Jun 4 2023
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Econom铆a

Argentina: La deuda omnipresente聽y la necesidad de encontrar otro camino

La prensa de todo el mundo, incluyendo la de nuestro pa铆s, ha dedicado enorme atenci贸n a la controversia en torno al requerimiento de aceptaci贸n por parte del Congreso de Estados Unidos para que la deuda p煤blica norteamericana pueda superar el l铆mite legal impuesto hasta el momento, de 3,4 billones de d贸lares.

El acuerdo de 煤ltima hora no fue aumentar el l铆mite sino suspender la restricci贸n hasta el 2025 (en 2024 hay elecciones presidenciales) debiendo aceptar el gobierno dem贸crata de Joe Biden, como contrapartida, el requerimiento de la bancada mayoritaria de los republicanos, dominada por ac贸litos de Donald Trump, de limitar el gasto p煤blico en general 鈥搃ncluido el social鈥, a excepci贸n, y ello no es casual, del dedicado al presupuesto militar (886.000 millones de d贸lares este a帽o).

En otro punto geogr谩fico, y contrapuesto en riqueza, en los 煤ltimos d铆as se conoc铆an detalles de un acuerdo de acreedores a un castigado pa铆s africano, Ghana (puesto 133 entre los 191 pa铆ses incluidos en el 脥ndice de Desarrollo Humano). Este incluye, por primera vez en las 煤ltimas d茅cadas, la aceptaci贸n de quitas por parte de organismos de cr茅dito multilaterales y nacionales (Club de Par铆s, China). Varios pa铆ses africanos se encuentran en la lista de espera.

La preocupaci贸n por el marco financiero internacional se ha generalizado a partir del sensible aumento de las tasas de inter茅s en el mundo, en paralelo a los altos niveles de endeudamiento p煤blico y privado, que crecieron particularmente en el per铆odo m谩s agudo de la pandemia de Covid-19. A la inquietud generada por la inesperada crisis en bancos de pa铆ses centrales, como Estados Unidos y Suiza, se ha sumado que el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha identificado recientemente al menos 54 pa铆ses con 鈥済raves problemas de deuda鈥, entre ellos, por supuesto, la Argentina.

Dando muestras del alto nivel de incertidumbre e inestabilidad existentes, el presidente del Banco Mundial, David Malpass, reconoc铆a a principios de abril en un art铆culo con su firma, previo a la reuni贸n conjunta de primavera de su instituci贸n con el FMI: 鈥淒esear铆a observar (en la reuni贸n) una seria consideraci贸n en relaci贸n a la 鈥榩ar谩lisis鈥 de la deuda, significando la suspensi贸n formal de los servicios de la deuda a requerimiento del pa铆s deudor al comenzar un proceso de reestructuraci贸n de deuda鈥. No hubo avances en el evento, pero el debate est谩 abierto. Los acreedores se preparan para lo que llaman 鈥渕ejorar la sustentabilidad鈥 a cambio de mayores exigencias a los pa铆ses y sus sociedades. 驴Y los deudores?

Dilemas argentinos

La devaluaci贸n del peso, la alta inflaci贸n y la estrechez de reservas del Banco Central son, sin dudas, manifestaciones de un cambio de escenario en el cual se entremezclan, como siempre ocurre en momentos de encrucijadas de las sociedades, factores locales y externos.

Negarlo puede llevar a simplificaciones distorsivas, de enga帽osa y peligrosa especulaci贸n pol铆tica, del tipo 鈥渆sto nos pasa porque somos argentinos鈥, que omiten que la devaluaci贸n, la inflaci贸n y la incertidumbre no son igualitarias y generan ganadores (pocos) y perdedores (muchos). Lo mismo cuando se sugiere que 鈥渘o somos serios para los inversores financieros鈥, desconociendo u ocultando el grado de especulaci贸n, fuga de capitales y malversaciones que ha conllevado el endeudamiento de la Argentina.

Es tambi茅n un lugar com煤n negador de la realidad afirmar que 鈥渆sto pasa porque la gente no quiere trabajar o pretende ganar m谩s de lo que se merece鈥, aun cuando resulta de la simple observaci贸n que el cumplimiento de las pautas establecidas con el FMI tiene consecuencias regresivas en las condiciones de vida de la poblaci贸n y la actividad econ贸mica. Provoca un mecanismo de generaci贸n inflacionaria recurrente (mayor devaluaci贸n, aumento de tarifas y de tasas de inter茅s) y de redistribuci贸n regresiva del ingreso, en tanto el descenso de salarios, jubilaciones y gastos sociales corre detr谩s de los precios. Se aspira a ahondar las viejas recetas de reformas presupuestarias, laborales y previsionales que ampl铆an abismos laborales y sociales.

Se apunta a la recesi贸n econ贸mica y al golpe social de magnitud como 煤nicas alternativas estabilizadoras. El lector de ElCohete a la Luna puede entender sin dificultad de qu茅 se habla entonces tras eufemismos cuando se afirma que, para encaminar el pa铆s, se debe 鈥渢erminar con el populismo social鈥 y 鈥渁justar con dureza para ser un pa铆s serio鈥. Es evidente para qui茅n y para qu茅 se quiere gobernar cuando se plantea este tipo de discurso en campa帽a electoral. No ser铆a para recuperar y cuidar a mayor铆as golpeadas, sino para poner mayor 茅nfasis en el apaleo.

Ambici贸n sin reservas

El bajo nivel de reservas del Banco Central ha sido puesto en el centro de la escena. Se alega que la sequ铆a ha tenido efectos negativos, lo cual es indudable. Pero de mayor significaci贸n inmediata han sido los limitados ingresos de divisas de producci贸n retenida, o de exportaciones ya realizadas, pero con divisas no ingresadas pese a incumplirse normas cambiarias.

El incentivo de una cotizaci贸n especial de 300 pesos por d贸lar (d贸lar agro), con plazo hasta el 31 de mayo para el complejo sojero y hasta el 31 de agosto para otros productos, ha significado una fuerte desequilibrio para el Banco Central (compra d贸lares a cotizaci贸n especial y los vende m谩s baratos a cotizaci贸n oficial). El efecto testigo del d贸lar agro ha impulsado asimismo el aumento de los precios internos de los alimentos, claramente percibida en el 煤ltimo per铆odo, aun cuando los incrementos no se justificaran por mayores costos de producci贸n.

El gobierno estimaba que el d贸lar agro impulsar铆a ingresos inmediatos por 5.000 millones de d贸lares, para sumar 10.000 millones en los pr贸ximos meses. Pero el resultado ha sido menor que el esperado. El retaceo al ingreso de divisas se ha justificado por parte de voceros del sector agroexportador en la expectativa de que mayores presiones (驴extorsiones?), ante el ahogo por la falta de reservas, fuercen una mayor devaluaci贸n del peso.

Por lo pronto, el reclamo eternamente repetido por sus dirigentes sobre el 鈥渁traso cambiario鈥 no tiene consistencia objetiva. Desde enero 2022 鈥揺n el marco de una campa帽a sin sequ铆a鈥 hasta abril de 2023, con la cotizaci贸n 鈥渁gro鈥 concedida, se brind贸 un incremento de 194% por d贸lar, muy por sobre el aumento del costo de la vida en el mismo per铆odo, que fue del 157%. Debe agregarse, adem谩s, la 鈥渧entaja鈥 de la compra de insumos importados a precio oficial, en juegos de diferenciales cambiarios. 驴Qui茅nes son los ganadores y qui茅nes los perdedores?

La aspiraci贸n devaluacionista podr铆a tener como lema: 鈥淚ngresos dolarizados libremente y costos baratos (en pesos o en d贸lares) para m铆. El pa铆s que no ve d贸lares, que se arregle鈥. Esa pareciera ser su idea de un pa铆s 鈥渕谩s cre铆ble鈥 con 鈥渟alida exportadora鈥 y satisfacci贸n para acreedores.

Urgencia de alternativas

Massa regresa de China con un "acuerdo" que sabe a poco | Modo FontevecchiaSi alguna caracter铆stica podr谩 destacarse en el futuro de la gesti贸n de Sergio Massa en el Ministerio de Econom铆a, muy probablemente ser谩 la de haber puesto ah铆nco en buscar sin cesar recursos para asentar las reservas del Banco Central y certidumbre en un per铆odo electoral.

Su prop贸sito de sostener la actividad econ贸mica y tranquilizar mercados brindando concesiones cambiarias a exportadores y respondiendo a exigencias del FMI ha tenido un resultado contrapuesto. Los demandantes de los ajustes lo han interpretado como la oportunidad para exigir y privilegiar a煤n m谩s sus demandas Los sectores m谩s da帽ados, que han apoyado y esperado el cumplimiento de la promesa del actual gobierno de priorizar la atenci贸n de 鈥渓os que menos tienen鈥, son llamados a resignarse.

Pero adem谩s, en la confusi贸n, la poblaci贸n m谩s golpeada es pasto de cultivo para que su desasosiego sea azuzado en la perspectiva electoral por candidatos de oposici贸n que piden m谩s severidad. Critican al gobierno por su falta de decisi贸n en profundizar medidas (m谩s devaluaci贸n, m谩s prebendas para sectores dolarizados, menos gastos sociales) y exigen mayor desregulaci贸n laboral, reducci贸n de gastos previsionales, y la apertura y privatizaci贸n de la econom铆a para los tentadores recursos naturales. Solo se diferencian respecto a si la andanada deber铆a hacerse en forma semi-gradual (Larreta, 鈥渙xigenaci贸n d铆a a d铆a鈥) o m谩s salvajemente (Milei, 鈥渄olarizaci贸n inmediata鈥, o Bullrich, 鈥渆l coraje para que los cambios se hagan inmediatamente鈥). Se juega con l铆mites sociales.

Los viajes de Massa a China (b煤squeda de ampliaci贸n de swap聽y aval de BRICS a comercio de Brasil con la Argentina) y Estados Unidos (centralmente solicitar adelantos por parte del FMI) apuntan a lograr contra reloj el apoyo suplementario para afrontar los complejos meses por delante. No es posible anticipar la efectividad de sus gestiones y, de tener resultados, las posibles condiciones de contraparte en un marco en que se ponen en evidencia los desequilibrios financieros mundiales y las tensiones geopol铆ticas internacionales.

Hace ya cinco a帽os Mauricio Macri anunciaba con apoyo completo de sus aliados y del establishment聽que solicitar铆a 鈥渁poyo financiero鈥 al FMI, argumentando p煤blicamente que 鈥渆sto nos va a permitir fortalecer este programa de crecimiento y desarrollo, d谩ndonos un mayor respaldo para enfrentar este nuevo escenario global鈥. La experiencia del ahogo permanente posterior al haber endeudado al pa铆s para pagar una juerga financiera, sumada a las consecuencias derivadas de los acuerdos con el Fondo y el desarreglo mundial, deben llamar a encarar otro camino.

La encrucijada actual convoca en todo el mundo a debatir, elaborar y proponer medidas inmediatas ante el agravamiento de los desequilibrios financieros. No se trata de plataformas electorales con grandes promesas. Los tiempos corren r谩pido, pero aqu铆 tal vez m谩s velozmente. Debe partirse de reconocer que estamos en una emergencia y no para un m谩s de lo mismo.

*Profesor Titular de Econom铆a de la Universidad de Buenos Aires. Coordinador para Am茅rica Latina del Observatorio Internacional de la Deuda, investigador del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso). Vicepresidente de la Fundaci贸n para la Integraci贸n Latinoamericana (FILA) y colaborador del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE,聽www.estrategia.la)

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