Nov 1 2022
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Opini贸nPol铆tica

Am茅rica Latina y el Caribe ante dos mundos que son uno

Desde una mirada geopol铆tica, el contexto m谩s general del momento es el intento de los Estados Unidos de detener su ca铆da como poder unipolar y no querer aceptar la consolidaci贸n de un mundo multipolar, con reglas de juego mucho m谩s equilibradas que las establecidas luego de 1945, que impusieron una decisiva infuencia estadounidense en el esquema de relaciones internacionales.

Hoy queda ya a las claras que el ascenso de China a potencia econ贸mica de primer rango, la recomposici贸n de Rusia como factor de peso en t茅rminos energ茅ticos, militares y geopol铆ticos, la mayor gravitaci贸n de India, Ir谩n, Turqu铆a y otros pa铆ses del Asia, la estructuraci贸n en bloques como el BRICS, la ASEAN, la Organizaci贸n de Cooperaci贸n de Shanghai, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe帽os, la Uni贸n Euroasi谩tica o la Uni贸n Africana de Naciones han desequilibrado el esquema de poder 煤nico ideado por los estrategas estadounidenses, promoviendo el camino a una mayor independencia y soberan铆a en relaci贸n a sus apetencias.Am茅rica Latina y el Caribe ante dos mundos que son uno

Como contraparte, la Organizaci贸n del Tratado del Atl谩ntico Norte (OTAN) ha ido expandiendo sus fronteras contrariamente a lo acordado en 1990 con el entonces Secretario General del PCUS Mijail Gorbachev. Desde entonces, ha sumado 14 nuevos pa铆ses hacia el Este, totalizando en la actualidad 30 miembros. Aunque proclama un esp铆ritu defensivo, este bloque ha actuado militarmente en Kuwait, Yugoslavia, Afganist谩n, Irak, Siria y Libia, mostrando su car谩cter ofensivo.

La reciente constituci贸n del eje militar AUKUS entre Australia, el Reino Unido y los Estados Unidos junto a la reuni贸n cumbre realizada en Marzo de este a帽o en el desierto del Neguev entre los gobiernos de Israel, Estados Unidos, Egipto, Bahrein, Emiratos 脕rabes Unidos y Marruecos con el objetivo de constituir una alianza fundamentalmente contra Ir谩n, nos hablan de la configuraci贸n de un esquema confrontativo contra las potencias emergentes.

El permanente ataque en Am茅rica Latina a gobiernos de izquierda o de orientaci贸n progresista, sumado a eventos de car谩cter destituyente en zonas pr贸ximas a Rusia como los disturbios en Bielorrusia y Kazajist谩n o la provocaci贸n a China con la vista de Nancy Pelosi a Taiw谩n, nos hablan de una estrategia global en la que Estados Unidos intenta por todos los medios, detener la nivelaci贸n de poder mundial y seguir intentando ser potencia 煤nica, apoyado sobre todo en el desperdicio de miles de millones de d贸lares en pertrechos militares.

Por su parte, el hecho de que los pa铆ses de la Uni贸n Europea, ante sus propias dificultades, comenzaran a volcar su mirada hacia el enorme peso demogr谩fico y econ贸mico del Oriente, sobre todo al Banco Asi谩tico de Inversi贸n en Infraestructura, a los fabulosos negocios derivados del proyecto chino de la Franja y la Ruta o al aumento de la provisi贸n de energ铆a barata desde Rusia a trav茅s de nuevos gasoductos como el NordStream II, encendi贸 las alertas El Nord Stream 2, el gasoducto de la discordia que lucha por su supervivencia- El Peri贸dico de la Energ铆adel Estado profundo estadounidense, quien sin duda alent贸 la salida del Reino Unido de ese bloque para debilitarlo y aliment贸 el alzamiento de 2014 en Ucrania. El intento de unir a este pa铆s a la OTAN y eventualmente dotarlo de armamento nuclear, fueron un factor desencadenante de la operaci贸n militar rusa en curso.

El objetivo estadounidense con esta avanzada es sin duda re-disciplinar a Europa, crear una nueva Cortina de Hierro para impedir la posible cooperaci贸n con Asia y que el continente europeo, que nunca dej贸 de estar ocupado militarmente luego de la 煤ltima conflagraci贸n mundial, no logre alcanzar una mayor autonom铆a.

Otro aspecto de profundo calado geohist贸rico en la coyuntura es la ileg铆tima pretensi贸n de Occidente de continuar siendo la cultura preeminente en el mundo, manteniendo algo del bienestar obtenido del expolio y la vejaci贸n de millones de seres humanos en sus antiguas colonias, bienestar que hoy ya se encuentra en franca disminuci贸n para la mayor铆a de sus habitantes.

Desacople feudal y puja supremacista

Al ir perdiendo Estados Unidos terreno en un tablero capitalista financiero y tecnol贸gico globalizado impulsado por sus propias estrategias, parece ahora abordar, como en otros momentos, una t谩ctica de doble hoja. Por un lado, intentando reacomodarse con un relativo desacople feudal en los campos que no le son del todo favorables, sin dejar por otro lado de intentar mantener su supremac铆a por cualquier medio en aquellos que considera Vista de Armamentismo imperialista y militarismo belicoso de Estados Unidos | Revista Pol铆tica Internacionalfundamentales, como el control de la econom铆a a trav茅s de su moneda como patr贸n de intercambios, una despiadada competencia tecnol贸gica y su condici贸n de mandam谩s en organismos internacionales.

El influjo globalizador, la ideolog铆a neoliberal y la ilusi贸n del liderazgo 煤nico tuvieron un corto auge, apenas poco m谩s de una d茅cada, ya que los pueblos, luego del sopor y el dolor de su propagaci贸n, retomaron una nueva rebeli贸n contra esas pol铆ticas. El fracaso neoliberal se vio profundizado en Occidente con las quiebras especulativas de la banca en 2007-2008. Este malestar social dura hasta hoy canaliz谩ndose a trav茅s de distintas opciones ya sea a trav茅s del apoyo popular a frentes progresistas como lamentablemente tambi茅n por derecha, a trav茅s del avance de nacionalismos o fundamentalismos retr贸grados.

La estrategia china va por otro carril, a pesar de usar esquemas comerciales y financieros similares, en un intento por sostener el comercio abierto y las cadenas de valor globales sin mella. El concepto de una 鈥渃omunidad de destino compartido para la humanidad鈥, lema central de la diplomacia en la era Xi, es sin duda mucho m谩s prometedora. Cabe sin embargo preguntarse si se corresponde con una traducci贸n en clave actualizada de la perenne b煤squeda china de la armon铆a o es apenas una frase acu帽ada con el objeto de esconder un elefante detr谩s de un biombo. Es decir, de demorar una a煤n m谩s radical reacci贸n adversa del hegem贸n occidental al crecimiento hoy ya a todas luces visible del pa铆s oriental. O quiz谩s, ni una ni otra, sino las dos cosas al mismo tiempo.

La mundializaci贸n y la fragmentaci贸n social

M谩s all谩 de estas t谩cticas de dos potencias en pugna, la mundializaci贸n, es decir, la interconexi贸n total entre las diferentes culturas -muy distinta de la globalizaci贸n economicista comandada por las transnacionales corporativas- es un proceso ya indetenible y acelerado. Pretender el retroceso en la constituci贸n de esta primer civilizaci贸n a escala planetaria es no solo anacr贸nico sino imposible, lo cual lleva a quienes se enrolan en esta reacci贸n, a hundirse en el fango del resentimiento y la violencia frente a la diferencia, un espiral descendente sin posibilidades de mejora personal o social.

Negar la mundializaci贸n, es como intentar quebrar el vidrio laminado del parabrisas de un autom贸vil. Puede estallar por un golpe en numerosas part铆culas, pero se mantiene unido para que las esquirlas no hieran a los ocupantes del veh铆culo.

Y precisamente, lo que ocurre con el segundo proceso en curso, paralelo a la mundializaci贸n, es una enorme tendencia a la fragmentaci贸n, al separatismo, a la ruptura del tejido social, incluso a la divisi贸n en los 谩mbitos m谩s 铆ntimos y hasta la contradicci贸n en la propia interioridad.

La fuerza que impulsa esta atomizaci贸n social es la disoluci贸n de lazos asentados en valores que van perdiendo vigencia por la velocidad del cambio social. Pero parad贸jicamente, un importante contingente humano, arrojado a la soledad, a la exclusi贸n y la falta de referencias inc贸lumes, busca refugio y contenci贸n en el pasado, en la promesa de para铆sos perdidos, en concepciones conservadoras de mundos ya inexistentes, con la ilusi贸n de detener el tiempo y la historia.

Esta din谩mica del mundo interno en las personas ocasiona hoy retrasos en la evoluci贸n humana. No advertir este mundo, no comprender la diferencia de velocidades entre posibles cambios en el paisaje social y en el paisaje humano m谩s interno, no invertir energ铆a en el desarrollo de este universo de la conciencia en paralelo a la transformaci贸n de indignas condiciones de miseria y exclusi贸n, obstaculiza y enlentece los imprescindibles avances en t茅rminos sociales, pol铆ticos e interpersonales. Parecen dos mundos distintos, pero son uno y el mismo.

La chance para Am茅rica Latina y el Caribe

La regi贸n latinoamericana y caribe帽a tiene una gran oportunidad y un papel fundamental que cumplir en este proceso, que puede sintetizarse en tres postulados program谩ticos.

Acelerar su unidad denegada por los poderes coloniales a trav茅s de la colaboraci贸n y el hermanamiento en el marco de procesos de integraci贸n que contemplen no solo la cooperaci贸n interestatal sino la fundamental participaci贸n de las organizaciones sociales y las diferentes culturas en este proceso.

Constituirse en avanzada de un modelo de poder descentralizado, condiciones sociales inclusivas y democracia real.

Y finalmente, promover la simultaneidad del cambio social y el cambio interno guiado por una nueva escala de valores humanista, haciendo de la no violencia el eje de una poderosa transformaci贸n colectiva.

En definitiva, creando un efecto demostraci贸n de una naci贸n continental humanizada, pr贸logo y antecedente del 鈥渙tro mundo posible鈥, la futura Naci贸n Humana Universal.

*Investigador del Centro Mundial de Estudios Humanistas y comunicador en Pressenza, la agencia internacional de noticias con enfoque de no violencia. Colaborador del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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