Ago 23 2021
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Econom铆a

Premisas falaces que s贸lo han aumentado la exclusi贸n social en Argentina

La dictadura c铆vico-militar de 1976 vino a terminar con el modelo de industrializaci贸n y sustituci贸n de importaciones para imponer el de acumulaci贸n basada en la valorizaci贸n financiera. Dicho modelo procura mediante la deuda y la apertura externa, comercial, y de capitales, subordinar la econom铆a nacional a la mundial. Para ello fue necesario darle a los bancos el poder de organizar los mecanismos de deuda y de financiamiento del aparato productivo y, de esa manera, desplazar en esas funciones al Estado.

Primero carcomieron el poder del peronismo mediante el 鈥淩odrigazo鈥, que al devaluar nuestra moneda en un 160% (el 4 de junio de 1975 el d贸lar pas贸 de valer 10 a 26 pesos) la depreci贸 terminalmente. Esa fue una escala necesaria y obligatoria para dar lugar a la valorizaci贸n financiera y a la puja constante entre el precio del d贸lar y los rendimientos de los t铆tulos p煤blicos que, a su vez, financian a un Estado que no cobra los impuestos que corresponden a los sectores rent铆sticos del pa铆s, empezando por el mismo sistema financiero, los que fugaron capitales, la renta agropecuaria y minera, etc.El Rodrigazo, La Crisis En Tiempos De Isabel Per贸n | Mercado Libre

Para ello cuentan con la reforma financiera de 1977, a煤n hoy en su esencia vigente, conformada por la ley 21.382 de inversiones extranjeras; la ley 21.495 sobre desnacionalizaci贸n y descentralizaci贸n de los dep贸sitos; la ley 21.526, que estableci贸 el nuevo r茅gimen legal de las entidades financieras [i]; la ley 21.572 de creaci贸n de la cuenta Regulaci贸n Monetaria (de esa manera le remuneraba el BCRA los dep贸sitos en cuenta corriente a los bancos), y las leyes 21.364, 21.547 y 21.571, que modificaban la Carta Org谩nica del BCRA.

Como no era suficiente, Domingo Cavallo profundiz贸 la apertura en 1992 mediante la ley 24.144, que le confiri贸 al BCRA el poder de comprar d贸lares al Tesoro de la Naci贸n (divisas que el Estado nacional consigue esencialmente por endeudamiento) y, a su vez, estableci贸 que sean los bancos los 煤nicos que le pueden comprar esos d贸lares al BCRA.

En consecuencia, la Administraci贸n Nacional se endeuda y esa deuda la fugan, como pas贸 en el gobierno de Cambiemos, que nos endeud贸 por m谩s de 100.000 millones de d贸lares, de los cuales 45.400 millones son con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y una parte se emple贸 para pagar deudas anteriores (unos 24.000 millones de d贸lares), pero 86.200 millones de d贸lares se fugaron, seg煤n el Informe 芦Mercado de cambios deuda y formaci贸n de activos externos, 2015-2019鈥 del BCRA.

Primer mito: la liberaci贸n de las fuerzas productivas

El mito era que hab铆a que liberar al sistema financiero para que se liberen las fuerzas productivas. El sistema por s铆 solo se expandir铆a y asignar铆a el ahorro de la poblaci贸n a los sectores m谩s rentables, atribuy茅ndoles a los bancos esa capacidad que s贸lo puede tener un Estado. El resultado no pudo haber sido peor, con un PIB (Producto Bruto Interno, que es la cantidad de bienes y servicios finales que produce el pa铆s) en 2021 menor en d贸lares constantes que en 1974 (y con veinte millones m谩s de habitantes).

EL PIB en 1974聽 fue de U$S 72.437 millones y en 2000 de U$S 379.845 millones. Pero la depreciaci贸n del d贸lar en estos 45 a帽os supera el 524% que crece nominalmente el PIB argentino.

Producimos menos bienes (y sobre todo bienes) y servicios que en 1974,聽 la tasa de crecimiento del PIB聽 en la Argentina es menor que la depreciaci贸n del d贸lar. De hecho en d贸lares el PIB argentino es 20 veces menor que el de los EU y en 1974 era 10 veces menor.

La patria financiera | VA CON FIRMAEn 1974 exist铆an m谩s de 800 entidades financieras distribuidas en todo el pa铆s, las cuales, mayoritariamente, eran cajas de cr茅ditos y sociedades cooperativas en que el total de pr茅stamos al sector privado sobre el PIB era del 43,55%. La Argentina era la naci贸n m谩s integrada del continente, donde menor diferencia hab铆a entre un pobre (y una familia pobre) y un rico (y su familia). La tasa de desocupaci贸n abierta era del 4% y la pobreza, del 6%. Uno de los pilares de esa redistribuci贸n progresiva del ingreso era que el cr茅dito se volcaba esencialmente a la producci贸n y al consumo popular.

En 2021 quedan en pie 78 entidades financieras, de las cuales 65 son bancos. De ellos, 52 son de capital privado y 13 p煤blicos (incluidos los oficiales nacionales, Banco de la Naci贸n Argentina y BICE, 10 provinciales y el municipal de Rosario) y el cr茅dito total al sector privado es s贸lo el 11% del PIB [ii]. La pobreza supera el 42% de la poblaci贸n, alcanzando a 19.300.000 personas, con el agravante que m谩s de la mitad de los ni帽os de la Argentina son pobres.

La reforma financiera de 1977 no s贸lo aument贸 la rentabilidad relativa e importancia del sector, sino que, adem谩s, tuvo significativos impactos estructurales sobre la econom铆a real. El primero de ellos fue la ca铆da en la inversi贸n productiva. Al contrario de lo que ocurr铆a durante la industrializaci贸n, no se produjo un proceso de crecimiento econ贸mico por la expansi贸n de la inversi贸n, sino de estancamiento y crisis, porque los recursos que deber铆an haber impulsado la inversi贸n bruta fija se fugaron al exterior.

Es m谩s, se usa b谩sicamente el endeudamiento externo, que artificialmente aumenta la oferta de divisas retrasando su precio, para favorecer el carry trade聽y, despu茅s, cuando se produce la corrida cambiaria, se estatiza la deuda. El resultado es una minor铆a enriquecida con capitales en el exterior, el Estado endeudado, el pa铆s con bajo nivel de inversi贸n y con m谩s poblaci贸n empujada a la desocupaci贸n y a la pobreza.

Por orden del Banco Central, los bancos no podr谩n distribuir dividendos hasta fin de a帽oEl dinero y su ahorro provienen del circuito productivo argentino y no pueden ser apropiados por los bancos y que sean ellos los que determinen en qu茅 se emplean. La mayor铆a de las veces es para obtenci贸n de renta de muy corto plazo 鈥揺n lugar de apuntalar planes de inversi贸n鈥, por eso las LELIQs (letras de liquidez que coloca el BCRA en los bancos) son a siete d铆as. Los dep贸sitos, en su mayor parte, se renuevan cada 30 d铆as y la renovaci贸n de las l铆neas de cr茅dito es cada seis meses.

Continuar con el concepto de banca universal de la ley 21.526 va en desmedro de constituir la necesaria banca de inversi贸n que fondee planes de mediano y largo plazo. El sistema financiero debe tener un piso de cr茅dito para pymes por ley y se debe desalentar la compra y venta de d贸lares y de activos financieros como forma de aumentar ingresos. Por su parte, las LELIQs se deben emplear para constituir un activo consolidado de un a帽o y prestar desde all铆 a la producci贸n y a obras de infraestructura, tanto p煤blica como privada.

Segundo mito: la restricci贸n externa

Las relaciones de nuestro pa铆s con el exterior nos demuestran que no existe un problema de restricci贸n externa cl谩sico, esto es, no necesitamos que crezcan las exportaciones para que la econom铆a lo haga en forma sostenida y compatible con la balanza comercial. De hecho, desde 2003 hasta los 煤ltimos datos oficiales a junio de 2021, se acumul贸 un super谩vit comercial total (las exportaciones superaron a las importaciones) en 163.452 millones de d贸lares, que es una suma significativa en cualquier lugar del mundo.

El problema real es que la legislaci贸n financiera y cambiaria heredada de la dictadura de Jorge Rafael Videla, del menemismo y del macrismo [iii], permiti贸 que las empresas paguen supuestas deudas externas e importar en forma anticipada mercader铆as, compr谩ndole d贸lares al BCRA al precio oficial [iv].

La econom铆a argentina es un importante exportador de alimentos, seg煤n informa la Bolsa de Comercio de Rosario. El nodo portuario del Gran Rosario, que abarca al complejo industrial oleaginoso y portuario en 70 kil贸metros de costa sobre el r铆o Paran谩 se convirti贸, en forma creciente y desde hace varios a帽os, en la principal zona portuaria de exportaci贸n de 聽granos, aceites y subproductos en el mundo. Le sigue, despu茅s, el distrito aduanero estadounidense de Nueva Orleans, Louisiana, en Estados Unidos, y en tercer lugar, por volumen exportado, se ubica el puerto brasile帽o de Santos. Entre Timb煤es (al norte) de Rosario y Arroyo Seco (al sur de la ciudad) se encuentran localizadas unas 31 terminales portuarias que operan distintos tipos de cargas.

Se trata b谩sicamente de diez empresas que comercializan y tienen los puertos sobre el r铆o Paran谩, que realizan las ventas externas por declaraci贸n jurada. No existe un control estricto de lo que exportan por parte del Estado. Los exportadores triangulan sus operaciones, como lo demuestra claramente el caso Vicentin, su asociaci贸n con la multinacional Glencore en 鈥淩enova S.A.鈥 y la posterior venta de su participaci贸n, que implic贸 las presentaciones judiciales y el pedido de quiebra de dicha firma. Tambi茅n lo expone la denuncia sobre venta de carne a Uruguay a un precio mucho menor al internacional para que desde ese pa铆s se venda al mundo al precio real, entre otras maniobras.

聽Tercer mito: la prescindencia del Estado

Adam Smith fue un economista e ide贸logo del imperio brit谩nico que escribi贸 su libro La riqueza de las naciones en los albores de la revoluci贸n industrial, cuando sus colonias se dispersaban en todo el mundo y eran due帽os de los mares, con el objetivo que ellos fueran lLos enemigos de Adam Smith | elcato.orgos industriales y los dem谩s, meros proveedores de alimentos y materia prima. Gran Breta帽a no permit铆a la producci贸n de telas en sus colonias, de all铆 la lucha por la independencia de las 13 colonias en la costa este de Am茅rica del Norte.

En ese marco, inventa el mito de que 鈥渓o mejor que puede hacer el Estado por la econom铆a nacional es dejar que esta funcione seg煤n sus reglas naturales, que son las de la oferta y la demanda鈥.

En verdad, la pol铆tica econ贸mica, en el sentido amplio de la palabra, es el conjunto de estrategias y acciones que formulan los gobiernos, y en general el Estado, para orientar, influir y/o conducir la econom铆a de los pa铆ses. Como toda estrategia, debe responder a un plan global: grandes objetivos y distintas medidas que se deben adoptar para cumplir con esos objetivos.

No existe Estado sin fijar metas, que son en s铆 mismas la esencia del dise帽o del proceso de planificaci贸n de un gobierno, ya que, al orientar su gesti贸n, le permiten alcanzar sus objetivos. Son parte tambi茅n de la compleja interrelaci贸n de las pol铆ticas p煤blicas como instrumentos para alcanzar los fines.

聽Conclusi贸n

No hay un plan econ贸mico que nos abarque a todos. Lo demuestran los niveles de exclusi贸n social y las d茅biles respuestas oficiales ante el drama. La legislaci贸n financiera y cambiaria que se emplea es la de la dictadura, con agravantes realizados por Menem-Cavallo y por la anulaci贸n del decreto 2581/1964 por parte de Macri, por un lado. Por otro lado, sabemos que los circuitos ilegales est谩n directamente conectados con el sistema financiero formal, que no son compartimentos estancos, ni separados por exclusas. Los 鈥渇inancistas鈥 son los due帽os y CEOs de los principales bancos privados del pa铆s y conectan puntas entre inversores y tomadores de cr茅dito [v].Cavallo: Los problemas que tenemos ahora son por haber revertido las reformas de Menem

El cruce de dinero entre plazas financieras puede vincular Montevideo, Nueva York, Hong Kong o Londres mediante el llamado 鈥渄贸lar cable鈥 (que consiste en girar d贸lares en efectivo a trav茅s de una cueva financiera), que fondea parte de la oferta del d贸lar blue y que incide fuertemente en la fuga de capitales de las divisas originadas en el pa铆s.

Se sigue dejando al capital financiero el poder de organizar los mecanismos de deuda y de financiamiento del aparato productivo y, de esa manera, desplazar en esas funciones al Estado.

As铆 nos va y as铆 nos va a ir.

聽Notas

[i] La ley 21.526 le concedi贸 a los bancos comerciales realizar 鈥渢odo aquello que esta ley no proh铆be鈥. Les otorg贸 ventajas exclusivas, al establecer que ser铆an los 煤nicos habilitados para captar dep贸sitos en cuenta corriente y emitir cheques y poder captar dep贸sitos en cualquier parte del pa铆s y prestarlos en los centros de decisi贸n.

[ii] Cr茅dito que representa el 11% del PIB, con casi un 5% del PIB para pr茅stamos personales (45% de los pr茅stamos otorgados) que financian, principalmente, descubiertos en las tarjetas de d茅bitos y de cr茅ditos. S贸lo queda un poco m谩s del 6% del PIB para financiar a las empresas (cr茅ditos comerciales).

[iii] Macri anul贸 la Emergencia Cambiaria, que obligaba a exteriorizar la compra de divisas al BCRA mediante acuerdo firmado por la m谩xima autoridad de comercio exterior del pa铆s, de Aduana y del BCRA (decreto 2581/1964) y la redujo s贸lo al BCRA.
[iv] Que se hubiera evitado derogando el decreto 893/2017, que a su vez hab铆a anulado la Emergencia Cambiaria del decreto 2581/1964, vigente durante 53 a帽os.
[v] BlackRock tiene participaci贸n accionaria en los cuatros mayores bancos privados por vol煤menes de dep贸sitos: Santander-R铆o, Galicia, BBVA y Macro.

 

* Licenciado en Econom铆a, profesor de Pol铆tica Econ贸mica y de Instituciones Monetarias e Integraci贸n Financiera Regional en la Facultad de Ciencias Econ贸micas (UBA). Fue Director Nacional de Programaci贸n Macroecon贸mica. Analista senior asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la).

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