Sep 26 2005
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Econom铆a

Alberto Hurtado: un padre santo

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

En octubre pr贸ximo el Padre Alberto Hurtado ser谩 definitivamente reconocido como un santo de la Iglesia Cat贸lica Universal. Largo tiempo tom贸 esta decisi贸n vaticana, debida cuenta de que se trataba de un sacerdote chileno profundamente involucrado en la 芦cuesti贸n social禄 y que, por lo mismo, su proceder concit贸 una severa resistencia en aquellos sectores poco amigos de la redenci贸n de los pobres y el reconocimiento de la dignidad humana.

La historia de este santo jesuita es la de un luchador social que, junto con ejercer la caridad cristiana a favor de los m谩s desvalidos, no trepid贸 en fustigar a los poderosos, criticar la inequidad social y alentar la organizaci贸n y movilizaci贸n de los trabajadores y la juventud en demanda de sus derechos postergados o conculcados.

Particularmente, son sus homil铆as, escritos y la creaci贸n de la Acci贸n Sindical Chilena los que provocaron mayor resistencia en la oligarqu铆a nacional y entre sus propios superiores en el Episcopado. Sin embargo, su pensamiento y su obra han prevalecido a sus detractores y hoy pr谩cticamente toda la sociedad chilena lo reconoce como un personaje de excepci贸n y se aviene a que su figura alcance los altares y el honor s贸lo terrenal de la santidad.

Bueno que as铆 sea, pero muy conveniente tambi茅n ser铆a que la personalidad y la obra del Padre Hurtado no se desdibujen con su ingreso al santoral cat贸lico. La historia de la Iglesia es muy certera al reconocer los m茅ritos que cada uno de sus santos tuvieron para alcanzar tal dignidad, as铆 como aquellos pecados, tropiezos y desaciertos que les se帽ala su condici贸n de seres humanos. Recordemos que San Pedro traicion贸 al menos tres veces a su Maestro y que Mar铆a Magdalena no ten铆a irreprochable conducta anterior al sumarse a la caravana de Cristo.

Asimismo, hay que coincidir que las bondades de San Agust铆n, Santo Tom谩s de Aquino y Teresa de Avila son fundamentalmente intelectuales, mientras que San Francisco de As铆s y tantos otros hasta Sor Teresa de Calcuta 鈥搎ue sin duda ser谩 reconocida tambi茅n como santa鈥 ser谩n siempre venerados por su humilde y abnegado apostolado entre los pobres, los marginados y los perseguidos. Hombres y mujeres extraordinarios que nos dan cuenta de que hay de todo en la Vi帽a del Se帽or y que cada ser humano tiene sus determinados talentos y derroteros para amar a Dios y servir al pr贸jimo.

Advertimos esto ante el jolgorio que despierta entre ciertos sectores la proximidad de esta ceremonia en que el Papa pondr谩 su r煤brica a la santidad del Padre Hurtado. Ante el entusiasmo de cierta prensa, pol铆ticos, empresarios e, incluso, purpurados cuya conducta poco o nada se condice con el ejemplo del nuevo santo. Instituciones e individuos que, por supuesto, se dan de codazos para integrar las delegaciones que ir谩n en octubre a Roma a participar de las pomposas liturgias y recepciones. Toda una parafernalia bien poco evang茅lica que ser谩 oportunamente registrada en las secciones de vida social de algunos diarios y revistas, e incluso, por la far谩ndula televisiva.

fotoDesde luego, aspiramos a que este nuevo Santo siempre sea reconocido como el Padre Hurtado, es decir como un sacerdote que no alcanz贸 ni las dignidades eclesiales y sociales de su 茅poca. Ojal谩, asimismo, que las millones de im谩genes y estampas con su rostro encuentren sitio en las casas de los pobres, en la cabecera de las organizaciones poblacionales, en las escuelas y universidades que no discriminen por el nivel socioecon贸mico o la confesi贸n religiosa.

Que su nombre no sea utilizado sino invocado por los partidos pol铆ticos y dirigentes sociales que den testimonio de su genuina vocaci贸n de servicio p煤blico, de su inclaudicable convicci贸n por un mundo justo, solidario y urgente. El que puede s贸lo alcanzarse con los m茅todos de lucha compatibles con el respeto a la dignidad que el Padre Hurtado reconoci贸 en todos los seres humanos.

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* Periodista, director de la Radio de la Universidad de Chile.
Art铆culo publicado en El Periodista de Santiago (www.elperiodista.cl).

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