El gobierno libertario de Javier Milei creó y puso en actividad este jueves una Oficina de Respuesta Oficial que, según detalló el presidente en sus redes sociales, “desenmascarar mentiras y operaciones de los medios”, en el contexto de tensa relación entre el Gobierno ultraderechista y el periodismo. Esta semana, la organización Human Right Watch (HRW) advirtió sobre el uso por parte de Milei y sus funcionarios de “una retórica hostil para estigmatizar a los periodistas”.
Críticos de la iniciativa oficial la emparentaron con el Ministerio de la Verdad imaginado por el escritor George Orwell (1903-1950) en su famosa novela 1984. Otros destacaron su similitud con Rapid Response 47, “la cuenta oficial de respuesta rápida de la Casa Blanca”, que opera en la red X en respaldo de Donald Trump. El Foro del Periodismo Argentino (Fopea) se pronunció en rechazo a la oficina anunciada por Milei: “el Gobierno no puede erigirse como un tribunal de la verdad”, dijo.
«Este esfuerzo por esclarecer lo verdadero en la era de la posverdad que representa este gobierno, seguramente destruirá la mentira de la inflación. Javier Milei dijo que no cambiará el método para establecer la medición de este flagelo. O sea, reconoció que es necesario cambiar el sistema que usó hasta ahora porque no arrojó resultados reales», señala Luis Bruschtein en Página12.
«Deberá aclarar por qué si reconoce que el Indec mintió cada mes, igual anunció que seguirá mintiendo hasta que desaparezca la inflación sobre la cual está mintiendo. Como siempre, el ladrón se rasga las vestiduras con el discurso de la honradez y ataca con mentiras a los demás. Y el mentiroso sobreactúa el discurso de la verdad para ocultar sus mentiras», añadió el analista.

La «oficina» comenzó a operar en redes sociales como un nuevo instrumento del Estado para disputar la agenda pública en primera persona. En sus primeras horas en X, la cuenta creada por la administración de Milei para refutar versiones y cuestionar interpretaciones eligió blancos concretos —un medio nacional y una dirigente opositora— y dejó planteado que no será sólo un canal informativo sino una usina de réplicas políticas.
En una nueva copia de Donald Trump, el gobierno argentino anunció la creación de una especie de usina de la verdad oficial, nueva cortina de humo para desviar la mirada sobre otros temas, a la que la administración libertaria usará para seguir persiguiendo a periodistas y dirigentes opositores que le incomodan, sin aportar ningún dato certero o chequeable. Milei intenta montar una nueva estrategia para disimular, entre otras cosas, la entrega de soberanía y recursos naturales que está realizando al gobierno de Estados Unidos.

El estreno de la cuenta no fue casual: se inscribe en una línea discursiva que Milei sostiene desde el inicio de la gestión, con cuestionamientos permanentes al rol de la prensa. Hasta ahora, Milei ha utilizado reiteradamente sus redes sociales y actos públicos para acusar a periodistas de difundir información falsa, actuar por intereses políticos o extorsionar al poder, e incluso llegó a afirmar que el Gobierno “no odia lo suficiente” al periodismo.
El siguiente cruce fue con la legisladora Vanina Biasi, en el marco del conflicto del Hospital pediátrico Garraham, luego de que el gobierno anunciara despidos y suspensiones a trabajadores del establecimiento. La diputada había escrito: “Sanciones y suspensiones en el Garrahan. El gobierno fue derrotado con la lucha y ahora arremete con esto. ¡Fuera las manos de Milei de las y los que cuidan a nuestros chicos!!!”
La respuesta oficial volvió a usar el mismo formato: «FALSO. No se sanciona a quienes ‘cuidan chicos’. Se sanciona a gremialistas que el 31 de octubre de 2025 tomaron ilegalmente oficinas de la Dirección Médica del Garrahan, pusieron en riesgo el funcionamiento del Hospital y agredieron al personal que cumplía tareas críticas».

El área depende de la Jefatura de Gabinete que conduce Manuel Adorni y estará coordinada por Juan Pablo Carreira, conocido en redes como “Juan Doe”, uno de los perfiles más activos del dispositivo digital libertario y cercano al armado comunicacional del asesor presidencial Santiago Caputo y sus «fuerzas del cielo». Su desembarco institucionaliza dentro del aparato estatal una práctica que el oficialismo venía ejecutando desde cuentas militantes.
El primer posteo de la cuenta @RespOficial_Arg fue directo contra el multimedia Clarín. «FALSO. Burda operación: la nota de Clarín contradice su propio título. No hay ninguna ‘demora’: el programa Volver al Trabajo (VAT) tiene vigencia hasta abril y los fondos fueron transferidos para garantizar las prestaciones hasta esa fecha. El programa se encuentra activo y financiado», señaló la respuesta del gobierno.
La nueva oficina estatal depende de la Secretaría de Comunicación de la Casa Rosada y está a cargo de Juan Pablo Carreira, director de Comunicación Digital de la Presidencia. Su lanzamiento fue anunciado a través de un posteo en la red social X. “La Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política”, indica el comunicado oficial Y añade que la nueva entidad existe “para que la desinformación no quede sin respuesta y para que la verdad vuelva a ser información”.

El estreno de la Oficina de Respuesta Oficial fue una réplica a una nota del diario Clarín sobre la conversión de los planes sociales en programas de capacitación, calificada como “burda operación” por la nueva dependencia del Gobierno. Su segunda intervención fue un cuestionamiento a las expresiones de la legisladora de izquierda Vanina Biasi, quien había denunciado “sanciones y suspensiones” a trabajadores del Hospital de Pediatría Juan Garrahan por haber protestado contra el ajuste presupuestario.
“Siempre es auspicioso que cualquier Estado disponga nuevos canales para el acceso a la información pública”, señaló Diego de Charras, vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, investigador en derecho a la información y políticas de la comunicación. “En el caso del gobierno argentino, “uno puede mirar con escepticismo la creación de una oficina que se presenta como un canal que va a brindar la verdad a la ciudadanía”, afirmó.
De Charras recuerda que Milei “aumentó la opacidad y la arbitrariedad de los funcionarios en el tratamiento de la información pública” con un decreto que limitó las obligaciones previstas por ley.
También destaca que “en estos momentos, el Gobierno está impulsando un proyecto de reforma laboral que intenta derogar el estatuto del periodista profesional”.
Y concluye: “La vinculación de este Gobierno con los trabajadores de la comunicación y el periodismo está caracterizada por el agravio verbal, por el agravio físico o la persecución judicial con causas penales a aquellos que opinan de modo diferente. Entonces, con esta nueva oficina se puede presumir que no hay una búsqueda de la verdad, sino una búsqueda de imposición de la propia mirada”.
Milei y la imposición de «su» verdad
Milei disputa una batalla personal contra la prensa desde que llegó al Gobierno en 2023. Suele repetir que los periodistas que lo critican son “ensobrados” (por los sobres en que recibirían sobornos) y miembros de “la casta”, el difuso y cambiante conjunto donde incluye a sus enemigos. Hasta ahora, el presidente se ha negado a realizar ruedas de prensa y la mayor parte de las entrevistas concedidas han sido con medios o periodistas que considera afines.
Entre otras medidas, cerró la agencia estatal de noticias (Télam) y proclamó la suspensión de la publicidad oficial en medios de comunicación, aunque la ha sostenido a través de empresas controladas por el Estado.
En el último informe anual de Human Rights Watch, publicado este miércoles, el apartado sobre libertad de expresión en Argentina señala que “el presidente Milei y altos funcionarios del Gobierno han utilizado una retórica hostil para estigmatizar a los periodista”. El documento resalta que “Milei
ha dicho en repetidas ocasiones que los argentinos ‘no odiamos lo suficiente a los periodistas’ y ha acusado a los periodistas, sin pruebas, de recibir sobornos”.
Un diagnóstico más crítico aún presentó el Informe sobre libertad de expresión en Argentina, elaborado por la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA y los sindicatos de prensa Sipreba y Fatpren, junto con la Federación Internacional de Periodistas: “La persecución judicial a comunicadores”, advierte, “la obstaculización del trabajo periodístico y el hostigamiento en redes sociales, prácticas impulsadas desde el Poder Ejecutivo ya desde el año anterior, se consolidaron durante 2025 como estrategias privilegiadas para intentar silenciar y disciplinar las voces disidentes”.
* Periodista y politólogo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)
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