Nov 29 2021
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Opini贸n

Am茅rica Latina y el Caribe: Una lectura optimista entre olas y vendavales

La pandemia mundial profundiz贸 las condiciones de precariedad de las mayor铆as, generadas por la financiarizaci贸n capitalista y mostr贸 cruelmente las carencias y desigualdades producidas por el orden neoliberal, atenuadas apenas en algunos lugares por sistemas sociales de contenci贸n de car谩cter progresista.

Provoc贸 adem谩s un aumento radical del uso de las tecnolog铆as digitales y el poder铆o de las principales corporaciones del rubro. Las nuevas tecnolog铆as junto a la innovaci贸n 鈥渧erde鈥 son abrazadas a su vez por los fondos de inversi贸n y el capital en general, como v铆a de reconversi贸n de un capitalismo consumista estancado en su rentabilidad y cuya responsabilidad en el dram谩tico deterioro medioambiental es ya, a todas claras manifiesto, colocando en severo entredicho al expolio de recursos naturales finitos.

Un breve repaso de los acontecimientos en la escena pol铆tica

Este 1 de diciembre, en el Z贸calo de Ciudad de M茅xico, una multitud celebra la mitad del mandato hist贸rico de Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, hecho que abri贸 esperanzas no solo para la poblaci贸n de ese pa铆s, agobiada por sucesivas dictaduras neoliberales, sino tambi茅n para abrir una nueva posibilidad de pol铆tica generosa y de autodeterminaci贸n en la regi贸n.

En la acera de enfrente, contin煤a, aunque por poco tiempo m谩s, la calamidad de un gobierno fascista en Brasil, que cost贸 la vida y el retroceso social de millones de personas por su negacionismo y crueldad, apareada con el cinismo de legisladores y jueces corruptos, la manipulaci贸n informativa de medios monop贸licos y los intereses de una 茅lite min煤scula pero igualmente cruel de empresarios y terratenientes.

A pesar de las necesarias restricciones de movilidad p煤blica motivadas por la emergencia sanitaria, se han vivido en los dos 煤ltimos a帽os una importante ola de protestas sociales. Entre los eventos m谩s significativos figuran el despertar en Chile y los alzamientos en Ecuador, el masivo y prolongado paro popular en Colombia, la unidad de los movimientos sociales movilizados en cientos de ciudades brasile帽as y los tumultos en Hait铆, lugar en el que mercenarios asesinaron a un presidente ya ileg铆timo.

En los meses finales de 2019, luego del fundamental triunfo del Frente de Todos, que logr贸 impedir la continuidad de la calamidad social que signific贸 el gobierno de Macri -tragedia que a煤n hoy mantiene en cadenas al pueblo argentino por el mayor endeudamiento registrado en los anales del FMI-, el panorama fue conmocionado por la funesta instauraci贸n de una dictadura violenta y retr贸grada en Bolivia al tiempo que el derechista Lacalle Pou venc铆a en Uruguay ante un Frente Amplio desgastado por tres gestiones de gobierno, la dificultad de recambio en sus liderazgos y la unidad opositora en segunda vuelta.

Tambi茅n en la Rep煤blica Dominicana, asolada por la pobreza, la criminalidad y la inseguridad correlativas, venci贸 medio a帽o despu茅s el acomodado empresario Luis Abinader frente a un dividido y debilitado oficialismo socialdem贸crata. El flamante mandatario, junto a Guillermo Lasso y Sebasti谩n Pi帽era, presidentes de Ecuador y Chile, fueron expuestos p煤blicamente por el esc谩ndalo de los 鈥減apeles de Pandora鈥 que volvi贸 a poner en agenda el flagelo estructural de la evasi贸n y elusi贸n fiscal, en este caso de funcionarios p煤blicos que en sus discursos suelen repetidamente mencionar la probidad y la anticorrupci贸n como puntos centrales de sus programas.

El banquero Lasso hab铆a dado por tierra, en la segunda vuelta presidencial de Abril de 2021, las esperanzas locales y continentales cifradas en la figura del joven representante de la Revoluci贸n Ciudadana Andr茅s Arauz. En esa contienda fueron definitorios el lawfare que impidi贸 la candidatura de Rafael Correa, el desastroso gobierno de Len铆n Moreno -mirado por muchos, pese a su traici贸n, como sucesor del gobierno anterior- la propaganda permanente en los medios y redes sociales hegem贸nicas de posturas anticorre铆stas, a las que adhirieron sectores ligados al indigenismo, la mayor parte de las ONG鈥檚 y una candidatura socialdem贸crata-centrista que concitaron en primera vuelta el apoyo de votos suficiente como para posibilitar luego la victoria neoliberal.聽

Sin embargo, en el marco de lo que aparentaba consolidar un nuevo declive de las fuerzas progresistas en la regi贸n, el regreso contundente al gobierno de las organizaciones sociales en Bolivia a un a帽o del golpe junto a la elecci贸n de un presidente vinculado a los movimientos populares en Per煤 constituyeron una vigorosa irrupci贸n popular, como tambi茅n la amplia aprobaci贸n en referendo del proceso constitucional que se desarrolla en Chile bajo una mayor铆a de 铆ndole transformadora.

A lo que se suman como sucesos relevantes m谩s recientes los renovados e infructuosos intentos de desestabilizaci贸n de la revoluci贸n cubana; la independencia de Barbados de un todav铆a presente colonialismo de la corona brit谩nica en el Caribe; los intentos del golpismo peruano para liquidar la experiencia encabezada por el presidente Castillo y del golpismo fascista para intentar reeditar el golpe de Estado en Bolivia; un nuevo ciclo de protestas de sectores campesino-ind铆genas en Guatemala y Ecuador y una elecciones municipales en Paraguay que, a contrapelo de las continuadas movilizaciones de sectores estudiantiles y campesinos, otorgaron nuevamente la victoria al r茅gimen colorado en las principales ciudades.

En un noviembre cargado de incidencias electorales, se agregan al cuadro de acontecimientos la elecci贸n presidencial en Nicaragua con la continuidad del gobierno sandinista, atacada por el poder imperial, pero controvertida tambi茅n en algunos sectores progresistas; las elecciones legislativas en Argentina con un resultado ahora adverso al gobierno popular, el triunfo parcial del candidato fascista en la primera vuelta de las elecciones en Chile y la amplia victoria del chavismo en las elecciones regionales en Venezuela con la participaci贸n de los principales sectores de oposici贸n, en un giro t谩ctico de sus posiciones alineadas con el intervencionismo y el asedio a la Revoluci贸n Bolivariana.

El a帽o electoral latinoamericano-caribe帽o culmina con el resonante triunfo del frente progresista encabezado por Xiomara Castro en la elecci贸n presidencial en Honduras, frente a la corrupci贸n del poder olig谩rquico y fraudulento instaurado a partir del golpe contra el presidente Zelaya en 2009. Mientras que en Diciembre se producir谩 en Chile una segunda vuelta clave entre el neopinochetismo y el candidato de la centroizquierda Gabriel Boric, al que por ahora las encuestas posicionan como vencedor, lo que constituir铆a la culminaci贸n de un ciclo de dictadura neoliberal violenta de casi medio siglo con la posibilidad de allanar el camino a una Nueva Constituci贸n, la confirmaci贸n del relevo pol铆tico generacional ya iniciado en ese pa铆s y un enorme motivo de celebraci贸n de fin de a帽o para las fuerzas progresistas de la regi贸n.

Estos nuevos vientos dar铆an alas a las buenas perspectivas para Gustavo Petro y Lula en las elecciones del a帽o pr贸ximo en Colombia y Brasil, lo que terminar铆a de configurar un nuevo balance sociopol铆tico en la regi贸n.

Los pueblos en el umbral de la pospandemia

Al par de los intentos reformistas de recomposici贸n pospand茅mica de las econom铆as por parte de los gobiernos sin afectar en lo m谩s m铆nimo el cuadro general de capitalismo financiarizado y depredador, contin煤a y crece la indignaci贸n popular motivada por la urgencia de las necesidades y el descreimiento en la capacidad institucional de dar respuesta a las mismas.

Esto se evidencia en la recurrente e incremental abstenci贸n en las votaciones, como as铆 tambi茅n en el resurgimiento de opciones pol铆ticas con relatos retr贸grados que auguran soluciones r谩pidas a lomos de una supuesta antipol铆tica.

A su vez, algunas dirigencias reconocen (o acaso se autojustifican por) los l铆mites que el poder real establecido pone al poder pol铆tico formal. Mientras tanto, se acrecienta objetivamente la ingobernabilidad a trav茅s de diversos factores, entre los cuales se encuentran ciertamente la acci贸n de los poderes econ贸micos, la injerencia geopol铆tica global, los bloqueos entre las facciones que se disputan cuotas del disminuido pero siempre apetecido poder pol铆tico, el nada democr谩tico y corrompido 谩mbito judicial, el elevado rechazo generacional a modalidades en decadencia, la cartelizaci贸n manipuladora del discurso medi谩tico conservador, la utilizaci贸n expansiva de la tecnolog铆a digital para fomentar el odio y la estigmatizaci贸n, el divorcio de las agendas entre las dirigencias y los pueblos o la atomizaci贸n social con su relativizaci贸n org谩nica, entre otros.

Al fracaso institucional para dar respuestas, sumando a una sensaci贸n de incerteza general, se agrega la falta de alternativas n铆tidas, reconocibles y referenciales en t茅rmino de nuevos modelos sociales, econ贸micos y pol铆ticos que reemplacen la decadente estructural actual y proporcionen bienestar junto a la ampliaci贸n de las posibilidades colectivas. Lo cual es caldo de cultivo para la estridencia regresiva, que concita adem谩s apoyo por la capacidad de contenci贸n gregaria de sus huestes confesionales en el marco de un tejido social fragmentado.

En este contexto, 驴qu茅 sucede con la integraci贸n regional de signo soberano y con la fundamental democratizaci贸n de la comunicaci贸n?

Integraci贸n soberana y pluralidad de voces

Al formar parte del esquema institucional decimon贸nico basado en la concepci贸n de Estado-Naci贸n, las iniciativas oficiales de integraci贸n soberana sufren la crisis de aqu茅l, agravada por el torpedeo de las sucesivas administraciones estadounidenses en su intento de conservar preeminencia absoluta sobre los destinos 鈥渉emisf茅ricos鈥 frente al embate geopol铆tico de China y Rusia en su disputa contra la pretendida hegemon铆a unipolar.

En el mismo sentido, el intento de reflotar a la OEA como brazo diplom谩tico de la dominaci贸n, tampoco encuentra asidero firme, salvo en la agenda comunicacional de los medios al servicio del gran capital, siendo cuestionadas sus motivaciones y sugerido su reemplazo desde los pa铆ses gobernados por sectores m谩s progresistas.

La CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe帽os) como posible 谩mbito de sustituci贸n de la anacr贸nica OEA, dado el signo pol铆tico antit茅tico o reformista de sus componentes, aparece sin embargo de momento como un espacio tendiente a abandonar su origen pol铆ticamente disruptivo para pasar a reflejar una suerte de comunidad interestatal al estilo europeo, modelo que a su vez atraviesa una severa y prolongada crisis.

El Mercosur, reapropiado en su car谩cter neoliberal por los gobiernos derechistas de Brasil, Paraguay y Uruguay, ha perdido incluso su esencia integradora a partir de la primac铆a del inter茅s particular de sus miembros, mientras que el ALBA-TCP conserva el car谩cter de trinchera de nucleamiento soberanista, sin embargo m谩s discursiva que efectiva, dada las dificultades objetivas que atraviesan sus componentes, fundamentalmente en raz贸n del asedio estadounidense.

Lo novedoso es la irrupci贸n de la RUNASUR (la UNASUR de los Pueblos) en el escenario, que convoca a la construcci贸n de una Am茅rica plurinacional (con proyecci贸n a un planeta plurinacional), alentando a una refundaci贸n institucional soberana de car谩cter antiimperialista a trav茅s de la participaci贸n directa, inclusiva y paritaria de los pueblos, nacionalidades y movimientos sociales a fin de reparar y superar la partici贸n y repartici贸n burguesa-transnacional poscolonial.

En relaci贸n a la comunicaci贸n, las posibilidades de democratizaci贸n y pluralidad se ven una vez m谩s coartadas por el absolutismo de las plataformas corporativas en el campo digital, cuyo sesgo de lucro segmenta, discrimina y censura contenidos, afectando los principios fundacionales de neutralidad y descentralizaci贸n de la red internet.

En el campo de de los medios, el irrespeto o cancelaci贸n de normas legales logradas en ardua lucha por la comunicaci贸n popular, la desfinanciaci贸n o eliminaci贸n neoliberal de medios p煤blicos, 聽la inequitativa distribuci贸n de pauta estatal a favor de los medios hiperconcentrados, su progresiva transnacionalizaci贸n junto a la monol铆tica cartelizaci贸n de discursos estigmatizantes contra las alternativas revolucionarias o progresistas afectan la posibilidad de imprescindibles transformaciones que garanticen diversidad informativa y un balance equilibrado en la opini贸n p煤blica.

Prospectiva

La historia nunca se detiene. Las generaciones actuales, en su gran mayor铆a, enarbolan con claridad las banderas de la lucha contra el deterioro medioambiental, contra la guerra, la injusticia flagrante y la violencia, a favor de la emancipaci贸n de las mujeres y por la libre elecci贸n de opciones sexoafectivas. Se va instalando con fuerza una cultura irrestricta de derechos humanos, al par que se ampl铆a el rechazo a la manipulaci贸n cupular, la corrupci贸n, el centralismo y el verticalismo.

La indigna situaci贸n cotidiana de miseria y carencias en contraste con la opulencia absurda de minor铆as cada vez m谩s peque帽as y abusivas, solo puede dar espacio a sucesivas rebeliones populares hacia nuevos modelos de distribuci贸n equitativa, gesti贸n participativa, colaborativa y descentralizada.

Esta revoluci贸n en curso es adem谩s mundializada, sin que espacio alguno pueda bloquear o quedar indemne de la expansi贸n de ese clamor.

En reacci贸n a estos claros signos de futuro se elevan voces guturales, anacr贸nicas, nost谩lgicas de un pasado que nunca fue y que tampoco ser谩. Aun cuando estas fuerzas regresivas buscan neutralizar el avance de los tiempos (y coyunturalmente hasta logran frenarlo), representan tan solo un est茅ril esfuerzo por detener la imparable evoluci贸n humana.

El sistema capitalista y depredador, sostenido por sus sectores conservadores, busca desviar los impulsos transformadores hacia falsas puertas, intentando resignificar los relatos bajo una modalidad gatopardista y enga帽osa.

El surgimiento del nuevo ser humano como actor necesario de las sociedades futuras, considerado anteriormente como producto autom谩tico de condiciones objetivas, es hoy claramente asumido por cada vez m谩s sectores como condici贸n simult谩nea de la transformaci贸n.

Fortalecer su nacimiento y las condiciones de un medio favorable a su desarrollo, expandir el eco de las voces que se帽alan hacia el futuro, prestar o铆dos al clamor generacional y de g茅nero, apoyar a las organizaciones sociales que exigen bienestar igualitario, constituyen sin duda las claves de una misi贸n hist贸rica ineludible.

  • Investigador en el Centro Mundial de Estudios Humanistas y comunicador en Pressenza, agencia internacional de noticias con enfoque de Paz y No Violencia.
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