Jul 7 2021
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Política

Asesinaron en su casa al “presidente” de Haití, Jovenel Moïse

El presidente de Haití,  Jovenal Moïse, fue asesinado en un ataque de un grupo de «individuos no identificados» ocurrido en la madrugada del miércoles en su casa del barrio de Pelerin de Puerto Príncipe, durante el cual Martine, la esposa del mandatario, resultó gravemente herida.

El crimen ocurrió apenas dos meses antes de las elecciones presidenciales y legislativas. El pasado 7 de febrero Moïse denunció que la oposición, con el apoyo de jueces, tramaban un golpe de Estado, mientras se sucedían manifestaciones de campesinos, trabajadores y desocupados contra las políticas del gobierno y la presencia de fuerzas extranjeras bajo el manto de Naciones Unidas.Magnicidio en Haití: qué se sabe del asesinato de Jovenel Moïse - LA NACION

El último domingo, la policía reprimió duramente en Puerto Príncipe una manifestación opositora contra la nueva constitución propuesta por Moïse.

El primer ministro interino, Claude Joseph, describió que algunos de los atacantes «hablaban inglés y español», cuando en Haití las lenguas más habladas son el francés y el creole. Calificó al hecho como «odioso, inhumano y bárbaro», llamó a la población «a la calma» y sostuvo que «la situación de seguridad del país está bajo control de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas».

Las declaraciones de Joseph parecieran apuntar a mercenarios bilingües –no francófonos- y traen a la memoria el grupo mercenario alistado en Colombia e integrado por soldados estadounidenses que pretendió invadir Venezuela meses atrás. De todas formas parece increíble que unos atacantes entraran sin oposición a la vivienda del presidente y lo mataran.

Ya estaba previsto que el primer ministro Joseph fuera sustituido por Ariel Henry esta semana tras tres meses en el cargo, como resultado de negociaciones del mandatario con otros partidos políticos aliados y la oposición moderada, para formar un gobierno de consenso. Varios partidos de oposición y de la izquierda no se sumaron a la convocatoria, considerando que el mandato de Moïse concluyó en febrero último. En los últimos cuatro años el país tuvo siete primeros ministros.

Terremoto y después

Haití nunca logró recuperarse del terremoto de 2010 que dejó un saldo de más de 300 mil muertos y un país devastado. En 2019 las protestas sociales comenzaron a horadar al gobierno de Moïse, quien acusó a la oposición y a la oligarquía haitiana de estar gestando un golpe de Estado.

“El golpe de Estado no es un hecho puntual sino una secuencia de acciones. Hasta ahora los Gobiernos eran títeres de los grupos económicos, pero hoy esto no sucede y nuestras decisiones sientan muy mal a quienes se sienten poderosos e intocables. Un pequeño grupo de oligarcas están detrás del golpe y quiere apoderarse del país”, dijo Moïse en una entrevista que brindó al diario español El País.

El 31 de mayo de 2019 la Corte Superior de Cuentas envió al Parlamento su informe sobre el destino de los fondos de Petrocaribe -la organización fundada por Venezuela para asistir con petróleo a los países del Caribe- y acusó que las empresas de Moïse y de su predecesor Martelly habían sido beneficiadas con proyectos millonarios que no se han ejecutado.

Comer lo que no se produce y producir lo que no se ha de comer, es el secreto de la agricultura de exportación, deslocalizada y financiarizada que se promovió en Haití las últimas décadas. Mientras, la relación entre asistencia alimentaria y hambre es directa, como sucedió con el programa “Tikè Manje” y otros desarrollados por la agencia estadounidense USAID, a través de sistemas de cupones de compra que solo permiten a la población acceder a productos norteamericanos.

Presidente banana

Moïse, un empresario bananero, asumió la presidencia del país después de ser electo con el 55,6 por ciento de los votos en 2016 y con un escrutinio demorado por las acusaciones de fraude del otro candidato, Jude Célestin, de la Liga Alternativa para el Progreso y Emancipación de Haití. Fue el sucesor de Michel Martelly, quien gobernó entre 2011 y 2016, y fundó el partido de centroderecha Tet Kale. El primer y único cargo público que Moïse ocupó fue el de presidente.

Hijo de un comerciante y una costurera, Moïse nació en 1968 en una zona rural en el Nordeste de Haití. Estudió ciencias de la educación en la Universidad de Quisqueya, en Puerto Príncipe. Se dedicó al cultivo y exportación de bananas. En menos de una década, Moïse llegó a ser secretario general de la Cámara de Comercio e Industria de Haití y se ganó el apodo de “hombre banana”.

Moïse también desarrolló otros negocios vinculados a la agricultura y a la generación de energía eólica y solar. Durante su campaña electoral hizo especial hincapié en el sector rural, que representa la mayor parte de la población haitiana. Apoyándose en las políticas de Martelly, Moïse prometió llevar agua corriente y electricidad a todo el país.

Agritrans SA, la empresa de Jovenel Moïse, cimentada sobre la expropiación de tierras de miles de campesinos en el nordeste de la isla,  saltó a la fama por su involucramiento en uno de los mayores desfalcos de fondos públicos de la historia del país, por un valor equivalente a un cuarto del PBI nacional. Así lo constataron sendas investigaciones del Senado -antes de su clausura en enero de 2020- y del Tribunal Superior de Cuentas, antes de su reducción por decreto presidencial, a ser un mero órgano consultivo

Los socios de la isla

Inmediatamente, Luis Abinader, presidente de República Dominicana (que comparte la isla caribeña con Haití) ordenó el cierre inmediato de la frontera común, y convocó de urgencia a sus principales mandos militares a fines de definir las estrategias ante la segura inestabilidad que se producirá en la vecina nación por el magnicidio. Dispuso el urgente reforzamiento de la vigilancia militar y de la seguridad en la línea fronteriza.

Recientemente el mandatario dominicano sugirió a la comunidad internacional intervenir en favor de la estabilidad democrática de Haití y habló de la construcción de un muro o valla entre las dos naciones.

El país más pobre

El asesinato de Moïse se produce dos meses antes de las elecciones presidenciales y legislativas convocadas para el próximo 26 de septiembre, unos comicios en los que el presidente no podía ser candidato. Para ese mismo día Moïse conovocó un referéndum para aprobar una nueva Constitución, un proyecto que no contaba con el apoyo de la oposición ni de la comunidad internacional.

La Carta Magna actual fue redactada en 1987, tras la caída de la dictadura de Duvalier, y declara que «toda consulta popular destinada a modificar la Constitución por referéndum está formalmente prohibida».

Haití es el país más pobre de América Latina y el Caribe y uno de los más pobres del mundo, según el Banco Mundial (BM), con un 60% de su población por debajo del umbral de la pobreza. El PNUD lo sitúa en el puesto 170 de 189 por su índice de desarrollo humano. Su Producto Interno Bruto se contrajo un 3,8% en 2020, ya que la pandemia de coronavirus agravó la ya débil economía y la inestabilidad política.

Es uno de los pocos países que aún no ha iniciado su campaña de vacunación contra la Covid-19. La mayoría de la población no tiene acceso a la atención sanitaria básica.

Haití atraviesa una fuerte crisis política desde mediados de 2018, que se suma a la económica, financiera y social, y vivió su momento más grave el pasado 7 de febrero, cuando Moïse denunció que la oposición, con el apoyo de jueces, tramaban un golpe de Estado.

Moïse gobernaba por decreto el país más pobre del continente americano, después de que las elecciones legislativas previstas para 2018 se postergaran. Enfrentó a una fuerte oposición por parte de sectores populares que consideraban su mandato ilegítimo.

De forma paralela, Haití atraviesa una honda crisis de seguridad, que se ha agravado en especial desde comienzos de junio por luchas territoriales entre las bandas armadas que se disputan el control de los barrios más pobres de Puerto Príncipe. Según el Centro de Análisis e Investigación en Derechos Humanos (Cardh), más de 150 personas fueron asesinadas y otras 200 secuestradas entre el 1 y el 30 de junio en la zona metropolitana de Puerto Príncipe.

Sucesión de hechos violentos.

Estos son algunos de los episodios de violencia recientes que ha vivido Haití:

  • 30 de junio de 2021: un grupo de policías haitianos matan al menos a 15 civiles -aunque según la Red Nacional de Defensa de Derechos Humanos (RNDDH) las víctimas fueron 20- en represalia por el asesinato del portavoz del sindicato de la Policía, Guerby Geffrard. Entre los fallecidos se encuentran el periodista Diego Charles y la activista Marie Antoinette Duclaire, unas muertes que el Gobierno de Haití considera «acto terrorista». Charles y Duclaire fueron baleados por personas que andaban en moto cuando ella dejaba en su domicilio al periodista, que trabajaba en radio Visión 2000 y era colaborador en varios medios de comunicación.
  • 26 de junio de 2021: ataque armado al hospital de urgencias de Médicos Sin Fronteras (MSF) situado en Martissant, en la entrada sur de Puerto Príncipe. Las instalaciones están en la zona de guerra entre los grupos armados de Grand Ravine y Ti Bois, que se disputan su control. La ONG decide el 28 de junio el cierre temporal de su hospital.
  • 14 junio de 2021: la oficina de Naciones Unidas en Haití afirma estar «profundamente preocupada» por el recrudecimiento de la violencia de las bandas armadas contra los civiles en el país y pide que cesen las agresiones. Ese mismo día, en el bulevar Toussaint Louverture, que conduce al Aeropuerto de Puerto Príncipe, una banda armada atacó un concesionario de automóviles.
  • 4 de mayo de 2021: el Centro de Análisis e Investigación en Derechos Humanos (Cardh) informa de que los secuestros en Haití aumentaron más de un 300 por ciento en abril pasado, mes en el que se registraron al menos 91 casos, frente a los 27 de marzo.
  • 29 de agosto de 2020: es asesinado el presidente del Colegio de Abogados de Haití, Me Monferrier Dorval, de 64 años, frente a su casa en el sector capitalino de Pelerin, no muy lejos de la residencia del presidente haitiano. Este crimen provoca diversas manifestaciones con consignas hostiles contra el Gobierno, al que acusan de fomentar la impunidad en el país.
  • Febrero de 2019: los haitianos se manifiestan para pedir la dimisión del presidente coincidiendo con el segundo aniversario de su llegada al poder. Los incidentes se mantuvieron durante 10 días y, según distintas organizaciones, en las protestas mataron entre 26 y 40 personas.
  • Julio de 2018: protestas como consecuencia del anuncio del aumento del precio de los combustibles de entre un 40 y un 50 por ciento. El Gobierno dio marcha atrás, pero esa crisis le costó la dimisión al primer ministro, Jack Guy Lafontant, el 14 de julio.
  • Noviembre de 2018: manifestaciones violentas con varios fallecidos, entre los días 18 y 24 de ese mes, en las que se pidió la renuncia del presidente Moïse.
  • 27 de noviembre de 2016: el exprimer ministro de Haití, Yvon Neptune, de 70 años, resulta herido por disparos en Archaie, al norte de la capital del país. Fue tiroteado por desconocidos dentro de su vehículo.

 

*Sociólogo venezolano, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista senior del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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