Abr 18 2023
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Opini贸nPol铆tica

Chile: Alimentando los bajos instintos

Todos los homicidios son abominables y mueven a la compasi贸n. No pasa un segundo de tiempo sin que se produzcan en el mundo todo tipo de cr铆menes, adem谩s de las聽 vidas que se cobran los diversos accidentes y cataclismos. En este sentido, Chile siempre ha sido un pa铆s muy expuesto a la muerte ya sea por los fen贸menos naturales que padecemos o por la acci贸n desquiciada de quienes se sienten con derecho a matar.

Nuestra historia constata muchos episodios luctuosos producto de las guerras que hemos emprendido contra pa铆ses hermanos, por la codicia de quienes se han apoderado de nuestras riquezas naturales y, sobre todo, debido a la acci贸n de las fuerzas armadas y policiales siempre mucho m谩s preocupadas de聽 velar por la 鈥渟eguridad鈥 interna que protegernos de los potenciales enemigos externos. Chile: La masacre en barbecho - Por Manuel Cabieses Donoso - NODAL

Alguien podr铆a hacer un contraste entre el n煤mero de civiles ultimados por militares y carabineros y los uniformados que han ca铆do a causa de la acci贸n delictual, calificativo con el cual se tilda a quienes hacen uso de las armas, las que en Chile por ley est谩n reservadas para uso exclusivo de los agentes del Estado. Chilenos que por muchos miles han ca铆do durante los sucesivos cuartelazos y reg铆menes dictatoriales que registra nuestra historia.

Campesinos, mineros y trabajadores por doquier acribillados en las que se denominan 鈥渕asacres鈥, a los cuales cotidianamente hay que sumar a los mapuches y pueblos originarios, como a quienes se sublevan contra el llamado 鈥渆stado de derecho鈥, en reclamo por sus derechos conculcados. O 鈥渁tenten contra el orden establecido鈥 que en lo fundamental se propone garantizar la propiedad y la integridad de los grupos dominantes del pa铆s.

Ver los noticiarios de la televisi贸n en estos d铆as sirve para comprobar que los canales al un铆sono dedican la mayor parte de estos espacios a la lucha contra el crimen organizado como al hero铆smo de los polic铆as que lo combaten. Tanto as铆 que en las 煤ltimas semanas las dos ramas legislativas, como el propio Gobierno, han volcado casi por entero sus agendas a dictar leyes que le den mayores facultades a polic铆as y militares para usar sus armas de fuego, prestos a disparar en caso de que sus vidas sean amenazadas.

Un informe denuncia torturas, abusos sexuales y homicidios por parte de carabineros en ChileAl tiempo de garantizarles la continuidad en sus funciones mientras la justicia, y no el sentido com煤n o la flagrancia, demuestren que han cometido abusos. Vivimos en un momento en que solo son h茅roes los uniformados muertos al tiempo que se legitima la delaci贸n para detener y condenar a sus presuntos infractores.

Hemos llegado en pocos d铆as a que los 鈥渁gentes del orden鈥 cuenten con las mismas garant铆as y armas letales de los polic铆as estadounidenses que tienen licencia para matar a j贸venes, especialmente si son negros y pobres. De esta forma los pol铆ticos populistas y los periodistas m谩s ignorantes aseguran su exhibici贸n p煤blica e ingresos alimentando los m谩s bajos instintos de la poblaci贸n.

Al Director General de Carabineros, actor principal铆simo en todos los canales de la televisi贸n abierta, poco le falta echar humo por su boca, ojos y nariz para referirse a los que detienen y sindican como delincuentes sin aceptar presunci贸n de inocencia alguna o esperar lo que resuelvan los tribunales de justicia. Lo que mucho le sirve para ocultar los esc谩ndalos, malversaciones y otros abusos cometidos por la oficialidad policial, en los que 茅l mismo podr铆a resultar imputado.

Sus declaraciones diarias desprecian abiertamente la obediencia que le deben al Ejecutivo, cuanto su propio juramento de no ser deliberantes. Una actitud muy validada ahora por una naci贸n que ubica a gobernantes, parlamentarios y pol铆ticos en general en los m谩s bajos pelda帽os del prestigio y la credibilidad.

Debemos reconocerlo: por el bajo nivel de instrucci贸n de la poblaci贸n, como su empobrecido esp铆ritu c铆vico (lacras heredadas ciertamente de la Dictadura y la posdictadura) ya se han hecho recurrentes la聽 discriminaci贸n racial y social,聽 gracias a las que se sindica ligeramente como delincuentes a聽 los j贸venes de las poblaciones marginales y a los inmigrantes.

Una xenofobia irresponsable y cobarde al grado de que provocan muchos linchamientos de la propia poblaci贸n contra venezolanos, bolivianos, haitianos y otros que ya no pueden creer en eso de que somos un pa铆s hospitalario聽 o un verdadero 鈥渁silo contra la opresi贸n鈥 seg煤n reza nuestro Himno Patrio.

En la pol铆tica van desarticul谩ndose las propuestas de cambio y justicia social. La derecha, hasta hace unos pocos meses pr谩cticamente abatida, hoy adquiere vigor en las encuestas y promete nuevos triunfos electorales sobre todo en favor de sus representantes m谩s vociferantes, extremistas y demagogos. De la misma forma en que las izquierdas se deslindan del Estallido Social, renuncian o morigeran sus propuestas program谩ticas聽 y no logran escapar a la presi贸n que les hace la clase empresarial a objeto de que el Gobierno de Boric renuncie a su programa y se allane a una nueva Constituci贸n que solo le haga retoques cosm茅ticos a la que nos legara Pinochet.

Propuesta que ya est谩 鈥渃ocinada鈥 entre gallos y medianoche por el conjunto de las c煤pulas partidarias, aunque citen al pa铆s a un simulacro democr谩tico para elegir en mayo a un grupo de constituyentes ya santiguados por el Poder Legislativo.

Si siempre se ha sospechado de la falta de idoneidad de las dirigencias pol铆ticas, hoy este sentimiento se ha hecho generalizado, aunque todav铆a los encuestadores no se dispongan a reconocer que a la mayor铆a de los chilenos ya poco les importa una democracia que no resuelve las demandas populares y, que m谩s bien propicien un nuevo gobierno autoritario, ahora que los uniformados est谩n en la c煤spide del prestigio popular.

No cabe duda que la derecha y el golpismo est谩n cobrando br铆os y que, bajo el pretexto de la inseguridad social, fen贸meno innegable aunque exacerbado, los haga retornar a la Moneda. En una amnesia colectiva respecto de que las m谩s poderosas y sanguinarias dictaduras siempre han tenido como promesa de la seguridad popular, el 鈥渙rden鈥 p煤blico y la prensa maniatada.

 

* Periodista y profesor universitario chileno de vasta trayectoria. Premio nacional de Periodismo y, Pluma de Oro de la Libertad, otorgada por la Federaci贸n Mundial de la Prensa.

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