Feb 10 2012
1818 lecturas

Sociedad

Am茅rica Latina: La tierra, el agua y la resistencia

Lo que est谩 sucediendo en Am茅rica Latina en relaci贸n con los bienes comunes (agua, tierra, biodiversidad) es algo m谩s que una sucesi贸n de conflictos locales. Por momentos la intensidad de los enfrentamientos da la impresi贸n de que marchamos hacia una conflagraci贸n general, que por ahora tiene expresiones locales y regionales, pero que se repiten en casi todos los pa铆ses.

La Gran marcha nacional del agua, que comenz贸 el primero de febrero en Cajamarca, es la respuesta de los movimientos populares a la represi贸n y al estado de excepci贸n en tres provincias por parte del gobierno de Ollanta Humala, ante la huelga de 11 d铆as en Cajamarca contra el proyecto minero Conga. La caravana llegar谩 este viernes a Lima para frenar el uso de productos contaminantes como el mercurio y declarar el agua como derecho humano.

Conga es un proyecto de la Minera Yanacocha, la primera en extracci贸n de oro en Am茅rica del Sur, que prev茅 invertir casi 5 mil millones de d贸lares y drenar cuatro lagunas, dos para extraer oro y otras dos para almacenar desechos. Las actividades en Conga est谩n paralizadas desde la huelga de noviembre. Lo m谩s importante es que el movimiento ha conseguido trascender lo local para convertirse en la confluencia de las m谩s importantes organizaciones sociales para una gran acci贸n de car谩cter nacional.

En el norte de Argentina se reactiv贸 la resistencia a la miner铆a. En enero se produjeron masivas movilizaciones impulsadas por las asambleas ciudadanas, en La Rioja, Catamarca y Tucum谩n, contra los proyectos mineros Famatina y Bajo La Alumbrera. En La Rioja la movilizaci贸n popular forz贸 al jefe comunal de la capital provincial a pronunciarse contra la megaminer铆a, aunque est谩 alineado con el gobierno nacional.

En Catamarca el bloqueo a los camiones que se dirigen a Bajo La Alumbrera llev贸 a la empresa a licenciar al personal y detener la explotaci贸n por la falta de insumos y provisiones en la mina. Hace m谩s de tres semanas que los militantes de la Asamblea de Ciudadanos en Defensa de la Vida y el Agua bloquean el tr谩nsito de camiones que pertenecen a la empresa minera y que circulan por Tinogasta, Bel茅n y Santa Mar铆a.

Uno de los conflictos menos visibles pero con gran potencial desestabilizador es el que se est谩 registrando en Paraguay entre campesinos y colonos de origen brasile帽o, conocidos popularmente como brasiguayos. Se estima que hay 8 millones de hect谩reas, 20 por ciento de la superficie del pa铆s, adjudicadas ilegalmente, sobre todo bajo la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989). Una parte importante fueron entregadas a colonos provenientes de Brasil, en hasta un d贸lar la hect谩rea en la zona fronteriza.

Ahora son grandes productores de soya que sacan su producci贸n por Brasil sin pagar siquiera impuestos. Tranquilo Favero, el rey de la soya, posee 45 mil hect谩reas de tierras de alta calidad en las que cosecha hasta 130 mil toneladas cada a帽o, que le rinden unos 50 millones de d贸lares, en la zona de 脩acunday, Alto Paran谩. Esta es la regi贸n m谩s caliente del conflicto actual, en la que se enfrentan sin tierra y terratenientes, pero en la que est谩n tambi茅n involucrados los gobiernos de Fernando Lugo y Dilma Rousseff.

Si la producci贸n de soya, con su secuela de contaminaci贸n y expulsi贸n de campesinos, es grave, la cuesti贸n fronteriza tambi茅n lo es. De los 400 mil brasile帽os que viven en Paraguay, unos 250 mil ocupan la faja fronteriza con Brasil. En 2007 el gobierno paraguayo aprob贸 la Ley de Frontera por la cual los extranjeros no pueden tener tierras a menos de 50 kil贸metros de la frontera, como forma de afirmar la soberan铆a nacional. Brasil tiene una legislaci贸n similar aunque m谩s estricta.

En 2011 se conform贸 la Coordinadora Nacional de Lucha por la Recuperaci贸n de Tierras Malhabidas 鈥揺n la que participan m谩s de 20 organizaciones campesinas, sociales y partidos de izquierda鈥, que realiz贸 su primera marcha el 25 de octubre pasado. Los dirigentes sostienen que la recuperaci贸n de esas tierras podr铆an favorecer a 400 mil campesinos.

La cuesti贸n de la tierra es uno de los temas m谩s delicados en Paraguay, por la larga historia de corrupci贸n, abusos y represi贸n que forzaron el despojo de los campesinos. Lugo lleg贸 al gobierno en gran medida por su estrecha relaci贸n con la lucha por la reforma agraria cuando era obispo. Bajo su gobierno no se avanz贸 en la reforma agraria, pero en los 煤ltimos meses los campesinos agrupados en la Liga Nacional de Carperos (porque acampan en carpas) est谩n ocupando tierras de brasiguayos.

La liga naci贸 dos a帽os atr谩s ante la inacci贸n del movimiento campesino en la lucha por la tierra, pero la coordinadora en un reciente comunicado estima que sus acciones forman parte de una 鈥渆strategia desestabilizadora鈥 contra el gobierno de Lugo y que en su interior est谩 鈥減rimando la influencia de provocadores que objetivamente perjudican la hist贸rica lucha por la tierra y la reforma agraria鈥.

En el complejo panorama de los movimientos paraguayos, no conviene simplificar. La lucha de los 鈥渃arperos鈥 es leg铆tima pero todo indica que junto a una nueva camada de dirigentes populares se puede percibir la influencia de pol铆ticos tradicionales de la derecha, ya sea colorados o liberales, 茅stos aliados de Lugo, y oportunistas que nunca faltan. Sin embargo, tambi茅n es cierto que los movimientos hist贸ricos, que integran la coordinadora, priorizan las negociaciones en vez de la presi贸n desde abajo por la reforma agraria, y se muestran muy preocupados por la sucesi贸n presidencial en las elecciones de 2013.

La lucha por los bienes comunes est谩 en el primer lugar de la agenda en toda la regi贸n. Es posible, como se帽ala un dirigente sindical de Chilecito, que las multinacionales mineras est茅n sufriendo una 鈥渦na derrota catastr贸fica鈥 en el norte de Argentina. Grupos peque帽os como las asambleas ciudadanas, en lugares remotos de la cordillera, han logrado frenar gigantescas empresas que gozaron de todo el apoyo estatal. Es mucho. Es el producto del tes贸n, que en alg煤n momento rinde frutos.

*Analista internacional uruguayo

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


A帽adir comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.