Ene 6 2019
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Política

Venezuela, de cara al diez de enero

El 10 de enero es un d√≠a que la prensa hegem√≥nica internacional ha llenado de expectativas y especulaciones como la de que la Asamblea Nacional venezolana, en manos de la oposici√≥n, elegir√° un gobierno provisional. Pero la realidad es que se juramentar√° Nicol√°s Maduro como presidente constitucional para un segundo per√≠odo. ¬ŅQu√© se puede esperar el diez de enero en Venezuela?

A√ļn cuando el nuevo presidente de la opositora Asamblea Nacional exigiera al Ej√©rcito una intervenci√≥n militar contra Maduro, al presentar una hoja de ruta para expulsarlo de la Presidencia, formar un gobierno provisional y convocar ‚Äúelecciones libres‚ÄĚ.

¬ŅQu√© har√°n los opositores en el exterior?, pregunta el director del diario √öltimas Noticias Eleazar D√≠az Rangel. ‚ÄúNo pregunto qu√© har√°n en el pa√≠s, porque las oposiciones carecen de fuerza para hacer nada. En cambio los cancilleres del Grupo de Lima resolver√°n si retiran a los embajadores o si van m√°s all√° y rompen relaciones. Tampoco se sabe qu√© har√° Washington, determinante porque incidir√° en lo que van a hacer los lime√Īos, no dar√°n un paso sin o√≠r la voz del amo‚ÄĚ, a√Īade.

El 10 de enero de 2019 finaliza el per√≠odo presidencial iniciado en 2013, y comienza uno nuevo de seis a√Īos, de acuerdo con lo dispuesto en los art√≠culos 230 y 231 de la Constituci√≥n. Nicol√°s Maduro fue proclamado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) como presidente electo para el per√≠odo 2019-2025 ‚Äďtras las elecciones del 20 de mayo de 2018- y deber√° asumir la presidencia mediante juramento, prestado ante la Asamblea Nacional o ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Ya se anunci√≥ en Caracas que el 10 de enero Maduro se realizar√° la juramentaci√≥n ante el TSJ, y el 11 se presentar√° ante la Asamblea Nacional Constituyente, el supra poder vigente desde 2017 que autoriz√≥ los comicios presidenciales del a√Īo pasado.

La oposici√≥n ‚Äďy la Asamblea Nacional donde es mayor√≠a- se√Īala que los comicios violaron todas las condiciones de integridad electoral aplicables desde el Derecho Internacional y el Derecho Constitucional, con lo cual no pueden ser considerados como elecciones leg√≠timas. Gobiernos europeos, algunos latinoamericanos y sobre todo EU, desconocieron los resultados de las elecciones, auditadas internacionalmente como normales.

Desde 1999, la oposici√≥n viene amenazando al gobierno bolivariano. Despu√©s de un ultim√°tum, no hay m√°s nada, todo se ha agotado: di√°logo, mediaci√≥n, puentes. Pero en Venezuela no es as√≠, gracias a una oposici√≥n que no cree ni en¬†la etimolog√≠a, se√Īala el intelectual y constituyente Earle Herrera. Desde 1999 viene poni√©ndole fecha de salida al gobierno. El 10 de enero ejecutar√° sin apelaci√≥n el primer ultim√°tum del nuevo a√Īo, aunque se lanz√≥ desde el¬†a√Īo viejo.

El secretario general de la Organizaci√≥n de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, llam√≥ el √ļltimo viernes a desconocer el segundo periodo presidencial de Maduro, en una jornada en la que el Grupo de Lima, a excepci√≥n de M√©xico y Uruguay, llam√≥ al mandatario a ceder el gobierno a la Asamblea Nacional para que convoque a nuevas elecciones. La excepci√≥n de M√©xico y Uruguay dej√≥ sin mucho aliento a Almagro y al Grupo de Lima.

‚ÄúUrgimos a la Comunidad Internacional a desconocer a Nicol√°s Maduro, abstenerse de proveer ayuda financiera y militar‚ÄĚ, tuite√≥ el secretario general de la OEA, quien convoc√≥ para el 10 de enero una sesi√≥n extraordinaria para abordar la situaci√≥n.

El canciller brasile√Īo, Ernesto Ara√ļjo, afirm√≥ que la decisi√≥n del Grupo de Lima que insta al presidente de Venezuela, Nicol√°s Maduro, a no asumir un nuevo mandato, supone una ‚Äúoportunidad‚ÄĚ de que abandone el poder con ‚Äúun m√≠nimo de dignidad‚ÄĚ.
El Grupo de Lima fue creado en 2017, a√Īo de terror callejero contra el gobierno de Maduro que dej√≥ unos 125 muertos. Est√° integrado por Argentina, Brasil, Canad√°, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, M√©xico, Panam√°, Paraguay, Per√ļ, Guyana y Santa Luc√≠a.

Cabe recordar que Venezuela inició en abril de 2017 el procedimiento para retirarse de la OEA, que debería concretarse en abril de 2019, después de haber sido amenazada en varias ocasiones con la expulsión aunque sin que se haya conseguido nunca la mayoría necesaria de dos tercios para concretar la medida.

Mientras, en Venezuela

El √ļltimo s√°bado, Maduro, amaneci√≥ llamando ‚Äúal compromiso‚ÄĚ a los empresarios del pa√≠s, para superar la persecuci√≥n financiera. De acuerdo al mandatario,¬† ‚Äúla Recuperaci√≥n Econ√≥mica de Venezuela depende del esfuerzo de todos‚ÄĚ. ‚ÄúReitero mi llamado al compromiso de los sectores empresariales para superar la persecuci√≥n financiera y promover el trabajo productivo que nos permita avanzar hacia la prosperidad‚ÄĚ, tuite√≥.

Los empresarios por su parte, han realizado varios pedidos al gobierno, entre ellos la liberaci√≥n del control de cambio, la eliminaci√≥n de la fijaci√≥n de precios, para incentivar la oferta y demanda en el mercado, favorecer la producci√≥n con incentivos y reducir la emisi√≥n de dinero inorg√°nico que act√ļa como gasolina para la inflaci√≥n. Exigieron asimismo dar cumplimiento a sus promesas para reducir la inflaci√≥n, que giran en torno a la actuaci√≥n del Banco Central de Venezuela.

Creyeron ver parte de sus demandas satisfechas en los anuncios económicos de Maduro en agosto de 2018. También el pueblo renovó su expectativa, pero la nunca resuelta ausencia de autoridad del Estado en materia económica permitió que los precios en aumento constante fagocitaran los nuevos sueldos. Los nuevos billetes de bolívar soberano ya circulan en fajos, como los anteriores, para más o menos cubrir el precio de algo.

Es la pol√≠tica, est√ļpido

Pero la asfixiante situación económica no repercute directamente en la estabilidad del gobierno, ni en el ejercicio de la hegemonía política.

El nuevo presidente de la Asamblea Nacional para el per√≠odo 2019, Juan Guaid√≥, dio su primer discurso oficial, lleno de cr√≠ticas al gobierno de Maduro, donde lo¬†llam√≥ dictador y usurpador de la presidencia. Guaid√≥ plante√≥ que hay que respetar la ley, lo que indica que la pauta¬† principal de la nueva AN es la negociaci√≥n (aunque habl√≥ s√≥lo de ‚Äútransici√≥n‚ÄĚ) y que debe convocarse a todos los sectores para ‚Äúrestablecer‚ÄĚ la democracia. Parece haber puesto pa√Īos fr√≠os as√≠ a los √°nimos m√°s calenturientos de sectores de la oposici√≥n, que quieren que la AN asuma una suerte de gobierno paralelo a partir del 10. Sue√Īos lejanos.

Guaid√≥, del partido Voluntad Popular (de Leopoldo L√≥pez), exigi√≥ al Ej√©rcito una intervenci√≥n militar contra Maduro. ‚ÄúHoy est√° rota la cadena de mando, al no tener un leg√≠timo comandante en jefe que derive de la soberan√≠a popular‚ÄĚ, argument√≥ Guaid√≥, quien exigi√≥ al Ej√©rcito ‚Äúactuar para restituir el orden constitucional‚ÄĚ. Dijo que los militares padecen los mismos problemas que cualquier venezolano.

‚ÄúLlegan a sus casas y la nevera est√° vac√≠a por falta de comida. Tienen a un familiar enfermo y no pueden curarlo por falta de medicinas. Ustedes mismos han enterrado a sus compa√Īeros que han sido v√≠ctimas del hampa, de la guerrilla o grupos irregulares a quienes se les ha entregado nuestra soberan√≠a, pisoteando el uniforme que ustedes representan‚ÄĚ, afirm√≥.

Guaid√≥ habl√≥ de cuatro patas en la mesa para la salida de Maduro: la Asamblea Nacional, la presi√≥n internacional, la movilizaci√≥n popular y las Fuerzas Armadas. Tienen las dos primeras, pero no las otras dos. No pueden movilizar a los propios y deber√≠an enfrentar adem√°s un movilizaci√≥n opuesta, del chavismo, que aun atribulado por la crisis econ√≥mica saldr√≠a, en n√ļmeros no desde√Īables, a defenderse del golpismo, como ya lo hizo durante 2014 y 2017.

Jos√© Ignacio Hern√°ndez se√Īala en Prodavinci que ‚Äúdebe tenerse muy presente que la fecha del 10 de enero, en s√≠ misma, no puede producir cambio alguno en Venezuela, pues nuestra crisis no es de aquellas que se solucionan con actos jur√≠dicos‚ÄĚ.

Sorpresivamente, la estatal petrolera PDVSA firm√≥ contratos de servicios a largo plazo de yacimientos petrol√≠feros y contratos de compra de crudos con dos compa√Ī√≠as de responsabilidad limitada registradas en Delaware, EU, una ruptura significativa de su modelo de negocio t√≠pico que utiliza m√°s de 40 empresas conjuntas aguas arriba existentes en el negocio petrolero en Venezuela.

Tradicionalmente, PDVSA ha insistido en controlar la comercialización de todo el crudo producido por sus empresas conjuntas ascendentes. Lo inusual es que la nueva administración de la estatal petrolera entrega las operaciones propias a través de Contratos de Servicios, algo que el presidente Hugo Chávez había eliminado.

Rafael Ram√≠rez, el exministro de Energ√≠a y expresidente de la estatal petrolera PDVSA con Hugo Ch√°vez, hoy ac√©rrimo opositor a Maduro, se√Īala que este 10 de enero se consumar√° un acto m√°s en el camino de la deslegitimaci√≥n del sistema pol√≠tico venezolano, y la entrega de las riquezas fundamentales del pa√≠s.

‚ÄúSe aprovecharon de la tragedia de su muerte (la del expresidente Ch√°vez) para hacerse del poder, utilizando su nombre, usurparon el poder originario del pueblo y descargaron contra nuestro pa√≠s lo peor de s√≠ mismos: la √©tica del pranato se ha impuesto como conducta pol√≠tica y con ella, el atropello, la violaci√≥n de los derechos humanos, de los derechos fundamentales del ciudadano, la p√©rdida del Estado de Derecho y de cualquier atisbo de decencia y escr√ļpulos, en el manejo de los asuntos del Estado‚ÄĚ, escribi√≥ Ram√≠rez.

La soci√≥loga Marycl√©n Stelling advierte que el paisaje pol√≠tico venezolano ha cambiado y comienza a enraizarse el desapego pol√≠tico, la desafecci√≥n institucional, la desconfianza, el desinter√©s y el extra√Īamiento pol√≠tico-partidista-electoral. ‚ÄúLentamente van cambiando las actitudes y pautas culturales a trav√©s de las cuales¬†nos relacionamos con el sistema pol√≠tico‚ÄĚ, advierte Stelling, en un alegato en el que deber√≠an verse tanto maduristas como opositores.

‚ÄúCobra cuerpo un nuevo paisaje pol√≠tico¬† -caracterizado por un enfriamiento de las actitudes de la ciudadan√≠a ante la pol√≠tica y un debilitamiento de la¬† participaci√≥n- que podr√≠a conducir a cambios en el comportamiento pol√≠tico. Estudiosos del fen√≥meno alertan sobre diferentes peligros, entre ellos una suerte de divorcio de la ciudadan√≠a del sistema pol√≠tico, por la v√≠a de la dram√°tica reducci√≥n de la participaci√≥n electoral‚ÄĚ, contin√ļa la expecialista.

Para Stelling, ‚Äúes momento de reflexionar y repensarnos descarnadamente; es tiempo de o√≠r la voz del pueblo y atender¬† las posiciones cr√≠ticas que denuncian y, a la vez, abren caminos.¬† Es tiempo de atreverse, de correr riesgos y tomar decisiones con grandeza y valent√≠a, m√°s all√° del miedo y¬†de intereses pol√≠ticos peque√Īos y mezquinos‚ÄĚ.

¬ŅQu√© se puede esperar el diez de enero en Venezuela? Todo parece indicar que se puede esperar que llegue el d√≠a once, y el doce, y as√≠. El pulso pol√≠tico de Venezuela no se resuelve en los pasillos de las canciller√≠as latinoamericanas o en el departamento de Estado.

*Periodista argentino del equipo fundacional de Telesur. Corresponsal de HispanTv en Venezuela. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

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