Mar 23 2022
328 lecturas

OpiniónPolítica

Abonando un nuevo estallido social en Chile

Es necesario recordar que el Estallido Social del 2019 fue gatillado por un alza en los valores de la locomoci√≥n colectiva que, por supuesto, r√°pidamente encendi√≥ todos los malestares sociales del pa√≠s, dando origen a una protesta general masiva e inusitada en sus expresiones de violencia. Sabemos que la Pandemia ayud√≥ al gobierno de Sebasti√°n Pi√Īera a salvarse de una inminente ca√≠da o derrocamiento. Esto pr√°cticamente nadie lo duda, as√≠ como se acepta que son la desigualdad, el alto costo de la vida, las miserables pensiones de los jubilados y el salario indigno las principales causas de las revueltas sociales, en los que las demandas de la salud y la educaci√≥n son muy relevantes.

Ciertamente, no fue la necesidad de una nueva Constitución la que movilizó a los chilenos ni tampoco, desgraciadamente, los atropellos de los Derechos Humanos. Hasta la corrupción flagrante de muchas autoridades políticas no fue motivo tan relevante en la ira de los chilenos, aunque dichas situaciones se constituyeran en poderosos condimentos del conflicto del pueblo con el Gobierno y el conjunto de la clase política.

Los partidos, el movimiento sindical poco tuvo que ver con esa espontánea rebelión popular y hasta los dirigentes estudiantiles, tan protagonistas en otras manifestaciones, cumplieron un papel más bien discreto en un proceso al que todavía se le asigna el mérito de haber avivado la Convención Constituyente y los resultados eleccionarios que vinieron.

De esta forma es que se puede temer un nuevo estallido popular si las demandas comprometidas en una soluci√≥n por el gobierno actual no llegan a satisfacerse a mediano o, m√°s bien, corto plazo. A pocas semanas de asumido el Presidente Boric, la opini√≥n p√ļblica puede percibir los primeros desacuerdos o contradicciones entre las organizaciones pol√≠ticas oficialistas, especialmente de boca de algunos ministros y del propio Jefe de Estado. En este sentido, parece muy poco comprensible que un nuevo retiro del 10 por ciento de los fondos previsionales reciba una tajante oposici√≥n desde La Moneda, cuando todos tenemos frescas en la memoria las tres iniciativas aprobadas anteriormente y que fueran propiciadas justamente por varios de los nuevos secretarios de estado, subsecretarios y otros pol√≠ticos de izquierda.

La desaprobaci√≥n gubernamental al nuevo retiro no ser√≠a extra√Īa si el Ejecutivo se apurara en promover una reforma contundente al sistema previsional como a concretar acciones que le permitan al pa√≠s afrontar los graves problemas que enfrenta a ra√≠z de la inflaci√≥n desatada, el encarecimiento del cr√©dito y la mantenci√≥n de los salarios precarios. En este sentido, la promesa de elevar de 350 mil a 400 mil pesos el sueldo m√≠nimo es a todas luces mezquino, sobre todo si el alza se concreta gradualmente como se propone. En relaci√≥n a esto, solo consideremos que el precio del pan ya suma un alza del 50 por ciento, as√≠ como el gas, las gasolinas y la parafina una cifra similar. Sin considerar ese listado de productos de primera necesidad que todos los d√≠as tambi√©n elevan sus precios.

Es posible atenuar la frustración social imputándole a la guerra ruso ucraniana parte de culpa en lo que sucede. Pero, por lo mismo, las autoridades debieran ser cautas ante este conflicto europeo, tratar de mantener distancia frente a los intereses creados en relación a este incordio internacional y, sobre todo, ejercer la independencia del país respecto de las presiones de Estados Unidos y algunos países europeos que, sin duda, van a resultar gananciosos de un conflicto que no los toca directamente, pero les permite estimular la venta de armas e imponer más fácilmente su hegemonía mundial. Nuestra Cancillería debería alentar ya los acuerdos entre todas las naciones latinoamericanas y del Tercer Mundo, más allá de las diferencias que existen entre ellas en el ámbito ideológico.

Cae por su propio peso que el Gobierno de Boric debe tomar acciones para regular la economía, ponerle freno a las empresas inescrupulosas, regular los precios y elevar los tributos a los que tienen más o infinitamente más entre los contribuyentes. Es inaceptable que mientras más suben los precios de los combustibles, La Moneda obtenga mayores beneficios tributarios y con ello se burle la dramática situación vivida por millones de usuarios.

Parece patético que, transcurrido tan poco tiempo, ya se aprecien en el Congreso Nacional los primeros acuerdos de la oposición con no pocos parlamentarios todavía partidarios del Gobierno. Al mismo tiempo que apenas terminado el jolgorio del cambio de mando, los canales de la televisión y la gran prensa, con las patronales empresariales estén alineando posiciones para oponerse a cualquier cambio y procurar volver lo antes posible al poder.

Paralelamente a lo anterior, es indiscutible que los √≠ndices de criminalidad siguen rampantes de norte a sur del pa√≠s y tampoco se aprecian luces de soluci√≥n en el conflicto de la Araucan√≠a, con lo cual ser√°n muchos los chilenos que pueden terminar mostrando desagrado con un indulto o amnist√≠a general a esos presos de la revuelta social.¬† Algunos de los cuales vandalizaron con su ira edificios patrimoniales, templos, propiedades privadas y p√ļblicas, como aquel sinn√ļmero de locales comerciales y medios de transporte que ninguna culpa ten√≠an en las flagrantes e irritantes injusticias. Es evidente que existen grados muy diversos de responsabilidad entre todos los detenidos, procesados y condenados por estos hechos.

Todo esto es acicateado, además, por el triste espectáculo que nos está brindando la Convención Constituyente, donde los acuerdos o consensos parecen cada vez más dificultosos dada la falta de solvencia o por el sectarismo de muchos de sus integrantes. Tanto así que ya se habla de una tercera vía, es decir de una nueva instancia, en prevención de que en la elección popular que cierra el proceso no se obtenga la mayoría requerida para aprobar lo que resulte de la Carta Magna. Cuestión que se advirtió oportunamente, pero que fue desestimada por la frivolidad o candidez de la política.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


A√Īadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.