Jun 5 2007
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Pol铆tica

Venezuela. – LA GRAN OLEADA QUE INSTALA EL PORVENIR

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Son admirables y son miles. Es una oleada que desconcierta al gobierno y a la oposici贸n, por la sencilla raz贸n de que no los entienden. Para el gobierno son subversivos y en buena parte lo son, pero de otra manera: lo que procuran es el ejercicio pleno de los derechos establecidos en el ordenamiento jur铆dico mundial y nacional y eso en Venezuela es, sin lugar a dudas, subversivo.

Para alguna oposici贸n los muchachos salieron a tumbar al gobierno, lo que es absolutamente falso. Esos muchachos no est谩n en la calle para tumbar al gobierno, por lo que resulta desestimable que se les hable de alianzas con los partidos y se planteen situaciones como si estuvi茅semos viviendo un replay del 23 de enero de 1958. Por ello sueltan barbaridades como proponer un paro nacional o argumentar 鈥揷omo ya lo hacen- que se est谩 perdiendo la oportunidad por la inmadurez de Yon Goicoechea (dirigente estudiantil) y de sus compa帽eros o que dan muestras de debilidad porque se entrevistan con las instituciones existentes.

O铆mos tambi茅n los lugares comunes sobre 鈥渆l estudiantado como factor de primera importancia鈥 o 鈥渓a nobleza de los j贸venes鈥.

Nada de eso. Esta oleada incontenible nos recuerda cada d铆a los derechos que han sido violados, citando art铆culo tras art铆culo y los textos legales 鈥搒upranacionales o nacionales- mancillados. No miran quien domina, manipula u ordena las instituciones, sino que van a ellas en perfecto orden, Defensor铆a del Pueblo, Asamblea Nacional, Tribunal Supremo de Justicia.

Estos muchachos admirables 鈥搚 que miles son- dicen a los periodistas que los abordan en sus marchas que esperen las ruedas de prensa, asisten a los programas rid铆culos simplemente a utilizar sabiamente el espacio televiso mediante la lectura de sus comunicados y neg谩ndose a contestar preguntas. Lo hacen con una seriedad y con una sabidur铆a que a uno lo conmueven.

Son extraordinarios y son miles. No son otra cosa que una gran oleada de defensa de los derechos civiles. Ellos lo repiten a cada instante y pareciera que a los o铆dos de muchos venezolanos aquello les suena a m煤sica extra帽a e incomprensible. Miren las batallas de Mart铆n Luther King y comiencen a comprender. Recuerden como este extraordinario l铆der cambi贸 para siempre la faz de los Estados Unidos de Am茅rica.

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Nuestros muchachos est谩n tocando el que es, quiz谩s, el asunto m谩s importante de todos: el de la discriminaci贸n, el del apartheid, el de que una parte de la poblaci贸n tenga derechos y la otra sea excluida de los mismos. Eso se llama en cualquier idioma lucha por los derechos civiles.

La acci贸n de estos muchachos 鈥揳dmirables, extraordinarios y que son miles- va a cambiarlo todo. Podr铆amos argumentar, incluso, que no est谩n en la calle en defensa del derecho a la libre expresi贸n. En su largo listado de derechos ese es otro m谩s, importante, fundamental, vital, pero uno de la lista, de los centenares de derechos civiles que ellos reclaman. No los elenquemos todos, mencionemos algunos, como igualdad ante la ley, derecho al libre tr谩nsito, derecho a la protecci贸n que el Estado debe a los ciudadanos en ejercicio de sus derechos, valga la expresi贸n circular que todo lo abarca.

Esta gran oleada est谩 instalando el porvenir. Los efectos ser谩n m煤ltiples. Voy a un punto que ha sido el esencial en mi batalla de estos tiempos, la lucha por una democracia del siglo XXI, de manera que dir茅 lo que no volver铆a y lo que ser铆a factible cuando se reinstale el ejercicio pleno de los derechos civiles que estos admirables muchachos y muchachas buscan en las calles. Es decir, cuando estos muchachos ganen la batalla, que la ganar谩n.

No volver铆a la democracia que se fue derrumbando en medio de la componenda y la corrupci贸n. Se procurar铆a una democracia plena de justicia, de equidad, de inserci贸n, de eficacia contra la marginalidad. No volver铆an partidos pol铆ticos con 鈥渃ogollos鈥 haciendo y deshaciendo en violaci贸n de los m谩s elementales derechos de sus militantes. Se construir铆an organizaciones horizontales basadas sobre el respeto y la tolerancia, instrumentos de intermediaci贸n y no de opresi贸n y de castraci贸n.

No volver铆an dirigentes pol铆ticos como los que compraban medios para el apoyo de sus campa帽as, que daban tantos senadores y tantos diputados a los medios para recibir su apoyo. Vendr铆a un parlamento libre donde cada quien votar铆a seg煤n su conciencia y no seg煤n los dictados de una orden partidista. No habr铆a medios que se vendieran por curules, que se vendieran por pautas publicitarias. No volver铆an medios convertidos en l铆deres pol铆ticos o medios que convertir铆an a los pol铆ticos en instrumentos bastardos. Limpiar铆amos de esti茅rcol todos los principios correctos que este gobierno ha desvirtuado, entiercolado, prostituido. Tendr铆amos una sociedad de ciudadanos-pol铆ticos que ejercer铆an sus derechos y la eliminaci贸n de la prepotencia y del abuso insertados como c谩ncer en el cuerpo democr谩tico.

Nos montar铆amos sobre los principios de la transparencia, sobre la necesidad de un Estado Social de Derecho y de una econom铆a inclusiva donde se respete al mercado pero se le corrija hacia el beneficio social. Tendr铆amos una sociedad vigilante de sus l铆deres, una sociedad que mantuviese los ojos puestos sobre el Estado en sus diversas manifestaciones y categor铆as, para corregir y sancionar democr谩ticamente.

Esas son algunas cosas factibles de tener como consecuencia de la batalla por los derechos civiles de estos admirables muchachos que son miles. En una sola frase: podr铆amos dejar claramente demostrado que la democracia no es una momia sino un proceso continuo y maravilloso de creaci贸n.

Dejen de lanzar sobre estos muchachos y muchachas los an谩lisis falsos y las frases estereotipadas. Preoc煤pense por entender lo que hacen y resp茅tenlos. Yo los respeto y por ello me permito so帽ar con un porvenir que instale en su seno una democracia de este siglo. Quiz谩s mi fe s贸lida en ellos se robustece en una fuente: si no son entendidos ni por el gobierno ni por la oposici贸n, significa de manera clara, una que no admite prueba en contrario, que son el porvenir.

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* Escritor.

Addenda

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Masiva, aunque con menos prensa internacional que las manifestaciones de los estudiantes, mayoritariamente de la estatal Universidad Central y de la privada Andr茅s Bello, fue la marcha en pro del gobierno. No obstante, la prensa espa帽ola consign贸 el amplio respaldo popular al gobierno del presidente venezolano y a su decisi贸n de cesar la concesi贸n a una televisora, criticada en Madrid por Condoleezza Rice, que pidi贸 a la OEA una investigaci貌n in situ.

En la imagen, el presidente Ch谩vez conversa con estudiantes de diversas universidades del pa铆s que respaldan su gest铆on.

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