Nov 16 2018
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Cultura

Valeria Iglesias: Hoy se consideran derechos humanos a algunas instancias que antes eran invisibles

Licenciada en Lengua Inglesa, poeta y narradora, Valeria Iglesias rememora para nosotros el contexto familiar y social, cuando en su infancia falleci贸 Juan Domingo Per贸n, sus vaivenes en procura de una formaci贸n profesional y de una voz personal como escritora, as铆 como lo que alcanz贸 a promover en tanto gestora cultural y su modo de incursionar en el feminismo.

鈥 驴Qu茅 podr铆amos ir sabiendo de vos, Valeria, hasta antes de tu acercamiento a la poes铆a?

鈥 Mi mam谩 ten铆a diecinueve a帽os, hab铆a dejado su Paran谩 natal despu茅s de casarse con mi padre, porte帽o, de casi veinticuatro a帽os cuando yo nac铆. Viv铆amos en la Capital Federal, en 鈥渓a casa de Ar谩oz鈥 seg煤n siempre se refirieron cuando hablaban de esa 茅poca. Luego nos trasladamos a un mont贸n de lugares que no recuerdo, uno de los cuales denominaban 鈥渓a convivencia鈥, en una casa grande en la localidad de San Mart铆n, provincia de Buenos Aires, que mis padres y yo compart铆amos con otras familias de militancia peronista.

La primera vivienda que s铆 recuerdo, a mis dos a帽os de edad, era un departamento que mis padres alquilaban en la suburbana Villa Ballester, 鈥渓a casa de Almirante Brown鈥: la entrada del edificio, la disposici贸n de los ambientes, mi madre embarazada de mi hermana, mi hermana de beb茅. Y unas vecinas mellizas, mayores que yo, hijas de la due帽a de todo el edificio 鈥攖ipo PH, con pocos departamentos鈥, que a veces me invitaban a jugar y ten铆an una cocinita de miniatura que a m铆 me encantaba.

De ah铆 nos mudamos, dentro de la misma localidad, a la casa de la calle Las Heras. Mis padres la pudieron adquirir gracias a los pr茅stamos otorgados en el 煤ltimo gobierno de Per贸n. Yo tendr铆a cinco a帽os y asist铆a al jard铆n de infantes del INTI Instituto Nacional de Tecnolog铆a Industrial, donde mi mam谩 trabajaba. De ese jard铆n evoco el traslado en el auto nuestro o de mi t铆a, quien tambi茅n trabajaba all铆. Viajaba con mi hermana, mi t铆a y mi primo todas las ma帽anas. 驴Qu茅 m谩s?: tuve mi primer perro, el Cuchi, un b贸xer que regalaban unos chicos que pasaron por la puerta de mi casa y que no s茅 c贸mo me dejaron tener. Dur贸 poco. Mi madre no tuvo paciencia con lo que 茅l romp铆a, as铆 que lo regalaron. Por ese entonces falleci贸 Per贸n: en mi memoria las im谩genes del velatorio en la TV blanco y negro y mi madre llorando. Poco despu茅s, la despidieron de su trabajo.

La primaria la curs茅 en una escuela parroquial donde mis compa帽eros iban a misa menos yo, ya que mis padres eran agn贸sticos, tirando a ateos, as铆 que no me permitieron concurrir. Fue un sufrimiento: con miedo a los castigos de Dios, rezaba todas las noches para que mi familia se volviera creyente.

Tambi茅n hice danzas espa帽olas. Yo hubiese preferido concurrir a danzas cl谩sicas, pero no recuerdo por qu茅 me qued茅 con las espa帽olas. Fue un antecedente para que, ya en el secundario, en primer a帽o me pusieran en el grupo de gimnasia deportiva. Sin embargo (hoy todav铆a me arrepiento), como no me agradaba estar separada de mis amigas, ped铆 que me incluyeran en el grupo de gimnasia com煤n. As铆 fue como me alej茅 de mi conexi贸n m谩s consciente con mi cuerpo, de los movimientos, de sus posibilidades m谩s all谩 del cotidiano. Algo que recuper茅 de grande con el yoga.

鈥 Y ahora s铆: tu primer acercamiento a la poes铆a.

鈥 Fue en quinto grado. All铆 estudiamos la m茅trica y la rima del poema 鈥淎y, se帽ora, mi vecina鈥 del cubano Nicol谩s Guill茅n. La maestra nos indujo a plasmar nuestro propio poema. Sent铆 que se abr铆a una puerta a algo m谩gico, misterioso y selecto. Lograrlo fue como si me dijeran que podr铆a incorporarme a la NASA y conducir un cohete. Algo que yo cre铆a imposible e inalcanzable (qui茅n sabe porqu茅) resultaba que era viable, que s贸lo se trataba de intentar. Ese a帽o le escrib铆 uno a mi pap谩 para el D铆a del Padre y algunos otros. No los recuerdo ni tengo copias.

Con Enzo Maqueira

En el secundario empec茅 a perge帽ar canciones. A la letra le inventaba una melod铆a que al d铆a siguiente olvidaba porque no sab铆a anotar m煤sica, as铆 que muy pocas 鈥渃anciones鈥 perduraban en mi cabeza, completas con su m煤sica, por m谩s de una semana. Las letras eran de amor, o de desamor. Y hasta busqu茅 palabras dif铆ciles en el diccionario para agregarlas a esas letras y 鈥渄arles mayor vuelo鈥. A los diecisiete a帽os, cuando mi hermana comenz贸 un taller de teatro, a mi madre se le ocurri贸 ofrecerme concurrir a un taller literario. Inici茅 uno dependiente de la Municipalidad de San Mart铆n, coordinado por Mabel Garabelli. Fui a mi primer encuentro con mis 鈥渃anciones鈥 de (des)amor, llenas de lugares comunes. Cuando o铆 lo que los dem谩s participantes (que ya ven铆an asistiendo de a帽os anteriores) leyeron, supe que deb铆a cambiar radicalmente mi escritura. Me volv铆 surrealista al instante. Me fui alejando de los lugares comunes, y茅ndome al extremo de rebuscar im谩genes abstrusas, inentendibles. Pero as铆 empec茅 a experimentar con el lenguaje.

鈥 Cuando estar铆as concluyendo el secundario.

鈥 Y pens茅 en estudiar psicolog铆a, como mi mam谩. Incluso (ella era la que defin铆a los detalles de lo que yo quer铆a estudiar) me iban a anotar en la Universidad del Salvador, donde ella hab铆a cursado durante la dictadura. Pero en una ocasi贸n acompa帽茅 a una amiga a anotarse en el CBC [Ciclo B谩sico Com煤n], hicimos la fila, y cuando lleg贸 nuestro turno ped铆 un formulario para inscribirme y me anot茅 en la Universidad de Buenos Aires para la carrera de Letras. Hice el CBC, mitad en una sede (Drago) y mitad en otra (Ciudad Universitaria). Aprob茅 cinco de las seis materias imprescindibles para ingresar a la carrera. Con cinco materias se pod铆a comenzar, pod铆as cursar durante el primer cuatrimestre la materia del CBC que te faltara. Pero no fue f谩cil. Yo todav铆a viv铆a en el Conurbano Bonaerense y el viaje era largo y complicado (no ten铆a medios de locomoci贸n directos, deb铆a tomar tres).

Cada vez que llegaba para anotarme, hab铆a paro no docente, se hab铆a cortado la electricidad, etc. As铆 que, decepcionada, volv铆 al ofrecimiento de mi madre de estudiar en la Universidad del Salvador, pero la carrera de Letras. Me aburr铆 un mont贸n. Cuando termin茅 el primer a帽o, del que no rend铆 ninguna materia, me puse a estudiar para dar libre la materia del CBC que me faltaba aprobar, y al a帽o siguiente comenc茅 la carrera de Letras, cuando ya ten铆a veinte. Curs茅 durante dos a帽os, aprob茅 con final seis materias (a otras jam谩s me present茅 a dar final) y a los veintid贸s me fui a Londres a estudiar ingl茅s, en un viaje que me regal贸 mi padre. Regres茅 enamorada de Londres y fantaseando con ense帽ar idiomas. No s贸lo ingl茅s, sino tambi茅n espa帽ol para extranjeros. Valeria Iglesias - Language schools

Quer铆a irme a ense帽ar nuestro espa帽ol a Europa, y necesitaba una carrera m谩s r谩pida (Letras en la UBA es muy larga) y m谩s pr谩ctica (precisaba mejorar mi ingl茅s para residir en el extranjero), as铆 que me anot茅 en la Universidad del Salvador, pero para la carrera de Lengua Inglesa. Era parecida a una carrera de Letras, pero se cursaba toda en ingl茅s. Al a帽o siguiente me consegu铆 un trabajo, junt茅 plata y volv铆 a viajar, esta vez de turista, a Londres. Es el d铆a de hoy que tengo saudade de esa capital (si es que este t茅rmino en portugu茅s aplica). Incluso, tengo sue帽os recurrentes en los que estoy ah铆, en los que viajar hasta all铆 es muy f谩cil. Lo logro con un colectivo o un taxi desde mi casa. Y siempre, siempre que sue帽o con Londres me despierto feliz.

Pero, a los veintitr茅s me puse de novia con el pap谩 de mi hijo y a los veinticuatro nos casamos (mientras continuaba estudiando, y a unos meses despu茅s de que falleciera mi padre) y a los veintis茅is tuve un hijo (mientras segu铆a estudiando), y cuando conclu铆 mi carrera tom茅 conciencia de que hab铆a estudiado para irme a ense帽ar idiomas por el mundo pero me hab铆a casado y ten铆a un hijo, por lo cual el proyecto originario qued贸 anulado o reemplazado por otro.

鈥 Y habr谩s arribado a tus treinta a帽os.

鈥 En crisis. Me separ茅, segu铆 ense帽ando ingl茅s a desgano. A comienzos de 2002, mientras la Argentina se derrumbaba, en el instituto de ingl茅s en el que era docente me ofrecieron trabajar m谩s horas por menos dinero. Renunci茅. Decid铆 dedicarme a la literatura a tiempo completo y criar a mi hijo. A fin de cuentas, ganando poco era lo mismo que ganar mucho pero dejar la mayor parte de mis ingresos en una ni帽era para que lo cuidara. Efectu茅 algunos trabajos aislados de correcci贸n, de asesoramiento a estudiantes que estaban redactando sus tesis. Intent茅 armar talleres literarios. S贸lo tuve alumnos individuales.

En 2005 el sistema 鈥渧ivir de la literatura鈥 se hizo insostenible y empec茅 a desempe帽arme en una escuela como maestra de ingl茅s. Si bien me sent铆 muy a gusto con el equipo de trabajo (de hecho, he vuelto a ejercer la docencia en la misma instituci贸n), no me satisfac铆a ense帽ar ingl茅s y ten铆a escasa paciencia con los ni帽os. Durante esos veranos invent茅 una modalidad de taller intensivo: taller de escritura creativa de cinco d铆as corridos. Cinco d铆as explorando las posibilidades de la escritura. Funcion贸. Quedaron algunos alumnos para seguir durante el a帽o con un taller m谩s tradicional. Empec茅 a dar talleres y renunci茅 a la escuela. Fue por entonces, y con esa decisi贸n, que compil茅 los poemas que conservaba desde los diecisiete a帽os (pocos quedaron de esa edad) y escrib铆 algunos nuevos incorporados a 鈥淧apel reciclado鈥, en una edici贸n de autor.聽

Organic茅 presentaciones, una suerte de gira por diferentes bares y centros culturales, con la finalidad de vender mi primer poemario. Una amiga me aconsej贸 que iniciara un curso de clown para perfeccionar mi manejo con el p煤blico. En 2003 estudi茅 con Cristina Mart铆 en el Centro Cultural Rojas. Luego con varios clowns: Pablo Arga帽ar谩z (2004), Lila Monti (2005), Marina Barbera (2007), Silvia Aguado (2011). Particip茅 de numerosas muestras. Trabaj茅 dando talleres durante ocho a帽os. De escritura, de creatividad y de proyectos. Di seminarios de creatividad en talleres extracurriculares de UADE Universidad Argentina de la Empresa y tambi茅n como parte de programas de capacitaci贸n para gerentes de empresas.

En 2006 concurr铆 a un taller de poes铆a en la Casa de la Lectura, coordinado por Andi Nachon. Aunque en un principio me desilusion贸 ver que era un taller de obra (se le铆a y analizaban los poemas que se hab铆an enviado para quedar seleccionados en el grupo) y no de producci贸n, con el pasar de los encuentros fui concibiendo todo un poemario que termin茅 publicando en 2009, con m谩s textos que prosegu铆 escribiendo despu茅s del taller, y que se llam贸 鈥淩estos de jukebox鈥. Este poemario, a diferencia del anterior, fue el primer proyecto de libro organizado como un todo y no como una selecci贸n de poemas que ya ten铆a y junt茅 para un volumen. Cada poema fue pensado, escrito y trabajado para pertenecer a un todo. El t铆tulo surgi贸 de uno de los poemas. Jukebox significa rockola, y el hecho de que el libro llevara un nombre mitad en ingl茅s y mitad en castellano anticipaba lo que pasar铆a en el poemario; el ingl茅s, indefectiblemente, se cuela en muchos de los textos con palabras sueltas y con un poema biling眉e, autotraducido, o, mejor dicho, escrito y versionado en ambos idiomas.

En 2007 comenc茅 un ciclo de lecturas llamado 鈥淥utsider鈥. El prop贸sito era integrar la poes铆a y la narrativa (hab铆a ciclos de poes铆a o de narrativa por separado), as铆 como tambi茅n invitar a leer a quienes nunca hab铆an participado de esas tertulias (el outsider). Pasaron por el ciclo Juan Faerman, Ingrid Proietto, Julieta Prandi, Fernanda Garc铆a Lao, Patricia Su谩rez, Patricia Kolesnikov, Gabriela Cabez贸n C谩mara, Juan Guinot, Paola Ferrari, Jimena Repetto…Lo coordin茅 durante dos a帽os, hasta que en 2010, junto con Enzo Maqueira (uno de los lectores que hab铆a pasado por el ciclo) fundamos Ediciones Outsider. Aparecieron cinco t铆tulos: 鈥淎ntolog铆a outsider鈥, 鈥淎ntolog铆aoutsider II鈥, 鈥淐uentos raros鈥, 鈥淓scribir despu茅s鈥 (antolog铆as de cuentos) y el volumen doble de Federico Jeanmaire y Juan Mart铆n Guastavino: 鈥淟os zumitas/El silencio delr铆o鈥. Luego todo qued贸 en stand by por lo costoso que resulta imprimir y lo complicado que implica la distribuci贸n. En 2014 reactiv茅 la propuesta con nuevos socios: Francisco Cascallares y Jorge Churio, como editorial digital de cuentos.

Dos a帽os antes me hab铆a integrado a la Escuela del Estudio de la Intuici贸n: es una ONG que ense帽a valores para que el ser humano vuelva a vivir como especie y no como individuo separado. A partir de lo que fui incorporando en la escuela, decid铆 volver 鈥攅n 2013鈥 a ejercer la docencia en la misma instituci贸n en la que hab铆a trabajado en 2005 y 2006.

鈥 Has tenido tu paso por un taller de escritura coordinado por el escritor y periodista Luis Gruss.

鈥 En la misma 茅poca en que me dediqu茅 de lleno a la literatura, cuando reun铆a en papelitos y carpetas los poemas que llevaba escritos para elegir los que publicar铆a, mi mam谩 me prest贸 un ejemplar de la revista 鈥淟atidos鈥. Ah铆 repar茅 en que se anunciaba un taller de 鈥渘uevo periodismo鈥. Estaba orientado a escribir cr贸nicas desde una perspectiva m谩s literaria que period铆stica, y quedaba muy cerca de casa. Ah铆 conoc铆 a la actriz y escritora chilena Vanessa Miller, con quien entabl茅 una profunda amistad que comenz贸 con mi colaboraci贸n en algunos guiones de un programa de Georgina Barbarrosa en los que Vanessa actuaba.

Al a帽o siguiente, Luis arm贸 un nuevo taller, ya orientado a la escritura m谩s general, no necesariamente cr贸nica. Fue muy productivo y nutritivo mi paso por esos talleres.

鈥 Recuerdo aquel blog que fundaste: Absurda y Ef铆mera. Y hubo otros.

鈥 S铆, cuando ya hac铆a varios a帽os que trabajaba con Absurda y Ef铆mera (que comenz贸 como un sitio web antes de ser聽 un blog, pero con la misma din谩mica que luego tuvieron los blogs) un amigo me invit贸 a participar de uno llamado Perdida y desdichada; la propuesta era turnarnos para subir posts fingiendo que no era ficci贸n, sino que era verdaderamente una chica la que usaba la plataforma para contar sus desventuras amorosas, sus problemas existenciales con el amor. Algo como lo que hizo Hern谩n Casciari con el blog que termin贸 siendo la exitosa obra teatral 鈥淢谩s respeto que soy tu madre鈥, protagonizada por Antonio Gasalla.

Con esa idea en mente, cre茅 un blog llamado Busco novio: un t铆tulo llamativo para poder generar muchos lectores lo m谩s r谩pidamente posible. Y as铆, fingiendo que era una chica que contaba una historia que le hab铆a ocurrido en un pasado cercano, empec茅 a escribir una novela que termin茅 en 2014. Eso s铆, el blog lo tuve por poco tiempo 鈥渁l aire鈥. Era divertido percatarse de c贸mo algunos lectores opinaban como si eso que le铆an ah铆 fuese ficci贸n literaria, mientras que otros cre铆an que era verdad y me aconsejaban consultar a un m茅dico (la protagonista tiene una mancha rara en la piel que la perturba porque podr铆a llegar a ser algo maligno).

鈥 En 2009, cuando comenzabas a cursar el posgrado 鈥淒iplomatura en Ciencias del Lenguaje鈥 en el Instituto Superior del Profesorado Dr. Joaqu铆n V. Gonz谩lez, te defin铆s expresamente feminista.

鈥 Mi incursi贸n en el feminismo tambi茅n supone algo de coqueteo. All谩 por el 2001 conoc铆 a Andrea 脕lvarez, baterista y cantante, conocida por sus trabajos con otros m煤sicos y bandas como Soda Stereo y Divididos, pero que en esa 茅poca se lanzaba como solista. Su hijo iba al mismo colegio que el m铆o y nos hicimos amigas. Ella es una feminista confesa. Yo, sin embargo, aunque estaba de acuerdo en lo que ella sosten铆a, pensaba que no val铆a la pena exponerse con opiniones que no todos pod铆an entender. Se lo dije varias veces, cuando la acompa帽aba a las entrevistas que le realizaban para medios gr谩ficos o radiales.

Pero siempre hay algo que alguna vez te hace ver las cosas de otra manera. Cuando algo es de por s铆 justo, tarde o

Con Gerardo D Curia Susana Szwarc Alberto Szpunberg y Claudia Masin

temprano sale a la luz. Hoy se consideran derechos humanos a algunas instancias que antes eran invisibles. Por ejemplo, antes se asum铆a como normal que existieran esclavos, o que la mujer estuviese desconsiderada por ley para votar. Aunque todav铆a existen quienes tienen sus 鈥減eros鈥漜on el matrimonio igualitario, o que opinan que una mujer que se expone como mercanc铆a en un programa de TV como el de Marcelo Tinelli es porque elige ser (hacer) eso. Adem谩s, una vez le铆 una de esas frases que suenan lindas y pol铆ticamente correctas pero que si las sopes谩s, te impulsan a posicionarte. Dec铆a algo como 鈥渟er indiferente ante una injusticia es lo mismo que ser injusto鈥. La estoy citando por su concepto, pero estoy segura de que esas no eran las palabras exactas.

鈥 驴Cu谩ntos fanzines editaste? 驴A qu茅 apuntaban, con qu茅 caracter铆sticas gr谩ficas?

Con Gisela Soria Matias Moline y Clara Aguirre

鈥 Con esta pregunta me quedo pensando en las vueltas de la vida. Empec茅 con Absurda y Ef铆mera, primero como revista digital, luego como blog. Para pasar por los fanzines y volver a lo digital, que es mi proyecto actual con Ediciones Outsider. Hice dos fanzines. El primero era una hojita de 鈥淎bsurda y ef铆mera鈥 con la selecci贸n de algunos poemas de los autores que colaboraban con la revista digital. Era una hoja A4 dise帽ada en Corell, cada n煤mero con una forma de plegar diferente. Las dejaba en los negocios, librer铆as, tanguer铆as y centros culturales. Era una manera de llegar a la gente que estaba por fuera de internet.

El segundo, que edit茅 junto a mi hermana, bailarina de tango, se llam贸 鈥淯na herida absurda鈥 y era una publicaci贸n de Tango. Ten铆a tambi茅n poemas, entrevistas, textos y una agenda de las milongas y shows de tango. El prop贸sito de tener fanzines, lo mismo que revistas, blogs, o la editorial, surge de la necesidad de crear canales de expresi贸n alternativos. Se trata de no quedarse quej谩ndose por la falta de oportunidades para expresar lo que uno tiene para expresar.

鈥 Te asom谩s p煤blicamente a la narrativa a trav茅s de una novela.

鈥 La escrib铆 sin darme cuenta que la estaba escribiendo. Antes estuve con la otra novela que ya mencion茅 y no tiene nombre, la que arranqu茅 escribiendo en un blog. 鈥淐orreo sentimental鈥 empez贸 con un mail que redact茅 para alguien y que luego no envi茅. Entonces, se me ocurri贸 que ser铆a un buen experimento escribir algo que se basara en eso, en mails nunca enviados. Me lo plante茅 como un proyecto a seguir, redact茅 dos o tres m谩s y dej茅, porque no pod铆a no ser autobiogr谩fica, y esa no era la intenci贸n.

Segu铆 con mi otro proyecto de novela hasta que, unos meses m谩s adelante, supe de un concurso de novela corta. La que estaba generando ya iba por la mitad y no ten铆a atisbos de ser breve, ni de ser concluida en un lapso acotado. Entonces retom茅 lo de los mails. Aquella experiencia emocional que me hab铆a impulsado a redactar el primer mail ya estaba, no s茅 si sanada, pero s铆 en paz. Entonces me mand茅 a escribir esos mails usando mi biograf铆a a veces, s铆, pero no ya con respecto a una sola persona, sino a varias, y a sucesos que me hab铆an referido amigos y amigas, y as铆, a los apurones, logr茅 algo que envi茅 al concurso y que no gan茅. Estaba desprolija, la historia que subyac铆a a esos mails no se entend铆a.

Un a帽o despu茅s la pul铆, la ampli茅 y se la pas茅 al editor de P谩nico el P谩nico, Luciano Lutereau, que la acept贸 encantado, le cambi贸 un par de cosas, entre ellas el t铆tulo, que originariamente era 鈥淟os mails que no te env铆o鈥. Es, como sus nombres (el original y el definitivo) lo indican, una novela de g茅nero epistolar. Me entusiasm贸 que no s贸lo apareciera el narrador como personaje, sino tambi茅n el 鈥渘arratario鈥. Cont茅 una historia, reflexion茅 sobre el lenguaje, las redes sociales, las relaciones humanas, las obsesiones, y hasta me di el lujo de incluir unos poemas, los que en su gestaci贸n estaban en el medio de la novela, pero el editor los dej贸 como un ap茅ndice cuyo t铆tulo es 鈥淟os mails que no te env铆o鈥.

鈥 驴Te detect谩s identificada con personajes de alg煤n narrador?

En general, resueno con aquellos narradores personajes (historias narradas en primera persona) que exponen su vulnerabilidad y que se construyen como un personaje fuerte a partir de asumir sus debilidades. Incluso, en ocasiones, se regodean con esa debilidad que es, la m谩s de las veces, la imposibilidad de encajar en el mundo de los 鈥渘ormales鈥. Tal es el caso de la narradora de 鈥淓l ancho mar de los Sargazos鈥, una novela de Jean Rhys que se trata, nada menos, que de la precuela a la novela 鈥淛ane Eyre鈥 de Charlotte Bront毛. Tambi茅n podr铆a ser el del narrador de Paul Auster en las dos partes de 鈥淟a invenci贸n de la soledad鈥.

Resultado de imagen para Valeria Iglesias argentinaEn este otro caso, la resonancia fue m谩s por lo autobiogr谩fico: es un hijo que procura reconstruir a su padre muerto, y siente c贸mo se le escurren las certezas de qui茅n era ese padre suyo. A m铆, de alguna manera, me result贸 aliviador. Otras personas que lo encontraron angustiante me preguntaban, c贸mo pod铆a resultarme agradable su lectura. Y es que a m铆 me alivia cuando otro pone en palabras sentimientos parecidos a los m铆os que andaban ah铆, innombrados en mi interior.

聽鈥 Para Jean Anouilh, 鈥淟a vida es muy bella cuando a uno se la cuentan o cuando la lee en los libros; pero tiene un inconveniente: hay que vivirla.鈥 Para Virginia Woolf, 鈥淟a vida es sue帽o; el despertar es lo que nos mata.鈥 Para Gabriel Garc铆a M谩rquez, 鈥淟a vida es un juego de probabilidades terribles; si fuera una apuesta no intervendr铆as en ella.鈥 Para Joseph Conrad 鈥揺n realidad, para el personaje narrador de 鈥淓l coraz贸n de las tinieblas鈥-: 鈥淟a vida es una bufonada. Disposici贸n misteriosa de implacable l贸gica para un objetivo vano. Lo m谩s que se puede esperar de ella es un cierto conocimiento de uno mismo 鈥攓ue llega tarde鈥 y una cosecha de remordimientos inconmensurables.鈥 Y para vos, 驴qu茅 es la vida?…

La vida es un regalo y es un misterio y puede ser vivida de todas las formas que dicen esas citas, pero tambi茅n de muchas otras (隆por suerte!). Hace poco repar茅 en un chiste en las redes sociales que cuestionaba el consejo ese que reza 鈥渜ue no se te vaya el 煤ltimo tren鈥 o algo parecido. El chiste dec铆a 鈥渘o conozco ning煤n tren que pase una sola vez, as铆 que dejen de decir pavadas鈥. Creo que a cada instante la vida te env铆a un tren para ir a lo bello que indica Anouilh; el inconveniente es que no siempre lo tomamos. No tomamos el de este instante, ni el del que sigue y as铆 y as铆. Pero cada tanto tomamos uno, y qu茅 lindo que fluye todo. Es m谩s, uno se dice 驴por qu茅 no hago esto m谩s seguido?, sin saber qu茅 es 鈥渆sto鈥 exactamente. Y luego volvemos al estatismo, a dejar pasar los trenes. La vida es movimiento, as铆 que habr铆a que animarse a tomar el tren de cada instante.

Ficha

Valeria Iglesias naci贸 el 2 de abril de 1970 en Buenos Aires, ciudad en la que reside en la Argentina. Es Licenciada en Lengua Inglesa por la Universidad del Salvador. Public贸 los poemarios 鈥淧apel reciclado鈥 (2002) y 鈥淩estos de jukebox鈥 (2009), as铆 como la novela 鈥淐orreo sentimental鈥 (2012). Fund贸 blogs, editoriales y fanzines. Adem谩s de ejercer la docencia como profesora de ingl茅s, dict贸 talleres de escritura creativa en centros culturales y otras instituciones.

 

 

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