Europa.

El reflujo del relato que siempre estuvo latente, de que la izquierda como organizaci贸n criminal que intenta desestabilizar el Estado de derecho, sigue vigente. En el pasado utilizaron esa excusa para desestabilizar gobiernos contrarios a las directrices de la Casa Blanca y colocar gobiernos afines a los mismos.

Hoy quieren volver a imponer esta estrategia con un aditivo: el combate al narcotr谩fico es la nueva Doctrina de Seguridad Nacional Siglo XXI. Se pretende desde sectores reaccionarios obturar todo tipo de cuestionamiento de lo que se hizo en dictadura, imponer su relato como 煤nica versi贸n de la realidad.

Este 27 de junio tambi茅n hace aniversario de la heroica huelga general de los trabajadores que resistieron ante la dictadura, siguiendo la l铆nea trazada por el Congreso del Pueblo en 1964, de donde sali贸 la central sindical Convenci贸n Nacional de Trabajadores y su plan de lucha.

Los se帽ores del olvido, los que imponen su verdad con la Biblia en la mano y la picana en la otra, pretenden culminar su proyecto de exterminio de todo lo que no comulgue con sus creencias. Su memoria para reprimir y torturar es como andar en bicicleta: por m谩s que pasen los a帽os, lo pueden volver a hacer.

 

*Licenciado en Psicolog铆a, Universidad de la Rep煤blica, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de C谩tedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda P煤blica (RICDP). Analista asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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