Nov 20 2006
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Economía

Venezuela. – EL FIN DE LA HISTORIA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Otra vez suena el dichoso teléfono: dice tu tía Belinda que compres linaza. Que luego ella te explica. Que hay cosas así: nunca se sabe para qué sirven hasta que hacen falta.

Un vecino, que ya ha agotado todo el segmento alimenticio y de limpieza, se encuentra ahora en un estadio superior. El mi√©rcoles pasado lo mandaron a comprar una caja de rampl√ļs color naranja y media bolsita de yeso. Su familia, en esta semana, transita por lo que podr√≠amos llamar una ansiedad ferretera.

Hace dos d√≠as estaba buscando un cu√Īete de soluci√≥n antioxidante para metales. Uno nunca sabe lo que puede pasar. ¬ŅNo o√≠ste lo que dijeron en la radio? Tambi√©n tengo otro amigo que ya est√° conformando una Brigada Maiakovsky para combatir al imperio. Han entrenado un par de s√°bados, con m√°s joda que disciplina, pero con mucha fe en el enemigo, eso s√≠. Est√°n seguros de que algo va a pasar el tres de diciembre. Aunque sea una guarimba. Aunque sea un martillito descuidado sobre una acera. Ya se sabe: la guerra asim√©trica tambi√©n es una caja de pandora.

Hay que estar preparados para lo que sea. Lo que sea somos nosotros mismos.

No hay epidemia m√°s veloz y fulminante que el miedo. Diciembre, de pronto, se nos ha vuelto un vac√≠o, un v√©rtigo. Se ha instalado entre nosotros la idea de que el d√≠a de las elecciones se acaba la historia. Tanto el gobierno como la oposici√≥n parecen estar convirtiendo estas elecciones en una √©pica que huele a eternidad. Confieso que a m√≠ me cuesta creer que ahora o nunca nos jugamos todo el siglo XXI. Pienso, m√°s bien, que tal vez esta sea otra de las consecuencias del combate feroz que ambos tienen entre s√≠ y en contra de un gran adversario com√ļn: la abstenci√≥n. Si no votas, tu futuro desaparece.

Pero probablemente, esto tambi√©n sea el resultado de la manera en que el pa√≠s ha venido practicando la pol√≠tica en los √ļltimos a√Īos: excluyendo siempre al adversario. Porque para el gobierno, la oposici√≥n no existe. Cada vez que se asoma, la golpean desesperadamente. Le tienen tanto miedo que, al parecer, ni siquiera est√°n dispuestos a soportar un simple rumor, un presentimiento. Desde el principio de la campa√Īa, el gobierno se ha empe√Īado en descalificar a la oposici√≥n, en no reconocer su presencia, en deslegitimarla incluso en un aspecto tan b√°sico como la nacionalidad: Rosales no es Rosales, no es nuestro, no es uno de nosotros. Rosales es Bush.

Pero tambi√©n hay un sector de la oposici√≥n que, por su parte, parece empe√Īado en desconocer la presencia y la legitimidad del candidato oficial. Para ellos, el Presidente tampoco existe. No tiene popularidad, no ha hecho nada bueno. Ch√°vez no es Ch√°vez, no es nuestro, no es uno de nosotros.Ch√°vez es Fidel.

Dentro de este contexto, nada m√°s emblem√°tico que constatar c√≥mo, hasta el momento, ninguno de los dos candidatos llama al otro por su nombre. Ch√°vez habla del ¬ęaspirante a frijolito¬Ľ y Rosales se refiere a ¬ęese tipo¬Ľ. M√°s all√° de cualquier estrategia publicitaria, estamos ante otro s√≠ntoma de la nueva cultura pol√≠tica que se desarrolla en el pa√≠s. La diferencia ni siquiera se pronuncia. No se reconoce. No se acepta ni en el lenguaje.

Para el gobierno, el triunfo está asegurado y es necesario estar alertas y preparados para el saboteo. Para la oposición, el triunfo está asegurado y es necesario estar alertas y preparados para el fraude. La política es un ejercicio preventivo. En ambos casos, la votación parece ser sólo el perfomance de un acto que ya se realizó. Como si el país entero ya hubiera votado antes del tres de diciembre. Como si el día de elecciones sólo tuviéramos que ir a disimular frente a las autoridades, frente a los corresponsales extranjeros y frente a los observadores internacionales. La lógica, en los dos bandos, luce sin embargo bastante idéntica: la democracia sólo existe si gano yo.

He ah√≠ nuestra gran fragilidad. Nuevamente, quieren que pensemos que estamos en otro √ļltimo cap√≠tulo, en otro verdadero final de la historia.

Nuevamente quieren hacernos creer que todos juntos somos un peligro.

* Escritor. Art√≠culo publicado en el diario caraque√Īo El Nacional (www.el-nacional.com).

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