Ago 4 2007
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Política

Venezuela, situaciones. – DE EXTREMA GRAVEDAD

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

La situación del país es de extrema gravedad, sucede frente a nuestros ojos habituados a cualquier cosa insólita, a ojos ya incapaces de percibir la magnitud de los acontecimientos.

La pol√≠tica exterior venezolana, si es que as√≠ puede llamarse, ha abandonado la ¬ępenetraci√≥n revolucionaria¬Ľ por el lado de Brasil. Un error garrafal desde el inicio, pues toda pol√≠tica venezolana de integraci√≥n seria o de incidencia pol√≠tica es andina, no brasile√Īa ni argentina. La admisi√≥n est√° en la frase el gasoducto del sur se ha enfriado, pronunciada por el presidente. Brasil tiene una diplomacia profesional que se encarna en Itamaraty con gran seriedad y que ni las locuras de alg√ļn asesor de Lula han podido tumbar, mientras que las fuerzas armadas brasile√Īas tienen concepciones geopol√≠ticas muy claras y precisas.

Pasa que Colombia est√° atravesada como una cu√Īa entre Venezuela y Ecuador y Bolivia. La doctrina militar venezolana se bas√≥ siempre en un conflicto con la vecina rep√ļblica, un planteamiento absurdo, a mi manera de ver, s√≥lo que hoy confirmamos que, a pesar de todos los anuncios de cambio de paradigmas militares, la doctrina sigue siendo la misma. No hay otra explicaci√≥n a la compra de armamento convencional que la vigencia plena y exacerbada de esta teor√≠a, ahora aderezada con la pretensi√≥n revolucionaria expansionista.

Paralelamente se prepara este régimen para un conflicto interno. Una intentona pretendería ser repelida con los grupos armados paralelos y con un ejercicio absoluto y desbocado de la violencia.

La posibilidad del conflicto externo depender√° de la falsificaci√≥n de circunstancias, conforme a las exigencias man√≠acas de quien lo crea necesario. El conflicto interno est√° planteado en torno a la reforma constitucional, por lo que ‚Äďinsisto‚Äď hay que mantener la cabeza fr√≠a, trazar una estrategia coherente y plantearse muy bien las cosas, todo esto antes de andar lanzando proclamas altisonantes.

Hay que a√Īadir el proceso de transici√≥n en Cuba. Ra√ļl Castro ha lanzado la oferta de negociaci√≥n a Estados Unidos en un par de ocasiones, oferta p√ļblicamente rechazada por el Departamento de Estado. Sin embargo, quienes nos le√≠mos el inmenso tomo que Henry Kissinger public√≥ sobre sus negociaciones con Le Duc Tho en Par√≠s, recordamos perfectamente como esas negociaciones se desarrollaron en el mayor secreto y como el negociador vietnamita hasta compr√≥ casa en la capital francesa para atender a unas negociaciones que se prolongaron por cinco a√Īos. Lo que no se sabe ni se sabr√° nunca, es si, visto que la guerra termina con una fuga norteamericana de la entonces Saig√≥n, es si Viet Nam impuso a los norteamericanos el retiro humillante por efecto del asalto final a la capital del sur o por efecto de esas negociaciones, o por una combinaci√≥n de ambas.

Creo factible, en suma, que Estados Unidos y Cuba ya estén negociando, pero con la complejidad que imponen una administración Bush en su final y con la consecuente próxima elección presidencial norteamericana.

Las variables internacionales son muchas. Corea del Norte acaba de comenzar a desmantelar su programa nuclear aparentemente a cambio de ayuda económica, pero quienes seguimos la política internacional nos preguntamos si debajo de la mesa no están garantías de otro tipo al régimen de Kim Jong Il. Lo cito por el caso de Irán, aparentemente inconmovible frente a la presión internacional, pero sobre el cual la administración norteamericana tiene mucho debajo de la manga, especialmente por las estrechas relaciones del régimen islámico con Venezuela.

El frente interno es otra cosa. El punto culminante es el de la reforma constitucional. Cuando los jalabolas salen a decir ¬ęni yo conozco la versi√≥n definitiva¬Ľ dicen la verdad, por la sencilla raz√≥n de que no hay texto definitivo. Ch√°vez lo cambia y lo cambiar√° conforme a las circunstancias. Ir√° aplicando el term√≥metro. Sobre el term√≥metro hay una curiosa y escatol√≥gica expresi√≥n de Rafael Poleo, en uno de sus √ļltimos art√≠culos, seg√ļn la cual el imperio introduce a diario el term√≥metro en el recto de Venezuela para conocer su temperatura. En verdad es Ch√°vez quien introduce a diario la reforma constitucional en el recto de este pa√≠s para saber que quita, que pone, que modifica, que agrega. Correr√°, en suma, el m√≠nimo riesgo.

A√ļn as√≠, sabe la magnitud de su aventura y que habr√° consecuencias. Para ellas se prepara meticulosamente, mientras parte de la oposici√≥n venezolana lanza edictos incongruentes que lo animan (sobre todo la extrema derecha y su reh√©n AD), mientras la otra parte, sabi√©ndose con una gran carga de desprestigio encima, guarda piadoso silencio. Es por ello que hay que apelar a la conciencia venezolana, porque l√≠deres que tengan la confianza de un grueso sector de la poblaci√≥n no hay. A quienes no tenemos partidarios, ni andamos en campa√Īa, ni aspiramos a nada, nos toca decir las cosas con meridiano claror. Estamos inmersos en una situaci√≥n de extrema gravedad y la conciencia nacional debe abandonar su letargo y empinarse sobre las circunstancias.

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* Escritor.

tlopezmelendez@cantv.net.

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