Oct 21 2020
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Opini贸nSociedad

Boaventura: El negacionismo, el gatopardismo y el transicionismo

La pandemia del nuevo coronavirus ha puesto en tela de juicio muchas de las certezas pol铆ticas que parec铆an haberse consolidado en los 煤ltimos cuarenta a帽os, especialmente en el llamado Norte global.

Las principales certezas fueron: el triunfo final del capitalismo sobre su gran competidor hist贸rico, el socialismo sovi茅tico; la prioridad de los mercados en la regulaci贸n de la vida no s贸lo econ贸mica sino tambi茅n social,

con la consiguiente privatizaci贸n y desregulaci贸n de la econom铆a y las pol铆ticas sociales y la reducci贸n del papel del Estado en la regulaci贸n de la vida聽 colectiva.

Asimismo, la globalizaci贸n de la econom铆a basada en ventajas comparativas en la producci贸n y la distribuci贸n; la brutal flexibilizaci贸n (precariedad) de las relaciones laborales como condici贸n para aumentar el empleo y el crecimiento econ贸mico.

En general, estas certezas constitu铆an el orden neoliberal. Este orden se nutri贸 del desorden en la vida de las personas, especialmente aquellos que llegaron a la edad adulta durante estas d茅cadas.

Vale la pena recordar que la generaci贸n de j贸venes que entraron en el mercado laboral en la primera d茅cada del 2000 ya ha experimentado dos crisis econ贸micas, la crisis financiera de 2008 y la actual crisis derivada de la pandemia. Pero la pandemia signific贸 mucho m谩s que eso.

Demostr贸, en particular, que: es el Estado (no los mercados) quien puede proteger la vida de los ciudadanos; que la globalizaci贸n puede poner en peligro la supervivencia de los ciudadanos si cada pa铆s no produce bienes esenciales; que los trabajadores en empleos precarios son los m谩s afectados por no tener ninguna fuente de ingresos o protecci贸n social cuando termina el empleo, una experiencia que el Sur global conoce desde hace mucho tiempo.

El negacionismo de los idiotas anti Covid | La Hora DigitalY que las alternativas socialdem贸cratas y socialistas han vuelto a la imaginaci贸n de muchos, no solo porque la destrucci贸n ecol贸gica provocada por la expansi贸n infinita del capitalismo ha llegado a l铆mites extremos, sino porque, despu茅s de todo, los pa铆ses que no han privatizado ni descapitalizado sus laboratorios parecen ser los m谩s eficaces en la producci贸n y m谩s justos en la distribuci贸n de vacunas (Rusia y China).

No es de extra帽ar que los analistas financieros al servicio de aquellos que crearon el orden neoliberal ahora predigan que estamos entrando en una nueva era, la era del desorden. Es comprensible que as铆 sea, ya que no saben imaginar nada fuera del catecismo neoliberal. El diagn贸stico que hacen es muy l煤cido y las preocupaciones que revelan son reales. Veamos algunos de sus rasgos principales.

Los salarios de los trabajadores en el Norte global se han estancado en los 煤ltimos treinta a帽os y las desigualdades sociales no han dejado de aumentar. La pandemia ha agravado la situaci贸n y es muy probable que d茅 lugar a un gran malestar social. En este per铆odo, hubo, de hecho, una lucha de clases de los ricos contra los pobres, y la resistencia de los hasta ahora derrotados puede surgir en cualquier momento.

Los imperios, en las etapas finales de la decadencia, tienden a elegir figuras de caricatura, ya sea Boris Johnson en Inglaterra o Donald Trump en los Estados Unidos, que s贸lo aceleran el final. La deuda externa de muchos pa铆ses como resultado de la pandemia ser谩 impagable e insostenible y los mercados financieros no parecen estar conscientes de ello.

Lo mismo suceder谩 con el endeudamiento de las familias, especialmente de la clase media, ya que este fue el 煤nico recurso que tuvieron para mantener un cierto nivel de vida. Algunos pa铆ses han optado por la v铆a f谩cil del turismo internacional (hoteles y restaurantes), una actividad por excelencia presencial que sufrir谩 de incertidumbre permanente.

China aceler贸 su trayectoria para volver a ser la primera econom铆a del mundo, como lo fue durante siglos hasta principios del siglo XIX. La segunda ola de globalizaci贸n capitalista (1980-2020) ha llegado a su fin y no se sabe lo que viene despu茅s. La era de la privatizaci贸n de las pol铆ticas sociales (a saber, la medicina) con amplias perspectivas de lucro parece haber llegado a su fin.

Estos diagn贸sticos, a veces esclarecedores, implican que entraremos en un per铆odo de opciones m谩s decisivas y menos c贸modas que las que han prevalecido en las 煤ltimas d茅cadas. Anticipo tres caminos principales. Designo el primero como el negacionismo. No comparte el car谩cter dram谩tico de la evaluaci贸n expuesta anteriormente. No ve ninguna amenaza para el capitalismo en la crisis actual.

Los multimillonarios que m谩s han ganado y perdido en 2018, seg煤n Forbes - Bolsaman铆a.comPor el contrario, cree que se ha fortalecido con la crisis actual. Despu茅s de todo, el n煤mero de multimillonarios no ha dejado de aumentar durante la pandemia y, adem谩s, ha habido sectores que han visto aumentar sus beneficios como resultado de la pandemia (v茅ase el caso de Amazon o tecnolog铆as de la comunicaci贸n, zoom, por ejemplo).

Se reconoce que la crisis social va a empeorar; para contenerla, el Estado s贸lo tiene que fortalecer su sistema de 芦ley y orden禄, fortalecer su capacidad para reprimir las protestas sociales que ya han comenzado a suceder, y eso sin duda aumentar谩, ampliando el cuerpo de polic铆a, readaptando al ej茅rcito para actuar contra los 芦enemigos internos禄, intensificando el sistema de vigilancia digital, ampliando el sistema penitenciario.

En este escenario, el neoliberalismo seguir谩 dominando la econom铆a y la sociedad. Se admite que ser谩 un neoliberalismo modificado gen茅ticamente para poder defenderse del virus chino. Enti茅ndase, un neoliberalismo en tiempo de intensificaci贸n de la guerra fr铆a con China y por lo tanto combinado con alg煤n tribalismo nacionalista.

La segunda opci贸n es la que m谩s se corresponde con los intereses de los sectores que reconocen que se necesitan reformas para que el sistema pueda seguir funcionando, es decir, para que se pueda seguir garantizando el retorno del capital. Designo esta opci贸n por el gatopardismo, en referencia a la novela Il Gattopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1958): es necesario que existan cambios para que todo siga igual, para que lo esencial est茅 garantizado.gatopardismo archivos - TatuyTV

Por ejemplo, el sector de la salud p煤blica deber铆a ampliarse y reducir las desigualdades sociales, pero no se piensa en cambiar el sistema productivo o el sistema financiero, la explotaci贸n de los recursos naturales, la destrucci贸n de la naturaleza o los modelos de consumo. Esta posici贸n reconoce impl铆citamente que el negacionismo puede llegar a dominar y teme que, a largo plazo, esto conduzca a la inviabilidad del gatopardismo.

La legitimidad del gatopardismo se basa en una convivencia que se ha establecido en los 煤ltimos cuarenta a帽os entre el capitalismo y la democracia, una democracia de baja intensidad y bien domesticada para no poner en cuesti贸n el modelo econ贸mico y social, pero que a煤n garantiza algunos derechos humanos que dificultan la negaci贸n radical del sistema y la insurgencia anti-sist茅mica. Sin la v谩lvula de seguridad de las reformas, acabar谩 la m铆nima paz social y, sin ella, la represi贸n ser谩 inevitable.

Sin embargo, hay una tercera posici贸n que designo como transicionismo. Por el momento, que habita en la angustiosa inconformidad que surge en m煤ltiples lugares: en el activismo ecol贸gico de la juventud urbana, en todo el mundo; en la indignaci贸n y resistencia de los campesinos, pueblos ind铆genas y afrodescendientes y pueblos de los bosques y regiones ribere帽as ante la impune invasi贸n de sus territorios y el abandono del Estado en tiempos de pandemia.

Y en la reivindicaci贸n de la importancia de las tareas de cuidado a cargo de las mujeres, a veces en el anonimato de las familias, ahora en las luchas de los movimientos populares, ahora frente a gobiernos y pol铆ticas de salud en varios pa铆ses; en un nuevo activismo rebelde de artistas pl谩sticos, poetas, grupos de teatro, raperos, sobre todo en las periferias de las grandes ciudades, un vasto grupo que podemos llamar artivismo.

Esta es la posici贸n que ve en la pandemia la se帽al de que el modelo civilizado que ha dominado el mundo desde el siglo XVI ha llegado a su fin y que es necesario iniciar una transici贸n a otro u otros modelos civilizadores. El modelo actual se basa en la explotaci贸n ilimitada de la naturaleza y de los seres humanos, en la idea de un crecimiento econ贸mico infinito, en la prioridad del individualismo y la propiedad privada, y en el secularismo.

Este modelo permiti贸 impresionantes avances tecnol贸gicos, pero concentr贸 los beneficios en algunos grupos sociales al tiempo que caus贸 y legitim贸 la exclusi贸n de otros grupos sociales, de hecho mayoritarios, a trav茅s de tres modos principales de dominaci贸n: explotaci贸n de los trabajadores (capitalismo), legitimaci贸n del racismo de masacres y saqueos de razas consideradas inferiores y la apropiaci贸n de sus recursos y conocimientos (colonialismo) y el sexismo legitimando la devaluaci贸n del trabajo de cuidado de las mujeres y la violencia sist茅mica contra ellas en los espacios dom茅sticos y p煤blicos (patriarcado).

La pandemia, al mismo tiempo que empeor贸 estas desigualdades y discriminaciones, ha hecho m谩s evidente que, si no cambiamos el modelo civilizatorio, nuevas pandemias seguir谩n plagando a la humanidad y el da帽o que causar谩n a la vida humana y no humana ser谩 impredecible. Dado que no se puede cambiar de un d铆a a otro el modelo civilizatorio, se debe empezar a dise帽ar directivas de transici贸n. De ah铆 la designaci贸n de transicionismo.

En mi opini贸n, el transicionismo, a pesar de ser una posici贸n por ahora minoritaria, es la posici贸n que me parece llevar m谩s futuro y menos desgracia para la vida humana y no humana del planeta. Por lo tanto, merece m谩s atenci贸n. Partiendo de ella, podemos anticipar que entraremos en una era de transici贸n paradigm谩tica hecha de varias transiciones.

Las transiciones se producen cuando un modo dominante de vida individual y colectiva, creado por un determinado sistema econ贸mico, social, pol铆tico y cultural, comienza a revelar crecientes dificultades para reproducirse al mismo tiempo que, dentro de ella, comienzan a germinar cada vez menos marginalmente, los signos y pr谩cticas que apuntan a otras formas de vida cualitativamente diferentes. La idea de la transici贸n es una idea intensamente pol铆tica porque presupone la existencia alternativa entre dos horizontes posibles, uno dist贸pico y otro ut贸pico.

Negacionismo: escasos, ruidosos y exc茅ntricos 鈥 Cuaderno de Cultura Cient铆ficaDesde el punto de vista de la transici贸n, no hacer nada, que es caracter铆stico del negacionismo, implica de hecho una transici贸n, pero una transici贸n regresiva hacia un futuro irreparablemente dist贸pico, un futuro en el que todos los males o disfunciones del presente se intensificar谩n y multiplicar谩n, un futuro sin futuro, ya que la vida humana se volver谩 inviable, como ya lo es para muchas personas en nuestro mundo.

Por el contrario, la transici贸n apunta a un horizonte ut贸pico. Y dado que la utop铆a por definici贸n nunca se logra, la transici贸n es potencialmente infinita, pero no menos urgente. Si no empezamos ahora, ma帽ana puede ser demasiado tarde, como nos advierten los cient铆ficos del cambio clim谩tico y el calentamiento global, o los campesinos quienes est谩n sufriendo los efectos dram谩ticos de los fen贸menos meteorol贸gicos extremos.

La caracter铆stica principal de las transiciones es que nunca se sabe con certeza cuando comienzan y cuando terminan. Es muy posible que nuestro tiempo sea evaluado en el futuro de una manera diferente a la que defendemos hoy. Incluso puede llegar a considerar que la transici贸n ya ha comenzado, pero sufre bloqueos constantes.聽 La otra caracter铆stica de las transiciones es que no es muy visible para quienes la viven. Esta relativa invisibilidad es el otro lado de la semi-ceguera con la que tenemos que vivir el tiempo de transici贸n.

Es un tiempo de prueba y error, de avances y contratiempos, de cambios persistentes y ef铆meros, de modas y obsolescencias, de salidas disfrazadas de llegadas y viceversa.聽 La transici贸n s贸lo se identifica completamente despu茅s de que haya ocurrido.

El negacionismo, el gatopardismo y el transicionismo se enfrentar谩n en un futuro pr贸ximo, y la confrontaci贸n probablemente ser谩 menos pac铆fica y democr谩tica de lo que nos gustar铆a. Una cosa es cierta, el tiempo de las grandes transiciones ha sido inscrito en la piel de nuestro tiempo y es muy posible que contradiga el verso de Dante.

Dante escribi贸 que la flecha que se ve venir viene m谩s lentamente (che saetta previsa viene pi霉 lenta). Estamos viendo la flecha de la cat谩strofe ecol贸gica viniendo hacia nosotros. Viene tan r谩pido que a veces se siente como si ya estuviera clavada en nosotros. Si es posible eliminarla, no ser谩 sin dolor. Traducci贸n de Bryan Vargas Reyes.

聽*Acad茅mico portugu茅s. Doctor en sociolog铆a, catedr谩tico de la Facultad de Econom铆a y Director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Co铆mbra (Portugal). Es uno de los cient铆ficos sociales e investigadores m谩s importantes del mundo en el 谩rea de la sociolog铆a jur铆dica y es uno de los principales dinamizadores del Foro Social Mundial.

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