Mar 7 2008
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Pol铆tica

Agresiones militares. LA NUEVA FASE DEL PLAN COLOMBIA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Estados Unidos encontr贸 una seria dificultad en Colombia por la fuerza de las organizaciones guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ej茅rcito de Liberaci贸n Nacional, que no han podido ser vencidos en m谩s de 40 a帽os de escaramuzas y combates.

Para dominio de ese entorno, cre贸 un plan especial con centro en Bogot谩, donde contaba con un sector derechista fuerte en los gobiernos, un ej茅rcito pr谩cticamente incondicional que hab铆a fomentado la creaci贸n de grupos paramilitares y una posici贸n geogr谩fica estrat茅gica, desde la cual pod铆a irradiar su influencia o su fuerza militar si se presentaban conflictos sociales en la zona, sobre todo en la regi贸n andina.

Para ello arm贸 al ej茅rcito colombiano, los provey贸 del armamento m谩s moderno e introdujo en el pa铆s un alto n煤mero de 鈥渋nstructores鈥 militares, cuyo n煤mero exacto es desconocido para el p煤blico.

Con los triunfos de Hugo Ch谩vez, en Venezuela, Evo Mortales, en Bolivia, y Rafael Correa, en Ecuador, la situaci贸n tomaba un cariz muy comprometido para Washington y por ello parece haberse decidido a aplicar una segunda etapa, mucho m谩s peligrosa, de lo que se llam贸 Plan Colombia, enmascarado con la presunta lucha contra el narcotr谩fico y dirigido realmente contra los movimientos populares que hac铆an peligrar la hegemon铆a imperial.

Para George Walker Bush, Richard Cheney y todo el grupo de poder en la Casa Blanca, como representantes del complejo militar industrial, las sublevaciones populares a trav茅s de las urnas y empleando los mecanismos 鈥渄emocr谩ticos鈥 inventados por el llamado panamericanismo, se constituy贸 en un verdadero peligro.

La p贸lvora de las reivindicaciones de masas se regaba con demasiada rapidez. Los gobiernos progresistas ganaban terreno y por eso los estrategas de la CIA, el Pent谩gono y la Casa Blanca enfilaron la mira hacia las naciones que les ofrec铆an mayor resistencia: Venezuela, Bolivia y Ecuador.

La mayor parte del arsenal financiero y conspirativo norteamericano ha estado dirigido a torpedear todas las medidas puestas en pr谩ctica en esos pa铆ses, encaminadas hacia la independencia y la recuperaci贸n de los recursos para lograr una mayor justicia mediante la redistribuci贸n de las riquezas a favor de las masas despose铆das.

La reciente agresi贸n a Ecuador por las fuerzas armadas de Colombia es un nuevo eslab贸n en la cadena estrat茅gica concebida con la creaci贸n del Plan Colombia, detr谩s del cual habitualmente se mueve la Casa Blanca, y no siempre en las sombras, pues sus embajadores se entrometen abiertamente en los asuntos internos de todo el mundo.

El ataque a un peque帽o campamento guerrillero a la hora de dormir, con una precisi贸n milim茅trica, saca a la luz el trabajo de la inteligencia de EEUU En aras de alcanzar esos resultados que, entre otros, segaron la vida de Ra煤l Reyes, conocido como segundo hombre de los rebeldes. No hubo combate. Fue una masacre.

Por otra parte Bolivia no se puede descuidar, pues se encuentra directamente bajo la observaci贸n enemistosa del gobierno de Washington y deviene asimismo blanco constante de conspiraciones internas dirigidas por el embajador Philip Goldberg para desestabilizar el gobierno popular.

Como duda surge ahora qu茅 va a hacer la OEA ante estos hechos y con la famosa Carta Democr谩tica hecha aprobar por Estados Unidos para preservar el status quo que exist铆a a su favor. Los militares colombianos violaron ese famoso anexo a los estatutos del ministerio de colonias de Estados Unidos.

Queda ver, adem谩s, la reacci贸n de los gobiernos latinoamericanos ante tan peligrosa situaci贸n.

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* www.argenpress.info.

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