Dic 13 2012
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EconomíaSociedad

Zanon, fábrica recuperada, en manos de gestión obrera

La provincia de Neuquén se hizo cargo del monto de la expropiación y el juez que lleva adelante la quiebra entregó los bienes a la cooperativa Fasinpat. “Es un precedente fundamental”, festejaron los trabajadores. La marca y la gestión será de los obreros de la ex fábrica Zanon.

Los obreros y obreras de Zanon habían esperado durante once años ese momento. Tras una tensa audiencia, la Justicia concretó la entrega definitiva de los bienes de la empresa Zanon a la cooperativa Fasinpat (Fábrica Sin Patrones) que manejan ellos. La provincia de Neuquén se hizo cargo del monto expropiatorio y el juez de la quiebra –que tramitó en Buenos Aires– entregó la planta, la maquinaria y la marca Zanon a la gestión obrera. “Se concretó la consigna ‘Zanon es del pueblo’ y se demuestra que el control obrero es una salida frente a la crisis”, dijo Alejandro López, diputado provincial del Frente de Izquierda y trabajador de Zanon. “

Este paso enorme fue arrancado con la lucha, el apoyo de la comunidad neuquina y de muchas organizaciones nacionales, y tiene gran valor no sólo para los obreros ceramistas, sino para otros trabajadores en el país y en el mundo, como alternativa concreta a la crisis y a los capitalistas que cierran las fábricas”, agregó Raúl Godoy, otro referente histórico de Zanon y también diputado provincial del FIT.

Habían empezado a palpar una victoria en agosto de 2009, cuando la Legislatura de Neuquén aprobó la ley 2656 que obligaba al Ejecutivo provincial “a expropiar los bienes inmuebles, bienes muebles y todo otro bien tangible” de la cerámica Zanon junto con las marcas. Y hace un mes, cuando el gobernador Jorge Sapag firmó el decreto 1977/12 por el cual se destinaron los fondos al pago del monto expropiatorio sintieron que estaban cada vez más cerca. Pero faltaba la audiencia que se concretó el jueves pasado, a pesar del incendio del volquete con plaguicidas en Retiro y la inundación de las calles porteñas que casi la hicieron fracasar. Con la presencia de todos los acreedores privilegiados, la sindicatura, representantes de la provincia de Neuquén y una delegación de trabajadores de Zanon mandatados por asamblea, ante el juez comercial nacional Alberto Aleman, se firmó el acta que cerró el proceso expropiatorio y traspasó los bienes a la cooperativa.

Zanon pasó a ser uno de los pocos casos de expropiaciones culminadas, como el de Aurora Grundig, en Tierra del Fuego. “Es un precedente fundamental para el conjunto de compañeros y compañeras que están en fábricas recuperadas y bajo gestión obrera porque hay pedidos de inconstitucionalidad de las leyes de expropiación, órdenes de desalojo y restitución inversa a patronales vaciadoras por parte de poderes ejecutivos provinciales y de la Ciudad Autónoma, es decir que aún con leyes votadas no pueden obtener la posesión de las fábricas”, dijo a Página/12 desde Neuquén Mariano Pedrero, junto a Myriam Bregman, abogados de los trabajadores de Zanon. Y explicó que “con esta resolución la fábrica pasa a manos de los trabajadores y trabajadoras de Zanon y, por esa vía, al conjunto del pueblo”.

Para Pedrero “es una demostración de la fuerza de la clase obrera que, cuando se organiza en asamblea, pelea, tiene un programa y objetivos claros y busca la solidaridad con la población, puede enfrentar despidos y aun avanzar contra la propiedad privada impidiendo que una fábrica que cierra se transforme en un cementerio de chatarra”. En similar sentido, Bregman dijo que “una experiencia reconocida en el mundo como la de Zanon se pudo dar porque los trabajadores se dotaron de una organización democrática, sin patrones pero, fundamentalmente, sin burócratas, y ese es el mensaje que debe llegar para avanzar en la conquista de derechos”.

Marcelo Morales, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Ceramistas de Neuquén, comentó que “al volver de Buenos Aires la asamblea fue muy emotiva, volvimos a vivir estos años de lucha, desde que los Zanon la quisieron cerrar cuando empezamos la gestión obrera, las órdenes de desalojo y el último tramo para concretar la expropiación que nos llevó a movilizarnos y tener varias causas penales”.

Pero todos los protagonistas de esta historia coincidieron en que la lucha no ha terminado. Hasta ahora con “esfuerzo colectivo” mantuvieron la calidad del producto, pero para competir en el mercado Zanon tiene que recuperar más de una década de atraso de su maquinaria. “Hay que sostener el control obrero, así que ahora vamos a batallar para conseguir del poder político provincial y nacional los fondos para la renovación tecnológica necesaria para mantener, mejorar y aumentar la producción y condiciones de trabajo”, dijo López.

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