Feb 6 2007
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Opini贸n

Venezuela: – SALVAMENTO EN EL NAUFRAGIO

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Hay que iniciar una operaci贸n de salvamento de los principios. Hay que rescatarlos de las fauces voraces que los han prostituido. Los principios correctos deben ser r谩pidamente reivindicados.

Hay que organizar con toda rapidez la operaci贸n de salvamento antes que la nave se hunda y pretenda llevarse al fondo del oc茅ano los planteamientos correctos, de tanto haberlos degenerado, de tanto haberlos utilizado incorrectamente, de tanto haberlos extrapolado hacia la locura.

Los b谩sicos de la libertad y de la democracia, entendidos no como parabas hechos de granito, sino como un proceso permanente de vuelo hacia la justicia y la equidad.

Hay que revalorizar los principios de una econom铆a social inclusiva, con diversas formas de propiedad conviviendo pac铆ficamente. Hay que sacar a flote al Derecho, entendido como una construcci贸n jur铆dica que procura una conformaci贸n social para la equidad. Hay que poner sobre el salvavidas la concepci贸n de ciudadano que interviene y participa y recurre a toda forma de organizaci贸n para hacer sentir su voz.

Tenemos que utilizar agua y jab贸n para devolver su transparencia pr铆stina a todo lo verdadero que ha sido enlodado con el menjurje de la equivocaci贸n, del pasticcio ideol贸gico mal asimilado, de la arrogancia unipersonal elevada a calidad de dogma.

Hay que salvar la idea del cooperativismo, principio y norma universal, ahora se帽alado como generador de empresas que tienen aspiraciones capitalistas de obtener ganancias y que, por ende, deben entrar en proceso regresivo. Hay que reivindicar al cooperativismo, como forma de asociaci贸n de ciudadanos en procura de objetivos comunes de producci贸n y de consumo. Hay que decirles a los cooperativistas que el prop贸sito de ahogarlos no responde sino a una confusi贸n mental del permanente confundido mental y que la democracia del siglo XXI los rescatar谩 conforme a las normas correctas, que los apoyar谩 y los estimular谩 sin establecerle esos l铆mites odiosos de cero obtenci贸n de ganancias.

Hay que advertirle r谩pidamente a aquellos a quienes han llamado demag贸gica y gen茅ricamente 芦pueblo禄 que ser谩n elevados a una mejor condici贸n, a la de poder ciudadano que vigila, controla y castiga o premia las acciones de sus gobernantes. Hay que aclararles que podr谩n participar sin ponerse camisas de alg煤n color determinado, hay que suministrarles la explicaci贸n razonada de que los demagogos que gritan 芦pueblo禄 no saben nada de la creaci贸n de una Rep煤blica de Ciudadanos, que ser ciudadanos implica un c煤mulo de responsabilidades y decisiones compartidas.

Es la hora de aclarar meridianamente que aqu铆 no hay vuelta atr谩s, que aqu铆 se construir谩 una televisi贸n p煤blica sobre las bases del respeto, del equilibrio y del sentido de Estado. Es menester llamar a la rep煤blica a que infle los salvavidas para que algunas cosas que se han dicho bajo el manto de la arrogancia y del ataque contra la libertad vuelvan a ser colocadas en su justa dimensi贸n.

Hay que reformular la divisi贸n pol铆tico-territorial sobre la base de una concepci贸n sustentable de desarrollo. Hay que buscar papel lija para quitarle a los conceptos toda la herrumbre decimon贸nica. Hay que devolver el respeto a la majestad presidencial, cambiar los discursos por obra tangible. Hay que devolver a Bol铆var a donde siempre estuvo, en el coraz贸n de los venezolanos, quit谩ndole la esquizofrenia y la utilizaci贸n indebida. Hay que aprender a leer la realidad hist贸rica y darnos cuenta que tuvimos hombres de carne y hueso que al lado de gestas heroicas cometieron errores, como es el caso de P谩ez.

Hay que educar para la amplitud, para la comprensi贸n de lo que fuimos, somos y seremos. Hay que llamar a todos los equipos de rescate. La limpieza general de mutilaciones, equ铆vocos, extrapolaciones, minestrones ideol贸gicos y corrupci贸n de ideas apropiadas, deber谩 ser tarea de todos. Hay que aprestar los 煤tiles de limpieza, devolver el brillo a las ideas, deslastrarlas de este 贸xido maligno que levanta estatuas de cien metros, que compra sistemas de misiles antia茅reos, que se lanza a adquirir la producci贸n de coca, que sue帽a con aviones no tripulados.

Galimat铆as como 芦la dictadura de la democracia verdadera禄 deben ser echadas al barril de los elementos t贸xicos para ser sustituidas por pensamiento transparente conductor hacia una democracia de ciudadanos en pleno ejercicio de sus derechos. Los anuncios de supuesta oposici贸n hecha por alg煤n trasvertido de carnaval deben ser olvidados, deben ser recordados como muertos del tres de diciembre, pues otra cosa nunca fueron. Ya basta del espect谩culo lastimoso que algunos cad谩veres dan procurando sobrevivir m谩s all谩 de la muerte.

De all铆 la confusi贸n, de all铆 el desasosiego, de toda esta amalgama de delirios oficiales y de opositores disfrazados, de all铆 s贸lo puede brotar la desesperanza. Este pa铆s parece un burdel; har铆a falta un Toulouse-Lautrec para que pinte los rostros pintarrajeados, para que refleje la decadencia, para que deje testimonio de esta hora menguada. Hay que comprar toneles de cloro, coletos, esponjas de metal y esp谩tulas, para desinfectar, para raspar, para desintoxicar el piso de esta rep煤blica.

O se produce una reacci贸n colectiva frente a los desatinos y frente a las impudicias o nos iremos consumiendo bajo un alzheimer colectivo. Hay que iniciar una operaci贸n de salvamento, urgente, acelerada, de emergencia, antes que esta mezcla fat铆dica de locura y bolser铆a nos convierta en 贸xido insalvable en las profundidades de la corrosi贸n y de lo inaccesible.

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* Escritor.

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