ONU exige fin inmediato del bloqueo a Cuba

3

El alto comisionado de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) exigió el levantamiento inmediato del bloqueo contra Cuba y las sanciones estadunidenses que afectan el acceso a combustible, medicinas y alimentos. Hay niños que mueren porque los médicos no tienen acceso a los suministros y medicamentos esenciales. Esto es inaceptable”, agregó Türk, al instar a Washington a “levantar de inmediato” estas sanciones.

“Las restricciones sobre el combustible impuestas desde principios de 2026 y el reciente endurecimiento de las sanciones extraterritoriales perjudican directamente a los cubanos, en particular a los más vulnerables”, afirmó Volker Türk en un comunicado.

El bloqueo a Cuba comenzó en 1960 y se fue endureciendo en diferentes momentos históricos, alcanzando a terceros países a partir de 1992, fecha en la que la Asamblea General emitió su primera petición a Estados Unidos para ponerle fin.

Desde enero, Washington impone un bloqueo petrolero de facto a la isla, ha decretado oleadas de sanciones contra empresas y dirigentes cubanos y ha acusado a Raúl Castro por un caso que se remonta a 1996. En mayo se impusieron nuevas sanciones, dirigidas a actores privados como comerciantes, compañías de seguros, empresas turísticas, marítimas o instituciones financieras, señaló el alto comisionado.

Estas medidas combinadas afectan gravemente al acceso de la población a bienes y servicios esenciales como el agua, la alimentación y la atención sanitaria.

Türk mencionó algunos datos que ilustran la devastación causada por medidas como la amenaza de imponer sanciones punitivas a los países que suministren petróleo a la isla: desde la imposición de las restricciones sobre el combustible, la mortalidad infantil se ha duplicado hasta alcanzar 9.9 muertes por cada mil nacimientos, mientras la tasa de supervivencia de los niños con cáncer ha pasado de 85 por ciento a 65 por ciento.

Respuesta del pueblo cubano

Mostró al mundo la infamia del bloqueo y despejó cualquier duda acerca de que el posicionamiento ante la embestida de Washington no es un asunto político ni ideológico, sino jurídico y humanitario, y corroboró que la crisis en la cual se encuentra sumido el pueblo cubano es el resultado de un designio de infligir dolor por parte de la superpotencia, no de fuerzas naturales ni de la gestión del gobierno cubano.

En la batalla por la narrativa, la exposición del funcionario tiene el valor de desmentir la versión propagada por Estados Unidos y amplificada por sus aliados y medios afines, según la cual la crisis energética y la consiguiente salida de todas las empresas extranjeras con inversiones en la isla es culpa de una élite militar corrupta e incompetente que condena al pueblo a la pobreza mientras ella misma vive en la abundancia y el derroche, señala el diario La Jornada.

El deterioro automático en las condiciones de vida tras la nueva ronda de sanciones prueba que, incluso si esta especie fuera cierta, los castigos colectivos no afectan a la dirigencia, sino a los civiles de a pie. Al imponer el embargo petrolero en enero pasado, Donald Trump aseguró que Cuba no podría sobrevivir a las sanciones; hace un mes dijo que cuando sus portaviones regresen de la guerra contra Irán tomarán control sobre la isla “casi de inmediato” y el 20 de mayo sostuvo que no hace falta una escalada en sus agresiones porque Cuba ya se está cayendo a pedazos.

También admitió abiertamente el papel de Washington en la siembra del descontento y las operaciones para debilitar al país desde dentro al afirmar: “tenemos mucha gente en Cuba; tenemos a la CIA allí”.

El discurso del alto comisionado Türk refuerza el mensaje del ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, quien denunció ante el Consejo de Seguridad de la ONU las medidas de la Casa Blanca como “una agresión unilateral sin precedente y sin justificación alguna” con las que Trump pretende obligar a todos los estados a participar “en contra de su voluntad en sus políticas atroces contra Cuba”.

La comunidad internacional debe atender el llamado del canciller Rodríguez a movilizarse para evitar una catástrofe humanitaria generada por un bloqueo manifiestamente criminal. La aquiescencia con la agresión trumpista no sólo significa dar la espalda a millones de víctimas; también incrementa el riesgo de que otros pueblos sean condenados al hambre por no plegarse a los deseos de Washington.

En octubre pasado, la Asamblea General de las Naciones Unidas pidió  por trigésima tercera vez y por aplastante mayoría el fin del embargo económico de Estados Unidos a Cuba, una imposición unilateral que ha denunciado desde 1992. La resolución  obtuvo 165 votos a favor, 7 en contra (Argentina, Estados Unidos, Hungría, Israel, Macedonia del Norte, Paraguay y Ucrania) y 12 abstenciones (Albania, Bosnia y Herzegovina, Costa Rica, Chequia, Ecuador, Estonia, Letonia, Lituania, Marruecos, Moldavia, Rumanía y Polonia).

Esto supone un cambio respecto a los últimos años, en los que el país caribeño recibió el apoyo unánime por parte de los países de América Latina y el Caribe y todos los Estados miembros de la Unión Europea. El año pasado, la resolución obtuvo 187 votos a favor, solo dos votos en contra (Estados Unidos e Israel) y una abstención (Moldavia).

Preparados para la defensa: Díaz-Canel

Foto
Bloqueo: los residentes juntan agua para llevarla cargando a sus casas en cubetas. No llega hasta las viviendas por la falta de energía eléctrica

En este contexto, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó que Estados Unidos prevé tres escenarios en su estrategia contra Cuba: provocar un estallido social mediante la presión económica, tomar el control de la economía del país y una eventual agresión militar, según una entrevista con el medio digital español elDiario.es, publicada ayer.

“Están apostando a tres escenarios: uno es con la asfixia económica, provocar el estallido social, y que ese estallido social le dé posibilidad, entonces con un pretexto de ayuda humanitaria, de intervenir en el país”, explicó Díaz-Canel.

“Un segundo es seguir un diálogo con Cuba coercitivo, de máxima presión, para apoderarse de la economía cubana, para ocupar el país económicamente y que eso después les diera la posibilidad de provocar un cambio del sistema político, que es la gran aspiración de Estados Unidos”, agregó.

“Y un tercer escenario es el de la agresión militar.” Ante la posibilidad de esta última, el mandatario defendió el derecho del país a prepararse para la defensa, de forma “que no haya sorpresa ni derrota”.

Cuba denunció la doctrina de “paz a través de la fuerza” promovida por Estados Unidos, violatoria de la Carta de la Organización de Naciones Unidas y del derecho internacional, así como los efectos del bloqueo petrolero que provocan prolongados apagones en la isla, al intervenir el vicecanciller Elio Rodríguez en el debate general de la cuarta reunión del Grupo de Amigos en defensa de la Carta de la ONU.

Aseveró que el cerco energético aplicado por Washington equivale en los hechos a una forma de bloqueo naval y denunció una política de presión extraterritorial en tiempo de paz para someter a la población a condiciones que amenazan su integridad y existencia.

En ese contexto, el Parlamento cubano publicó ayer un proyecto de ley para reducir el número de ministerios, mientras un fuerte sismo de magnitud 6.1 sacudió la costa oeste de Cuba a las 14 horas de ayer, incluida La Habana, sin reporte inmediato de daños mayores.

*Politólogo y analista estadounidense, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.