Nov 23 2005
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Política

URUGUAY NO ES UN TANGO TRISTE: LUCHA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

NUEVAMENTE PRESOS POL√ćTICOS EN URUGUAY

En Uruguay estamos viviendo una situación realmente grave. Una
manifestación en la zona de la ciudad Vieja (centro financiero de la ciudad Montevideo), realizada el viernes 4 de noviembre en el marco de las movilizaciones continentales en rechazo de la IV Cumbre de las Américas y la presencia de Bush en el suelo latinoamericano, así como también contra el ALCA y el Tratado de Libre Comercio Uruguay-EEUU, culmina con disturbios y una salvaje represiónpolicial, la cual fue registrada y difundida ampliamente por la prensa.

La violenta represión policial llega a su fin con varios heridos y la arbitraria
detenci√≥n de 16 personas, quedando 4 de ellas en prisi√≥n al ser procesados por el delito de ¬ęsedici√≥n¬Ľ. Delito claramente pol√≠tico que condena a
prisi√≥n de 2 a 6 a√Īos y no es excarcelable. El responsable directo de tal acusaci√≥n es el Juez Juan Carlos Fern√°ndez Lecchini, el mismo que archiv√≥ el caso de asesinato y desaparici√≥n forzada de la maestra Elena Quinteros, secuestrada en la embajada de Venezuela durante la dictadura, y tambi√©n el caso de Mar√≠a Claudia Garc√≠a, nuera del poeta Juan Gelman.

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El mismo juez que dejó en libertad a los asesinos y torturadores responsables de esas y otras desapariciones. Si bien el Juez Fernández
Lecchini es responsable de la aberrante decisión del fallo judicial, esa
situaci√≥n tiene tambi√©n como responsables al gobierno ya Jos√© D√≠az su Ministro del Interior, quienes justificaron la violenta represi√≥n y las decisiones judiciales de neto corte pol√≠tico, como es la tipificaci√≥n de ¬ęsedici√≥n¬Ľ.

La aplicación del delito de sedición es algo insólito ya que ni siquiera se usó contra quienes ejercieron la lucha armada en las décadas de las décadas de 1961/70 y 1971/80.

Estos militantes sociales sólo son culpables de haber participado de una marcha antiimperialista. No hay ninguna prueba que los inculpe, solo el
testimonio de la policía que los reprimió. Hoy en uruguay hay 4 presos políticos. No queda ninguna duda de que fueron enjuiciados por su actividad política.

Ellos son:

Claudio Pi√Īeyro de 24 a√Īos, alumno y militante estudiantil del Instituto de Profesores Artigas, y adem√°s trabajador y militante del Sindicato del Taxi, quien junto a su compa√Īera esperan un hijo.
Ignacio Corrales de 20 a√Īos, militante estudiantil del IAVA.

Lili√°n Bogado de 50 a√Īos, trabajadora del CASMU y militante sindical.
Fiorella Gonz√°lez de 21 a√Īos, militante social del Centro Social ¬ęEl Galp√≥n de Corrales¬Ľ. Las dos lastimadas por la polic√≠a, Fiorella con un importante corte en la cabeza y Lili√°n con un brazo partido. Los d√≠as 11 y 14 de noviembre las compa√Īeras Lili√°n y Fiorella, respectivamente cumplieron a√Īos entre rejas.

Los compa√Īeros y compa√Īeras fueron procesadas sin pruebas, por las
acusaciones de los policías. No se respetaron los tiempos de los corrrespondientes plazos jurídicos, llegando incluso a impedir la declaración de testigos a su favor.

También es necesario destacar que se encuentran en calidad de rehenes, ya que frente a la movilización en pos de su liberación, las autoridades realizan presiones sobre los detenidos. Tal es lo sucedido en la cárcel de mujeres, donde como consecuencia de la movilización realizada el primer día de su detención, se cortaron las visitas de todas las demás presas, intentando ponerlas en su contra.

En cuanto a los compa√Īeros de c√°rcel central, la polic√≠a advirti√≥ que de seguir la presi√≥n de la movilizaci√≥n social ser√≠an enviados a un centro de reclusi√≥n donde estar√≠oan en condiciones f√≠sicas y de aislamiento peores a las del lugar donde est√°n detenidos en estos momentos.

Estamos haciendo una gran campa√Īa de movilizaci√≥n por la libertad de los compa√Īeros y compa√Īeras, y de informaci√≥n ya que la prensa corporativa y el gobierno se encargan de hacerlos aparecer ante la sociedad como v√°ndalos. Sin perjuicio de todas las formas de lucha que cada quien resuelva encarar, solicitamos a todos y todas a que a nombre individual, o de colectivos, env√≠en mensajes solicitando la inmediata libertad y el desprocesamiento de todos los presos pol√≠ticos en Uruguay.

Estos hechos son parte de un avance de la criminalización de la
protesta. Tambi√©n ha sido emplazada por un juez una de las compa√Īeras de Plenaria Memoria y Justicia, organizaci√≥n de defensa de los derechos humanos que ha encarado como tarea central la lucha por la defensa de
los compa√Īeros presos pol√≠ticos.

La criminalizaci√≥n de la protesta est√° asentada en el sostenimiento intacto del aparato represivo de la dictadura. Esto √ļltimo est√° siendo reafirmado
con los recientes ascensos de militares y cuadros policiales vinculados a muy graves violaciones de los derechos humanos, incluidas masacres y asesinatos como los realizados durante la represi√≥n en el Hospital Filtro en el a√Īo 1994, durante el transcurso del gobierno del ex-presidente Alberto Lacalle.

Confirmación de lo que venimos diciendo lo demuestra el que se saquen a relucir viejas leyes represivas o el reforzamiento de la presencia de las fuerzas represivas en las calles de Montevideo. Así como también, el
seguimiento y el hostigamiento de aquellos militantes sociales y pol√≠ticos que est√°n llevando adelante la campa√Īa y la movilizaci√≥n a favor de la libertad de los presos pol√≠ticos.

¬ŅQu√© va a pasar ma√Īana con los trabajadores que reclamen por sus derechos sindicales? ¬ŅQu√© va a pasar ma√Īana con los estudiantes que defiendan su educaci√≥n? ¬ŅQu√© nos va a pasar con todos y todas las que queremos un mundo mejor?

Por la libertad para Fiorella, Lylían, Ignacio y Claudio.
Navidad sin presos políticos
Nunca más presos políticos en Uruguay

Para mayor información: www.inventati.org/presosuruguay

¬ę¬ŅPA? QU√Č DIABLOS SOBREVIVIMOS, √ĎATO?¬Ľ

Carta de Jorge Zabalza a E. Fern√°ndez Huidobro(izq.)

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Dec√≠a el Che Guevara que en una revoluci√≥n, cuando es verdadera, se triunfa o se muere. ¬°Y vaya si la tupamara fue verdadera! ¬°Vaya si se daba la vida entera! Pero nosotros ni triunfamos ni morimos, sobrevivimos a gatas y eso, en algunos casos, ha sido una l√°stima, porque se pod√≠a haber quedado como recuerdo entra√Īable y en cambio, al seguir viviendo, siempre se est√° a tiempo de mandarse alguna gran macana.

Hay viejos tupas, ustedes entre ellos, que ya no hacen política tupamara, esto es, política con un horizonte insurreccional, como el que alumbraron los soles de los 60, pero también las lunas primaverales a la salida de la dictadura. Clandestina o en la legalidad, con armas o sin ellas, en los 70 o en los 90, juntos hicimos política en serio, política para transformarnos en mujeres y hombres con valores e ideas revolucionarias, para transformar la sociedad actual en otra, sin clases y sin Estado.

Despu√©s, al perder el horizonte revolucionario, ustedes se han vuelto ¬ęoperadores pol√≠ticos¬Ľ. Hacen pol√≠tica sin horizonte transformador, pol√≠tica para medrar en el sistema. Aceptan como algo inevitable ‚Äלּes lo que hay, Valor¬Ľ‚Äď la dominaci√≥n de clases y la explotaci√≥n capitalista. Aceptan vergonzosamente, la dependencia del imperio en lo econ√≥mico y militar. Anoche mismo ¬°Votaron la operaci√≥n UNITAS y el refuerzo de las tropas en Hait√≠! ¬ŅVotar√°n ahora el Tratado Bilateral de Inversiones?

¬ŅPara qu√© sobrevivimos, entonces? ¬ŅPara hacer pol√≠tica virtual en la televisi√≥n? Pol√≠tica medi√°tica que ni siquiera roza la estructura del poder econ√≥mico. Es la pol√≠tica de ¬ęcomo te digo una cosa, te digo la otra¬Ľ. Como aseguro en un 99,99 por ciento que es cierto que los restos de Mar√≠a Claudia est√°n en el 14, a los pocos d√≠as afirmo que esos informes, a cuya veracidad me jugu√©, no son los definitivos y me vuelco, iracundo, contra los informantes, a quienes deb√≠a haber supuesto mentirosos.

Ment√≠an cuando negaban que en Uruguay hubiera presos pol√≠ticos y desaparecidos. Mintieron en el asesinato del chileno Berr√≠os. Mienten y siguen impunes los asesinos de Morroni y Facal. Mintieron en la Comisi√≥n para la Paz y mientras sigan encontrando cr√©dulos bobalicones… ¬ŅPor qu√© habr√≠an de dejar de mentir ahora?

Política virtual y mediática donde viejos revolucionarios tupamaros aparecen como garantía de las viejas instituciones del sistema sin percibir que, al ser incapaz, no digo de eliminar, sino al menos achicar, la brecha de desigualdad e injusticia sociales, esta democracia se va agotando por sí misma. De puro inoperante, nomás.

Y ustedes le están saliendo de garantía a eso, a una democracia chueca, sin contenido de pueblo asalariado, que sólo es instrumento para profundizar la dependencia de los organismos financieros internacionales.

El FMI y los acreedores definen la pol√≠tica econ√≥mica, el presupuesto nacional y, en definitiva, hasta el proyecto de pa√≠s que lleva adelante el gobierno progresista. El mismo modelo que todo un pueblo rechaz√≥ el 31 de octubre de 2004. No s√≥lo en el tema del agua est√°n desconociendo la voluntad popular. ¬ŅQu√© clase de democracia es √©sta?

foto¬ŅSoberan√≠a nacional? ¬ŅUruguay productivo? ¬ŅPor qu√© no han tenido voluntad suficiente para impulsar el proyecto de independencia econ√≥mica y pol√≠tica? Por lo menos algo parecido a lo de Venezuela. D√©jense de prometer cosas que no van a cumplir y de hacer demagogia al peor estilo del Uruguay Batllista del siglo XX. Est√°n haciendo exactamente lo mismo que hac√≠an aquellos pol√≠ticos burgueses, los que despertaron la indignaci√≥n de Ra√ļl Sendic y los tupamaros primigenios.

En materia de derechos humanos, los tantos van quedando claros y tambi√©n el papel tuyo en la jugada. El Pepe se abraza con el bot√≥n que lo bale√≥, y eso es grave, pero es peor a√ļn lo tuyo y lo del Rat√≥n Rosadilla al abrir los brazos a cuanto uniforme se les cruza, se est√°n abrazando, seguramente, con algunos de los asesinos de compa√Īeros y compa√Īeras.

En lugar de avanzar hacia la justicia se dan pasos que consolidan la impunidad. Se votan ascensos, como el de Dalmao, que no se consent√≠an antes, cuando se era oposici√≥n parlamentaria. Se mantiene en los mandos policiales a gente como Rol√°n y Navas. Se soporta que Moller, un fiscal comprometido con la impunidad, frene impunemente las investigaciones en marcha. Hay que destituirlo, como a Bonelli del comando de la fuerza a√©rea, confeso culpable de ser copiloto en el primer vuelo de Orletti y sospechoso de haber piloteado alg√ļn otro vuelo de la muerte.

Hay que anular la ley de caducidad para que la investigaci√≥n se realice de forma independiente, bajo control de las organizaciones que luchan por los derechos humanos o, por la v√≠a de los hechos se est√° consintiendo la instalaci√≥n de una nueva mentira, que ¬ęsobrevuela o subyace¬Ľ al jueguito de la mosqueta que la gente est√° siguiendo por la televisi√≥n.

Mientras se contin√ļe investigando en el marco de la ley de impunidad y en base a las mentiras de los criminales, descubrir la verdad ser√≠a otra que un milagro. La confianza en que los culpables contribuir√°n en el proceso de investigaci√≥n… s√≥lo puede ser producto de una ingenuidad may√ļscula o de una maldad imperdonable. No es cuesti√≥n de perdonar, √Ďato. ¬ŅQui√©n puede ser tan temerario de arrogarse la potestad de perdonar desapariciones forzosas, violaciones y torturas?

Tampoco es cuestión de desligarse de toda responsabilidad y hacer caer sobre las endebles espaldas de los familiares de desaparecidos el peso de la lucha por verdad y justicia. Hay que ser muy caradura para pasarles a los familiares semejante tarea. Caradura y tener el corazón ganado por la impunidad. Caradura y tener la voluntad quebrada por el temor. Sería la salida más pragmática y facilonga para dejar todo como está.

Simplemente es cuesti√≥n de justicia. Y nada m√°s que justicia. Cada d√≠a m√°s, mentira a mentira, crece la necesidad de castigo. Claro que inv√°lido, castrado y amarillo, el Poder Judicial administra la impunidad de los militares en lugar de hacer justicia. Pero vos bien sab√©s, √Ďato, que los pueblos oprimidos no olvidan ni perdonan. Que la historia ense√Īa como, a la corta o a larga, habr√° justicia para todos, sea de la manera que fuere, porque no hay punto final en una sociedad de clases y la p√°gina que se quiere cerrar, m√°s tarde o m√°s temprano, siempre volver√° a abrirse.

Consintiendo la impunidad… ¬Ņen qu√© filosof√≠a pol√≠tica est√°n educando a la juventud?, ¬ŅEn creer que la mentira es un ingrediente natural de la vida pol√≠tica y social?, ¬Ņen la l√≥gica de la existencia de dos justicias, una para la guardia pretoriana y otra para los plebeyos? Dejar a hijos y nietos un Uruguay santuario de criminales, es traspasarles la responsabilidad de dar la batalla que no est√°s dando y es, adem√°s, una cobard√≠a may√ļscula que reniega de la historia heroica de las compa√Īeras y compa√Īeros. Es peor que la maldici√≥n de Malinche.

Además, vos sabés que el obvio objetivo que sustenta la impunidad, es mantener el brazo armado en condiciones de amedrentar y disuadir. Al consentirlo hay viejos guerrilleros que están contribuyendo a crear esa subjetividad de temores que abre las puertas a la tutela, nuevos desmanes militares y la dictadura.

No olvidar que, ayer como hoy, la doctrina de guerra de las FFAA no es la defensa del territorio nacional a las √≥rdenes del presidente de la rep√ļblica. Su verdadero comandante en jefe es el Pent√°gono, que las emplea para la estrategia de dominaci√≥n mundial, destin√°ndolas al Congo y Hait√≠ para liberar los ¬ęmarines¬Ľ que necesita en Afganist√°n e Iraq.

A no equivocarse. A no repetir la pel√≠cula de Salvador Allende pidiendo apoyo a Pinochet para derrotar el golpe de Estado. Las Fuerzas Armadas aqu√≠, y donde sea, siguen siendo la columna vertebral del poder econ√≥mico y pol√≠tico de los due√Īos del capital y del imperialismo. Son tan ajenas al pueblo asalariado como lo fueron en los a√Īos setentas, cuando secuestraban ni√Īos y desaparec√≠an gente.

¬°C√≥mo quebraste la vieja fraternidad, √Ďato!… Pensar que en aquellos a√Īos no fuiste tan pragm√°tico como en los actuales, que sab√≠as de concepciones y estrategias revolucionarias; que, vos y los otros viejos nos convocaron a dar vuelta la tortilla, no a esta miseria pol√≠tica que hoy protagoniz√°s.

¬ŅTe acord√°s c√≥mo te escribiste los documentos hist√≥ricos del MLN, los que inflamaban corazones e impulsaban a emprender grandes haza√Īas? ¬ŅTe acord√°s cuando hiciste el Plan Cacao? ¬ŅY el Sat√°n? ¬°Cu√°ntos est√°bamos dispuestos a dar la vida para preservar la tuya y la de los viejos!

¬ŅSe dan cuenta del mont√≥n de los convocados, que tomaron los fierros para ofrendar la vida? ¬ŅOlvidaron a Carlitos Rodr√≠guez Duc√≥s?, ¬Ņal Percher√≥n Clavijo?, ¬Ņy al Hugo Cand√°n y al Caudillo Lerena? ¬Ņy a los ca√≠dos en Pando? ¬ŅUstedes creen que se jugaron para que el pueblo uruguayo recibiera los mendrugos que quedan despu√©s de pagar los servicios de la Deuda Externa?

Podr√°n convencer a los televidentes de la pol√≠tica que este Uruguay progresista tiene algo que ver con aquella patria para todos o para nadie de los tupamaros. Pero a nosotros, no. Los viejos testigos de los a√Īos tupamaros, los que no perdimos el horizonte insurreccional, seguimos sintiendo la responsabilidad de continuar aquella lucha por un poder revolucionario del pueblo, por una producci√≥n gestionada por los productores libremente asociados y un pa√≠s independiente de toda dependencia.

Alg√ļn d√≠a, estoy seguro compa√Īeros, ¬°habr√° patria para todos o para nadie!

Adhirieron a esta carta:

Yessie Macchi
Washington Rodríguez Belletti
Carlos Casares
Carmen Améndola
Marx Menéndez
Jorge Beca Tessa
Gravert Lezama
Pascual Quartiani
Gabriel Carvajales
Roberto Sasiaín
Julio Dewaily
Washington Muniz
Francisco Quito Martínez
Eliberto Perdomo
Cristina Carreras
Aníbal Varela
Analía Ferrara
María Postiglioni
Cecilia Duffau
Freddy Gonz√°lez
Fabio Luzardo
Néstor Luzardo
Luis Bettone
Norma Morroni
Rita Cultelli
Andrés Delgado Cultelli
Oscar Delgado
Sergio Estévez
Casimiro Alonso
Ra√ļl ¬ęPulpa¬Ľ Rodr√≠guez
Perlita Ferreira
Juan C Berrutti
Vasco Acheritogaray
Nelson Gadea
Alejandro ¬ęTito¬Ľ Barboza
Ana María Furtado
Jorge Aguilar
Hugo Leyton
Irma Leites
Juan C Hornos
Andrés Olivetti
Héber Mejías Collazo
Sandra Corio
Héctor Lacuesta
Omar Menoni
Alejandro Píriz
Ruben Hornos
Miguel Marzol
Wilfredo Fag√ļndez
Margarita Gómez
Ruben Aquino
Nieves Cancela

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