Oct 20 2014
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Opini贸nPol铆tica

Uruguay: voto discrepante desde la izquierda

Habr铆a querido que este momento no llegara nunca, porque lo que voy a decir me resulta muy doloroso. No voy a votar al Frente Amplio en la elecci贸n de octubre. Por primera vez, en m谩s de cuarenta a帽os, siento que no puedo ni debo hacerlo.

Es una decisi贸n individual e 铆ntima (todas las decisiones lo son, en el fondo) pero no solitaria. Muchas personas de izquierda han decidido adoptar la misma actitud o la tienen en su horizonte y la est谩n considerando.

Sint茅ticamente, no comparto las pol铆ticas que implican someter al pa铆s y a su poblaci贸n al modelo econ贸mico 鈥済lobal鈥 de los capitales transnacionales, en el que, a pesar de los discursos, la mitad de los trabajadores gana menos de 15.000 pesos (poco m谩s de 600 dolares). Discrepo con el proceso de concentraci贸n y extranjerizaci贸n de la propiedad de la tierra, que se ha permitido en estos a帽os. No estoy de acuerdo con los privilegios abusivos (exoneraciones tributarias, puertos, zonas francas, leyes hechas a la medida) concedidos a la gran inversi贸n extranjera聽 y negados en cambio a la inversi贸n y al trabajo nacionales.

No creo que un gobierno de izquierda deba condicionar al pa铆s, al grado en que lo han hecho los dos 煤ltimos gobiernos, a inversiones estrat茅gicamente discutibles y ambientalmente peligrosas, como las de UPM, Montes del Plata o Aratir铆. Me indigna la ley de bancarizaci贸n obligatoria (hip贸critamente denominada 鈥渄e inclusi贸n聽 financiera鈥), que favorece el endeudamiento de la poblaci贸n de menos recursos y significa la intromisi贸n inevitable del capital financiero (los bancos) en todas las transacciones econ贸micas, incluido el pago de los sueldos.

En materia de pol铆ticas sociales, se ha incurrido en algo que es 鈥搚 ser谩 todav铆a m谩s, en pocos a帽os- una verdadera tragedia social: permitir la decadencia de la ense帽anza p煤blica. Cuando uno se entera de que m谩s del 60% de la poblaci贸n juvenil no completa la ense帽anza secundaria, hay poco m谩s para decir. Significa que m谩s de la mitad de la poblaci贸n no estar谩 en condiciones de acceder a puestos de trabajos medianamente bien remunerados. 驴En qu茅 clase de sociedad viviremos, entonces? 驴Alguien cree que se podr谩 seguir sobrellevando la marginalidad cultural creciente con subsidios del MIDES, internaciones en el INAU y m谩s polic铆a?聽 Un gobierno que no jerarquiza a la ense帽anza p煤blica es, objetivamente,聽 un gobierno reaccionario. Se diga lo que se diga.

A esas dos grandes discrepancias sustanciales (con el modelo econ贸mico y con las pol铆ticas sociales) se suma el abuso del secreto y la mentira, o el grosero maquillaje de la realidad.uru fa jovenes

Lo que pas贸 en PLUNA, lo que pasa en ASSE, lo que sigue pasando en el SIRPA, no habr铆a sido posible si no se cultivara el secreto, la pr谩ctica de 鈥渂arrer hacia adentro鈥. Tampoco son casos aislados. El secreto y la distorsi贸n de la realidad, practicados desde el poder, son la antesala y el caldo de cultivo de la corrupci贸n. Hay demasiados secretos y reservas en la gesti贸n de gobierno. Los acuerdos con Montes del Plata y con Aratir铆, los prop贸sitos y la adjudicaci贸n de las obras de la regasificadora, su relaci贸n con el proyecto de Aratir铆, lo que realmente pasar谩 con Aratir铆, las nuevas megainversiones en curso, las transacciones para traer al pa铆s a presos ileg铆timos de los EEUU, el enorme crecimiento de la deuda externa del pa铆s, las tratativas con organismos internacionales, como la OCDE, para salir de las listas negras y grises, son temas de los que no se habla lo suficiente y sobre los que no se dispone de la informaci贸n necesaria.

La exposici贸n clara de la realidad, el planteamiento sincero de los problemas y de las estrategias propuestas para enfrentarlos, es, desde mi punto de vista, un requisito esencial para un gobierno democr谩tico y popular. Todo problema, por grave que sea, todo error, por inexcusable que parezca, pueden聽 ser entendidos y disculpados por una poblaci贸n a la que se le habla claro, con respeto, valor y honestidad intelectual. Los secretos, las ocultaciones, las verdades a medias, las estad铆sticas maquilladas, las simplificaciones abusivas, la publicidad aturdidora, en cambio, podr谩n enga帽ar a los ilusos o ingenuos durante un tiempo. Pero a la larga caen y generan el descr茅dito de los gobernantes y la desmoralizaci贸n de la sociedad.

Desde hace algunos a帽os me est谩 pasando que no creo en las versiones de la realidad que se difunden desde el gobierno. Siento que hay motivaciones y decisiones que no se expresan con franqueza.

Quiz谩 es eso lo que no me permite votar al Frente en octubre. Uno no puede ni debe consentir algo en lo que no cree. Que me disculpen algunos amigos que no comparten mi escepticismo y est谩n entusiasmados con volver a votar al Frente Amplio. Soy sincero y, como dir铆a Vaz Ferreira, no estoy dispuesto a pasar por encima de un estado de mi conciencia.

Llegado este punto (lo he hablado con otras personas que tambi茅n comparten el dilema), dado que en octubre no se decidir谩 el gobierno sino la integraci贸n del Parlamento, para quien jam谩s votar铆a a una opci贸n m谩s conservadora que el Frente Amplio, se abren dos opciones: a) votar en blanco; o b) votar a alguno de los partidos testimoniales de izquierda.

Las dos opciones me parecen moralmente respetables. Votar en blanco, porque es la sincera expresi贸n de una falta de identificaci贸n con las propuestas pol铆ticas existentes聽 y, de alguna forma, preanuncia la necesidad de cambios en el escenario y en los discursos pol铆ticos. Votar a una de las opciones de izquierda extrafrentista, porque, sin favorecer el ingreso de m谩s legisladores blancos o colorados, es una forma de posibilitar el ingreso al Parlamento de una voz cr铆tica de izquierda que hoy no existe.

Ninguna de las opciones es f谩cil ni perfecta. Pero nada en estos tiempos es f谩cil ni perfecto. De hecho, para muchas personas que no votar谩n al Frente en octubre (entre las que me incluyo), eso no significa renegar de la tradici贸n frenteamplista. En muchos sentidos, es una expresi贸n de fidelidad a la tradici贸n de izquierda que hist贸ricamente encarn贸 el Frente Amplio, aunque implique cuestionar a las autoridades y a la gesti贸n de gobierno del Frente.

La actual direcci贸n del Frente Amplio reclama el voto basado en tres argumentos: que el pa铆s ha crecido materialmente durante sus gobiernos, que los asalariados y los pobres est谩n mejor que antes, y que un gobierno blanco ser铆a peor que lo que hay.

*Abogado y militante uruguayo. Publicado por Voces.

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. fernando montemuro
      28 noviembre 2014 1:24

      Rostro de los intelectuales que quieren saber m谩s que el pueblo,que se equivoca y muy lejos y muy feo.El Frente Amplio pelea contra 2 expresiones politicas neoliberales muy fuertes y muy de derecha. No se donde no ven que no es lo mismo un gobierno del pueblo a un gobierno de derecha con un programa econ贸mico muy contrario al desarrollo y contra todas las conquistas sociales.No puedo creer que estos se帽ores crear que esto es solo un discusi贸n de caf茅 o una obra de teatro.