Nov 11 2019
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Política

Golpe de Estado en Bolivia

El golpe de Estado en Bolivia se ha consumado en domingo. Las bandas fascistas recorren las calles de las principales ciudades, en motos y con apoyo de las armas de la policía, cazando indígenas y militantes del hasta entonces gobernante Movimiento al Socialismo.

La derecha, con el apoyo de Washington y la manipulación de la secretaría general de la organización de Estados Americanos (OEA), acaba de asestar un mazazo al futuro de la institucionalidad y la democracia, como valores aceptados por las mayorías en América Latina, es un regreso a la doctrina de Seguridad Nacional de las dictaduras de la región.x

El presidente Evo Morales anunci√≥ su salida del gobierno para ¬ębuscar la paz‚ÄĚ en medio de la escalada de violencia desatada por la derecha, que rechaz√≥ el llamado a nuevas elecciones. Morales remarc√≥ que su renuncia es ¬ępara que Mesa y Camacho no sigan persiguiendo a dirigentes sociales‚ÄĚ. ¬ęLa lucha sigue. Somos pueblo¬Ľ, convoc√≥ y asegur√≥: ¬ęMi pecado es ser dirigente sindical, ser ind√≠gena, ser cocalero¬Ľ.

El canciller mexicano Marcelo Ebrard anunci√≥ que ‚ÄúM√©xico, de conformidad a su tradici√≥n de asilo y no intervenci√≥n, ha recibido a 20 personalidades del ejecutivo y legislativo de Bolivia en la residencia oficial en La Paz. De as√≠ decidirlo ofrecer√≠amos asilo tambi√©n a Evo Morales‚ÄĚ.

Versiones de prensa se√Īalan que Argentina, Chile, Per√ļ y Brasil, le negaron el espacio a√©reo al ¬†presidente Evo Morales.

La ofensiva derechista que en a√Īos recientes amenaz√≥ por extenderse por Am√©rica Latina con Mauricio Macri, Sebasti√°n Pi√Īera, Len√≠n Moreno, Jair Bolsonaro y varios otros,¬† viene tropezando con el muro del repudio popular. Pese a ello, el neoliberalismo siguen tratando de imponer sus pol√≠ticas en la regi√≥n que, en definitiva, van en paralelo a los intereses de Washington y las grandes trasnacionales.

Y lograron terminar con un abominable golpe de Estado con un gobierno progresista que logr√≥ los mejores resultados econ√≥micos y sociales. Durante la √ļltima d√©cada Bolivia creci√≥ a un ritmo anual de 4,9 por ciento, el m√°s alto del subcontinente. Y en ese lapso, el √≠ndice de pobreza se redujo en 25 por ciento y la pobreza extrema baj√≥ 23 por ciento desde 2006 hasta ahora.

El gobierno de Evo garantizó la soberanía alimentaria para toda la población, redujo el analfabetismo (de 13,3 por ciento en 2006 a 2,4% en 2018); hubo una mayor participación de la mujer en las actividades políticas, económicas y laborales, y el reconocimiento y revalorización cultural de las poblaciones indígenas. Y creó empresas estatales de gran capacidad productiva, fuentes de empleo.

Pero la descalificación de Evo fue insistente en los medios hegemónicos, que lo acusan de querer perpetuarse en el poder; de no proteger el medio ambiente (aun cuando en 2009 fuera nombrado héroe mundial de la madre tierra por la Asamblea General de Naciones Unidas); y de machista y homófobo.

La excusa del golpe fue un supuesto fraude electoral. Evo Morales obtuvo 47,08 por ciento de votos y su principal adversario, Carlos Mesa, de la alianza Comunidad Ciudadana, consigui√≥ 36,51, con una deferencia de m√°s del 10%, desvaneciendo el sue√Īo de la derecha de ganar en la segunda vuelta.

En su comunicado de prensa respecto del informe preliminar de la auditoría al cómputo electoral, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, dijo que no debe ser interrumpido el mandato del presidente Evo Morales.

Bolivia posee la triste plusmarca de ser la nación latinoamericana que más golpes de Estado sufrió en el siglo XX: 12; seguida por Chile y Argentina, con seis cada uno.

Lo cierto es que resulta muy dif√≠cil hallar motivos econ√≥micos o sociales que alimenten una real y leg√≠tima desaprobaci√≥n de los bolivianos con su gobernante. Seg√ļn la nada izquierdista Comisi√≥n Econ√≥mica para Am√©rica Latina y el Caribe (Cepal).

Una vez m√°s, la constituci√≥n y el Estado de derecho de Bolivia fueron violados interrumpiendo un mandato constitucional. Fuerzas de la oposici√≥n desencadenaron movilizaciones pol√≠ticas acompa√Īadas de actos de violencia, humillaci√≥n de autoridades democr√°ticamente elegidas, invasi√≥n, saqueo y quema de casas, secuestro y amenazas de familiares para llevar a cabo un golpe de estado y forzar la renuncia del presidente Evo Morales y su vicepresidente √Ālvaro Garc√≠a-Linera, democr√°ticamente elegidos.

El Grupo de Puebla, recordó que todas las iniciativas de diálogo y negociación ofrecidas por el Gobierno del presidente Evo Morales fueron rechazadas. Las recomendaciones de la OEA de una nueva contienda electoral fueron aceptadas por el Presidente Morales, dirigidas al Parlamento boliviano, incluso con la recomendación de una renovación completa de los órganos electorales y la posibilidad de contar con nuevas candidaturas.

Pero la oposici√≥n opt√≥ por la intransigencia, la radicalizaci√≥n y la ruptura democr√°tica, abriendo un grave antecedente de un nuevo golpe de estado en la larga historia de interrupciones democr√°ticas en el pa√≠s. Particularmente grave fueron los comportamientos ilegales e irresponsables de las fuerzas policiales y finalmente, de las propias fuerzas armadas que acompa√Īaron al golpe, se√Īala el polo progresista

Nos solidarizamos con el pueblo hermano de Bolivia en estas horas de sufrimiento, reclamamos la continuidad del proceso electoral transparente y sin restricciones, y exigimos a los √≥rganos internacionales de Derechos Humanos garantizar el esclarecimiento de los actos de violencia cometidos, el juicio y castigo a los responsables, y el restablecimiento del orden, la paz, la convivencia social y la democracia en Bolivia, se√Īal√≥ el Grupo de Puebla, reunido en Buenos Aires.

Los sectores destituyentes no tienen siquiera la representaci√≥n total ni mayoritaria de la oposici√≥n, aunque s√≠ un poder de da√Īo que les permiti√≥ hasta ahora consumar su objetivo con el respaldo del poder uniformado de militares y polic√≠as.

El reci√©n dimitido presidente de Bolivia Evo Morales arremeti√≥ el domingo contra la misi√≥n de auditor√≠a electoral de la OEA que detect√≥ irregularidades en los comicios de octubre, afirmando que adopt√≥ una ¬ędecisi√≥n pol√≠tica¬Ľ y no t√©cnica. ¬ęLa comisi√≥n de la auditoria de la OEA ha tomado una decisi√≥n pol√≠tica¬Ľ al exigir nuevos comicios en Bolivia. ¬ęAlgunos t√©cnicos de la OEA est√°n al servicio de (…) grupos de poder¬Ľ, agreg√≥.

Lo que busca Estados Unidos en Bolivia y toda América Latina, no es simplemente desplazar del gobierno a un presidente y a un partido, sino desarraigar totalmente a cualquier fuerza progresista y desarraigar, asimismo, toda política de contenido nacional e integracionista.

Hoy d√≠a, 10 de noviembre, los humildes, los trabajadores, los aymaras y quechuas, empezamos el largo camino de la resistencia, para defender los logros hist√≥ricos del primer gobierno ind√≠gena que termina hoy, con la renuncia obligada de nuestro presidente Evo Morales, producto de un golpe c√≠vico-policial, se√Īal√≥ el¬† Comit√© Pol√≠tico del Movimiento Al¬† Socialismo (MAS).

En un mensaje a la militancia se√Īal√≥ que ‚Äúhoy la derecha y los golpistas arrastraron la Wiphala, y con ella arrastraron nuestra dignidad de ind√≠genas. No nos arrodillaremos, defenderemos nuestros s√≠mbolos que est√°n constitucionalizados‚ÄĚ.¬† El compromiso es defender la nacionalizaci√≥n de hidrocarburos, la industrializaci√≥n, las pol√≠ticas sociales del gobierno popular.

Los pr√≥ximos d√≠as, agrega,¬† seguir√° la cacer√≠a de compa√Īeros. Y nuestra responsabilidad es cuidarnos entre hermanos, recomponer el tejido social, cuidar y proteger a los dirigentes perseguidos. Hoy es el momento de la solidaridad, ma√Īana ser√° el momento de la reorganizaci√≥n y el paso al frente en esta lucha que no termina con estos sucesos tristes. La consigna es resistir, para ma√Īana volver a combatir.

El plan estaba dise√Īado

La toma y quema de oficinas del Tribunal Electoral Departamental de Potosí y acciones violentas contra árbitros comiciales en Tarija, Chuquisaca, Oruro y La Paz y el derribo de una estatua del expresidente venezolano Hugo Chávez en la amazónica de Riberalta, habían confirmado de facto, al otro día de las elecciones del 20 de octubre, las denuncias sobre planes golpistas de Estados Unidos contra Bolivia.

El plan preveía declarar un supuesto fraude electoral, desestabilizar el país e intentar la imposición de un gobierno paralelo. Durante el escrutinio, de la mano de medios hegemónicos de comunicación y des-información intentaron crear el imaginario colectivo de un eventual fraude que impediría una segunda ronda electoral donde la oposición suponía ganaría con amplitud.

El golpe contra la institucionalidad es parte de la contraofensiva de Washington para desbaratar a los gobiernos progresistas y de izquierda de la regi√≥n, cuando los pueblos se levantan contra las medidas neoliberales de los gobiernos de derecha de Argentina, Per√ļ, Ecuador y Chile.

Contra el proceso de cambio, liderado por el líder indígena Evo Morales, todas las acciones de desestabilización oligárquica e imperial se han desplegado desde 2005. El primer intento de derrocar a Morales se produjo a principios del período 2006-2009; el segundo entre diciembre de 2015 y febrero de 2016; y el tercero en 2018.

Funcionarios del Departamento de Estado acreditados en Bolivia como Mariane Scott y Rolf Olson mantuvieron reuniones con altos funcionarios diplom√°ticos de Brasil, Argentina, Paraguay, Colombia, Espa√Īa, Ecuador, Reino Unido y Chile para que colaboraran en la organizaci√≥n de las acciones de desestabilizaci√≥n contra el gobierno y lideraran las denuncias de fraude en las elecciones, lo cual ser√≠a m√°s cre√≠ble y genuino que si lo hace directamente EU o la Organizaci√≥n de Estados Americanos (OEA).

Poco antes de las elecciones, Evo Morales dijo tener pruebas de que algunos grupos de dirigentes cívicos y exmilitares preparaban un golpe de Estado, para bloquear el proyecto de continuidad político-electoral del Movimiento al Socialismo e interrumpir el proceso de cambio, lo cual deja al descubierto la profunda debilidad de la oposición interna, que no pudo recapturar el poder por los votos.

Una de las metas del plan dise√Īado por EU era fragmentar las instituciones armadas del Estado, principalmente a la Polic√≠a Nacional y las Fuerzas Armadas, lo que al final lograron. La tercera fase del plan, tras el golpe y la para llamar a nuevas elecciones, prescribiendo al MAS. Ni Carlos Mesa ni Oscar Ortiz, los contendores de Evo Morales en las elecciones, son quienes tienen la batuta.

La cruz y la espada

El l√≠der cruce√Īo Luis Fernando Camacho se present√≥ en la Casa de Gobierno, y ante la ausencia de Evo coloc√≥ su escrito sobre una biblia y la bandera boliviana arrodill√°ndose en el piso. Es el mascar√≥n de proa de una oposici√≥n financiada y estimulada por Estados Unidos, que no disimula lo que har√° si gobierna.

Camacho se siente protagonista: cit√≥ en p√ļblico a Pablo Escobar como sin√≥nimo de lo que deber√≠a hacerse en Bolivia ‚Äďsugiri√≥ anotar en una libreta a los traidores al estilo del narcotraficante‚Äď y corri√≥ a Carlos Mesa, el principal candidato presidencial opositor, del escenario combustible que se est√° armando en el pa√≠s.

Luis Fernando, quien forma parte de Los Caballeros del Oriente, una de las dos grandes logias de Santa Cruz, el bastión de la derecha más radicalizada,  es hijo de José Luis Camacho Parada, quién también dirigió al Frente Cívico en la década de los ochenta. En 1981 organizó el primer paro de carácter departamental en la historia de esa institución, exigiendo que no se concretara el Proyecto azucarero de San Buena Ventura, en el norte de La Paz.

Los Camacho tienen lazos políticos con el fugitivo Branko Marinkovic, quien se refugió en Brasil en 2010, tras recibir acusaciones de sedición y separatismo en Santa Cruz por haber organizado y financiado una banda armada que pretendía la independencia de los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, que era comandada por otro croata-boliviano: Eduardo Rózsa Flores, con varias cuentas offshore denunciadas en los Panamá Papers.

Para apuntalar las campa√Īas sucia por las redes, el gobierno de Trump asign√≥ cien mil d√≥lares a la consultora CLS Estrategies, sediada en Washington, que cuenta con la mayor base de datos de bolivianos dentro y fuera del pa√≠s. Informes de inteligencia, se√Īalan, adem√°s, que la estaci√≥n de la CIA en La Paz tom√≥ el control de redes de whatsapp en el pa√≠s, conect√°ndolos con grupos de an√°lisis pol√≠tico, filtrando falsa informaci√≥n y conduciendo los debates de acuerdo a sus intereses,

No fue un golpe blando lo que se concretó. No se resolvió en el Congreso como pasó en Paraguay y Brasil, cuando se destituyó a Fernando Lugo y a Dilma Rousseff. Se acaba de decidir en embajadas extranjeras y en los cuarteles, desde donde se emplazó al presidente Evo Morales a abandonar el gobierno.

El argumento de la oposici√≥n que subyace es el de la defensa de una sociedad occidental y cristiana en una cruzada de la fe, con reminiscencias de la conquista espa√Īola, por la cruz y la espada. Se apoya en el fantasma del comunismo como en la peor √©poca de la Guerra Fr√≠a y pone en evidencia el racismo y el odio a los ind√≠genas.

Pero sus mandantes van por el litio, van por la reprivatización de los hidrocarburos. Van por los recursos bolivianos…

*Sociólogo, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

 

 

 

 

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