Dic 13 2012
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Sociedad

Alemania peleada con la diversidad

En un contexto de permanente discriminaci√≥n hacia los extranjeros, los ¬ęgastarbeiter¬Ľ (trabajadores invitados) y las personas de tez m√°s oscura, Alemania se encuentra ante la urgente necesidad de repensar la ambivalencia con la que maneja la diversidad de poblaci√≥n.
El 20 por ciento de la población, unos 16 millones de personas, son descendientes de inmigrantes.

Los datos demogr√°ficos se√Īalan que 25 por ciento de las personas menores de 25 a√Īos descienden de inmigrantes. Los integrantes de este grupo, a los que llaman ¬ęnuevos alemanes¬Ľ, reclaman visibilidad, representaci√≥n y participaci√≥n social y pol√≠tica, mientras una generaci√≥n mayor pierde r√°pidamente paciencia ante a la incapacidad del Estado de compensar delitos raciales y a√Īos de exclusi√≥n.

En una exposici√≥n por los 775 a√Īos de esta ciudad, llamada ¬ęBerl√≠n: Ciudad de la Diversidad¬Ľ, trabajadores turcos, que se pasaron la vida trabajando d√≠a y noche en las l√≠neas de montaje de gigantes como Siemens y Telefunken, recordaron haber sido atra√≠dos a este pa√≠s durante la escasez de mano de obra tras la construcci√≥n del Muro de Berl√≠n en 1961.

Hoy, sus nietos siguen lidiando con la a√Īeja mentalidad de la sociedad alemana de que ¬ęel barco est√° lleno¬Ľ.

Tras la ca√≠da del Muro de Berl√≠n en 1989, la ¬ęintegraci√≥n¬Ľ se volvi√≥ el grito de guerra para la reunificaci√≥n de Alemania. Mientras Berl√≠n oriental y occidental se fund√≠an uno en brazos del otro, minor√≠as menos visibles, como vietnamitas en el oeste y trabajadores invitados en el este, se encontraron frente a un obst√°culo adicional: un vidriado muro de acceso e inclusi√≥n que result√≥ ser m√°s duro de romper que el de cemento.

¬ęNunca me gust√≥ la palabra ‘integraci√≥n'¬Ľ, dijo en una radio p√ļblica la popular columnista turco-alemana Hatice Aky√ľn, quien escribe en el diario Der Tagesspiegel.

¬ęConlleva las preguntas: ¬Ņqui√©n integra a qui√©n, c√≥mo y por qu√©?¬Ľ, a√Īadi√≥ Aky√ľn, ganadora del Premio Integraci√≥n 2011 de Berl√≠n.

En 2005, preocupada por el envejecimiento de la poblaci√≥n y la baja natalidad que amenaza con distorsionar el equilibrio demogr√°fico del pa√≠s, Alemania revis√≥ la legislaci√≥n sobre inmigraci√≥n, ampliando el criterio de ingreso para incluir a profesionales altamente calificados, otorgando a los graduados extranjeros de universidades locales un a√Īo para buscar trabajo y dando la bienvenida a inmigrantes aut√≥nomos.

Poco despu√©s de promulgada la reforma, la organizaci√≥n neonazi Nationalsozialistischer Untergrund mat√≥ a su tercera v√≠ctima, Ismail Yasar, un verdulero turco de 50 a√Īos, de Nuremberg, como parte de una serie de asesinatos entre 2000 y 2006.

Aky√ľn vivi√≥ en carne propia la temerosa escalada de la tipificaci√≥n de islamistas a las personas de origen turco.

¬ęEl punto m√°s bajo para m√≠ fue con el ‘debate de Sarrazin'¬Ľ, dijo a IPS, refiri√©ndose al auge de la islamofobia y la demagogia populista que sigui√≥ a la publicaci√≥n de ¬ęAlemania acaba consigo misma¬Ľ, de Thilo Sarrazin, en 2010.

El libro, que se volvió la obra más popular de la literatura en décadas con 1,5 millones de ejemplares vendidos, expuso el profundo sentimiento anti-inmigración de la sociedad alemana.

¬ęUn nombre y una fotograf√≠a de una persona de origen turco en una solicitud de empleo ale homofobiatodav√≠a disminuye las posibilidades del postulante en 14 por ciento¬Ľ, indic√≥ la senadora Dilek Kolat, quien fue una de las oradoras de la conferencia ¬ęDiversidad 2012¬Ľ, patrocinada por el estatuto de la diversidad de Alemania.

Kolat abog√≥ por un proceso concreto para implementar una agenda de igualdad de oportunidades y de inclusi√≥n social, como su iniciativa ¬ęBerl√≠n te necesita¬Ľ, una campa√Īa destinada a atraer postulantes de minor√≠as al sector p√ļblico.

¬ęUn enfoque neutro ya no es relevante ni √ļtil¬Ľ, precis√≥ Kolat, frente a responsables de diversidad y empleados de recursos humanos de todas partes de Alemania.

No sorprende que las corporaciones hayan estado entre los impulsores más activos de una política autorregulada en materia de diversidad, pues apuntan a nuevos mercados globales.

El gerente general de Siemens, Peter L√∂scher, fue un pionero hace cinco a√Īos, cuando dijo que su junta directiva era ¬ędemasiado alemana, demasiado blanca y demasiado varonil¬Ľ.

¬ęLa diversidad es nuestro pan de cada d√≠a, nuestra estrategia clara como actor global¬Ľ, indic√≥ Brigitte Ederer, integrante de la junta directiva de Siemens AG, con unos 52.000 empleados.

¬ęSencillamente, una fuerza de trabajo diversa tiene sentido econ√≥mico, los equipos mixtos resuelven problemas de forma m√°s efectiva¬Ľ, a√Īadi√≥.

Seg√ļn el Ministerio federal de Trabajo y Asuntos Sociales, se prev√© en Alemania una escasez de seis millones de trabajadores para 2025.

En respuesta a la actual crisis econ√≥mica, la tarjeta azul de la Uni√≥n Europea, un permiso de trabajo, entr√≥ en vigor en agosto, a la vez que el portal Bienvenido a Alemania, un proyecto de profesionales calificados que ¬ęrelaciona toda la informaci√≥n clave sobre c√≥mo hacer una carrera y vivir en Alemania¬Ľ, indic√≥.

El sector p√ļblico tambi√©n debe atender con urgencia el problema de la diversidad. Alemania tiene solo 13 por ciento de funcionarios pertenecientes a alguna minor√≠a, bastante rezagada respecto de Francia y Gran Breta√Īa, con 20 por ciento, seg√ļn datos de la Organizaci√≥n para la Cooperaci√≥n y el Desarrollo Econ√≥micos (OCDE).

¬ęLa polic√≠a todav√≠a no tiene una estrategia en materia de diversidad, el enfoque dominante es la asimilaci√≥n, la conciencia de la diferencia no forma parte de la mentalidad y es mi objetivo cambiar eso¬Ľ, dijo a IPS la subcomisaria de polic√≠a, Margarete Koppers.

Su declaración coincide con un momento en que toda la fuerza está siendo observada por no detener a los responsables de los nueve asesinatos de comerciantes de origen extranjero, ocurridos entre septiembre de 2000 y agosto de 2006.

Especialistas coinciden en que esto equivale a aceptar el profundo racismo estructural, y que hace tiempo falta en Alemania un reconocimiento formal como el informe MacPherson de 1994 en Gran Breta√Īa.

Kien Nghi Ha, profesor de la Universidad de T√ľbingen que lleg√≥ al pa√≠s en 1979, recuerda en su estudio sobre las relaciones entre Asia y Alemania un doloroso episodio que marc√≥ su ni√Īez: un ataque, en agosto de 1980, contra un refugio de solicitantes de asilo de Hamburgo que dej√≥ a dos vietnamitas de 18 y 22 a√Īos muertos.

No se hizo ninguna investigación ni contó para las estadísticas. Los asesinatos ni siquiera fueron registrados en la categoría de delitos políticos.

Reconocer esos delitos es un paso crucial para lograr una Alemania m√°s diversa e inclusiva.

*Distribuido por IPS

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