Dic 14 2017
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Política

Balotaje en Chile: Nada cambia, todo sigue igual/ Hay que frenar a la derecha

lacopiafeliz534Nada cambia, todo sigue igual

Arturo Alejandro Mu√Īoz-Pol√≠tika| Nadie quiere ser general despu√©s de la batalla; al menos, nadie que escriba y publique. Por ello, estas l√≠neas se despachan d√≠as antes de efectuarse el balotaje o segunda vuelta electoral que definir√° quien ser√° primer mandatario durante los pr√≥ximos cuatro a√Īos.

El tema central de la siguiente nota apunta a se√Īalar cu√°n s√≥lido se encuentra en Chile el sistema neoliberal, etapa avanzada del capitalismo. Lo hemos dicho en otras ocasiones y queremos insistir en ello; el nuestro no es ya un sistema, sino una ‚Äėcivilizaci√≥n‚Äô. As√≠ de firme est√°. A finales de los a√Īos setenta servimos de conejillos de indias para el plan piloto con el cual experimentaron Washington, el FMI y el Banco Mundial antes de recomendarle el nefasto plan al resto de sus ‚Äėprotegidos‚Äô. Fue el tiempo de la dictadura c√≠vico-militar y los ‚ÄúChicago Boys‚ÄĚ.

Cuatro décadas más tarde, el sistema muestra una consolidación tan densa que incluso la dirigencia del otrora combativo y revolucionario partido comunista se encuentra cómoda formando parte activa del bloque político que lo administra, al que jamás ha combatido seriamente. Ni combatirá en un futuro cercano.

El tango sigue siendo tango, independiente de si usted lo escucha y baila con m√ļsica en vivo o con m√ļsica envasada. Con orquesta o sin orquesta, m√°s atractivo o menos atrapante, da lo mismo pues en esencia es tango.

F√≠jese que con el sistema socioecon√≥mico llamado neoliberalismo ocurre algo similar. Con Chile Vamos o con la Nueva Mayor√≠a, con o sin apoyo del Frente Amplio, con mayor o menor salvajismo, el gobierno que viene seguir√° apostando sus fichas al sistema de marras, como han hecho sus antecesores. Como en el tango el ritmo fue, es ‚Äďy seguir√° siendo‚Äď neoliberal.

Los pilares fundamentales que sustentan su mecánica no se sienten amenazados por ninguna de las dos coaliciones que cohabitan en los poderes del Estado. La previsión social, la educación, la salud, el desdén por el tripartismo laboral, el mantenimiento de una política privatizadora de nuestros recursos naturales, no serán reestructurados. Con suerte, maquillaje nuevo y algo de agua de colonia refrescante. Sólo eso, con suerte.

Ejemplos de lo dicho, sobran. Anote, por favor:

Una AFP estatal; oficializaci√≥n del copago m√°s all√° de la desmunicipalizaci√≥n de la educaci√≥n (donde el profesor continuar√° sin atributos legales para manejar la clase y el curso, ya que todo seguir√° siendo principalmente una mesa de negocios); leyes laborales para favorecer a la empresa en detrimento del trabajador, soslayando inmoralmente los acuerdos firmados por el pa√≠s en la OIT (Organizaci√≥n Internacional del Trabajo); una pol√≠tica cupr√≠fera y minera sin nuevas variantes (lo que permite augurarle al Litio un futuro en manos privadas, es decir, regalarlo a consorcios mega empresariales internacionales); el arrullo al sue√Īo en que se mecen leyes blandas que dejan campo abierto a la delincuencia; permisividad oficial para que cl√≠nicas y centros hospitalarios soslayen la legislaci√≥n respecto al aborto con tres causales, p√≠ldora del d√≠a despu√©s, etc.

¬ŅLegislar con dureza contra la corrupci√≥n pol√≠tica y contra la que ya es rutina entre poderosos empresarios, militares, sacerdotes, pastores? ¬ŅTrabajar decididamente para acortar, r√°pida y eficazmente, la vergonzosa brecha econ√≥mica que hiere el alma del Chile trabajador? ¬ŅAtacar de frente y con todo al narcotr√°fico? Ni so√Īarlo: todo lo mencionado forma parte esencial del capitalismo salvaje aplicado en Chile, que no podr√≠a funcionar sin los elementos anotados. Resultan ser √≥rganos activos de su propia naturaleza.

Dijimos al comenzar esta nota que est√°bamos manejados por una ‚Äėcivilizaci√≥n‚Äô socioecon√≥mica, cuesti√≥n que se comprueba no bien se conoce la extensa saga de datos y hechos que avalan el aserto. A estas alturas de nuestra Historia republicana, el pa√≠s puede confirmar que quien verdaderamente lo administra es el sistema mismo, el cual no requiere de la presencia de ‚Äėestadistas‚Äô ni ‚Äėiluminados‚Äô en el gobierno para seguir procesando su propia marcha.

Ha sido el sistema (y no el p√ļblico elector) quien encauz√≥ el nombramiento de tales y cuales candidatos a tales y cuales cargos de representaci√≥n p√ļblica de alto nivel. El sistema, ya se dijo, no requiere ‚Äďni le agradan‚Äď los estadistas de verdad, menos a√ļn le satisface que personas brillantes en materias pol√≠ticas ‚Äďy con andar propio‚Äď puedan encumbrarse a la primera magistratura de la naci√≥n. No: el sistema se maneja solo y es lo que quiere seguir haciendo.

¬ŅQue es necesaria la presencia de jefaturas en esta u organizaci√≥n para que la maquinaria funcione sin mayores tropiezos? Pues bien, a trav√©s de los poderosos medios de prensa que maneja, el sistema se encarga de que la maquinaria partidista, medi√°tica y empresarial encauce a la opini√≥n p√ļblica a aceptar de buen grado los nombres de aquellos que cuentan con su benepl√°cito para competir en el rol de ‚Äėjefe‚Äô, una suerte de rey ‚Äúque reina, pero no gobierna‚ÄĚ.

Si producto de las estupideces balbuceadas por los candidatos en sus respectivas campa√Īas usted tiene ciertos temores por las consecuencias del gobierno que vendr√°, aband√≥nelos. Chile no ser√° Venezuela ni Dubai; ni Cuba ni Canad√°. Seguir√° siendo lo que es hoy.

Es un hecho de la causa que no hay paso libre para estadistas ni personas pol√≠ticamente brillantes, con andar propio, como las de a√Īos ha, m√°s all√° del caleidoscopio ideol√≥gico, pues el sistema no acepta a nuevos Alessandri Palma, Aguirre Cerda, Frei Montalva o Allende Gossens; s√≥lo acepta y cobija a pol√≠ticos como los que usted conoce, amigo lector, y que no representan un peligro de cambio real. La voluntad de la estructura vigente es que en lo esencial nada cambie, y que todo siga igual.

Entonces, parafraseando lo que se dijo al inicio de esta nota, el sistema permite algunos matices, como que la m√ļsica pueda ser envasada o interpretada por una orquesta, por un piano, o una guitarra, o un solitario bandone√≥n, en karaoke, en coro o en silbido‚Ķ pero exige que siga siendo el mismo ritmo de siempre. Que siga siendo tango.

neoliberalismo2016


Hay que frenar a la derecha

Resultado de imagen para chile concentracion mediaticaFrancisca Quiroga y Sebasti√°n Flores- El Desconcierto|¬†Cualquier medio que diga que no tiene posici√≥n para la segunda vuelta est√° mintiendo. No hay que ser ning√ļn analista avezado para darse cuenta que en los temas, los enfoques y los desarrollos de las noticias est√°n presentes los ejes pol√≠tico-ideol√≥gicos con el cual se promueve o critica a las dos candidaturas en competencia. En esa misma l√≥gica, tampoco hay que tener un doctorado en estudios culturales para darse cuenta que¬†Sebasti√°n Pi√Īera es el candidato de El Mercurio, La Tercera, los canales de TV y todos los medios del establishment.

Desde el cómodo lugar de pertenecer a un grupo privilegiado, son varios los columnistas y editorialistas que hablan desde la lógica del voto erudito y promueven una conversación elitistadonde aparecen las frases que pretenden ser ingeniosas para evaluar la calidad de los debates, de los ejes programáticos, del desencanto generalizado, de la modernización capitalista o de la ausencia de un ideario movilizador.

Antes de analizar lo que implicaría para los habitantes de Chile un triunfo en las urnas del millonario empresario, queremos mostrarles dos escenas:

1. Cientos de manifestantes cargando mu√Īecas gigantes en protesta por¬†la visita al pa√≠s de la famosa feminista internacional Judith Butler. Protestan afuera del lugar donde da su charla y comienzan a gritar¬†‚Äúbruja comunista‚ÄĚ, la acusan de venir a difundir la¬†‚Äúideolog√≠a de g√©nero‚Ä̬†y de¬†‚Äúatentar contra la familia‚ÄĚ.

2. Periodistas y activistas de varias partes del mundo¬†no pueden ingresar a una cumbre internacional organizada en el pa√≠s porque Canciller√≠a consider√≥ que proven√≠an de organizaciones asociadas a ‚Äúpropuestas disruptivas‚ÄĚ,¬†las cuales pueden provocar protestas violentas como las que ocurrieron en Hamburgo durante la cumbre del G20.

Ninguna de estas postales ocurri√≥ en Chile, pero s√≠ en pa√≠ses de nuestro mismo vecindario -Brasil y Argentina-¬†que tienen un mismo denominador com√ļn: son gobernados por la derecha. Por ello, no hay que perder de vista lo que implicar√≠a una administraci√≥n de Pi√Īera en la regi√≥n latinoamericana y c√≥mo se potenciar√≠a un eje junto a¬†la Argentina de Mauricio Macri, al Per√ļ de Pedro Pablo Kuczynski y al Brasil de Michel Temer¬†(o su posible reemplazante, el ex militar y evang√©lico Jair Bolsonaro).

Estos hechos, delirantes y caricaturescos, evidencian que cuando llega al poder esta nueva derecha mundial, reaccionaria y ultraconservadora, se instala con ideas que cre√≠amos olvidadas. Porque junto con las agendas neoliberales -como el aumento del costo de servicios b√°sicos (Argentina) o el clasismo y la misoginia del alumnado de un colegio de elite cant√°ndole a estudiantes de una escuela p√ļblica¬†‚Äútu mam√° es mi nana y mi pap√° se la come‚ÄĚ (Brasil)-, hay pol√≠ticas claramente regresivas:¬†restricci√≥n de derechos, utilizaci√≥n de la negaci√≥n hist√≥rica, mentir deliberadamente sobre violaciones a los derechos humanos, uso de estrategias ret√≥ricas para desacreditar las instituciones y aparici√≥n de los discursos de odio, racismo, misoginia, homofobia y xenofobia.

Lo que est√° en juego en esta segunda vuelta

Es mucho lo que se arriesga en el balotaje presidencial del domingo 17 de diciembre.¬†Los proyectos de pa√≠s que enfrentan Alejandro Guillier y Sebasti√°n Pi√Īera, si bien es cierto tienen varias coincidencias a nivel estructural, representan dos caminos distintos al pa√≠s que se vislumbra en los pr√≥ximos 20 a√Īos. No es mentira que este ser√° un gobierno que definir√° c√≥mo ser√° el fin del ciclo pol√≠tico post dictadura.

En este contexto electoral,¬†en El Desconcierto creemos firmemente en los valores y principios de una democracia que exalta los derechos humanos, comprometidos con la diversidad y la justicia social. Nos mueve la pasi√≥n por contar las historias de los invisibilizados, proponer enfoques y contenidos que incidan en la discusi√≥n pol√≠tica sobre el modelo de desarrollo, la relaci√≥n Estado-mercado, los derechos sociales, pol√≠ticos, culturales y medioambientales.¬†Nos motiva informar, entretener y reflexionar en base a contenidos que permitan incidir en la discusi√≥n p√ļblica. No somos parte de ning√ļn grupo empresarial y somos libres e independientes para dialogar con todos los actores y sectores pol√≠ticos.

Creemos que si gobierna la derecha, con los Kast y la UDI, habrá una regresión conservadora que tendrá efectos en la cotidianeidad de las personas. No es sólo un debate de posiciones y juegos de poder, son decisiones u omisiones que impactarán en las vida diaria de las más excluidas/os y postergadas/os.

Tampoco hay que perder de vista que nuestro sistema pol√≠tico es hiperpresidencialista¬†y que el Ejecutivo va a tener el poder de dirigir la agenda legislativa (no olvidar que el 90% de lo que se discute en el Congreso proviene de iniciativas presidenciales, las cuales deciden¬†a qu√© proyectos de ley darles urgencia o no). En esa l√≠nea, las propuestas program√°ticas de Sebasti√°n Pi√Īera significar√°n un retroceso para los derechos de las mujeres, la poblaci√≥n LGBTI, los pueblos originarios, los migrantes y las trabajadoras/es vulnerables.

Analicemos las claves de lo que implicaría un triunfo de Chile Vamos en las urnas:

La derecha quiere llegar a La Moneda con vocación largoplacista, proyectándose al menos dos periodos más en el gobierno.

José Antonio Kast, de la mano de los evangélicos, buscará restaurar la prohibición del aborto en todas sus causales.La dura réplica de José Antonio Kast a Jackson y Boric por su apoyo a Guillier: Se vendieron

De no lograr volver a prohibir la interrupción del embarazo, de todas formas obstaculizarán la ley de aborto mediante instructivos presidenciales y resoluciones del Minsal.

Tanto Pi√Īera como el mencionado Kast impulsar√°n¬†el Ministerio de la Familia, con el fin de devolver a la mujer su rol conservador en la sociedad.

Los proyectos de ley sobre derechos LGBTI -matrimonio igualitario, adopción homoparental e identidad de género- seguirán durmiendo en el Congreso, pues el Ejecutivo no impulsará su urgencia en el debate.

El gobierno¬†podr√° emitir decretos o¬†instructivos presidenciales que pueden modificar -o incluso anular- derechos adquiridos, como el protocolo trans del Mineduc o la entrega de RUT provisorio para ni√Īos y ni√Īas migrantes.

Es muy posible que haya una¬†modificaci√≥n del lenguaje en las pol√≠ticas p√ļblicas y programas.¬†Aparecer√°n palabras como ‚Äúcompetencia‚ÄĚ, ‚Äúequipos de alto rendimiento‚ÄĚ y ‚Äúclientes‚ÄĚ, las que reemplazar√°n conceptos como ‚Äúenfoque de derechos, ‚Äúinclusi√≥n ‚ÄĚ y ‚Äúno discriminaci√≥n‚ÄĚ, por nombrar algunos.

Los conflictos de interés se naturalizarán, la colusión tendrá un espacio de ventaja, se gobernará para dar libertades al 1% más rico y se generarán restricciones en derechos políticos y culturales para el restante 99%.

Consolidación de una ley de migración sin enfoque en DD.HH, que verá a los extranjeros sólo en función de una matriz mercadocéntrica y avanzará en restricciones sobre todo para los latinoamericanos.

No es chantaje ni mal menor, es responsabilidad

Tenemos claro que el candidato Guillier y su coalici√≥n no representan las grandes transformaciones que so√Īamos. No obstante aquello, s√≠ identificamos posiciones, ideas y discursos en el marco de los derechos humanos. Tambi√©n vemos posibilidad de di√°logo y de presentar contraargumentos. No es el voto a un caudillo o l√≠der que represente nuestros anhelos, pero tampoco es una alternativa que tensione principios de convivencia democr√°tica.

Todo ese lenguaje del ‚Äúmal menor‚ÄĚ, el ‚Äúchantaje‚ÄĚ y ahora recientemente esta incorporaci√≥n de lenguaje bancario transaccional -‚Äúcheque en blanco‚ÄĚ y ‚Äúvale vista‚ÄĚ- es muy contradictorio si se asume que no se est√° negociando, sino que se toman decisiones en base a principios y criterios en el escenario de¬†una segunda vuelta que contrapone dos opciones claramente marcadas: neoliberalismo conservador autoritario v/s socialdemocracia tensionada¬†(o mejor dicho, un gatopardismo en crisis, es decir, cambiar algo para que todo siga igual).

Nos gustaría contar con un programa antineoliberal que apele a transformaciones profundas, pero estamos en una coyuntura en donde los que creemos en las ideas y valores de los derechos humanos tenemos un rol para frenar a la derecha ultraconservadora y seguir presionando por los cambios estructurales. No se pierde el poder de las ideas, tampoco extraviaremos el foco, menos creemos que se tiene un gran poder transformador con una bancada nueva de 20 diputados y un senador (es un cambio en la correlación de fuerzas, pero tampoco es la llegada al poder). Para ello eso no basta, se debe pensar en implementar una estrategia en los territorios y difundir ideas para articular proyectos más amplios y convocantes.

Creemos que la opción de votar por Guillier este 17 de diciembre no significa ceder. Seguiremos escribiendo sobre los gobiernos en ejercicio, fiscalizando el poder político, denunciando y contando historias. Hay coyunturas críticas que requieren dejar de lado los egos y el narcisismo por cuestiones más sustantivas: nuestros derechos humanos.

*Francisca Quiroga es directora y Sebastian Flores es editor de El Desconcierto 

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