La brutalidad parapolicial que se ha visto en Mineápolis el último mes, con redadas puerta a puerta y detenciones arbitrarias, es solo uno de los tentáculos del cuerpo. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas hace tiempo que también cuenta con programas tecnológicos para localizar y detener personas migrantes, así como para identificar ciudadanos estadounidenses que protesten.
Más allá de ser el epicentro de la violencia parapolicial, Mineápolis parece haberse convertido también en el principal laboratorio para probar los nuevos programas adquiridos por el gobierno para acelerar su campaña de deportaciones.
Uno de ellos es ELITE, un programa que está diseñado por el gigante tecnológico Palantir y que permite a los agentes localizar personas susceptibles de ser detenidas. Según denuncia el grupo Electronic Frontier Foundation, el programa usa datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), que, a través de un algoritmo, indica en qué zonas hay posibles objetivos.La información que se les ofrece a los agentes del ICE, según el testimonio judicial, incluye porcentajes de probabilidad de capturar migrantes en determinados edificios o ubicaciones. Esta aplicación funciona como un mapa interactivo e intuitivo para que los agentes lo puedan usar fácilmente en el terreno a partir de todas las fuentes de datos de las que dispone ICE.
El programa forma parte de la gran infraestructura que la empresa Palantir está construyendo para ICE y las actividades de la agencia sobre el terreno. En abril del 2025, la tecnológica consiguió un contrato por valor de unos 30.000 millones de dólares con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para que construyera un sistema con inteligencia artificial que pudiera ayudar a encontrar y localizar personas para deportar. Palantir debía entregar el primer prototipo el 25 de septiembre del año pasado.
La compañía es propiedad de Peter Thiel, uno de los impulsores del giro a la derecha de Silicon Valley: fue el primero en apoyar a Donald Trump públicamente en 2016 y fue quien introdujo al vicepresidente JD Vance en los círculos del presidente en Mar-a-Lago. Antes del contrato para ICE con el DHS, su empresa ya había estado prestando servicios a la CIA. De hecho, el principal mercado de la inteligencia artificial de Palantir es la guerra.
La tecnología de la compañía se ha usado en la guerra de Ucrania, así como el genocidio palestino. En Gaza, el ejército israelí se ha servido del modelo de Palantir para localizar objetivos en acciones que organizaciones de derechos humanos como Global Legal Action Network han calificado de complicidad en crímenes de guerra y genocidio. El conocimiento que Palantir ha desarrollado en el campo de la guerra ahora se está aplicando dentro de Estados Unidos contra personas migrantes.
Una de estas herramientas está desarrollada por la tecnológica israelí Paragon y permite tomar el control de los teléfonos o piratearlos en remoto para leer mensajes o rastrear ubicaciones. Las otras dos pertenecen a la estadounidense Penlink. Lo que hacen es extraer datos de las redes sociales e información de intermediarios de datos para ayudar a elaborar dosieres de cualquier persona que tenga una cuenta en redes sociales.
En Mineápolis, hay al menos siete vecinos a quienes los agentes del ICE les han informado que estaban siendo grabados con tecnología de reconocimiento facial, según han denunciado activistas locales. En algunas ocasiones estas escenas han quedado grabadas en videos que después se han compartido en redes.
Decisiones judiciales
Un tribunal federal estadunidense de apelaciones dio luz verde esta semana para detener a inmigrantes que están en proceso de “solicitud de asilo” en el país, en un nuevo esfuerzo de la administración del presidente Donald Trump de encarcelar a las personas que busca deportar, incluso si no tienen antecedentes penales o han residido en Estados Unidos durante décadas, reportó el medio Politico.
El tribunal del quinto circuito concluyó que la opinión de la Casa Blanca “es la interpretación correcta del poder del gobierno federal para detener a personas destinadas a la deportación”.
Asimismo, en medio de un contexto de violencia e incertidumbre en Estados Unidos, una jueza federal del país emitió este jueves una orden que inhabilita al ICE el acceso a información tributaria confidencial para rastrear a personas migrantes.
La sentencia de una corte del Distrito de Massachusetts bloquea de manera preliminar el intercambio de datos personales para fines de vigilancia migratoria como direcciones y otra información de contribuyentes. La orden fue emitida tras las demandas presentadas por parte de distintas organizaciones comunitarias y de derechos civiles. El fallo de la jueza llega tras una demanda presentada por organizaciones sociales en favor de los derechos de las personas migrantes, litigio que continúa desarrollándose.
Estas organizaciones argumentaron que la utilización de los datos personales por parte del ICE podría fomentar el no cumplimiento de las obligaciones tributarias, por el temor a sufrir represalias. Esto debilitaría de forma significativa, por un lado, la recaudación fiscal y, por otro lado, la confianza y seguridad del sistema tributario del país.



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