Feb 4 2005
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Sociedad

Argentina: un diario en manos de sus periodistas

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Los periodistas argentinos Judith Gociol, Claudia Acu√Īa, Diego Rosemberg y Sergio Ciancaglini, responsables del sitio www.lavaca.org; sacaron a la venta el libro Sin Patr√≥n, descrito como ¬ęF√°bricas y empresas recuperadas por sus trabajadores. Una historia, una gu√≠a¬Ľ. All√≠, entre muchas historias, se encuentra la del diario cordob√©s Comercio y Justicia, recuperado en 2002 por sus periodistas y trabajadores gr√°ficos luego de un largo derrotero judicial.

A la hora de definir el contenido del libro Sin Patr√≥n, los periodistas de lavaca.org se√Īalan que se trata de una ¬ętrilog√≠a¬Ľ compuesta ¬ęen primer lugar, por una hip√≥tesis sobre lo que representa este movimiento en permanente evoluci√≥n. Luego, diez historias paradigm√°ticas que permiten intuir lo que hay detr√°s de esta batalla: biograf√≠as y contextos. Por √ļltimo, una gu√≠a. Con direcciones, tel√©fonos, e-mails, detalles sobre formas de organizaci√≥n, productos, cantidad de puestos de trabajo recuperados, entre otros datos, de cada uno de los 161 establecimientos relevados¬Ľ.

 
Entre las 189 p√°ginas del libro hay un sinf√≠n de historias que dan cuenta de los avances del movimiento de empresas recuperadas. Seg√ļn dijeron los periodistas a la revista Veintitr√©s, la mayor√≠a de los emprendimientos de este tipo lograron mejorar los ingresos de los trabajadores, como tambi√©n, en la mayor√≠a de los casos aumentar los puestos de trabajo.

 
Sin embargo, dicen, que ¬ęen algunos momentos nos dio un poco de verg√ľenza el modo en que la prensa tocaba o ignoraba estos temas. Llegaban en el peor momento para transmitir las peores cosas: las represiones, los desalojos. Y se perd√≠an la parte interesante¬Ľ.

 
Entre las empresas recuperadas, además de la historia del diario Comercio y Justicia de Córdoba, hubo otro diario de esa provincia y una radio de Bahía Blanca.
 
A continuación entonces, el extracto del libro Sin Patrón.

El futuro y la gloria

Como ya se sabe, en la Argentina, los laureles son cualquier cosa menos eternos.
El diario Comercio y Justicia fue en C√≥rdoba, durante 60 a√Īos, un influyente medio de informaci√≥n sobre temas econ√≥micos y jur√≠dicos muy al estilo de una provincia considerada ¬ęla docta¬Ľ. Nunca se vendi√≥ en kioscos, sino por suscripci√≥n a profesionales, empresas y organismos estatales.

Como tantos otros, la propiedad del diario fue familiar hasta que los Egu√≠a lo vendieron en medio de la vor√°gine concentradora y de alucinada adquisici√≥n de medios durante la d√©cada menemista y su ap√©ndice delarru√≠sta. En 1996 lo compr√≥ un grupo cordob√©s -capitaneado por el abogado de los Egu√≠a, Vicente Aznar- quien a su vez lo revendi√≥ al grupo brasile√Īo que edita Gazeta Mercantil, de San Pablo, quinto diario de negocios del mundo y propietario de 40 peri√≥dicos en Brasil. Cada tramo de esta secuencia dejaba atr√°s a gente enriquecida, aunque no eran precisamente los trabajadores ni a la propia empresa.

Por ejemplo: Gazeta pag√≥ al abogado Aznar un mill√≥n de d√≥lares por el 40 por ciento de Comercio y Justicia. Al asumir la conducci√≥n de la empresa, en abril del 2001, el presidente del grupo brasile√Īo, Luiz Fernando Ferreyra L√©vy, viaj√≥ a C√≥rdoba para prometer ante los cien trabajadores del diario que la empresa tendr√≠a ¬ęun futuro de gloria¬Ľ.

Noventa días después ya les debían un mes y medio de salarios.
Eso sí, contrataron gerentes por US$ 8.000 mensuales, a los que hospedaban en el Sheraton Córdoba. Los demás gerentes, incluido el secretario de Redacción, aumentaron su propio salario en mil pesos, mientras a los trabajadores se les pagaba en cuotas, y no hacían siquiera los aportes jubilatorios ni por la obra social.

En agosto dejaron de pagar los salarios.

En septiembre hubo un extra√Īo robo -que Inteligencia Criminal de la polic√≠a cordobesa consider√≥ extraoficialmente como un ¬ęautorrobo¬Ľ de la empresa- de 45 computadoras, decodificadores de se√Īal satelital, servidores de memoria digital y generadores el√©ctricos, entre otros bienes estrat√©gicos para el diario. Se estaba preparando el vaciamiento.

La paradoja: los trabajadores pusieron sus propias computadoras para mantener el diario en la calle, pero también hacían paros para exigir lo que les debían.
Con la invención del llamado corralito, el derrumbe fue absoluto. La secuencia de asambleas y paros parciales derivó en el paro definitivo, el 11 de diciembre del 2001.

Huevos diplom√°ticos

Los trabajadores apelaron al repertorio sindical m√°s o menos cl√°sico. Hicieron marchas, recogieron firmas a favor de la continuidad de la empresa (firmaron incluso muchos jueces, lectores habituales del diario) y se dirigieron al consulado brasile√Īo en C√≥rdoba, al que convirtieron en blanco de huevazos e insultos. El c√≥nsul Paulo Soares advirti√≥ a las autoridades de su pa√≠s que lo que estaba haciendo Gazeta da√Īaba la imagen brasile√Īa y generaba un incidente diplom√°tico entre ambas naciones.

La patronal lleg√≥ a un r√©cord de management administrativo: les deb√≠a a los trabajadores cinco meses de sueldos y los aguinaldos, en un proceso de ca√≠da dif√≠cil de entender. Cuando algo en la econom√≠a no se entiende, la explicaci√≥n suele estar en una palabra que alguna vez fue higi√©nica: lavado. ¬ęHa habido muchos casos de empresas fundidas en situaciones muy similares, como pas√≥ con todas las del Exxel Group¬Ľ informa Javier De Pascuale, director del diario y miembro de la Cooperativa de Trabajo La Prensa.

Uno de los ejecutivos brasile√Īos -el abogado Ailton Trevisan- afirm√≥ ante los trabajadores: ¬ęLa existencia del diario no tiene sentido.¬Ľ Siete meses antes les hab√≠an prometido la gloria.

El 18 de diciembre hubo una audiencia en el Ministerio de Trabajo cordob√©s. Los ejecutivos brasile√Īos llegaron mientras la intendencia estaba incendi√°ndose, literalmente, en pleno conflicto con los municipales, y los trabajadores de Comercio y Justicia se manifestaban en la calle con m√ļsica de bombas de estruendo. Despu√©s de observar tal ambiente, Trevisan inform√≥ a los funcionarios que los representantes del diario jam√°s volver√≠an a Argentina.

¬ęEn cualquier pa√≠s normal hubieran terminado presos por esa sola declaraci√≥n ante el Ministerio de Trabajo. Pero aqu√≠ no pas√≥ nada¬Ľ narra De Pascuale.

Sobre negreros y saludos

En medio de esta situaci√≥n aparecieron en escena los empresarios Daniel Hadad y Sergio Szpolski, propietarios de un impreso llamado InfoBae. En C√≥rdoba dicho producto no tiene venta alguna y quer√≠an insertarlo en Comercio y Justicia, donde mantendr√≠an en sus empleos a la mitad de los trabajadores cobrando la mitad de los salarios. La propuesta no result√≥ seductora. De Pascuale: ¬ęLa palabra negreros se pod√≠a aplicar no s√≥lo a los brasile√Īos.¬Ľ

Javier cuenta, además, que todo esto venía dándose en medio de un proceso de concentración de medios que en el caso cordobés dejó al Canal 12 y al principal diario cordobés, La Voz del Interior, en manos del Grupo Clarín, socio del periódico La Nación en Cimeco.

Les hab√≠an dicho que la existencia del diario no ten√≠a sentido. Los trabajadores decidieron que ten√≠a alg√ļn sentido formar una cooperativa. Fue el 9 de abril de 2002. Segu√≠an en la calle.

A fuerza de tozudez, la cooperativa logró que la justicia le permitiese hacerse cargo de la edición del periódico, pagando un alquiler mensual de 2.500 pesos. Frente al vacío generado por la patronal, era una salida que a la jueza Beatriz Mansilla de Mosquera no le generaba mayor conflicto.

En junio ingresaron a la planta, que hab√≠a sido desmantelada. El panorama: ¬ęNo estaban los servidores de computaci√≥n, faltaban piezas de la rotativa, no hab√≠a tel√©fono, electricidad ni agua. La antena de la agencia Telam tiene un decodificador. Se lo hab√≠an llevado. Todo esto era para inutilizar el diario¬Ľ cuenta De Pascuale.

Empezaron cosa por cosa. ¬ęEl tel√©fono tuvimos que ir a pedirlo a Telecom, porque estamos en manos de un monopolio. No quer√≠an devolvernos la l√≠nea si no se pagaba la deuda anterior. Explicamos que esa deuda no era nuestra, que la l√≠nea era para una cooperativa. Nos dec√≠an que no, que el domicilio era el mismo. As√≠ con todo¬Ľ.

As√≠, con todo, lograron que los servicios fueran reinstal√°ndose, en algunos casos contra el pago anticipado de los mismos. ¬ŅC√≥mo hicieron? Encontraron en el taller toneladas de diarios viejos, rezagos, papel y planchas de aluminio utilizadas para la impresi√≥n. Obtuvieron lo m√≠nimo como para comprar bobinas de papel. ¬ęPero ah√≠ tambi√©n nos encontramos con un monopolio y tuvimos que salir al mercado negro¬Ľ. Traducci√≥n: usura. Tuvieron que pagar por las bobinas m√°s del doble de lo que val√≠an. Compraron papel apenas para tres o cuatro ediciones.

En la redacción, al no poder trabajar en red, cada artículo se grababa en un disquete que se llevaba al editor que trabajaba sobre el mismo, y luego se llevaba a impresión.

Periodismo hormiga

También había sido desvalijado todo el archivo fotográfico: bajaron fotos de internet.

Todo esto con la incertidumbre de no saber cu√°l ser√≠a el desenlace de la aventura, sin un solo aviso publicitario privado y en medio del silencio al que los someti√≥ el periodismo, que jam√°s public√≥ nada sobre la situaci√≥n de Comercio y Justicia. ¬ęSolamente saludaron la salida del diario cuando volvimos a estar en la calle¬Ľ.

 
La reaparici√≥n. El 20 de junio de 2002 el diario volvi√≥ a la calle despu√©s de 200 d√≠as. En un mes recuperaron a 1.500 de los 3.600 suscriptores. ¬ęNo salimos a reventar publicidad, a venderla por dos pesos. Mantuvimos un nivel alto de tarifa, y apostamos a imponer el producto. Como lo logramos, la publicidad empez√≥ a venir¬Ľ.

Adem√°s de pagar los servicios, el papel y el alquiler, en agosto de 2002 los trabajadores pudieron tener sus primeros ingresos: 200 pesos cada uno, para los 43 integrantes de la cooperativa. Luego subieron a 480 y luego a 600. Decidieron, adem√°s, ahorrar y capitalizarse (aun a costa de resignar ingresos) para estar mejor cubiertos en el futuro.

Todo puede empeorar

Durante 15 meses la cooperativa trabajó con serenidad, hasta que recibieron la noticia de que la jueza Mansilla de Mosquera había decidido llamar a licitación para la venta del diario, tema que provocó la veloz reaparición de Hadad y los suyos, además del Grupo Clarín y el Grupo Vila (que cuenta al inolvidable ex ministro menemista José Luis Manzano como lobbista principal y que se ha quedado con diarios y canales de Mendoza y Rosario, en un plan expansivo que muchas veces va contra la lógica económica).

Informa Javier: ¬ęSe vinieron al humo para aprovechar la venta de un medio a precio bajo, pero que funcionaba gracias a los trabajadores. La √ļnica ventaja que ten√≠amos era la posibilidad de igualar la mejor oferta. La base era 1.120.000. Si cualquiera de ellos ofrec√≠a 2 millones pod√≠amos igualar esa oferta y tener prioridad.¬Ľ Ocurre que generalmente las cooperativas de trabajadores no tienen el mismo capital que los grandes grupos econ√≥micos, as√≠ que esta saga parec√≠a destinada a un cl√°sico final infeliz. ¬ŅLo legal es lo justo?

La posici√≥n de la jueza frente a los trabajadores era de franca desconfianza y descreimiento, seg√ļn De Pascuale. La primera vez que pregunt√≥ c√≥mo har√≠an para poner en marcha al diario, le contestaron que ser√≠a a trav√©s de una cooperativa. ¬ęSe ri√≥¬Ľ -recuerda Javier- ¬ęy dijo que los problemas sociales los deb√≠a resolver el gobierno y no la justicia¬Ľ. Trab√≥ de todos los modos imaginables cada acci√≥n de los trabajadores. ¬ęFue un martirio¬Ľ, asegura Javier.

Cuando apareci√≥ la idea de la licitaci√≥n abierta, Comercio y Justicia ya estaba trabajando, por ejemplo, con el Tribunal Superior de Justicia, la Asociaci√≥n de Magistrados, el Colegio de Abogados y el propio gobierno provincial. Hab√≠a adem√°s dos gremios con tradici√≥n combativa (gr√°ficos y prensa) y el costo de dejar en la calle a los trabajadores era cada vez mayor. Esta se√Īora que no quer√≠a resolver problemas sociales empez√≥ a intuir lo riesgoso de provocarlos.

Existen indicios de que autoridades del Poder Judicial y del gobierno provincial influyeron para que la jueza aplacara sus h√°bitos martirizadores. ¬ęParalelamente empezamos un arduo trabajo jur√≠dico en el que tuvo mucho que ver el doctor Luis Caro para dar vuelta la decisi√≥n judicial¬Ľ, cuenta De Pascuale. Caro es el presidente del Movimiento Nacional de F√°bricas Recuperadas.

De Pascuale recuerda el alivio y la alegría contenida de la jueza al descubrir que Caro le estaba dando el argumento jurídico para destrabar el conflicto, frente a una licitación que ella misma había anunciado.

El testimonio de Caro: Presentamos un pedido a la jueza con una oferta de compra directa. La Ley de Quiebras dice que tiene que haber una licitaci√≥n. Y se ofreci√≥ como parte de pago la compensaci√≥n de los cr√©ditos laborales: lo que se les deb√≠a a los trabajadores. √Čstas son las cosas que pedimos justamente en la reforma a la Ley de Quiebras.

– ¬ŅPero c√≥mo fue que la jueza cambi√≥ de opini√≥n?

– Le presentamos un escrito hablando de la equidad. Le planteamos que si aplicaba la letra de la ley iba a ser injusta, porque el esfuerzo fue realizado por los trabajadores que recuperaron el diario, y merec√≠an la posibilidad de seguir adelante. La jueza coincidi√≥ con esta interpretaci√≥n y acept√≥ la venta directa a la cooperativa por el precio de la tasaci√≥n. Mucha gente dec√≠a que ser√≠a imposible que cambiara de opini√≥n, pero al final lo hizo. Adem√°s era el √ļnico camino posible, porque la legislatura cordobesa no quer√≠a expropiar. El fallo fue enorme, porque abre jurisprudencia para que otros casos se resuelvan de este modo.

Javier De Pascuale agrega su an√°lisis m√°s period√≠stico: ¬ęEl fallo considera que es una trampa y un enga√Īo a los trabajadores que ellos levanten una empresa en quiebra, generen valor agregado, pero que al final se la quede otro porque se pone en venta para todo el mundo, sin posibilidad de que la cooperativa compita en oferta con el gran capital¬Ľ. Conclusi√≥n obvia: esa ley es injusta. ¬ęInjusticia infinita¬Ľ, dice Javier.

¬ęLa jueza us√≥ argumentos de la Corte, donde se dice que el juez no es un funcionario que aplica la ley, sino un magistrado que aplica justicia. Reconoce que su obligaci√≥n es ser justa y equitativa, y que con ese criterio corresponde suspender la licitaci√≥n y venderles la empresa directamente a los trabajadores¬Ľ sintetiza De Pascuale.

La venta se concret√≥ en 1.140.000 pesos. Parte se pag√≥ con los cr√©ditos o deudas que la empresa ten√≠a con los trabajadores. ¬ęY pedimos 420.000 pesos en pr√©stamo: un cr√©dito blando del Banco Naci√≥n, otro del Foncap (Fondo de Capital Social) y un tercero en forma de cr√©ditos personales a cada integrante de la cooperativa. Estamos pag√°ndolos a raz√≥n de 20.000 pesos mensuales que saldaremos a fines del 2005. Pero el diario ya es nuestro.¬Ľ

Recuperando periodismo

¬ŅY la parte period√≠stica? De Pascuale sostiene que nunca dejaron de percibir qui√©nes son los lectores naturales del diario: profesionales de todo tipo, empresarios, abogados, contadores, administradores de empresas, m√©dicos, arquitectos, funcionarios judiciales… ¬ęRescatamos una visi√≥n editorial de muchas d√©cadas, de defensa de la econom√≠a real, la peque√Īa y mediana empresa, y las alternativas que surgen frente a la crisis. Salidas asociativas de productores, cooperativas y todo lo imaginativo que aparezca con o sin apoyo del Estado. Eso lo reflejamos en la parte de negocios del diario.¬Ľ

Antes del cierre, en tiempos de De la R√ļa, el jefe de redacci√≥n era un cavallista. El principal columnista econ√≥mico tambi√©n (pertenec√≠a a la Fundaci√≥n Mediterr√°nea). Ahora el columnista es un integrante del grupo que ide√≥ el Plan F√©nix, una idea de capitalismo alternativo al neoliberalismo, con acento en la producci√≥n nacional, el achicamiento de las desigualdades y la redistribuci√≥n de la riqueza.

En el √°rea de Derecho tambi√©n hubo cambios: ¬ęReflejamos las nuevas l√≠neas de pensamiento referidas a las garant√≠as constitucionales y la defensa de los derechos civiles de los grupos sociales. Esto no tiene mucha recepci√≥n en la Corte Suprema, pero s√≠ en los tribunales. El mundo avanza hacia la protecci√≥n de las libertades, pero ac√° hay fallos de la Corte que estipulan hasta c√≥mo escribir una nota y c√≥mo usar los verbos en potencial.¬Ľ

También hay secciones y notas dedicadas a las legislaciones y normas más avanzadas referidas a las minorías sexuales, raciales y étnicas. Comercio y Justicia, ya en manos de la cooperativa, funciona al revés que muchas empresas periodísticas que parecen creer que abaratando los productos, esforzándose en ser mediocres y en hacer ajustes, ganan más.

Dice Javier: ¬ęEs que el estado de la prensa en Argentina es deplorable. Viendo la pel√≠cula completa uno se encuentra -primero- con la concentraci√≥n de los medios en los 90. Despu√©s se les acaba la plata dulce y empiezan con los ajustes: se reducen las redacciones, y la calidad. La prensa que primero fue concentrada, despu√©s fue ajustada, y ahora es una prensa berreta¬Ľ. No desea ser excesivo ni mal educado, pero reconoce que el espect√°culo period√≠stico por momentos lo asquea.

¬ęTuvimos que hacer un razonamiento al rev√©s. Si alguien pone un diario llama a cuatro o cinco periodistas bien pagos, 15 chicos por monedas, y listo. Pero aqu√≠ hab√≠a que pensar c√≥mo darle trabajo a la mayor cantidad posible de gente. No pod√≠amos llegar a 100 personas, por ejemplo. El n√ļmero ideal era 50. ¬ŅPod√≠an ser menos? S√≠. ¬ŅSaldr√≠a bien? No. Adem√°s, quer√≠amos que el trabajo fuese en un ambiente que recuperase lo bueno del periodismo: nada que ver con otras redacciones. Otro estilo, otro trato, otra humanidad.¬Ľ

Habr√° que notar que De Pascuale no se refiere a una cuesti√≥n po√©tica o filantr√≥pica, sino al muchas veces olvidado asunto de la convivencia. Relaciones diferentes. ¬ęEs que somos todos due√Īos del diario. Cambia la l√≥gica del trabajo, y todos ponen lo mejor de s√≠. Hubo un fuerte impulso para incrementar la calidad del producto en los √ļltimos meses, y estamos empezando a recoger los frutos, mientras otros diarios se est√°n cerrando o est√°n dejando de ser percibidos como medios importantes, prestigiosos o cre√≠bles.¬Ľ El resultado, conviene reiterar, es que en el primer mes (agosto del 2003) hubo 1.500 suscripciones. Durante 2004 superaron las 4.000, y la curva sigue en ascenso pese a que se trata de uno de los peri√≥dicos m√°s caros del pa√≠s ($ 1,50).

Radiografía

La Cooperativa resolvi√≥ no pagar salarios igualitarios, sino diferenciarlos de acuerdo a responsabilidades (en el √°rea period√≠stica), y a mayor cantidad de horas trabajadas (en la gr√°fica). Pero el piso de 875 pesos no puede ser superado en m√°s de un 30% por el que m√°s gana. ¬ęComo nos est√° yendo muy bien, ya que pagamos nuestras deudas y estamos haciendo un ahorro, decidimos repartir una bonificaci√≥n trimestral de 400 pesos¬Ľ completa De Pascuale.

La renovaci√≥n de autoridades es anual, por mitades. Nadie puede ocupar un cargo directivo durante m√°s de dos a√Īos. Y se cumple: el propio De Pascuale fue presidente de la Cooperativa y ya dej√≥ su cargo en manos de Eduardo Pogrobinki. La idea es que todos participen en la conducci√≥n. Las asambleas son quincenales, y se le dio m√°s representatividad al esquema interno. En lugar de tres consejeros hay siete. Empezaron siendo 43 y ya asociaron a 13 nuevos integrantes.

Relata Javier: ¬ęSon compa√Īeros que ya hab√≠an trabajado con nosotros, y decidimos que ingresaran directamente. Algunos al principio se resist√≠an diciendo: `Me banqu√© el conflicto, la peor parte, y ahora viene alguien y tiene los mismos beneficios que yo?. Lo hemos conversado en las asambleas y llegamos a la conclusi√≥n de que todo es para poder crecer. El beneficio es general. Y se entendi√≥ muy bien¬Ľ.

Comercio y Justicia imprime al segundo diario de Córdoba, Hoy Día, y reeditó productos propios como Factor (para profesionales en Ciencias Económicas, se distribuye los lunes con el diario), Semanario Jurídico, Nomeclador Cartográfico (guía de la ciudad de Córdoba) y El Inversor (para la construcción). La imprenta se ha convertido en el segundo ingreso de la cooperativa, detrás del propio diario. El 80 por ciento de los clientes son sindicatos, asociaciones solidarias y de derechos humanos (como H.I.J.O.S.) para los que imprimen revistas, folletos y afiches.

La revolución hacia adentro

Algunos opinan que al recuperar una fábrica con una cooperativa, los obreros reemplazan al patrón, pero en esencia todo sigue igual, en medio de una lógica capitalista en la que, además, los trabajadores se autoexplotan.

¬ŅQu√© opina De Pascuale? ¬ęPuede haber h√°bitos adquiridos, que uno tienda a asumirse como dependiente de alguien. O que, en una funci√≥n directiva, uno reproduzca un modelo de patr√≥n. La educaci√≥n cooperativa deber√≠a cambiar eso. Pero yo siento que entre trabajo y explotaci√≥n hay una enorme diferencia, que tiene que ver con a d√≥nde va a parar el rendimiento del trabajo. Tiene que ver con que no haya diferencia entre el valor de uso de tu trabajo y el valor de cambio del resultado de tu trabajo.

El sistema de la cooperativa es totalmente justo, porque el resultado va a parar a los que producen. A no ser que alguien crea que trabajar mucho es autoexplotarse. Yo no creo que sea as√≠. Hacia adentro tenemos una antil√≥gica capitalista. Un r√©gimen humanizado de trabajo, un r√©gimen de producci√≥n decidido por los propios compa√Īeros. Hacia afuera no nos podemos sustraer de la l√≥gica econ√≥mica, pero nos damos lujos de hacer trabajos gratis y de hacer lo que decidimos como trabajadores. Hacia adentro la revoluci√≥n ya la hicimos. Y hacia fuera nuestro mayor aporte pasa por demostrar que los trabajadores podemos llevar adelante una empresa eficientemente¬Ľ.

Seg√ļn los datos disponibles, los brasile√Īos estaban equivocados. La existencia del diario tiene sentido.

Tal vez convenga dejar registrada otra recuperaci√≥n, la de algunas palabras que hace a√Īos parec√≠an secuestradas: trabajo y justicia, por nombrar s√≥lo algunas de las que siguen tejiendo esta historia.

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* www.diariosobrediarios.com.ar

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