Abr 9 2022
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Pol铆tica

Brasil: Disputas y escenarios de una elecci贸n decisiva para toda la regi贸n

El pr贸ximo 2 de octubre, Brasil enfrentar谩 una de las contiendas electorales m谩s importantes de su historia reciente. Desde la destituci贸n de Dilma Rousseff en el 2016, hasta el gran rechazo del pueblo brasilero a su actual presidente, Jair Bolsonaro, pas贸 mucha agua bajo el puente, y en el camino, r铆os de pobreza derramada.

La esencia del bolsonarismo es el neofascismo聽

Jair Bolsonaro llega al poder luego de recorrer una carrera militar primero y pol铆tica despu茅s, de claras caracter铆sticas conservadoras, cercano a posiciones pol铆tico-ideol贸gicas de caracter neofascista, ultraconservador, racista, xen贸fobo.El fascismo nuestro de cada d铆a | Planeta Futuro | EL PA脥S

Luego de una impresionante inyecci贸n de dinero por parte de ONG’s, iglesias evang茅licas, y apoyado por la corporaci贸n medi谩tica y financiera, Jair Bolsonaro no s贸lo se hizo presidente de Brasil, sino que adem谩s se convirti贸 en la personificaci贸n de una fracci贸n de poder que tiende a expandirse en el mundo como un fen贸meno de radicalizaci贸n pol铆tica de la extrema derecha: el neoconservadurismo y su expresi贸n m谩s radicalizada: el neofascismo.

Congresista por R铆o de Janeiro desde 1991, su fama pol铆tica definitiva lleg贸 cuando en abril de 2016, el por entonces diputado Jair Bolsonaro vot贸 por la destituci贸n de Dilma con un voto 鈥減or el recuerdo del coronel Carlos Alberto Brilhante Ustra鈥, un militar genocida brasile帽o acusado de m谩s de 300 cr铆menes, entre ellos, haber sido el torturador de la por entonces presidenta, en los oscuros d铆as de la dictadura brasile帽a.

El subimperialismo brasilero con el que se identifica ideol贸gicamente el bolsonarismo, cuyo representante es Ruy Marina, se apoya en el fundamento de que las relaciones entre el capitalismo dominante y la econom铆a dependiente implican una transferencia de valor de la segunda hacia la primera, llevando a las burgues铆as de subcentros como Brasil hacia la prosperidad. Esta corriente te贸rica con la que se identifica el bolsonarismo expresa la subordinaci贸n del gigante sudamericano a los intereses del Pent谩gono y el Departamento de Estado de EU.

La victoria electoral de esta fuerza pol铆tica y su asunci贸n en el poder signific贸, en la 贸rbita de la econom铆a, la implementaci贸n de una ola de privatizaciones, con un 鈥淧rograma Nacional de Desestatizaci贸n鈥 impulsado por su ministro de econom铆a, el 鈥淐hicago Boy鈥 Paulo Guedes, la casi nula intervenci贸n del estado en el 鈥淟ibre Mercado鈥, que incluy贸 una dolarizaci贸n de tarifas, y con pol铆ticas generales en permanente sinton铆a con los pedidos de la 鈥淏ancada BBB鈥, es decir, los parlamentarios armamentistas y ligados a las fuerzas de seguridad (B de 芦bala禄), ruralistas (B de 芦buey禄) y evang茅licos neopentecostales (B de 芦Biblia禄).

El gobierno de Bolsonaro, se encuentra compuesto principalmente por las fuerzas militares brasile帽as, en donde se consolida su principal punto de apoyo. Algunos analistas, como Aram Aharonian, sostienen que el Capit谩n retirado Bolsonaro funciona como mascar贸n de proa de un resurgir del Partido Militar de Brasil.

Bolsonaro llev贸 a cabo feroces represiones dirigidas a movilizaciones y manifestaciones populares, as铆 como tambi茅n permiti贸 el acceso a armas por parte de su fuerza pol铆tica y social. Entre los hechos que m谩s resaltan dentro de esta pol铆tica militarista se encuentra el crecimiento de aproximadamente un 100% en la tenencia de armas en manos de la poblaci贸n, en comparaci贸n con el 2018.

La legitimidad del gobierno bolsonarista, que lleg贸 a tener una popularidad del 80%, se desplom贸 con la pandemia del Covid-19. La coyuntura sanitaria profundiz贸, por contexto, la 鈥渄octrina del shock鈥 del programa neoliberal. El mismo presidente opt贸 por una posici贸n negacionista, que lo enfrent贸 hasta con m谩s de un ministro de salud y sectores de las propias Fuerzas Armadas. Fue tal la crisis institucional que transit贸 su gobierno, que en tan solo un a帽o, design贸 a cuatro ministros de salud distintos.

La gesti贸n horrorosa de la pandemia, junto a la presi贸n judicial, policial, pol铆tica y de calle que el bolsonarismo ejerci贸 durante su gobierno, ha radicalizado a su fuerza propia, pero ha debilitado sus alianzas, en un mundo donde los dem贸cratas gobiernan, y un lulismo al poder pareciera resultar m谩s 煤til.

Elecciones en EU y una mala pasada a Bolsonaro

El gobierno de Bolsonaro era el primer escolta del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump en el mundo, cuidando la bandera del 鈥淎merican First鈥 quiz谩s incluso m谩s que su propio abanderado. Sus v铆nculos son hasta familiares. Eduardo Bolsonaro, hijo y principal estratega del presidente, ha estrechado un fuerte v铆nculo con Steve Bannon, mentor de Trump y art铆fice de la 鈥淎lt-Right鈥, el movimiento global de extrema derecha que se hace fuerte desde el uso del territorio virtual como un 鈥渃ampo de batalla鈥.

Este movimiento se encuentra asociado a think tanks como la Red ATLAS y la Fundaci贸n Libertad, y a articulaciones pol铆ticas como la 鈥淐arta de Madrid鈥, suscrita por el bolsonarismo y dirigentes como Santiago Abascal del Partido Vox de Espa帽a, Fernando Doval del PAN de M茅xico, Jos茅 Antonio Kast del Partido Republicano de Chile, Pablo Viana del Partido Nacional de Uruguay, y Javier Milei de La Libertad Avanza de Argentina.

Jair Bolsonaro, en la cena del domingo en Washington, con Steve Bannon sentado a su izquierda.Las elecciones de Estados Unidos de 2020, con la victoria de Joe Biden y la derrota de Donald Trump, marcaron un antes y un despu茅s en la pol铆tica brasile帽a. Bolsonaro fue el pen煤ltimo presidente del mundo en reconocer la victoria electoral dem贸crata.

A la crisis pol铆tica y econ贸mica producida por la pandemia se sum贸 la alteraci贸n en las correlaciones de fuerzas a nivel internacional que resultaron en el cambio de titular de la Casa Blanca, lo que profundiz贸 un acorralamiento cada vez m谩s pronunciado de Bolsonaro y de su fuerza pol铆tica nacional.

La solicitud de impeachment contra Bolsonaro, la renuncia del ministro de Educaci贸n, los cambios en el directorio de Petrobras, junto a la renuncia de Rodolfo Landim a la presidencia de la petrolera, son algunos ejemplos del debilitamiento del gobierno bolsonarista, a lo que se suma la liberaci贸n y anulaci贸n de las causas contra su principal rival pol铆tico, Lula da Silva.

A seis meses de las elecciones presidenciales

En junio del a帽o pasado, Bolsonaro intent贸 cambiar la modalidad con la que se llevan a cabo las elecciones en Brasil, planteando que 鈥渟in la adopci贸n de la papeleta impresa, en las elecciones del pr贸ximo a帽o, Brasil puede tener un grave problema, una convulsi贸n social鈥.

Estos intentos culminaron con el rechazo de la C谩mara de Diputados de Brasil ante la presentaci贸n del presidente de un proyecto que pretend铆a debatir el cambio del voto electr贸nico por un voto impreso, pero que no alcanz贸 los 308 sufragios necesarios para ser discutido.

Encontramos as铆, por un lado, a un Bolsonaro atrincherado en su base pol铆tica neofascista, de afiliaci贸n al Partido Liberal de Brasil (PL), con un fortalecimiento de su relaci贸n con los evangelistas y con los grupos parapoliciales que azotan las favelas con sus 鈥渆scuadrones de la muerte鈥. Seg煤n el analista Luiz Eduardo Soares, en el a帽o 2020, en R铆o de Janeiro ocurrieron 1.814 muertes provocadas por operaciones policiales, representando el 40% de los homicidios totales de esa ciudad (Clar铆n, 27/10/2020).

Del otro lado, encontramos una fuerza heterog茅nea, encabezada por el expresidente y ya candidato Lula Da Silva y el Partido de los Trabajadores-PT, en una alianza ya consolidada con el exgobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, que ser谩 su candidato a vicepresidente por el Partido Socialista Brasile帽o-PSB, estructura a la que se afili贸 recientemente tras abandonar las filas del Partido de la Social Democracia Brasilera-PSDB, el tradicional partido de centroderecha del gigante de Am茅rica del Sur.

Es oficial: Alckmin ser谩 el compa帽ero de f贸rmula de Lula en octubreSe suman a esta alianza el Partido Comunista de Brasil-PCdoB y el Partido Verde, y restan definiciones de estructuras relativamente importantes como el Partido Socialismo y Libertad-PSOL.

Por 煤ltimo, se encuentra en disputa una 鈥渢ercera fuerza鈥, el Centrao. Conformado en octubre de 2021 por la integraci贸n del PSDB con el Partido Uni贸n Brasil y Dem贸cratas, con la presencia del protagonista de la guerra jur铆dica (鈥淟awfare鈥) y exministro de justicia de Bolsonaro, Sergio Moro.

Posibles escenarios

Las diferentes encuestadoras brasile帽as marcan el liderazgo de intenci贸n de voto de Lula por sobre Bolsonaro. A seis meses de la contienda, la coyuntura nos deja tres posibles escenarios, de m谩s a menos probables. De no mediar ninguna operaci贸n medi谩tico-judicial que cambie radicalmente las correlaciones de fuerza, las elecciones en el vecino pa铆s podr铆an dar alguno de los siguientes resultados:

1) Lula gana las elecciones

Con la alianza con Alckmin, Lula consigue arrastrar tras de s铆 a la Gran Burgues铆a Paulista, articulada en la Federaci贸n de Industriales del Estado de San Pablo-FIESP, al tiempo que consigue alinear tras de s铆 a sectores de izquierda como el PSOL y el Partido Comunista Brasilero-PCB, y a los movimientos sociales como el MST (campesinos) y el MTST (sin techos).Podr谩 Lula volver a la presidencia de Brasil tras la anulaci贸n de sus condenas?

El exsindicalista metal煤rgico y su propias fuerzas deber谩n tener la capacidad de dar respuesta de calles y aprovechar el escenario, sin tapujos, para poner nuevamente en rumbo al gigante latinoamericano en la construcci贸n de un Brasil con justicia social, protagonista de la integraci贸n econ贸mica y pol铆tica regional.

2) Gana Bolsonaro las elecciones y/o ensayo de golpe de Estado Institucional

Si nos basamos en las encuestas y los hechos recientes, este escenario es menos probable que el anterior. La debilidad pol铆tica y la creciente impopularidad del presidente, como as铆 tambi茅n la falta de fuerzas de sus aliados internacionales -neoconservadores y libertarios-, no le dar铆an marco para sostenerse mediante la puesta en marcha de un Golpe de Estado institucional, a lo Fujimori en Per煤 en 1992.

Por supuesto, las fuerzas bolsonaristas no descansan y buscan apoyos internacionales. As铆 fue como Fabio Faria, Ministro de Comunicaciones de Brasil, concurri贸 el pasado 9 de enero a un encuentro evang茅lico en Florida (EU), junto a Allan Dos Santos, un conocido bloguero brasile帽o. Desde all铆 se帽al贸 que quien no vote al presidente Jair Bolsonaro 鈥渆star谩 votando por el Partido de los Trabajadores Brasil. El mayor coste para nosotros es el de las personas que morir谩n de hambre si el comunismo vuelve a Brasil鈥.

Si la diferencia de votos no es tan notoria, como hoy marcan las encuestas, es probable que el bolsonarismo realice una serie de denuncias de fraude, activando sus poderos铆simas milicias digitales, con las calles ganadas por las fuerzas parapoliciales y las iglesias neopentecostales. Para ello, es preciso tener en cuenta los antecedentes que culminaron con la toma del Capitolio en EU por parte del trumpismo, como as铆 tambi茅n las movilizaciones impulsadas por el bolsonarismo el pasado 7 de septiembre, durante las celebraciones del 199潞 aniversario de la emancipaci贸n del dominio portugu茅s, con fuertes consignas contra el Tribunal Supremo del pa铆s y con una evidente complicidad militar en la movilizaci贸n.

Para contrarrestar este escenario, el pasado 19 de enero se supo que el Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil estaba estudiando tomar medidas para prohibir las operaciones desde la aplicaci贸n de mensajer铆a Telegram, como parte de una serie de acciones para combatir las noticias falsas durante las elecciones del 2022. Telegram se unir铆a a las grandes plataformas tecnol贸gicas que ya han tenido alg煤n v铆nculo con el TSE para promover unas elecciones libres, limpias y seguras. La medida golpear铆a centralmente sobre Bolsonaro, con m谩s de un mill贸n de suscriptores en su canal en dicha plataforma, mientras que Lula Da Silva no llega a los 50 mil seguidores.

3) Gana el Centro

Este escenario es el menos probable. S贸lo alguna operaci贸n medi谩tica judicial concreta podr铆a aumentar sus posibilidades. Esta fuerza tiene gran control pol铆tico en diferentes estados, con partidos hist贸ricos de Brasil, como tambi茅n el apoyo en sectores del poder judicial, el poder medi谩tico y el poder financiero transnacional.

Una eventual candidatura del ex-juez Sergio Moro, que 煤ltimamente viene declinando su candidatura, del actual gobernador de San Pablo, Jo茫o Doria, del ex gobernador de R铆o Grande do Sul, Eduardo Leite, y de la Senadora por Mato Grosso do Sul, Simone Tebet, deber铆an ser acompa帽adas por la acci贸n unitaria y decidida del ya mencionado PSDB y del Partido del Movimiento Democr谩tico Brasilero-PMDB, el hist贸rico 鈥減artido del Estado鈥, que co-gobern贸 el Brasil tanto con el neoliberal Fernando Henrique Cardozo (1995-2002), como con Lula -a partir de su segundo mandato- y Dilma hasta que rompi贸 para jugar al golpe institucional contra el PT (2006-2016).

Sin dudas, el resultado de las elecciones en Brasil tendr谩 fuertes repercusiones en el escenario geopol铆tico latinoamericano. Brasil es el gran p茅ndulo. Para el lado que se mueva, mover谩 a toda la regi贸n.

A煤n en sus contradicciones, el triunfo de Lula pondr铆a en una misma l铆nea a M茅xico, Argentina y Brasil, las grandes econom铆as de la regi贸n, junto con Bolivia, Venezuela, Honduras, Nicaragua y Cuba, con un ya diezmado 鈥渁rco del pac铆fico鈥 -la otrora articulaci贸n regional neoliberal en contra de la UNASUR de Lula, Ch谩vez y Kirchner- donde las fuerzas progresistas tienen ganado Chile, disputado Per煤 y conquistable Colombia, con una eventual triunfo electoral de la f贸rmula de Gustavo Petro y Francia M谩rquez.

Un giro geopol铆tico de car谩cter progresista en Latinoam茅rica puede resultar por dem谩s interesante al desarrollo y profundizaci贸n de la lucha de las grandes mayor铆as y sus fuerzas pol铆ticas organizadas para alcanzar mejores condiciones de vida. Pero, en tiempos de enormes cambios como el que nos toca vivir, posicionamientos lineales pueden hacernos caer en una utop铆a idealizadora, con procesos de integraci贸n que no tienen relaciones de fuerza para ser sino emergen desde abajo.

Los gobiernos progresistas deben ser un instrumento para conquistar y garantizar m谩s y mejores derechos, pero las tareas emancipatorias, siempre, sin excepciones, le corresponden a los pueblos.

* Paula Gim茅nez es psic贸loga y Mag铆ster en Seguridad y Defensa de la Naci贸n y en Seguridad Internacional y Estudios Estrat茅gicos. Mat铆as Caciabue es polit贸logo y Secretario General de la Universidad de la Defensa Nacional, UNDEF en Argentina. Ambos son Investigadores del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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